Abordaje del Sedentarismo, recomendaciones de la Federación Argentina de Cardiología

Abordaje del Sedentarismo, recomendaciones de la Federación Argentina de Cardiología

Autores:

Prof. Dr. Guillermo Amarilla (Instituto Cardiovascular de Corrientes)
Prof. Dr. Alejandro Gómez Monroy (Centro de Rehabilitación Cardiovascular ACAI de La Plata)
Prof. Dr. Oscar Kisen Briger (Instituto Modelo de Córdoba)

Introducción: Los trabajos científicos han demostrado que las personas más activas así como aquellas con entrenamiento físico desarrollan menos enfermedad coronaria que los individuos sedentarios, y además, cuando esta se presenta, en las personas entrenadas ocurre más tardíamente y tiende a ser menos severa.

Si bien el sedentarismo no es considerado una enfermedad, este hábito se ha ligado a una mayor incidencia de distintas patologías. En lo referente a la cardiología, desde el año 1992 la American Heart Asociation (AHA) lo ha incluido en la lista de factores de riesgo (FR) MAYORES junto al tabaquismo, las dislipidemias, la hipertensión arterial, la diabetes y la obesidad, siendo además un factor PREDISPONENTE para el desarrollo de los demás FR.

Definimos a un individuo como sedentario cuando gasta menos del 10% de su consumo calórico diario, como consecuencia de una actividad física de intensidad moderada o baja. En individuos sanos puede considerarse sedentarios a aquellos que no realizan como mínimo 30 minutos de caminata diaria "a paso vivo" de 5 a 7 días por semana o el equivalente en consumo calórico diario, producto de cualquier otra actividad física.

En la actualidad estudios desarrollados en nuestro país y en el exterior muestran una prevalencia del 75 al 80 % de sedentarismo entre la población general observándose un marcado incremento en etapas tempranas de la vida.

El ejercicio físico, tiene múltiples efectos benéficos, algunos de los cuales son: mejoría en la hipertensión arterial, las dislipidemias, la diabetes tipo 2 y la obesidad; produciendo además adaptaciones centrales y periféricas, mejorando la capacidad funcional, desplazando el umbral isquémico, favoreciendo la vasodilatación de la circulación coronaria y los capilares miocárdicos, por medio de la mejoría de la disfunción endotelial presente incluso en los estadíos preclínicos de la enfermedad aterosclerotica.

Estratificacion de riesgo y prescripcion del ejercicioLos estudios de grandes grupos poblacionales nos indican la necesidad de alcanzar un gasto calórico semanal de entre 700 a 3.000 Kcal. como producto de la actividad física. El nivel de intensidad, absoluta o relativa, debe ser considerado según el grupo poblacional al que este dirigido, inicialmente debemos realizar una adecuada estratificación de riesgo, siguiendo los lineamientos de la AHA que los divide en cuatro clases.

Clasificación de la Asociación Americana del Corazón

Clase A. Individuos asintomáticos sin evidencia de riesgo mayor. Son los menores de 40 años, o los mayores de 40 años con ergometrías negativas, sin enfermedad o factor de riesgo mayor.

Clase B. Enfermos cardiovasculares estables, asintomáticos con pruebas ergométricas anormales, con capacidad funcional > a 6 Mets.

Clase C. Riesgo moderado a alto de complicaciones por ejercicio y/o incapacidad de autorregular la actividad o de comprender el nivel de actividad, con capacidad funcional < a 6 Mets.

Clase D. Enfermos inestables con restricción de la actividad.

Sobre la base de esta clasificación, con fines prácticos hemos dividido la prescripción en cuatro niveles de acción:

Nivel de acción I (Clase A / prevención primaria): No requieren monitoreo del ECG ni supervisión médica.

Recomendación:

Nivel de acción I

30 minutos de caminatas a paso vivo, a moderada intensidad, de 5 a 7 días por semana

Nivel de acción II (Pacientes de alto riesgo, pero sin cardiopatía demostrada): Se recomienda su ingreso a un programa de rehabilitación cardiovascular por un tiempo limitado (tres meses) dependiendo de su evolución.

Nivel de acción II (RHCV)

Tipo

Duración

Frecuencia

Intensidad

Tiempo

Dinámico+++estático+

60 min.

3 días por Sem.

85 % FCMx.

3 Meses

Nivel de acción III (Clases B y C prevención secundaria / RHCV): este nivel requiere una prescripción individualizada de ejercicios, basados en las características clínicas del paciente, su riesgo global, los resultados de las pruebas funcionales y los objetivos a alcanzar.

Recomendación: Se iniciará el entrenamiento en un programa de rehabilitación cardiovascular (RHCV) integral supervisada*. Dado que se trata de pacientes con mayor riesgo de eventos, debemos considerar otros aspectos de la actividad que condicionaran los resultados finales como el tipo de ejercicio, la duración, la frecuencia, la intensidad, el tiempo de duración del programa y la progresión.

Nivel de acción III (RHCV)

Tipo

Duración

Frecuencia

Intensidad

Tiempo

Dinámico+++estático+

20 a 60 min.

3 a 5 días por Sem.

55 al 85 % FCMx.

Toda la vida

Progresión: La progresión del programa se realizara de acuerdo a las mejoría observadas en el estado clínico.

Nivel de acción IV (Clase D): Sólo prescripción de actividades cotidianas, según la evaluación del médico.

Recomendación:

Nivel de acción IV

No se recomienda actividad física hasta que no alcancen al menos la Clase C.

*Concepto de RHCV integral supervisada: Es importante entender que hoy en día el concepto de RHCV esta íntimamente ligado al de prevención secundaria y primaria de muy alto riesgo, teniendo como objetivo no solo lograr entrenamiento físico, si no una disminución de la morvimortalidad a corto y largo plazo, por lo cual es necesario incluir en los programas de RHCV el control permanente de los demás FR presentes, realizando tratamiento del perfil lipídico, control de la presión arterial, diabetes, etc., así como también la educación en relación a la modificación de los hábitos de alimentación nocivos y el manejo adecuado del estrés mental.

Ecuacion de riesgo y efectividad del ejercicio fisicoEn general los riesgos del ejercicio físico se relacionan con la intensidad, sobretodo, en personas previamente sedentarias y con la coexistencia de otros factores de riesgo o con enfermedad cardíaca.

La actividad física sigue siendo el método más económico para la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.

La intervención con RHCV ha demostrado una disminución en los eventos cardiacos así como en el número de reinternaciones.

Consideraciones finalesLa evidencia científica confirma los beneficios del ejercicio físico, dentro de un estilo de vida activa, como medio efector del tratamiento de diversos factores de riesgo, enfermedades cardiovasculares e incluso de otras enfermedades (osteoporosis, cáncer de colon, mama, etc.).

La eficacia del ejercicio físico, depende de la dosis y la regularidad del mismo, sus efectos se producen solo mientras se efectúa su práctica regularmente y los efectos favorables del mismo se pierden rápidamente cuando se produce el abandono.

Solo hace bien el ejercicio actual y no el histórico, no existe límite de edad para gozar de sus beneficios, tampoco importa cuan largo ha sido el tiempo de sedentarismo, nunca es tarde para indicar e iniciar el cambio.

El ejercicio físico es el medio mas costo-efectivo para la prevención y el tratamiento de las cardiopatías.

La sociedad actual, esta perdiendo la batalla contra el sedentarismo, es responsabilidad de los gobiernos y de las instituciones profesionales de la salud, instrumentar los medios apropiados para implementar planes generales de prevención primaria (iniciándolos en los primeros años de vida), y de prevención secundaria por medio del ejercicio para poblaciones en riesgo y enfermas.

Mientras tanto los cardiólogos debemos prescribir el tratamiento del sedentarismo por medio del ejercicio físico, con la dosis, la intensidad, la frecuencia, el tipo y la duración apropiada para cada caso en particular y por sobre todas las cosas con la misma seriedad que indicamos cualquier tratamiento farmacológico y/o quirúrgico buscando un beneficio integral para nuestros pacientes y para la sociedad toda.

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