Diferencias moleculares en el músculo esquelético después de 1 semana de recuperación activa vs recuperación pasiva de entrenamiento de la fuerza de alto volumen

Diferencias moleculares en el músculo esquelético después de 1 semana de recuperación activa vs recuperación pasiva de entrenamiento de la fuerza de alto volumen
 

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Se ha sugerido que el rendimiento durante el entrenamiento de la fuerza (EF) está influenciado por la fatiga que se acumula a lo largo del curso del entrenamiento. Un método comúnmente utilizado para disipar la fatiga son los períodos de descarga o disminución en los que se utilizan volúmenes o intensidades más bajas para facilitar la recuperación. Una puesta a punto se define como una reducción en el estímulo de entrenamiento a través de una reducción en la frecuencia y el volumen de entrenamiento para reducir la fatiga con la intención de maximizar el rendimiento. La descarga es un término práctico que se refiere a una reducción de la carga de volumen de entrenamiento con objetivos similares a la puesta a punto que se logra generalmente a través de una reducción en el volumen de entrenamiento y la intensidad del entrenamiento. Conceptualmente, ambas estrategias implican la manipulación de variables relacionadas con el entrenamiento con el objetivo específico de mitigar la fatiga y, posteriormente, mejorar los resultados del entrenamiento. Los paradigmas de descarga se practican comúnmente en el entrenamiento periodizado para reducir la fatiga y aumentar la preparación para sucesivos ciclos de entrenamiento o competencia (Kirby 2010). El uso de volúmenes y/o intensidades más bajas permite la recuperación o regeneración de los sistemas fisiológicos subyacentes que respaldan el rendimiento (Bompa 2009).

Históricamente, gran parte de la investigación realizada sobre la recuperación del EF se ha centrado en resultados basados en el rendimiento (por ej., máximos de repetición, producción de fuerza, velocidad, etc.) o para mitigar lesiones durante estudios de entrenamiento de larga duracion (Schoenfeld 2014). Se ha demostrado que las reducciones en la fatiga que resultan de una disminución o descarga provocan un aumento en el tamaño, la fuerza y la potencia muscular y la velocidad (Hartmann 2015). Al evaluar la fuerza, los investigadores han demostrado que 2 semanas de puesta a punto aumentaron 1 repetición máxima (1RM) de la sentadilla con barra y el press de banco con barra (Ratamess 2003). Es importante destacar que, aunque los estudios han examinado la interacción de los protocolos de recuperación sobre el tamaño y la fuerza de los músculos utilizando protocolos de puesta a punto, que normalmente conducirían a esfuerzos competitivos, poco se ha realizado para evaluar diferentes paradigmas de descarga.

Stone y cols. (1982) sugirieron que los 2 resultados principales del entrenamiento de la hipertrofia son los siguientes: (a) cambios positivos en la composición corporal y (b) aumentos en la resistencia muscular a corto plazo. Aunque la ejecución del entrenamiento es fundamental para la hipertrofia del músculo esquelético, las tácticas de recuperación también juegan un rol integral. En particular, varios estudios han demostrado que permitir períodos de tiempo para recuperarse después de un entrenamiento extenuante puede ayudar a maximizar la respuesta hipertrófica y promover aumentos en la fuerza al tiempo que reduce el potencial de estancamiento y sobreentrenamiento durante el ciclo de entrenamiento (Ogasawara 2013, Schoenfeld 2016, Stone 2007, Williams 2017). Además, se ha demostrado que los períodos de desentrenamiento (es decir, carga y volumen más livianos o sin entrenamiento) en hombres entrenados con sobrecarga aumentan la testosterona sérica y disminuyen los niveles de cortisol sérico (Mujika 2000), lo que puede ser beneficioso para la hipertrofia del músculo esquelético. Sin embargo, más allá de la evidencia presentada anteriormente, se ha realizado poco trabajo para evaluar los cambios fisiológicos o moleculares de diferentes estructuras de descarga o puesta a punto después de períodos de EF.

Recientemente, el Dr. Michael D. Roberts, de la Auburn University (EEUU), llevó a cabo un estudio cuyo objetivo fue evaluar el efecto de un paradigma de recuperación activa (AR) y de recuperación pasiva (PR) sobre la composición corporal, los marcadores séricos, el área de corte transversal de las fibras musculares (fCSA) y la expresión de proteínas y ARNm objetivos en el músculo esquelético. Los autores de dicho estudio, plantearon la hipótesis de que 1 semana de AR vs PR conduciría a alteraciones similares en la composición corporal y el fCSA. Sin embargo, debido a la naturaleza exploratoria de este estudio, no se propusieron una hipótesis para los marcadores séricos o los objetivos moleculares en el músculo esquelético.

Hombres entrenados en edad universitaria (n = 30) realizaron 6 semanas de EF de cuerpo entero comenzando con 10 series de 10 repeticiones por ejercicio por semana y terminando con 32 series de 10 repeticiones por ejercicio por semana. Después de este período, los sujetos realizaron una recuperación activa (AR; n = 16) o pasiva (PR; n = 14) durante 1 semana donde se completó la AR 15% del volumen de entrenamiento de la semana 6, y la PR cesaba el entrenamiento. Variables relacionadas con la composición corporal y la recuperación examinadas antes del EF (PRE), después de 6 semanas de EF (POST) y después del período de recuperación de 1 semana (DL). Se recolectaron biopsias de músculo vasto lateral (VL) y muestras de sangre en cada punto de tiempo, y se realizaron varios ensayos bioquímicos e histológicos.

Existieron interacciones de tiempo x grupo (p <0.05) para el ARNm de la cadena pesada de miosina (MHC)-IIa del músculo esquelético (AR>PR en POST y DL) y la actividad del proteasoma 20S (las pruebas post-hoc no revelaron significación en los grupos a lo largo del tiempo). Existieron efectos de tiempo (P <0.05) para la alteración total del estado de ánimo y el ARNm de creatina quinasa sérica y factor de crecimiento mecánico (POST >PRE y DL), presión del VL al umbral del dolor y el ARNm de MHC-IIx (PRE y DL >POST), Atrogin-1 y MuRF -1 ARNm (PREPOST y DL). No se observaron interacciones o efectos de tiempo para la velocidad de sentadilla con barra, varias hormonas, métricas histológicas, proteínas poliubiquitinadas o niveles de proteína fosforilada/pan de 4E-BP1, p70S6k y AMPK. Una semana de RA después de un bloque de entrenamiento de alto volumen provoca diferencias moleculares marginales en el músculo esquelético en relación con la RP. Sin embargo, desde un punto de vista práctico, ambos paradigmas provocaron respuestas muy similares.

Aplicaciones prácticas

Estos datos sugieren que los marcadores moleculares relacionados con la hipertrofia del músculo esquelético son similares después de un período corto de recuperación activa versus pasiva (es decir, 1 semana). Aunque las mediciones generales de la hipertrofia del músculo esquelético no difirieron entre los grupos, hallazgos moleculares interesantes sugieren que los diferentes paradigmas de recuperación pueden afectar la fisiología general del músculo esquelético a largo plazo. Es importante destacar que estos datos son limitados y se necesita más investigación sobre los paradigmas de descarga a corto y largo plazo para distinguir sus efectos diferenciales sobre la fisiología del músculo esquelético.

 

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