Ergometría (Prueba de esfuerzo) en el deportista.

Ergometría (Prueba de esfuerzo) en el deportista.

Prof. Antonio Moreno Campos

Atendiendo a los principios del entrenamiento deportivo citados en los manuales más importantes de entrenamiento y rendimiento deportivo, la prescripción de ejercicio debe estar sometida a criterios de individualidad, especificidad, etc… son muchos los entrenadores o preparadores físicos cuya planificación de cargas de entrenamiento carece de estos criterios, así el deportista en muchas ocasiones realiza un programa de ejercicios que no logra todas las respuestas o adaptaciones deseadas en el periodo de entrenamiento, perjudicando así el desarrollo de su condición física o rendimiento en competición, incluso provocando un deterioro de su salud.

Para realizar una prescripción de ejercicio especifica ajustada a las necesidades del deportista es necesario además del dominio de la metodología del entrenamiento deportivo, la cuantificación e interpretación de indicadores fisiológicos básicos Metabólicos (cinética del lactato…), Ventilatorios (ventilación, consumo de oxígeno, equivalentes ventilatorios, umbrales) y Cardiovasculares ( Frecuencia cardiaca, Tensión arterial…).

Las ciencias de la actividad física y la salud hace tiempo que dispone del desarrollo tecnológico y el conocimiento necesario para que los profesionales del ejercicio puedan trabajar y obtener beneficios de estos datos, sin embargo actualmente solo en un contexto de alto rendimiento deportivo suelen estar presentes y son pocos los deportistas amateurs o los practicantes de actividad física lúdico recreativa los que están familiarizados con esta metodología de trabajo.

El control fisiológico del deportista se fundamenta según algunos autores de renombre en el “conocimiento de las respuestas y adaptaciones del organismo a diferentes tipos de estímulos y en el manejo de test o protocolos fisiológicos específicos”.

La ergometría o prueba de esfuerzo desde la producción de los primeros ergómetros descritos por Mellerovicz (1981) representa una de las opciones más importantes dentro del contexto fisiológico deportivo; el buen desarrollo de esta prueba implica asumir el control de multitud de factores tales como seguridad, personal, instrumentación, etc… en ocasiones algo costosos, la instalación donde se realiza la prueba debe estar ubicada en un lugar con fácil acceso y con posibilidad de evacuación, con una temperatura de 20º a 22º y con humedad relativa 40-60%; además es necesario contar con personal medico especialista en rehabilitación cardiorespiratoria durante el desarrollo de la prueba y material especifico RCP.

Son muchas las opciones de Ergometría descritas en la bibliografía específica, la elección del tipo de ergómetro, (remoergómetro, cicloergómetro, Tapiz rodante), el protocolo de esfuerzo seleccionado, (incremental, continuo, rampa, escalón) o el uso de instrumentación especifica (analizador de gases, medidores de lactato…) condicionan en gran medida los datos resultantes en la prueba y la posible aplicación de estos datos en el control del entrenamiento del deportista; por lo que es necesario que con carácter previo a la realización de la prueba todos estos aspectos estén controlados y debidamente protocolizados.

Son muchos los datos que son mesurables tras la realización de una prueba de esfuerzo podemos destacar los siguientes indicadores y parámetros fisiológicos.

  • Consumo de oxígeno (VO2) en ml/kg/min o en l/min. El consumo de oxígeno expresa en cada momento las necesidades metabólicas del organismo. Todos los componentes del sistema de absorción y transporte del oxígeno determinan el Vo2 y está reflejado según la ecuación de Fick, la medición directa de este parámetro nos permite cuantificar el metabolismo energético y la cantidad de calorías gastadas. La concentración de oxígeno en el aire ambiental, presión barométrica, altitud, mecanismos de ventilación y difusión de los gases respiratorios, mecánica ventilatoria, vascularización pulmonar o la perfusión son algunos de sus factores determinantes. La respuesta del consumo de oxígeno al ejercicio va a estar condicionada por el tipo de ejercicio y por la modalidad del ejercicio practicado. El Vo2 presenta una relación lineal con la intensidad del ejercicio. A mayor intensidad mayor Vo2 hasta llegar al consumo máximo de oxígeno (Vo2 máx.) definido como la cantidad máxima que el organismo puede absorber, trasportar y consumir por unidad de tiempo.
  • Frecuencia cardiaca (FC) en pul/min. La frecuencia cardiaca o número de latidos por minuto (Lpm), es uno de los indicadores fisiológicos más importantes su respuesta al ejercicio está regulada a través de los componentes simpáticos y parasimpáticos del sistema nervioso autónomo y está condicionada principalmente por el tipo de ejercicio realizado; ante ejercicio incremental presenta una subida progresiva hasta alcanzar la frecuencia cardiaca máxima (Fcmax), ante ejercicio de intensidad constante presenta el denominado estado estable de la (Fc), si el ejercicio presenta cambios de intensidad intervalados presenta una respuesta denominada “diente de sierra”. El control de la Fc en ejercicio es una prioridad, especialmente durante el entrenamiento cardiovascular.
  • Presión arterial. Presión generada por la acción de bombeo del corazón y la resistencia de los vasos sanguíneos, depende del gasto cardiaco y las resistencias periféricas. La respuesta de tensión arterial tiene como objetivo garantizar el flujo sanguíneo adecuado a los músculos activos. En ejercicio cardiovascular se observa una subida progresiva de la tensión arterial sistólica provocada por el aumento del gasto cardiaco, mientras que la tensión arterial diastólica permanece constante gracias a la vasodilatación periférica.
  • Concentración de lactato (Lact) en sangre en mmol/l. Asociada a la producción de ATP por vía anaeróbica y regulado por la enzima lactado de hidrogrenosa (LDH) se produce moléculas de acido láctico. El acido láctico crea una acidez con consecuencias desfavorables en el funcionamiento normal de la célula, reduciendo el aporte de calcio desde el retículo sarcoplasmico a los túbulos T, necesario para la contracción muscular. La acidez debe ser tamponada en las células musculares por el sistema amortiguador mas importante que tiene el cuerpo el hco3 (bicarbonato), otras opciones relacionados con la cinética del lactato es la neoglucogenesis o ciclo de cori donde el lactato es enviado al hígado y reconvertido en glucosa. Algunas teorías hacen referencia a la lanzadera de lactato hacia otros músculos menos activos para disminuir su concentración en los activos o la eliminación a través de la orina cuando las concentraciones de lactato son muy elevadas.
  • Ventilación pulmonar (VE). Durante el ejercicio físico se producen diferentes estímulos nerviosos y humorales que condicionan el aumento de la (VE) en ejercicio para permitir el transporte de oxígeno necesario a los tejidos activos y para eliminar el dióxido de carbono generado en exceso por esos mismos tejidos, este incremento de la ventilación esta provocado por el aumento de la frecuencia respiratoria (Fr) y se produce organizados en diferentes fases.
  • Producción de dióxido de carbono (VCO2) en l/min. La producción de CO2 en condiciones de reposo o baja intensidad es moderada por predominio del metabolismo aeróbico, el incremento de la concentración de lactato en sangre asociado al aumento de la intensidad del ejercicio eleva el VCO2 como consecuencia de la producción de bicarbonato.
  • Cociente respiratorio (RER) entre el VO2 y el VCO2. Las modificaciones del (RER) desde las condiciones de reposo es uno de los indicadores ventilatorios más importantes a considerar durante la transición aeróbica anaeróbica, es utilizado por algunos autores para valorar diferentes umbrales de entrenamiento con métodos ventilatorios.
  • Indicadores de intensidad. Potencia (Pot) en watios (W) en el caso de ergometrías en cicloergómetro. Velocidad (Vel) en km/h en el caso del tapiz rodante.

La interpretación de estos datos por parte de un profesional de la salud y el ejercicio puede dar una visión específica sobre

  • Salud. Es habitual que se utilicen pruebas de esfuerzo dentro un contexto cardiológico diagnostico y preventivo. La respuesta de la frecuencia cardiaca (Fc), la monitorización de los trazos del electrocardiograma y los cambios en la tensión arterial sistólica y diastólica durante el esfuerzo, además de las propias sensaciones del deportista durante el desarrollo de la prueba, son datos que permiten realizar un diagnóstico bastante completo de la salud del deportista, descartando en gran medida la presencia de alguna anomalía cardiaca. Podemos considerar como respuestas anómalas al ejercicio una bajada o estancamiento de la (Fc) y de la tensión arterial sistólica (TAS). Algunas modificaciones de las curvas del electrocardiograma son otro de los factores a considerar en la valoración de la salud aunque en ocasiones se observan ciertas anomalías en los electrocardiograma como consecuencia de adaptaciones del entrenamiento cardiovascular, (trastorno de la conducción intraventicular inespecífico, mayor voltaje del QRS, etc...).
  • Condición física. La valoración del consumo máximo de oxígeno (Vo2 max) obtenido durante la prueba, la ventilación (V), el registro de Frecuencia cardiaca máxima (Fcmax) y el análisis de la cinética del lactato entren otros indicadores, permite valorar con criterio el nivel de condición física cardiovascular del deportista en varios momentos de la temporada. Un deportista de nivel medio puede alcanzar cifras de Vo2 max por encima de 50 ml/kg/min, con una ventilación cercana a 100 litros por minuto. Una (Fc max) elevada y la tolerancia a cantidades importantes de acido láctico también son indicadores fisiológicos asociados a altos niveles de condición física.
  • Adaptaciones al entrenamiento. Los niveles de (Vo2 max) y (Fcmax) junto a la valoración de los umbrales de entrenamiento, por métodos ventilatorios o metabólicos, describen las posibles adaptaciones del entrenamiento del deportista, observando posibles desplazamientos de ambos umbrales que argumentan la predominancia de cargas de entrenamiento aeróbicas o anaeróbicas y condicionan el rendimiento cardiovascular.
  • Individualización de las cargas de entrenamiento. Varios de los datos registrados durante la prueba permiten individualizar en gran medida el entrenamiento, así la determinación de los umbrales de entrenamiento aeróbico anaeróbico, la relación entre la velocidad o potencia y producción de acido láctico o las respuestas de la ventilación y frecuencia cardiaca deben ser los pilares para el control del entrenamiento cardiovascular del deportista y la elección de los ritmos en competición.


Bibliografía básica consultada

  1. Chicharro J.L, López Mojares L.M.Fisiologia Clínica del Ejercicio.Editorial médica Panamericana 2008.ISBN:978-84-9835-167-5
  2. Mac Dougall J.D, Wenger H.A, Green. H.J. Evaluación fisiológica del deportista. Colección fitness. Editorial Paidotribo. 2ª edición. ISBN: 84-8019-236-4.
  3. Manual ACSM (American college of sport medicine) para la valoración y prescripción del ejercicio. 2ª edición. Editorial Paidotribo.
  4. Billat V. Fisiologia y metodologia del entrenamiento. Editorial Paidotribo. Primera edición. ISBN: 84-8019-627-0.
  5. Gonzalez Iturri J.J, Villegas Garcia J.A. Valoración del deportista. Aspectos biomédicos y funcionales. Monografías de Medicina del Deporte de Femede (Federacion Española de Medicina del Deporte)
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