Entrenamiento interválico y continuo sobre grasa hepática, lipoproteínas y consumo de sustratos.

Entrenamiento interválico y continuo sobre grasa hepática, lipoproteínas y consumo de sustratos.

Efectos del entrenamiento por intervalos de sprint de corta duración y entrenamiento continuo de moderada intensidad sobre el contenido de grasa del hígado, perfil de lipoproteínas, y consumo de sustratos: una prueba aleatorizada

El hígado es un determinante importante del metabolismo de la glucosa en plasma y del metabolismo del ácido graso. En la obesidad y en la resistencia a la insulina, los empeoramientos en el metabolismo hepático y la producción de glucosa endógena (EGP) así como la mayor hipertrigliceridemia, aumentan el riesgo para la diabetes tipo 2 (T2D).

La diabetes tipo 2 (T2D) y un mayor contenido de grasa hepática (LFC) alteran el perfil y composición de lipoproteínas y empeoran el consumo de sustrato del hígado. El entrenamiento físico mitiga la T2D y reduce el LFC, pero los beneficios de diferentes intensidades de entrenamiento en términos de clases de lipoproteínas y consumo de substratos del hígado, no son claros.

Recientemente, Jarna C. Hannukainen, de la University of Turku (Finlandia) llevó a cabo un estudio donde el objetivo fue evaluar los efectos del entrenamiento continuo de moderada intensidad (MICT) o el entrenamiento interválico de sprint (SIT) sobre el LFC, consumo de sustratos del hígado, y perfil de lipoproteínas en sujetos con normoglucemia o prediabetes/T2D. Se designaron al azar a 54 sujetos (grupo normoglucémico, n=28; grupo con prediabetes/T2D, n=26; edad = 40–55 años) para realizar el MICT o SIT durante 2 semanas y el LFC fue medido con espectroscopia de resonancia magnética, la composición de las lipoproteínas con NMR, y el consumo de glucosa del hígado (GU) y el consumo del ácido graso (FAU), fueron medidos usando una PET (positron emission tomography).

Intervenciones del ejercicio. Ambos grupos de SIT y MICT se ejercitarontres veces por semana durante 2 semanas. Se realizaron las seis sesiones de entrenamiento todo bajo supervisión. Los protocolos de entrenamiento han explicados en estudios previamente. Brevemente, cada sesión de SIT consistió en 4-6 turnos de 30 segundos de ejercicio de pedaleo 'all-out' (protocolo de Wingate) con 4 minutos de recuperación entre los turnos (durante el período de la recuperación, los sujetos permanecían o continuaban haciendo el pedaleo sin carga). Cada turno de SIT empezó con 5 segundos de aceleración a cadencia máxima seguida por un aumento súbito en la carga que era del 7.5% del peso corporal en kilogramos para los sujetos normoglucémicos y del 10% de la masa libre de grasa en kilogramos para los sujetos con prediabetes/T2D. El entrenamiento de MICT consistió de 40-60 minutos de pedaleo a una intensidad moderada [60% del VO2pico). La duración del pedaleo era incrementada por 10 minutos después de cada otra sesión hasta que se alcanzaban los 60 minutos en las dos sesiones últimas.

Al inicio del estudio, el grupo con prediabetes/T2D tenía un LFC superior, perfil de lipoproteínas anormal, y una menor sensibilidad a la insulina de cuerpo entero y una menor capacidad aeróbica comparado con el grupo normoglucémico. Ambos modos de entrenamiento mejoraron la capacidad aeróbica (P <0.001) y el perfil de lipoproteínas (LDL reducido y aumento mayor de subclases de HDL; todos P <0.05) sin efecto del régimen de entrenamiento (SIT vs MICT) o efecto de grupo (normoglucemia vs prediabetes/T2D). El LFC tendió a reducirse en el grupo con prediabetes/T2D comparado con el grupo normoglucémico en el post-entrenamiento (P=0.051).

Cuando los sujetos fueron divididos según el LFC (LFC alto, >5.6%; LFC bajo, <5.6%), el entrenamiento redujo el LFC en los sujetos con LFC alto (P=0.009), y sólo el MICT aumentó el GU del hígado estimulado por la insulina (P=0.03). El SIT y el MICT de corta duración son eficaces en reducir el LFC en los sujetos con un hígado graso y mejoran el perfil de lipoproteínas a pesar de la tolerancia a la glucosa del inicio. Con respecto a los modos de entrenamiento, el MICT fue más eficaz mejorando sensibilidad a la insulina en el hígado comparado con el SIT, mientras que el modo de entrenamiento no tuvo efecto en el LFC o en el perfil de lipoproteínas.



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