Efectos de un entrenamiento del estiramiento muscular en constante ángulo sobre la flexibilidad limitada de isquiotibiales

Efectos de un entrenamiento del estiramiento muscular en constante ángulo sobre la flexibilidad limitada de isquiotibiales

Efectos de 6 semanas de entrenamiento del estiramiento muscular en constante ángulo sobre la flexibilidad y la función muscular en hombres con limitada flexibilidad de isquiotibiales


Los aumentos en el rango de movimiento (ROM) provocados por el entrenamiento de la flexibilidad muscular (es decir, estiramientos) permite un aumento en la libertad de movimiento que puede ser sobre todo benefcioso para los individuos menos flexibles. Aunque los beneficios obtenidos a través del entrenamiento de la flexibilidad claramente han sido demostrados, los mecanismos que apuntan a los aumentos en el ROM todavía son inciertos, con adaptaciones morfológicas y neurales que están implicados (Akagi y Takahashi 2014; Blazevich y cols. 2014; Guissard y Duchateau 2004; LaRoche y Connolly, 2006; Nakamura y cols. 2012). Un mecanismo indicado acerca del aumento crónico en el ROM es una reducción en la rigidez del músculo (Akagi y Takahashi 2014; Guissard y Duchateau 2004). No obstante, muchos estudios han reportado diferencias insignificantes en las propiedades viscoelásticas del músculo (Halbertsma y Goeken 1994; Magnusson y cols. 1996b) o no han encontrado estar relacionadas a la mejora en el ROM (Blazevich y cols. 2014), indicando que otros mecanismos, como los cambios en el sistema nervioso, pueden estar involucrados en las alteraciones del ROM (Freitas y cols. 2017; Halbertsma y Goeken 1994; Magnusson 1998; Weppler y Magnusson 2010).

Los aumentos en la capacidad para tolerar el estiramiento hasta el mayor momento articular pasivo, que ha sido referido como la tolerancia del estiramiento, parecen estar relacionados a las alteraciones en la carga del estiramiento percibida durante la maniobra del estiramiento (Ben y Harvey 2010; Blazevich y cols. 2014; Folpp y cols. 2006; LaRoche y Connolly 2006; Magnusson y cols. 1996b). Una mayor tolerancia a altos niveles de torque de estiramiento se ha reportado después de un programa de entrenamiento de la flexibilidad, permitiéndole a un individuo empujar la articulación a un ROM mayor para la misma cantidad de intensidad del estiramiento percibido (Ben y Harvey 2010; Blazevich y cols. 2014). Además, se ha informado un aumento en la longitud muscular (ángulo de la articulación) en el que se siente la primera sensación de estiramiento, un fenómeno en el que el participante menciona el punto en el que se siente primero el estiramiento del músculo (Halbertsma y Goeken 1994; Ylinen y cols. 2009). La primera sensación de estiramiento se ha utilizado como punto final de la medición de ROM en algunos estudios. (Repita y cols. 1997; Halbertsma y Goeken 1994); sin embargo, sólo unos estudios han evaluado el ROM simultáneamente y el nivel de torque o rigidez de la unidad músculo-tendón en ese punto (Halbertsma y Goeken 1994; Ylinen y cols. 2009). Por lo tanto, no está claro si se relacionan cambios en la primera sensación del estiramiento a cambios en la percepción del torque articular o rigidez del tejido.

El dolor es una sensación posiblemente importante que podría impactar fuertemente en la percepción del estiramiento, y así en el ROM articular máximo. Las señales nociceptivas promueven una inhibición fuerte en la función muscular y movimiento de la articulación (Rossi y Decchi 1997) y puede, por lo tanto, ser una importante señal que podría influenciar al ROM máximo. Si éste es el caso, entonces uno puede especular que el ROM alcanzado en cada sesión de entrenamiento podría variar según la percepción del dolor diario personal. Pocos estudios han registrado las variaciones diarias en el ROM, ya que a los participantes normalmente se les permiten controlar el ángulo alcanzado en el programa de entrenamiento de la flexibilidad. De esta manera, el control del ROM alcanzado en cada sesión de entrenamiento es necesario para entender mejor el cambio de comportamiento del músculo a un estímulo de estiramiento crónicamente aplicado. Realizar las sesiones de entrenamiento en un aparato (por ejemplo, un dinamómetro isocinético) permite un preciso control y medición de la articulación a lo largo del ROM durante una sesión del entrenamiento de la flexibilidad y permite la medición de la rigidez pasiva durante la maniobra de estiramiento.

Clarissa Müller Brusco de la Universidade Federal do Rio Grande do Sul (Brasil) recientemente llevó a cabo un estudio donde el objetivo fue evaluar los efectos de 6 semanas de entrenamiento de la flexibilidad del músculo isquiotibial en constante ángulo controlado sobre la rigidez del músculo-tendón y el ROM máximo evaluado en tests que eran específicos vs no específicos a los estiramientos de entrenamiento en hombres jóvenes con un rango de movimiento de isquiotibiales limitado. En suma, primero se supervisó la sensación del estiramiento durante la maniobra de estiramiento en las primeras y últimas sesiones de entrenamiento en el miembro experimental (EL) solamente. Los autores del estudio supusieron que el ROM máximo se aumentaría en el miembro experimental (EL) solamente y que no se observaría ninguna alteración en la rigidez del músculo-tendón.


Unos 13 participantes realizaron el entrenamiento del estiramiento unilateral (EL), mientras el miembro contralateral actuó como control (CL). Se evaluaron el ROM, torque del pasivo máximo y relativo, rigidez pasiva, fuerza dinámica de la flexión de rodillas, y el ángulo articular óptimo activo antes y después de la última sesión de entrenamiento. En suma, sólo se evaluaron los participantes durante las primeras y últimas sesiones de entrenamiento para la primera sensación del estiramiento durante el procedimiento del estiramiento en el miembro experimental (EL).

Los tests de pierna rect elevada y el ROM de rodilla isocinético (ambos p <0.0001; de 59.4±8.1 a 70.3±9.8, de 28.3±7.6 a 18.5±5.2, respectivamente) y el torque pasivo máximo (p = 0.001; de 53.1±11.7 a 64.9±12.3) sólo aumentaron en el miembro experimental y ningún cambio fue observado en el torque pasivo relativo, rigidez pasiva, fuerza dinámica de flexión de rodillas, y el ángulo articular óptimo activo (p> 0.05). En el punto de la primera sensación del estiramiento, aumentos significativos en el torque pasivo (p = 0.004) y ángulo (p <0.001) se encontraron de pre- al post-entrenamiento.

El entrenamiento de la flexibilidad indujo aumentos significativos en el ROM junto a los aumentos en el torque pasivo máximo (tolerancia del estiramiento) y el ROM al cual el estiramiento era percibido primero. Sin embargo, esto ocurrió sin cambios en las propiedades mecánicas del músculo-tendón o sin transferirse al miembro desentrenado (CL). Estos resultados indican que los aumentos del ROM específicos del miembro fueron apoyados por las adaptaciones neurales.

Perspectivas

El programa de entrenamiento de la flexibilidad en constante ángulo usado en el presente estudio indujo un aumento significativo en el ROM, el cual se cree que está relacionado a las adaptaciones neurales; sin embargo, el mecanismo que permite aumentar el ROM sin alteración en los componentes mecánicos del músculo todavía no está claro. Los estudios futuros deben explorar el posible mecanismo neural que sostiene el aumento en el ROM y la alteración en la sensación del estiramiento después de un programa de entrenamiento de 'stretching'. Es más, la comparación de tipos diferentes de entrenamiento del estiramiento usando diferente volumen de entrenamiento, intensidades (es decir, torque constante vs ángulo constante) y la frecuencia semanal, debe investigarse aún más para probar las posibles adaptaciones neurales y mecánicas inducidas por distintos programas de entrenamiento y también sus efectos sobre un posible efecto de transferencia cruzada en el miembro no-entrenado.

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