Journal of Exercise Science Update (Nº 3). HIIT: aplicación a patologías metabólicas (obesidad, diabetes)

Journal of Exercise Science Update (Nº 3). HIIT: aplicación a patologías metabólicas (obesidad, diabetes)

Una nueva entrega de nuestro particular Journal en nuestro Blog donde, una vez más, intentaremos acercar las últimas publicaciones a los profesionales del ejercicio.

Queremos dejar constancia que todos los temas tratados en estos monográficos no muestran la opinión del IICEFS ni de ninguno dos profesionales que lo conforman, simplemente se exponen las publicaciones y se realizan algunos comentarios para la reflexión. De hecho de estos estudios, de su lectura, adecuada contextualización y comprensión podrían generarse interesantes debates entre especialistas, que es uno de los objetivos de este Journal.

En este caso iniciamos una secuencia de varias entradas con las publicaciones sobre el entrenamiento HIIT en los programas de salud y fitness. Somos conscientes (y ya hemos hecho mención a ello anteriormente, de que incluso la propia definición de la metodología necesitaría ser aclarada, por la confusión que existe a este respecto especialmente en determinados lugares del mundo. Para ello aconsejamos acudir a la bibliografía especializada y posiblemente será una de las cuestiones que abordaremos en un futuro en este blog).

La modalidad HIIT de ejercicio cardiorrespiratorio puede tener interesantes aplicaciones en el control de determinadas patologías metabólicas y cardiovasculares a la luz de los resultados de algunos de los últimos estudios publicados. Si bien tendremos que ser cautos con estos resultados preliminares, sí que parece haber cierto consenso en reconocer que el ejercicio cardiorrespitatorio intermitente de alta intensidad puede aportar beneficios mayores en determinados marcadores que el ejercicio de intensidad moderada. No obstante, aún queda mucho camino por investigar, y la relación dosis-respuesta de este tipo de estímulos está aún lejos de ser establecida para cada grupo de población y patología, sobre todo en cuanto a la propia definición de las variables de control se refiere.

Impacto del ejercicio breve de alta intensidad sobre los niveles de glucosa sanguínea.

ANTECEDENTES:

El ejercicio de intensidad moderada mejora la glucosa en sangre (BG), pero la mayoría de las personas no alcanzan el volumen de ejercicio requerido. Los protocolos de ejercicio de alta intensidad (HIE) varían. El entrenamiento de sprint intervalo máximo en ciclo-ergómetro normalmente requiere sólo de 2,5 minutos de HIE y un compromiso de tiempo de entrenamiento total (incluyendo el descanso y calentamiento) de 25 minutos por sesión. Revisamos el efecto del ejercicio breve de alta intensidad en los niveles de glucosa en la sangre de personas con y sin diabetes.

MÉTODOS:

Se revisaron los estudios HIE (≥ 80% consumo máximo de oxígeno, VO2max) con ≤ 15 minutos por sesión.

RESULTADOS:

Seis estudios de los no diabéticos (51 varones, 14 mujeres) que requieren 7.5 a 20 minutos / semana de HIE se revisan. Dos semanas de entrenamiento de intervalos de sprint aumento de la sensibilidad a la insulina hasta 3 días después de la intervención. Doce semanas cerca de intervalo máximo funcionamiento (tiempo total del ejercicio 40 minutos / semana) mejoraron BG en un grado similar al de correr a 65% VO2max durante 150 minutos / semana. Ocho estudios de diabéticos (41 tipo 1 y 22 tipo 2 sujetos) fueron revisados. Seis eran de una sola sesión de ejercicio con 44 segundos a 13 minutos de HIE, y los demás fueron 2 y 7 semanas de duración con 20 y 2 minutos / semana HIE, respectivamente. Con la diabetes tipo 1 y 2, BG era generalmente más alta durante y hasta 2 horas después de HIE en comparación con los controles. En los diabéticos tipo 1, BG disminuyó desde la medianoche hasta las 6 am después de HIE la mañana anterior. Con la diabetes tipo 2, una sola sesión mejoró BG postprandial durante 24 horas, mientras que un programa de 2 semanas redujo el BG promedio en un 13% a las 48 y 72 horas después del ejercicio, y también aumentó GLUT4 por 369%.

CONCLUSIÓN:

El HIE muy breve mejora la BG 1 a 3 días post ejercicio tanto en diabéticos como no diabéticos. El HIE es poco probable que cause hipoglucemia durante e inmediatamente después del ejercicio. Se necesitan estudios aleatorizados más amplios y a más largo plazo para determinar la seguridad, la aceptabilidad, la eficacia a largo plazo, y la intensidad y la duración óptimas del ejercicio.


El ejercicio interválico de alta intensidad está siendo objeto de estudio e interés para el control de la glucemia en diabéticos tipo II, pudiendo tener efectos hipoglucemiantes postejercicio mayores y por más tiempo que ejercicios de intensidad moderada de la misma o mayor duración. Además, existe la ventaja de requerir menos volumen de tiempo que el ejercicio aeróbico de intensidad moderada para conseguir dichos efectos. No obstante, el control óptimo de la intensidad deba ser estricto e individualizado para no generar rechazo y abandono en población poco entrenada.



El ejercicio interválico agudo de alta intensidad reduce la respuesta de la glucosa postprandial y la prevalencia de hiperglucemia en pacientes con diabetes tipo 2.

El ejercicio de resistencia de alto volumen (END) mejora el control glucémico en la diabetes tipo 2 (DT2), pero muchas personas comentan la "falta de tiempo" como un obstáculo para la ejercitación regular. El entrenamiento intervalado de alta intensidad (HIT) es un método que consume poco tiempo e induce adaptaciones fisiológicas similares al END, pero poco se sabe sobre el efecto del HIT en la diabetes tipo 2. Usando un monitoreo continuo de la glucosa (CGM), se analizó la respuesta de glucosa en sangre durante 24 horas tras una sesión de HIT que constaba de 10 × 60 s esfuerzos de pedaleo en bicicleta al ~ 90% de la frecuencia cardíaca máxima, intercaladas por 60 s de descanso. Siete adultos con diabetes tipo 2 fueron sometidos al CGM durante 24 h en dos ocasiones bajo condiciones de alimentación estándar: tras el esfuerzo HIT agudo y en un día de control sin ejercicios (CTL). El HIT redujo la hiperglucemia medida como proporción de tiempo por encima de 10 mmol/l (HIT: 4,5 ± 4,4 vs CTL: 15,2 ± 12,3%, p = 0,04). La hiperglucemia posprandial, medida como la suma de las superficies después de las comidas bajo la curva de glucosa, también fue menor después de HIT vs CTL (728 ± 331 vs 1142 ± 556 mmol / l • 9 h, p = 0,01). Estos hallazgos ponen de relieve el potencial del HIT para mejorar el control glucémico en la diabetes tipo 2.


El entrenamiento HIT puede tener como ventaja añadida en sujetos diabéticos tipo II, respecto al ejercicio cardiovascular aeróbico continuo de menor intensidad, un mejor control de los niveles de glucosa posprandial (además de consumir/requerir menos tiempo).



Viabilidad y eficacia preliminar del entrenamiento intervalálico de alta intensidad en la diabetes tipo 2.

OBJETIVOS:
Comparar la viabilidad del ejercicio de alta intensidad intervalado (HI-IE) versus ejercicio continuo de intensidad moderada (MI-CE) en pacientes con diabetes tipo 2 (DT2), e investigar la eficacia preliminar del HI-IE y MI-CE para la mejora de la hemoglobina glicosilada A1c (HbA1c) y la composición corporal.

MÉTODOS:
Se reclutaron sujetos con diabetes tipo 2 y fueron asignados al azar al grupo HI-IE y MI-CE. El ejercicio físico se realizó 5 días a la semana durante 12 semanas. Se analizó la viabilidad de la contratación, retención, cumplimiento, estados de ánimo y la auto-eficacia. Los cambios en la HbA1c y el porcentaje de grasa corporal de base se registraron a las 12 semanas para determinar la eficacia preliminar.

RESULTADOS:
De 126 participantes que mostraron interés por participar en el estudio, 15 individuos fueron aleatorizados y completaron el programa. Ninguno de los participantes abandonó el estudio después de la inscripción. Los niveles de adherencia fueron altos y no difirieron entre HI-IE y MI-CE (p> 0,05;> 97.2% de las sesiones de ejercicio elegibles para ambos grupos). Los estados de ánimo y la autoeficacia no difirieron entre los grupos. El porcentaje de grasa del tronco disminuyó, tanto en HI-IE como en MI-CE (p = 0,007 y 0,085, respectivamente). El total del porcentaje de grasa corporal, del porcentaje de grasa la pierna, y el grosor de la grasa subcutánea se redujeron significativamente en ambos grupos (p <0,05), mientras que la HbA1c no cambió respecto de la línea base (p> 0,05). El grado de mejora fue similar entre las intervenciones (p> 0,05).

CONCLUSIÓN:
En las personas con diabetes tipo 2, la implementación de 12 semanas de entrenamiento estructurado HI-IE puede ser tan viable como el entrenamiento MI-CE. Ambas intervenciones son igualmente eficaces para la reducción de la grasa corporal total, pero tienen poco impacto en la HbA1c en los participantes con diabetes tipo 2 relativamente bien controlados.

En este estudio se intenta mostrar la validez dell entrenamiento intenso interválico (HIIT) con respecto a la utilización en patologías metabólicas como la diabetes tipo II para la reducción de la grasa corporal.


Efecto de dos dosis de entrenamiento interválico sobre la oxidación máxima de grasa en mujeres sedentarias.

INTRODUCCIÓN:
El objetivo principal del presente estudio fue determinar el efecto de dos dosis de entrenamiento de intervalos de alta intensidad crónica (HIT) en los cambios de la oxidación máxima de grasas (MFO) y la composición corporal.

MÉTODOS:
Mujeres sedentarias (N = 23, edad y VO2 máx = 24,2 ± 6,2 años y 30,3 ± 5,2 ml / kg / min, respectivamente) completaron ya sea alta (HI) (80 - 90% de carga de trabajo máxima (Wmax)) o intensidad moderada (MOD) (60 - 80% Wmax) sobre un cicloergómetro 3 días/semana durante 12 semanas consistente en 6-10 series de 60 s intercaladas por recuperación activa. Siete mujeres de la misma edad y nivel de condición física sirvieron como controles. Cada 3 semanas, se evaluó la oxidación de sustratos durante el ejercicio progresivo mediante calorimetría indirecta para determinar la MFO y la oxidación mínima de grasas (FATmin), y la composición corporal se evaluó cada 6 semanas. Se utilizó medidas repetidas mediante análisis de la varianza para examinar los cambios en la oxidación de sustratos en respuesta al entrenamiento, con el grupo de entrenamiento utilizado como una variable inter-sujetos.

RESULTADOS:
Los resultados revelaron mejoras de la MFO (p = 0,04, 19 - 25%) y de la FATmin (p = 0,001, 22-24 W) en respuesta al HIT, sin embargo, la magnitud de la mejora fue similar (p> 0,05) entre los dos paradigmas de entrenamiento. No se hallaron cambios (p> 0.05) en el peso corporal, porcentaje de grasa corporal, o la circunferencia cintura/cadera con el entrenamiento.

CONCLUSIONES:
Estos datos sugieren que 12 semanas de entrenamiento -ya sea moderado o más intenso e interválico- mejora de manera similar la oxidación de grasas en mujeres sedentarias, pero no altera el peso corporal o la composición corporal.


Según este estudio, ambas modalidades de ejercicio cardiovascular (intensidad moderada y HIT) podrían ser eficaces para aumentar la oxidación de grasa en sujetos sedentarios, sin embargo, sería necesario un análisis más detenido del estudio y considerar diversos factores y variables respecto a dichas conclusiones.


Entrenamiento con ejercicio interválico de alta intensidad en mujeres jóvenes con sobrepeso.


OBJETIVO:
El propósito de este estudio fue pretender evaluar los efectos de un programa de entrenamiento de alta intensidad intervalo (HIIT) sobre la composición corporal, la función cardiaca y la capacidad aeróbica en mujeres jóvenes con sobrepeso.

MÉTODOS:
Sesenta estudiantes universitarios de sexo femenino (19 a 20 años de edad, IMC ≥ 25kg/m2 y porcentaje de grasa corporal ≥ 30%) fueron elegidos y asignados al azar a cada uno de los grupos de HIIT, al grupo de entrenamiento continuo de intensidad moderada (MICT) y al grupo control sin entrenamiento. Los sujetos tanto del grupo HIIT como del MICT realizaron entrenamiento físico cinco veces por semana durante 12 semanas. En cada una de las sesiones de entrenamiento, el grupo HIIT realizó ejercicio interválico al ritmo cardíaco individualizado (HR) del 85% del VO2máx. y separados por breves periodos de actividad de baja intensidad (HR al 50% del VO2 máx), mientras que el grupo MICT realizó caminata continua y/o trote a la HR individualizada del 50% del VO2 máx.

RESULTADOS:
Ambos programas de entrenamiento físico producen mejorías significativas en la composición corporal de los sujetos, la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, la frecuencia cardíaca en reposo, consumo máximo de oxígeno y el umbral ventilatorio. Sin embargo, el grupo HIIT logra mejores resultados que los del grupo de MICT, como se evaluó por la cantidad de la magnitud del efecto. El grupo control no logró ningún cambio en todas las variables medidas.

CONCLUSIÓN:
Los resultados tangibles logrados por estos grupos homogéneos de sujetos relativamente grandes ha demostrado que el programa de HIIT es una medida eficaz para el tratamiento de las mujeres jóvenes que tienen sobrepeso.


De este estudio podría inferirse la posible eficacia y efecto positivo del entrenamiento HIT cuando el propósito sea favorecer la pérdida de peso graso en sujetos obesos o con sobrepeso.


Una intervención a largo plazo en el estilo de vida optimizada con entrenamiento interválico de alta intensidad mejora la composición corporal, el riesgo cardiometabólico, y los parámetros de ejercicio en pacientes con obesidad abdominal.

OBJETIVO:
El objetivo de este trabajo fue estudiar el efecto combinado del estilo de vida a largo plazo y de una intervención de entrenamiento de alta intensidad interválico sobre la composición corporal, el riesgo cardiometabólico y la tolerancia al ejercicio en personas con sobrepeso y obesidad.

DISEÑO:
Sesenta y dos sujetos con sobrepeso y obesidad (53,3 ± 9,7 años en adelante, con una media de índice de masa corporal de 35.8 ± 5 kg/m (2)) fueron identificados retrospectivamente a su entrada en un programa de 9 meses que consistió en asesoramiento nutricional individualizado, ejercicio interválico optimizado de alta intensidad, y entrenamiento contra resistencias dos a tres veces a la semana. Las medidas antropométricas, factores de riesgo cardiometabólico y la tolerancia al ejercicio se midieron al inicio y finalización del programa.

RESULTADOS:
La tasa de adherencia fue del 97%, y no ocurrieron eventos adversos con el entrenamiento intervalado de alta intensidad. El ejercicio físico se asoció con un gasto de energía semanal de 1582 ± 284 kcal. Se observaron mejoras clínica y estadísticamente significativas de masa corporal (-5,3 ± 5,2 kg), índice de masa corporal (-1,9 ± 1,9 kg / m (2)), circunferencia de la cintura (-5,8 ± 5,4 cm), y máxima capacidad de ejercicio (+1,26 ± 0,84 equivalentes metabólicos) (P <0,0001 para todos los parámetros). La masa total de grasa y la masa grasa del tronco, el perfil lipídico, y el ratio triglicéridos/lipoproteínas de alta densidad también mejoraron significativamente (P <0,0001). A la finalización del programa, la prevalencia del síndrome metabólico se redujo en un 32,5% (P <0,05). Los predictores independientes de ser un respondedor a la pérdida de masa corporal y de la circunferencia de la cintura fueron el índice de masa corporal inicial y la tasa metabólica en reposo, aquellos sobre la disminución del índice de masa corporal basal fueron la circunferencia de la cintura inicial y el ratio triglicéridos/colesterol de las lipoproteínas de alta densidad.

CONCLUSIONES:
Una intervención a largo plazo en el estilo de vida optimizada con ejercicio de alta intensidad intervalo mejora la composición corporal, el riesgo cardiometabólico y la tolerancia al ejercicio en sujetos obesos. Esta intervención parece segura, eficaz y bien tolerada y podría mejorar la adherencia al entrenamiento físico en esta población.


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