Esprint

Se define como esprint a esfuerzos de intensidad máxima (all out) y de corta-mediana duración (en la literatura científica por lo general estos esfuerzos duran hasta 30 segundos) donde el atleta emplea la máxima producción de potencia posible para el tiempo.

En la literatura vienen siendo estudiados los esprints repetidos (RST, de repeated sprint training), caracterizados, por esprints cortos (3 a 7 segundos) con períodos de recuperación de menos de 60 segundos, así como el entrenamiento intervalado de esprint (conocido como SIT, de sprint interval training), caracterizado por esfuerzos all-out de 30 segundos con pausas de 2 a 4 minutos (Bucheit y Laursen, 2013).

En relación a los esprints repetidos, es interesante referirse al estudio de Glaister et al. (2005) quienes estudiaron las respuestas fisiológicas y de rendimiento en un grupo de sujetos que realizaron esprints de 5 segundos con períodos de recuperación de 10 y 30 segundos, en dos ocasiones distintas.

En la Figura 1 se puede apreciar cuando realizaron la pausa (10 segundos) corta se observó una caída significativa (exponencial) de la producción de potencia media de esprint. Mientras que cuando realizaron la pausa larga (30 segundos) lograron mantener prácticamente constante la producción de potencia a lo largo de la serie de 20 esprints.

Figura 1. Datos correspondientes a la producción de potencia media obtenidos a partir de los protocolos de ciclismo con 20 esprints de 5 segundos utilizando diferentes períodos de recuperación. Los valores se expresan como medias. Las barras corresponden a la desviación estándar (DS). * Significativamente diferente (p<0,05) respecto del protocolo con período de recuperación de 10 s.

Este modelo experimental es muy interesante para cuestionar a los profesionales y modelos que presentan al lactato como causa de la fatiga (para una revisión extensa acerca de este interesante tópico, ver Cairns et al., 2006). Ya que tanto cuando realizaron pausa corta como larga, los sujetos alcanzaron concentraciones de lactato muy elevadas (Figura 2).

Figura 2. Valores correspondientes a la concentración de lactato sanguíneo determinados en los protocolos de ciclismo con 20 esprints de 5 segundos utilizando diferentes períodos de recuperación. Los datos expresados corresponden a los valores medios mientras que las barras corresponden a la desviación estándar (SD). * Presenta diferencias significativas (p<0.05) respecto del protocolo con 10 s de recuperación.

En la actualidad, en la literatura ha sido planteado que el factor que determina la caída en la producción de potencia es el agotamiento de la fosfocreatina en las células musculares (Maughan and Shirreffs, 1996).

La otra modalidad de esprints es el SIT. Los resultados que están reportados en la literatura respecto a esta modalidad de entrenamiento son notables, ya que no solo se han observado adaptaciones significativas en la vía glucolítica (lo que a priori puede esperarse) sino también sobre la vía oxidativa, y hasta sorprendentemente, el VO2 máx. Así, Duncan McDougall y sus colaboradores, realizaron un estudio hace algunos años y encontraron luego de 7 semanas de entrenamiento (basado en esfuerzos máximos de 30 s con 2-4 min de pausa, realizados 3 veces por semana) un incremento en la actividad de las enzimas hexoquina (56%), fosfofructoquinasa (49%), citrato sintetasa (36%), malato deshidrogenasa (29%) y succinato dehidrogenasa (29%). Además observaron un incremento significativo del VO2 máx. a lo largo del período de entrenamiento (Figuras 3 y 4).

Figura 3. Actividad enzimática máxima para la malato dehidrogenasa (MDH; A), succinato dehidrogenasa (SDH; B), y citrato sintetasa (CS; C), antes y depués del entrenamiento. Los valores están expresados como medias±DS; n=12 hombres. * p<0.05.

Figura 4. Máximo consumo de oxígeno (VO2 máx.), antes (Pre) y después (Post) del entrenamiento. Los valores están expresados en unidades absolutas (l/min) y relativas a la masa corporal (ml.kg-1.min-1) en B. Los valores están expresados como medias±DS; n=12 hombres. * p<0.05.

En la actualidad, y tal como plantean Gibala y sus colaboradores en una publicación reciente, se está estudiando la aplicación de este tipo de protocolos de entrenamiento para la salud.

Facundo Ahumada, Santiago Pooli y Franco Cragnulini

Capacitaciones Relacionadas

http://g-se.com/es/entrenamiento-de-la-resistencia/capacitacion/curso-de-modelos-de-periodizacion-en-los-deportes-de-resistencia

Referencias

Buchheit M, Laursen PB. High-intensity interval training, solutions to the programming puzzle: Part I: cardiopulmonary emphasis. Sports Med.; 43 (5): 313-338, 2013.

Cairns, S. P. Lactic Acid and Exercise Performance: Culprit or Friend?. Sports Med.; 36 (4), 279-291, 2006.

Gibala Martin J., Jonathan P. Little, Maureen J. MacDonald and John A. Hawley. Physiological adaptations to low-volume, high-intensity interval training in health and disease. J Physiol 590.5 1077–1084. (2012).

MacDougall J. Duncan, Audrey L. Hicks, Jay R. MacDonald, Robert S. McKelvie, Howard J. Green, y Kelly M. Smith. Muscle performance and enzymatic adaptations to sprint interval training. J Appl Physiol 84 (6): 2138-2142, 1998.

Maughan Ronald J., Susan M. Shirreffs. Biochemistry of exercise IX. 1996, English, Conference Proceedings edition, Human Kinetics Publishers, 1996.

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