La Dosis de Entrenamiento y su Respuesta Adaptativa

La Dosis de Entrenamiento y su Respuesta Adaptativa

Tal como describió el fisiólogo Hans Seyle en el siglo pasado, los sistemas biológicos como el cuerpo humano responden al estrés adaptándose al mismo para estar preparados ante la aparición del agente estresante en el futuro. El ejercicio, por ej., un protocolo de entrenamiento intervalado que un entrenador diseña para sus corredores implicará un dado nivel de estrés para el organismo, un desafío al que responderá con adaptaciones agudas, como el incremento de la liberación de glucosa desde el hígado (glucogenólisis) para mantener la euglucemia durante el esfuerzo, el incremento de la actividad de la glucógeno fosforilasa (que pasará de su forma inactiva o b a la forma con mayor actividad, a), la liberación de interleucina 6 (IL-6) desde el músculo esquelético para “comunicarse” con otros órganos como el hígado, así como con adaptaciones crónicas tal como la capilarización y la biogénesis mitocondrial o el aumento en la tasa de oxidación de grasas.

Notablemente en el campo puro y duro de los deportes de resistencia noto una sobrevaloración de la dosis. El ciclista promedio continuamente habla de los km que logró acumular en una sesión o período de entrenamiento, y que si pudiera hacer esos 150 km diarios alcanzaría un determinado logro, o que un dado ciclista gana y es exitoso porque hace 200 km por día.

Al mismo tiempo olvidan un aspecto muy importante, la respuesta, esto es, el impacto de la dosis sobre el organismo y su respuesta adaptativa. Es claro que una misma dosis (los clásicos 100 km a los que les gusta referirse a los ciclistas) va a impactar de un modo muy diferente en cada ciclista, y ese es de hecho el aspecto más importante. Es decir, como asimilará el deportista esa carga, y que valor tendrá la misma dentro del proceso de entrenamiento, cuantas horas de recuperación serán necesarias, y durante cuánto tiempo podrán ser sostenidos consistentemente este tipo de entrenamientos en función de los objetivos que se tengan.

Como reporte anecdótico puedo mencionar que en 2011 al inicio de mi temporada realicé un entrenamiento de 140 km, acumulando aprox. 2500 m de desnivel a una intensidad media (70-80% de la FC máx.), y completé el recorrido en 5 h 30 min. En ese entonces di un valor de RPE 30 min post-esfuerzo (para más información sobre este método de control de la carga pueden ver este artículo: http://g-se.com/es/psicologia-del-deporte/articulos/diferencias-en-las-percepciones-del-entrenamiento-entre-entrenadores-y-atletas-1209) de 10. Dos años después (en 2013) realicé el mismo recorrido, a la misma intensidad, pero en un tiempo apreciablemente menor, 4 h 50 min, y di una percepción 30 min post-esfuerzo de 5. La misma dosis tuvo una respuesta significativamente diferente, representando un estrés mucho menor e implicando un tiempo de recuperación notablemente más corto.

Por lo tanto, es muy importante tener en cuenta ambos factores, la dosis de entrenamiento que es prescrita por el entrenador como el impacto, agudo, subagudo y crónico de la misma en el organismo del deportista. Para así concretamente tratar de buscar la máxima respuesta con el mínimo estrés.

Lecturas Recomendadas

Benjamin D Levine, Ken-ichi Iwasaki, Rong Zhang y Julie H Zuckerman. Relación Dosis-Respuesta de las Adaptaciones Cardiovasculares al Entrenamiento de la Resistencia en Adultos Saludables: ¿Cuánto Entrenamiento para qué Beneficios?. G-SE - PubliCE Premium. 29 Agosto, 2006. http://g-se.com/es/fisiologia-del-ejercicio/articulos/relacion-dosis-respuesta-de-las-adaptaciones-cardiovasculares-al-entrenamiento-de-la-resistencia-en-adultos-saludables-cuanto-entrenamiento-para-que-beneficios-696
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