Vitaminas

Las vitaminas son compuestos orgánicos que contribuyen a la regulación de los procesos fisiológicos del cuerpo (por ejemplo, la construcción y mantenimiento del tejido óseo, favorecen una buena visión, la salud de la sangre, etc.).

A diferencia de lo que se cree, no contienen energía; sin embargo, desempeñan un papel fundamental en la liberación y aprovechamiento de la energía contenida en los hidratos de carbono, lípidos y proteínas.

Debido a que necesitamos cantidades relativamente pequeñas de estos nutrientes para gozar de buena salud y llevar a cabo las funciones vitales, se denominan (junto con los minerales) micronutrientes.

El calor, la luz, cocinarlas demasiado, la exposición al aire y un medio alcalino (o básico) pueden destruir las vitaminas.

Según su solubilidad, se clasifican en liposolubles (A, D, E y K) o hidrosolubles (C y complejo B). Esta característica afecta a cómo se absorben, transportan y almacenan en los tejidos corporales. Debido a que el cuerpo no puede sintetizar la mayoría de las vitaminas, deben consumirse a través de los alimentos y son esenciales para la salud.

Referencias:

Thompson J.L., Manore M.M. & Vaughan L.A. Nutrición. Pearson Educación S.A., 2008.
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