Adaptaciones musculares de los ejercicios curl ‘razor’ y curl Nórdico de isquiotibiales

Adaptaciones musculares de los ejercicios curl ‘razor’ y curl Nórdico de isquiotibiales

Adaptaciones arquitectónicas del ejercicio de curl 'razor' de isquiotibiales y el de isquiotibiales Nórdico: impacto de la selección del ejercicio e intensidad

Las lesiones de distensión de isquiotibiales (HSIs) son prevalecientes en los deportes basados en la carrera. El más comúnmente lesionado de estos músculos es la porción larga del bíceps femoral (BFlh), que da cuenta de aproximadamente el 84% de todas las incidencias.

Hay un rango de factores que aumentan la probabilidad de que una HSI ocurra. Se han propuesto factores no-modificables, incluyendo una historia de HSI y la edad creciente, previamente. Sin embargo, los factores modificables que tienen el potencial de ser alterados a través de intervenciones identificadas, son discutiblemente de más interés para investigadores y practicantes. Estos factores modificables incluyen, pero no se limita a, la debilidad del flexor excéntrico de la rodilla y de fascículos acortados de la BFlh.

En fútbol australiano de élite, los atletas con una baja fuerza flexora excéntrica de la rodilla (<256N) al comienzo de la pretemporada eran 2.7 veces más probablemente expuestos a sufrir una HSI en la temporada subsecuente, comparado a sus colegas más fuertes. Aún más, jugadores de fútbol de élite con fascículos de BFlh acortados (<10.56cm) eran más probablemente 4.1 veces de sufrir una HSI comparado a aquellos con fascículos más largos. Por consiguiente, las intervenciones que promueven adaptaciones favorables en estas variables, pueden tener implicaciones para mitigar el riesgo de las HSIs.

Intervenciones que emplean el ejercicio de isquiotibiales Nórdico (NHE) han producido aumentos significativos en la fuerza excéntrica flexora de la rodilla y en las longitudes de los fascículos de la BFlh, cuando se asegura una intensidad supramáxima del ejercicio con suma de peso extra más allá del peso corporal. Para compensar la intensidad inferior del entrenamiento, intervenciones del NHE con el peso corporal, la prescripción más común de este ejercicio, es típicamente sometida con un alto volumen de entrenamiento (arriba de 30 reps por sesión/90 reps por semana). Sin embargo, es desconocido si la suma de peso durante el volumen inferior a las intervenciones del NHE promueven mayores aumentos en la fuerza flexora de rodilla y en la longitud del fascículo de la BFlh comparado a intervenciones del NHE exclusivamente con peso corporal.Es más, después de las intervenciones de entrenamiento del NHE, la exposición a períodos subsecuentes de desentrenamiento que duran dos y cuatro semanas, puede producir que los fascículos de la BFlh vuelvan a las longitudes básicas. Sin embargo, las alteraciones semanales de la longitud del fascículo de la BFlh durante un período de desentrenamiento después de una intervención del NHE, permanecen desconocidas.

A pesar del éxito del NHE en reducir el riesgo de HSI y promover adaptaciones favorables, protocolos que todavía llevan a cabo este ejercicio exhiben una pobre tasa de complacencia en el fútbol de élite europeo. Como tal, otras alternativas, incluso el curl 'razor' de isquiotibiales (RHC), se han investigado. Este ejercicio ha subido en la popularidad dentro de comunidad del entrenamiento de la fuerza.Todavía a la fecha, su eficacia e impacto en las adaptaciones de los isquiotibiales luego de un período de entrenamiento, no está bien establecido. Por lo tanto, es de interés entender qué adaptaciones ocurren después de un período de entrenamiento utilizando el RHC.

Ryan G. Timmins, de la Australian Catholic University (Australia) recientemente llevó a cabo un estudio cuyo propósito primario fue investigar las adaptaciones inducidas por el entrenamiento a la arquitectura de la BFlh y la fuerza flexora de la rodilla después de seis semanas de entrenamiento con el NHE (NHEpeso adicional) o sin peso adicional (NHEpeso corporal). Secundario a esto, los autores apuntaron a explorar las mismas adaptaciones después de un entrenamiento con NHEpeso adicional or con RHC con el peso adicional (RHCpeso adicional). Finalmente, se apuntó a determinar el impacto de cuatro semanas de desentrenamiento en cualquier adaptación inducida por el entrenamiento a la arquitectura de la BFlh o de la fuerza flexora de la rodilla para los tres grupos.Se formuló la hipótesis de que: 1) sólo el entrenamiento con el NHEpeso adicional producirá el alargamiento de los fascículos de la BFlh, 2) solamente el entrenamiento con NHEpeso adicional y con RHCpeso adicional producirán aumentos en la fuerza flexora de la rodilla, y 3) adaptaciones en la longitud del fascículo de la BFIh inducidas por el entrenamiento sólo serán impactadas por un período de desentrenamiento subsecuente en aquellos que completaron el entrenamiento con NHEpeso adicional.

Treinta varones recreativamente-activos (edad, 24±4 años; estatura, 181±6 cm; masa corporal, 78±11 kg) se reclutaron para este estudio aleatorizado, de intervención estratificada. Se excluyeron participantes si ellos tenían cualquier historia de lesión en los miembros inferiores (incluso los isquiotibiales), muñeca o espalda en los últimos 18 meses.

Ellos realizaron un total de 128 reps de entrenamiento con NHEcon peso corporal (n=10), con NHEcon peso adicional (n=10) o con RHCcon peso adicional (n=10) durante seis semanas. Después de la intervención, los participantes evitaron cualquier entrenamiento excéntrico durante cuatro semanas (período del desentrenamiento). Los resultados de la fuerza durante el NHE y el RHC se registraron pre- y post-intervención, así como después del desentrenamiento.Se evaluaron las características arquitectónicas de la BFlh semanal a lo largo de los períodos de intervención y de desentrenamiento.


Para el grupo de NHEcon peso adicional, la fuerza del NHE aumentó (+81N, p=0.044, d=0.90) y los fascículos de la BFlh se alargaron (+1.57cm, p <0.001, d=1.41) después de seis semanas de entrenarse. Después de una semana de desentrenamiento, las longitudes del fascículo de la BFlh se acortaron, con las reducciones más grandes vistas en el grupo de NHEcon peso adicional (-0.96cm, p=0.021, d=-0.90).Comparativamente, las respuestas de la longitud del fascículo de la BFlh y de la fuerza del NHE fueron moderadas en el grupo de NHEcon peso adicional y despreciable en el grupo RHCcon peso adicional.Los cambios más grandes de la fuerza del RHC (+82N, p=0.038, d=1.15) se vio en el grupo de RHCcon peso adicional.

El volumen bajo del entrenamiento con NHE, después de un período de volumen alto inicial, requiere la suma de peso para promover aumentos en la longitud del fascículo de la BFlh.Sin embargo, estas adaptaciones arquitectónicas se invierten simplemente una semana después de desentrenamiento. Adicionalmente, el peso extra es requerido para inducir las adaptaciones específicas del ejercicio flexor de rodillas después de intervenciones de bajo volumen de NHE y de RHC. Finalmente, el RHC como ejercicio preventivo para la HSI puede tener limitaciones, dado que induce despreciables cambios arquitectónicos en la BFIh o aumentos en la fuerza del NHE. Es más, estos resultados tienen el potencial de ayudar a guiar la prevención de la HSI y la prescripción en la rehabilitación, agregando evidencia de base a la adaptación del entrenamiento de los isquiotibiales. Sin embargo, la investigación futura debe clarificar si más volumen es necesario para que las adaptaciones arquitectónicas del RHC sean visibles.

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