Entrevista Ciencia y Práctica: sus protagonistas. D. Felipe Isidro Donate "La Diabesidad como protagonista"

Entrevista Ciencia y Práctica: sus protagonistas. D. Felipe Isidro Donate "La Diabesidad como protagonista"

El profesor D. Felipe Isidro Donate es Catedrático en Ejercicio físico y Salud y Máster en Dirección y Administración de Centros Educativos por la Universidad de Barcelona. Asimismo, es Miembro de Honor de la Federación Dominicana de Medicina del Deporte (Comité Olímpico Dominicano, 2010) y miembro de la Junta Directiva del Instituto internacional de Ciencias del Ejercicio Físico y Salud (IICEFS). Profesor de Formación Permanente del Departamento de Educación de la Generalitat de Catalunya y ponente en numerosos cursos, congresos, y másters a nivel nacional e internacional, y autor y co-autor de numerosos libros y artículos relacionados con las ciencias del ejercicio físico, salud y fitness, compagina su labor como asesor de actividad física de una conocida marca de nutrición. Igualmente, su gran carisma y reputación hace que sea invitado regularmente en diferentes medios de comunicación españoles para ser entrevistado sobre temas de Ejercicio Físico y Salud.

Estimado profesor y compañero Felipe, nos gustaría hacerle algunas preguntas al respecto de una temática que sabemos usted conoce en profundidad y es de gran interés para todos los especialistas en prescripción de ejercicio, médicos y dietistas:

1) ¿Puede explicarnos qué es la Diabesidad, cómo puede ser diagnosticada y qué consecuencias puede tener para la salud?

“Diabesidad” es el término instaurado por Paul Zimmet y colaboradores en el año 2001, para destacar la estrecha relación entre las 2 epidemias del siglo XXI : diabetes y obesidad.

Es la presencia de diabetes tipo 2 en personas obesas. El proceso empieza por unos kilos de más a los que no se da importancia (el sobrepeso comienza cuando se tiene un IMC1 de 25,0 a 29,9) y se sigue acumulando grasa progresivamente hasta hacerse obeso (IMC de 30 o más). Progresivamente se empieza a presentar cifras cada vez más altas de azúcar o glucosa en la sangre (glucemia). Si esta situación se mantiene en el tiempo, aparece primero la prediabetes (valor de la glucemia en ayunas entre 100 y 125 mg/dl) y después la diabetes (valor de la glucemia en ayunas por encima de 125 mg/dl)

La diabesidad es causa de múltiples complicaciones como enfermedades cardiovasculares, hipertensión y accidente cerebrovascular. La diabetes tipo 2 es la causa más común de ceguera en adultos, amputaciones de las extremidades e insuficiencia renal. El impacto en la salud de esta doble patología implica a largo plazo una reducción de la calidad de vida y de la esperanza de vida. También los avances recientes han encontrado que existe una asociación entre el estrés crónico, depresión y problemas para dormir con la diabesidad.

2) ¿Cuál es el nexo de unión entre la Diabetes tipo II y la obesidad para que “vayan de la mano”?

Las evidencias fisiopatologías que unen la obesidad (y especialmente el exceso de grasa visceral) al desarrollo de DM2 se encuentran firmemente establecidas6. Los adipocitos viscerales poseen características particulares que los hacen mas resistentes a la insulina además de sobreproductores de adipocinas proinflamatorias como el TNF (factor de necrosis tumoral) y la IL-6 (interleucina 6), entre otras. La mayor producción de ácidos grasos libres que alcanzan el hígado y el tejido muscular genera inflamación, resistencia a la insulina, dislipemia, disfunción endotelial y estrés oxidativo, contribuyendo a deteriorar la capacidad secretora de la celula beta pancreática por toxicidad directa.

El desarrollo de hipertensión arterial y síndrome de apneas obstructivas del sueño (SAOS), que complica con tasas de prevalencia superiores al 80% la obesidad de algunos pacientes, especialmente varones y mujeres posmenopausicas, añade nuevos mecanismos que redundan en el deterioro del metabolismo hidrocarbonado y en el aumento del riesgo cardiovascular, lo que da lugar al síndrome metabólico que, en muchos casos, es la antesala de la DM2. La activación simpática generada por el SAOS conduce al aumento de citocinas proinflamatorias generadoras de resistencia insulinica. La deficiencia de GLP-1 y GIP que acompaña a la obesidad reduce la potencia incretinica posprandial, que es responsable en gran parte de la liberación de insulina por la célula beta tras la ingestión de alimentos. Por tanto, la obesidad visceral, a través de efectos tanto mecánicos como metabólicos y hormonales, es un detonante del desarrollo de DM2 y su control constituye un elemento clave en el manejo terapéutico del trastorno de la tolerancia hidrocarbonada y sus complicaciones asociadas.

La falta de actividad física aumenta además enormemente el impacto del aumento de peso sobre la resistencia a la insulina.

3) Sabemos que la Diabesidad es una patología metabólica en expansión en los países desarrollados. Asimismo sabemos que un sujeto obeso puede dejar de serlo mediante el correcto tratamiento de dieta+ejercicio, pero ¿puede un sujeto diagnosticado como diabésico dejar de ser diabético tipo II mediante el mismo tratamiento?, o por el contrario ¿cuánto se puede corregir y mejorar la sensibilidad a la insulina y tolerancia a la glucosa en estos sujetos?

Las medidas indispensables tanto para la prevención como para el tratamiento de la "diabesidad" son por este orden: pérdida de peso y la práctica regular de ejercicio. Incluso una pérdida moderada de peso conlleva una considerable reducción de la resistencia a la insulina, mejorando la capacidad del organismo de asimilar la glucosa y el metabolismo en general. Una dosis adecuada de ejercicio físico presenta, además, un beneficio doble ya que no sólo desempeña un papel fundamental en el control del peso, sino que también mejora la sensibilidad a la insulina y la absorción de la glucosa, especialmente en los músculos. Por tanto, con una adecuada dieta y ejercicio se puede o reducir a la mínima expresión o eliminar la diabetes tipo 2.

4) ¿Podría explicarnos a grandes rasgos cómo debería abordarse el tratamiento del sujeto diabésico respecto a la prescripción del ejercicio y la dieta?

Existen diferentes programas dietéticos para el tratamiento de la obesidad, que contemplan distintas proporciones en cuanto a principios inmediatos. En general, las comparaciones entre las dietas de bajo contenido en carbohidratos y las dietas hipocalóricas clásicas muestran que las primeras generan mayor reducción ponderal, superiores descensos en triglicéridos y aumentos del colesterol HDL con respecto a las dietas bajas en grasas. Asimismo, se ha observado que los índices de resistencia insulínica también mejoran más con la restricción hidrocarbonada.

Por otro lado, las dietas VLCD proteinadas están teniendo un gran éxito en pacientes con diabesidad. Éstas deben tener en todo momento control médico por el stress metabólico que conllevan.

Independientemente de la composición de las diferentes posibilidades de dieta, la adherencia es el factor más predictivo de su correcto cumplimiento, por lo que la intervención de un/a nutricionista es esencial a la hora de adaptar las preferencias individuales al programa dietético.

El papel de la dosis adecuada de ejercicio físico es esencial para lograr evitar la recuperación ponderal y mantener una composición corporal saludable, por lo que forma parte del tratamiento nuclear de la obesidad y la DM2.

El ejercicio interválico y de alta intensidad (HIIT) aporta estímulos a los fenómenos de biogénesis mitocondrial que apoyados por la dieta favorecen los beneficios en diabesidad. El aumento del gasto energético el resto del día (ritmo metabólico basal y consumo de oxígeno postejercicio) son efectos exclusivos de este tipo de estímulos. Con esta metodología, tanto la práctica de ejercicio cardiovascular como el neuromuscular se han mostrado eficaces en mejorar el control metabólico en la DM2, siendo la combinación de ambos la más eficaz en este sentido, prevaleciendo el neuromuscular sobre el cardiovascular.

5) ¿Existen algunas contraindicaciones, complicacioones o características particulares a tener en consideración para la prescripción del ejercicio físico del sujeto diabésico?

Complicaciones como enfermedad cardiovacular, neuropatía periférica, enfermedad vascular periférica, neuropatía autonómica, retinopatía proliferativa o nefropatía, entre otras, se deben tener siempre en cuenta a la hora de diseñar un programa de ejercicio físico en el diabésico. Por lo demás, la prescripción debe tener en cuenta todas las consideraciones específicas de ejercicio físico tanto en el paciente obeso como en el diabético.

Muchísimas gracias profesor, sus aportaciones nos han parecido de lo más interesantes.

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