¿Cómo comen los jugadores de rugby en Buenos Aires?

Autor: Francis Holway

Introducción

El incremento de la competitividad en el rugby de la última década en Argentina ha impulsado a que los jugadores de planteles superiores entrenen más y mejor. La mayoría entrena varias veces por semana y agrega entrenamientos adicionales. La exitosa implementación de los programas “PLADAR” y las mediatizadas visitas de Los Pumas a un centro de preparación física en Pensacola, EEUU le han agregado impulso a esta tendencia. La nutrición, como herramienta fundamental en este proceso de preparación física, no ha sido la excepción y los jugadores y clubes han buscado el asesoramiento sobre cómo alimentarse para mejorar el rendimiento y qué suplementos nutricionales pueden resultar útiles. De todos modos, al consultar la bibliografía especializada, existe un gran vacío de información sobre cuál es la ingesta nutricional de los jugadores de rugby, no solo en Argentina, sino también en el mundo. En consecuencia, para obtener datos objetivos, hemos realizado en los últimos tres años decenas de encuestas nutricionales en varios clubes de la URBA para establecer qué y cuánto comen los jugadores en Buenos Aires. La idea es utilizar esta información para determinar qué intervenciones nutricionales serían las más adecuadas para mejorar el rendimiento en el rugby.

Resultados

Tabla 1.Ingesta nutricional de energía y macro-nutrientes.

Mayores (n=198)

Juveniles (n=140)

Media

±

de

Media

±

de

Edad, años

26

±

6

14

±

3

Peso, kg

89

±

14

67

±

21

Energía, Kcal

3158

±

991

2728

±

967

Proteína, g

136

±

50

96

±

43

Proteína, %

18%

±

6%

14%

±

4%

Proteína, g/kg

1,6

±

0,6

1,5

±

0,7

Hidratos Carbono, g

355

±

144

350

±

140

Hidratos Carbono, %

45%

±

12%

52%

±

10%

Hidratos Carbono, g/kg

4,1

±

1,8

5,6

±

2,8

Lípidos, g

125

±

57

105

±

50

Lípidos, %

35%

±

10%

34%

±

9%

Lípidos, g/kg

1,5

±

0,7

1,7

±

0,9

Fibra, g

19

±

9

15

±

8


En la tabla 1 se observa que la ingesta de energía promedio en los jugadores mayores de 18 años, 3158 Kcal, es adecuada para cubrir las necesidades energéticas de estos jugadores, aunque la composición de macro-nutrientes, de 18-45-35% para proteína, hidratos de carbono y lípidos indica un aporte muy elevado de grasas y proteínas, e insuficiente de hidratos de carbono. La ingesta de fibra es relativamente baja, de 19 g. En el caso de los juveniles el patrón es similar, aunque con algo menos de proteínas y mas hidratos de carbono. Idealmente, los organismos especializados de nutrición deportiva recomiendan una proporción de 15-60-25% para estos macro-nutrientes1, y unos 38g de fibra, el doble de la ingesta actual.



Figura 1. Aporte energético de grupos de alimentos.

En la figura 1 observamos que es muy pobre el consumo de hortalizas y frutas, totalizando menos de 200g al día, y excesivo el de carnes, grasas y dulces. Por otro lado el tipo de cereales y derivados como pan, arroz, pastas, galletitas suele ser de harinas refinadas en vez de integrales. La ingesta de legumbres es prácticamente inexistente.

Tabla 2.Ingesta promedio de micro-nutrientes.

Mayores (n=198)

Juveniles (n=140)

RDA

Media

±

de

Media

±

de

Minerales, mg

Hierro

26,8

±

13,7

20,7

±

10,2

8

Sodio

3138,6

±

2065,1

2472,1

±

1567,9

1500

Potasio

3480,8

±

1578,3

2695,2

±

1228,5

2300

Calcio

986,1

±

457,8

891,0

±

441,1

1000

Fósforo

1988,1

±

626,8

1566,9

±

615,9

700

Zinc

21,5

±

11,5

14,9

±

8,4

11

Niacina

42,9

±

19,8

29,3

±

15,6

16

Vitaminas

Folatos, mg

761,1

±

436,3

789,7

±

481,8

400

Vitamina A, μg

904,3

±

1376,5

643,3

±

1175,2

900

Tiamina B1, mg

3,6

±

1,6

3,2

±

1,7

1,2

Riboflavina B2, mg

3,6

±

2,3

3,7

±

2,7

1,3

Vitamina B12, mcg

10,3

±

14,7

9,0

±

13,8

2,4

Vitamina C, mg

76,8

±

87,4

83,1

±

99,9

90


La tabla 2 muestra que la ingesta de las principales vitaminas y minerales es abundante, aunque una ingesta mayor de frutas y verduras aportaría más potasio, y vitaminas A y C, además de los beneficiosos anti-oxidantes naturales, polifenoles y otras substancias que contribuyen a la recuperación.

Consideraciones finales

Los resultados de las encuestas nutricionales demuestran un patrón de alimentación coincidente con hábitos culturales locales, como por ejemplo un elevado consumo de carnes y pocas frutas y verduras, exceso de bebidas azucaradas y harinas refinadas, resultando en una alimentación que dista significativamente de ser la ideal para el rugby. A esto se le debe adicionar el consumo de alcohol, que si bien no suele ser diario, en una o dos ocasiones semanales suele ser excesivo. Entre los suplementos nutricionales el más popular suele ser la proteína, ¡nutriente que paradójicamente ya se consume en exceso! Por otro lado la distribución de la comida en el día también dista de ser la ideal, con aproximadamente la mitad de las calorías ingeridas en la cena, y solo el 12% en el desayuno y menos aún en la merienda, comida previa a las prácticas.

Estos hábitos nutricionales son similares en equipos que compiten en Grupo I del torneo de la URBA, así como en Grupos II, III y IV también, y se ven reflejados en la composición corporal de los jugadores, donde el patrón común es el exceso de adiposidad, principalmente en los Forwards, quienes suelen tener valores superiores a los 100mm en la Suma de seis pliegues, un indicador de la adiposidad2.

Se recomienda planificar una alimentación incorporando muchas más frutas y verduras, cereales integrales, legumbres, y disminuyendo el aporte actual de carnes, quesos, harinas refinadas, grasas y bebidas azucaradas.

Bibliografía

1.Holway FE, Spriet LL. Sport-specific nutrition: practical strategies for team sports. J Sports Sci. 2011;29 Suppl 1:S115-25.

2.Holway FE, Garavaglia R. Kinanthropometry of Group I rugby players in Buenos Aires, Argentina. J Sports Sci. 2009 Sep;27(11):1211-20.

Artículo autorizado para ser reproducido por éste blog de Entrenamiento en Rugby.

Se agradece, también, a la Lic. Romina Garavaglia, quien sumará sus artículos en éste espacio.

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