Efecto de un Entrenamiento Combinado de Fuerza Sobre la Agilidad de Futbolistas Jóvenes

Effect of Complex Training on the Agility of Young Football Players

Javier Sánchez Sánchez1, Ricardo Huerta Cantero2 y Cristina Petisco Rodríguez1

1Universidad Pontificia de Salamanca. Salamanca. España
2Universidad Miguel de Cervantes. Valladolid. España

Artículo publicado en el journal Revista de Entrenamiento Deportivo, Volumen 28, Número 1 del año .

Resumen

Efecto de un entrenamiento combinado de fuerza sobre la agilidad de futbolistas jóvenes. El objetivo del estudio ha sido comprobar el efecto de un programa de entrenamiento compuesto por ejercicios con cargas pesadas seguidos de ejercicios pliométricos sobre la agilidad de futbolistas de categoría juvenil.  Una muestra de 18 jugadores varones se dividió en un grupo experimental (GE) y un grupo control (GC). Los jugadores realizaron 32 sesiones de fútbol, con 8 sesiones dedicadas al entrenamiento específico de fuerza a través de un programa combinado de carga y pliometría (GE) ó un programa convencional de fuerza con carga externa (GC). En ambos grupos las intensidades variaron entre 60-70 % de la repetición máxima (1RM), realizando 3-4 series de 10-12 repeticiones. Al comienzo y al final del programa se realizó un test indirecto para el cálculo de la 1RM en la musculatura flexora y extensora de la rodilla y un test de agilidad (Test de Illinois). Los resultados demuestran una mejora significativa  en GE y GC, de la fuerza máxima en los grupos musculares analizados. Sólo el GE mejora de forma significativa la agilidad tras el programa.

Palabras clave: Entrenamiento con carga externa, Pliometría, fútbol

Abstract

Effect of complex training on the agility of young football players. The aim of the study was to determine the effect of a training program consisting of exercises with heavy loads followed by pliometric exercises on the agility of under-19 footballers. A sample of 18 male players was divided into an experimental group (EG) and a control group (CG). Players performed 32 football sessions with 8 sessions dedicated to specific strength training through a combined program of loading and plyometrics (EG) or a conventional strength program with external load (CG). The intensity in both groups ranged from 60-70% of the repetition maximum (1RM) and 3-4 sets of 10-12 repetitions were performed. At the beginning and at the end of the program an indirect test was developed to calculate the 1RM of their knee flexors and extensors and agility test (Illinois Test). The results show a significant improvement in both EG and CG on the maximum strength in the muscle groups analyzed. Only the EG significantly improved agility.

Keywords: Resistance Training, Plyometrics, football

INTRODUCCIÓN

El fútbol es un deporte complejo, cuyo rendimiento depende de múltiples factores (Cossio-Bolanos, Portella, Hespanhol, Fraser & de Arruda, 2012). Los jugadores deben poseer una buena condición física, sobre la que asentar los elementos técnicos y tácticos (Hoff, 2005). Los factores condicionales que determinan el éxito de un futbolista son la resistencia y la capacidad para repetir sprints (Aziz, Newton, Tan & Teh, 2006; Chamari et al., 2005; Chaouachi et al., 2010; Hoff, Wisløff, Engen, Kemi & Helgerud, 2002), una buena flexibilidad, agilidad y óptimos niveles de fuerza (Wisloff, Castagna, Helgerud, Jones & Hoff, 2004). En relación a este último aspecto, en la actualidad se acepta la fuerza como un aspecto imprescindible en la formación del talento deportivo (Bloomfield, Polman, O’Donoghue & McNaughton, 2007). No obstante en ocasiones fue un contenido asunte en los programas de entrenamiento puesto que se pensaba que para mejorar esta cualidad era necesario el uso de grandes cargas, que podían lesionar al deportista (Faigenbaum et al., 2009; Zakas, Mandroukas, Karamouzis & Panagiotopoulou, 2007). Una propuesta basada en unos componentes de la carga apropiados (frecuencia de sesiones, número de series y repeticiones, intensidad de la carga y tipo de ejercicios) y perfectamente controlada por especialistas, debe formar parte de las rutinas de entrenamiento deportivo (Pediatrics, 2008). De este modo se conseguirá, sin entorpecer el crecimiento del joven deportista (Matos & Winsley, 2007), mejorar el rendimiento a corto plazo y en un futuro, poder asimilar las cargas de entrenamiento más exigentes (Faigenbaum et al., 2009).

Las acciones determinantes que ocurren durante un partido de fútbol (regates, disparos, demarques, paradas, aceleraciones, etc.), están relacionadas principalmente con los movimientos de rápida producción de fuerza (Hoff & Helgerud, 2004).  Para conseguir un elevado gradiente de fuerza explosiva es imprescindible desarrollar la fuerza máxima (Juárez, Navarro, Aceña, Arija & Fernández, 2008). Para la mejora de la potencia en deportes de equipo se han empleado métodos muy variados, a la vez que poco científicos, que en la mayor parte de las ocasiones conseguían mejoras en la fuerza, pero sin transferirla al gesto de competición (Chirosa, Chirosa, Requena, Feriche & Padial, 2002). El trabajo resistido, los ejercicios pliométricos y el entrenamiento combinado que utiliza los ejercicios con cargas pesadas seguidos de cargas ligeras, han sido las modalidades de entrenamiento más empleadas (Ingle, Sleap & Tolfrey, 2006).

Con respecto a las dos primeras, tradicionalmente la organización del entrenamiento comprendía un primer ciclo dirigido a la mejora de la fuerza dinámica máxima, como paso previo para conseguir incrementar la capacidad de salto, aceleración o lanzamiento a través del trabajo pliométrico (Fleck, 1999). Algunos estudios no han encontrado mejoras en la capacidad de aceleración tras la aplicación de un programa de fuerza con carga externa, incluido dentro del entrenamiento específico de fútbol (De Calasanz, García-Martínez, Izquierdo & García-Pallarés, 2013; Sánchez-Sánchez, Pérez, Yagüe, Royo & Martín, 2014). Quizás cuando este tipo de trabajo se extendía demasiado en el tiempo, provocaba un aumento de la hipertrofia y la fuerza explosiva no se mejoraba (Chirosa et al., 2002).

Aunque existen otros diseños experimentales que apuntan el beneficio directo de los ejercicios con carga sobre acciones como el salto vertical, el sprint o el tiro (Wong, Chaouachi, Chamari, Dellal & Wisloff, 2010), parece que lo más eficaz es incluir lo que se conoce como entrenamiento combinado (Ingle et al., 2006). La sucesión en una misma secuencia de ejercicios con carga externa seguidos por ejercicios pliométricos sin carga, puede dar buenos resultados en relación a la transferencia de la fuerza a la potencia (Ebben, 2002; Kanniyan & Syed, 2013). En adultos se ha observado que este tipo de entrenamiento tiene mayores ventajas, que los ejercicios resistidos y la pliometría por separado (Chirosa et al., 2002; Ingle et al., 2006). Así lo demuestran algunos estudios que han señalado incrementos en el salto, el sprint (Chirosa et al., 2002; Juárez, González-Rave & Navarro, 2009; Santos & Janeira, 2008) y la agilidad (Zepeda & González, 2000). Sin embargo, no existen tantas evidencias en relación el efecto de este tipo de entrenamiento en deportistas jóvenes o sin experiencia en el entrenamiento de fuerza (Ingle et al., 2006). El objetivo de este trabajo es comprobar el efecto de un programa de entrenamiento compuesto por ejercicios con carga pesadas, seguidos de ejercicios pliométricos sobre la agilidad de futbolistas de categoría juvenil.

METODOLOGÍA

La muestra participante en el estudio está compuesta por 18 jugadores varones (16,29 ± 0,47 años; 65,41 ± 7,17 Kg; 175,76 ± 0,06 cm), que compiten en categoría juvenil autonómica. Para el estudio, 9 futbolistas formaron parte del grupo experimental (GE), y 9 fueron incluidos en el grupo control (GC). Antes del inicio del trabajo se pidió a los padres de los futbolistas menores de edad, la firma del correspondiente consentimiento informado. El diseño del estudio fue aceptado por el director técnico del club, y se ajustó a las condiciones éticas expresadas en la

Declaración Helsinki

Todos los jugadores entrenan 3 días a la semana y juegan 1 partido de fútbol el fin de semana. Los futbolistas de ambos grupos realizaron el mismo entrenamiento específico semanal. Este trabajo consistía en juegos reducidos con amplio número de jugadores (6 contra 6 a 8 contra 8) los lunes; juegos reducidos desde 2 contra 2 a 5 contra 5 y simulación de partido 11 contra 11, los miércoles; y entrenamiento de aspectos técnico-tácticos y ensayo del modelo de juego, los viernes. Durante las 8 semanas que duró el programa de entrenamiento, los miércoles se sustituyó el juego 11 contra 11 por el trabajo de fuerza diseñado para el estudio.

Los jugadores realizaron 32 sesiones de entrenamiento de fútbol, de las cuales 8 correspondieron al programa específico de fuerza, realizadas a razón de 1 sesión por semana. Previamente todos los jugadores realizaron 4 sesiones dedicadas al acondicionamiento físico general, cuyo objetivo fue familiarizarse con los ejercicios específicos de fuerza. Según lo propuesto por la National Strength and Conditioning Association de E.E.U.U. (NCSA) para sujetos sin experiencia en el entrenamiento de fuerza (Faigenbaum et al., 2009), se siguieron los parámetros de carga indicados en la Tabla 1, y los ejercicios en máquinas específicas (Reebook®): extensor de cuádriceps, curl femoral, gemelos en máquina sentado, adductor y adductor de cadera en polea sentado.


Tabla 1. Temporalización de los contenidos de entrenamiento en el programa combinado (GE) y el programa convencional (GC) de fuerza.

GE, grupo experimental; GC, grupo control; Nº rep., número de repeticiones por serie; % 1RM, porcentaje de peso sobre una repetición máxima.

El GE acompañaba cada serie de trabajo con carga externa de ejercicios pliométricos de baja intensidad a modo de transferencia (Ingle et al., 2006). Los ejercicios estaban basados en el salto y los desplazamientos: saltos de vallas con flexión de rodillas, saltos con rodillas extendidas, desplazamientos laterales y desplazamientos adelante y atrás sobre 5 metros. En el GC los futbolistas únicamente realizaron el ejercicio de fuerza con carga externa. Al inicio de cada sesión el preparador físico dirigía el calentamiento (5 min de carrera continua; 2 min de estiramientos estáticos activos, con 10 s por grupo muscular; 3 min de movilidad articular y desplazamientos variados; 5 min juego de activación) y posteriormente controlaba la realización de los ejercicios, la velocidad de ejecución y la utilización de la carga programada.

Para comprobar el efecto del programa sobre la fuerza máxima dinámica y la agilidad se aplicaron antes (pre-test) y después (post-test) de la intervención, un test de repetición máxima y un test de agilidad.  Ambas pruebas se realizan el miércoles, tras haber realizado un entrenamiento de recuperación post-partido el lunes y una jornada de descanso el martes.
Test de repetición máxima 1RM.

Se calculó el máximo peso para la musculatura extensora y flexora de la rodilla, mediante la fórmula indirecta propuesta por (Brzycki, 1993):  1RM = kg/(1,0278-0,0278*repeticiones hasta la fatiga).

Se comienza con un calentamiento realizando 2 series de 12 repeticiones con una carga ligera, y posteriormente el evaluador ajusta una carga superior pidiendo al sujeto que realice el mayor número de repeticiones posible. En todos los casos, se tomó como referencia una resistencia con la que el deportista no hiciera más de 10 repeticiones.

Test de agilidad Illinois.

El Test de Illinois (Figura 1) es un test de campo empleado para evaluar la agilidad (Vescovi & McGuigan, 2008). Se dibujan dos líneas en el terreno de juego a una distancia de 10-m entre sí. La primera línea sirve de marca de salida y punto de llegada, mientras que la otra línea marca la referencia de giro. El jugador se coloca en el suelo decúbito supino, con las manos a la altura de los hombros (punto A), y a la señal se incorpora y va tan rápido como pueda a la marca que se sitúa frente a él (punto B), para regresar de nuevo a la marca la primera línea (punto C) y comenzar una carrera de ida y vuelta en slalom entre los 4 conos que están separados una distancia de 3,3 m. Finalmente el futbolista se dirigía hacia la marca de la línea 2 (punto D) y regresaba a la meta (punto E).


Figura 1. Distribución de las balizas en el Test Illinois.

Cuando el participante derribaba un cono, no sigue el camino marcado o se cae, el test se anula. El jugador realiza 2 intentos y se elige el mejor de ellos. El tiempo fue registrado con fotocélulas (DSD Láser System®, con software Sport Test (v3.2.1)).

Se emplearon métodos estadísticos para el cálculo de las medias y la desviación estándar. Para examinar los efectos del programa de entrenamiento sobre las variables estudiadas se utilizó la estadística no paramétrica, a través de la prueba de los rangos con signo de Wilcoxon. Las diferencias en el post-test entre el GE y el GC en la fuerza y la agilidad se obtuvieron a través de la prueba no paramétrica para muestras independientes U de Mann-Whitney. En todo caso se consideró un nivel de significación estadística del 5% (p ≤ 0.05). También se estimó el tamaño del efecto en las variables agilidad empleando la g de Hedges ajustada. Se empleó el paquete informático SPSS para Windows (versión 21.0, SPSS Inc., Chicago, Ilinois, EEUU)

RESULTADOS

En la Figura 2 están recogidos los resultados del test de fuerza antes (pre-test) y después (post-test) de la aplicación del programa de entrenamiento en el GE y GC. Se observa que ambos grupos mejoran tras la intervención, pero no existen diferencias significativas en el post-test a favor de ningún grupo.


Figura 2. 1RM (Kg) antes (Pre-test) y después (Post-test) de la aplicación del programa de entrenamiento de fuerza  en el Grupo Experimental (GE) y en el Grupo Control (GC). Valores medios (±DT). Nivel de significación  (*) (p ≤ .05).

En la Tabla 2 están registrados los valores del test de agilidad. Sólo el GE mejora tras la intervención, sin embargo no existen diferencias significativas en esta variable cuando se comparan los resultados obtenidos por el GE y GC.


Tabla 2. Test de agilidad Illinois antes (Pre-Test) y después (Post-Test) del programa de entrenamiento realizado por el GE (Grupo Experimental) con trabajo combinado de carga externa y pliometría, y el GC (Grupo Control) con trabajo convencional con carga externa. Valores medios (±DT). *= Diferencias significativas entre pre-test y post-test. Niveles de significación *=p≤ 0,05. n = tamaño muestral.

%Mej, Porcentaje de mejora. Nivel de significación   (p ≤ .05) (*)

A partir de la estimación del tamaño del efecto mediante la g de Hedges ajustada para la variable agilidad, se obtuvo la magnitud delta (  0,67 en el GE y 0,25 en el GC. Utilizando la tabla de distribución normal estandarizada, se obtiene que un 75% de los componentes del GE logran mejorar en el post-test el tiempo en la prueba de agilidad, mientras que en el GC sólo un 60% obtuvieron mejora.

DISCUSIÓN

El objetivo de estudio ha sido analizar los efectos de un programa de entrenamiento con cargas pesadas y ejercicios pliométricos sobre la agilidad de futbolistas juveniles. Los resultados del estudio muestran una mejora de la fuerza máxima en la musculatura extensora y flexora de la rodilla, en los jugadores que han desarrollado el entrenamiento combinado (GE) y el convencional (GC). Además ambos tratamientos han tenido un efecto similar sobre la fuerza, puesto que no se han encontrado diferencias en la mejora de la 1RM (Juárez et al., 2009). La utilización de intensidades cercanas al 70% de 1RM se ha mostrado como una carga óptima para la mejora de la fuerza en deportistas jóvenes, por lo que no es necesario emplear altas intensidades para conseguir mejorar esta cualidad física (García et al., 2005). Además el uso de estas intensidades fácilmente asumibles por el deportista podría disminuir el riesgo de lesión. En la línea de otros programas de entrenamiento de la fuerza (Ingle et al., 2006), durante las 10 semanas de intervención no se registraron lesiones directamente provocadas por el trabajo de fuerza. Por lo tanto cuando se diseñan las cargas bajo criterios oportunos, se consigue articular un entrenamiento eficaz y de alta seguridad (Faigenbaum, 2000).

Por otra parte una duración de 6-8 semanas, con una frecuencia de 2 sesiones por microciclo, parece ideal para conseguir activar los procesos de adaptación orientados a la mejora del rendimiento (Faigenbaum et al., 2002). En nuestro estudio hemos observado mejoras con una frecuencia de entrenamiento semanal inferior. La amplia reserva de adaptación que poseen estos deportistas permite que cargas generales puedan incrementar la fuerza (Fleck, 1999). Las mejoras producidas al comienzo del programa son resultado de factores nerviosos, sin que se produzcan cambios en la estructura muscular (Sánchez-Sánchez et al., 2014). No obstante, es posible que este tratamiento con un número de sesiones reducido, pueda limitar los efectos (Juárez et al., 2009). Por otra parte, aunque algunos autores apuntan que el entrenamiento combinado debería aplicarse a sujetos con cierto nivel de experiencia en el entrenamiento resistido (Ebben, 2002), en nuestro caso su aplicación con futbolistas inexpertos en trabajo con carga externa ha dado buenos resultados en la fuerza máxima (Ingle et al., 2006).

Dado que la fuerza es un elemento esencial en el deporte (Bloomfield et al., 2007), los resultados conseguidos con los programas aplicados nos parecen interesantes. No obstante, no es suficiente mejorar la fuerza sin conseguir trasladar estos incrementos al rendimiento en competición. Aunque  algunos estudios han indicado que existen una alta correlación entre el peso levantado en 1RM en sentadilla y el salto vertical (Wisloff et al., 2004), en otros la correlación entre estas acciones ha sido moderada (Juárez et al., 2008), o incluso baja en relación a la capacidad de aceleración o la velocidad de tiro (Cronin & Hansen, 2005; Juárez et al., 2008). En nuestro estudio se observa que los futbolistas del GC aunque mejoran la fuerza no incrementan una cualidad determinante como la agilidad, por lo que el entrenamiento convencional puede no ser suficiente. Es necesario elegir aquellos métodos de entrenamiento que aumenten la fuerza del futbolista a la vez que manifiestan mejoras en la potencia (Ingle et al., 2006). En deportes como el fútbol,  donde el tiempo de entrenamiento es escaso, un entrenamiento con cargas pesadas combinado con una serie de ejercicios pliométricos, consigue efectos múltiples y más eficaces en relación a la mejora de acciones como el salto y el sprint (Ingle et al., 2006; Juárez et al., 2009; Santos & Janeira, 2008). En la línea de lo que sucede en nuestro trabajo, también se han observado mejoras en la agilidad (Zepeda & González, 2000). Los resultados del trabajo combinado puede explicarse por el efecto positivo que el contraste entre carga pesadas y ligeras, produce sobre los factores nerviosos y estructurales implicados en la mejora de la fuerza (Chirosa et al., 2002).

El entrenamiento combinado no ha tenido más efecto sobre las acciones de potencia que el programa de fuerza convencional (Chirosa et al.,  2002; Juárez et al., 2009; Schneiker, Billaut & Bishop, 2006). Pero a partir del análisis del tamaño del efecto, se puede  precisar la magnitud de la adaptación a una intervención en grupos reducidos (Tejero-González, Castro-Morera & Balsalobre-Fernández, 2012). De esta manera los resultados de la g de Hedges ajustada y su aplicación en la tabla de distribución normal estandarizada, revela que el 75% de los futbolistas que entrenaron con el método combinado han mejorado la agilidad, mientras que sólo un 60% de los participantes en el programa tradicional compuesto sólo por ejercicios contra resistencia pudieron mejorar esta capacidad importante para el fútbol.

CONCLUSIONES

En futbolistas con escasa experiencia en el entrenamiento de la fuerza, un programa que combina ejercicios con carga seguido de trabajos pliométricos y un programa convencional basado sólo en ejercicios resistidos, mejoran la 1RM en los grupos musculares trabajados, pero sólo el trabajo combinado incide en la agilidad.

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Cita en Rev Entren Deport

Javier Sánchez Sánchez, Ricardo Huerta Cantero y Cristina Petisco Rodríguez (2014). Efecto de un Entrenamiento Combinado de Fuerza Sobre la Agilidad de Futbolistas Jóvenes. Rev Entren Deport. 28 (1).
https://g-se.com/efecto-de-un-entrenamiento-combinado-de-fuerza-sobre-la-agilidad-de-futbolistas-jovenes-1677-sa-I57cfb2723ff6e

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