La mortalidad por enfermedades cardiovasculares ha repuntado en España durante la crisis...

La mortalidad por enfermedades cardiovasculares ha repuntado en España durante la crisis...

En este reportaje, publicado hoy en el portal de noticias lavanguardia.com de Barcelona, con motivo de comentar distintos aspectos del próximo Congreso Cardiológico Europeo de Barcelona, el Dr. José Ramón González-Juanatey, nos muestra como la realidad económica de España he impactado negativamente en la mortalidad por enfermedades cardiovasculares que ha detenido su descenso de mas de 20 años, para incrementar el número de fallecimientos de causa cardiovascular, no solo en España, sino en otros Países sumergidos, desde hace unos años, en serias crisis económicas en la región, como Grecia, Irlanda y Portugal.

Menciona además, como las medidas de Prevención Cardiovascular afectan a la salud, lo mismo que los sistemas de atención de la medicina pública se ven deteriorados e impactan directamente en la prevalencia de las enfermedades cardiovasculares.

Nosotros en la Argentina, ya conocemos esta historia, ya hemos vivimos situaciones similares en la crisis económica del 2001, sin duda el sistema económico mundial, tal como lo vemos hoy, esta también en crisis, los negocios a cualquier precio, la ambición desmedida, la demanda exagerada de bienes, la competencia salvaje, la corrupción y la especulación financiera, son mucho más que un punto en el "Riesgo País" ... en realidad son cientos de miles de personas que hipotecarán su salud, sufrirán de enfermedades cardiovasculares, perderan su calidad de vida y serán protagonistas del fracaso de cualquier avance científico que, por costoso, solo sera para unos pocos...

Prof. Dr. Alejandro M. Gómez Monroy Especialista Consultor en Cardiología

"La mortalidad por enfermedades cardiovasculares ha repuntado en España durante la crisis"

El presidente de la Sociedad Española de Cardiología, el Dr. José Ramón González-Juanatey, avanza algunas de las novedades que se presentarán en el congreso cardiológico europeo de Barcelona

28/08/2014 - 00:04h

El doctor José Ramón González- Juanatey, presidente de la Sociedad Española de Cardiología y jefe de Servicio de Cardiología y Unidad Coronaria del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago Sociedad Española de Cardiología.

Barcelona se convertirá del 30 de agosto al 3 de septiembre en la capital mundial de la cardiología con la celebración del Congreso Europeo de Cardiología, organizado por la European Society of Cardiology. Para conocer las principales novedades de este evento, el más grande del mundo en el ámbito de la salud del corazón, entrevistamos al presidente de la Sociedad Española de Cardiología y jefe de Servicio de Cardiología y Unidad Coronaria del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), el doctor José Ramón González- Juanatey, que advierte de un repunte de la mortalidad por las enfermedades cardiovasculares en España y destaca la necesidad de seguir aportando calidad al sistema sanitario público español.

- Barcelona acoge una nueva edición del congreso europeo de cardiología, ¿cuántos profesionales asistirán?-

Es el escaparate más importante de la cardiología en el mundo. Más de 30.000 cardiólogos asistirán y además se ha batido un récord de participación de envío de trabajos científicos con más de 14.000. Es importante destacar que España está entre los cinco primeros con más trabajos. En este congreso se presentan los estudios más importantes de cardiología y no sólo europeos, sino también de Estados Unidos o Japón, países con mucho potencial en investigación cardiológica.

-¿Qué estudios destacaría de los presentados?-

Hay muchos avances. Por ejemplo, un estudio sobre un nuevo fármaco para la insuficiencia cardíaca. No teníamos un estudio desde hace mucho tiempo que se demostrase con una nueva clase de fármaco un claro beneficio pronóstico. Tiene una acción dual ya que, por un lado, bloquea un sistema que promueve la enfermedad y, por otro lado, estimula un sistema que nos defiende contra la enfermedad. Este estudio será muy importante y positivo. Quizás abra una nueva era en el tratamiento de la enseñanza cardíaca.

-¿Qué otras novedades se presentarán durante el congreso?-

Tendremos nuevos datos en otros campos como el del intervencionismo o en el de la fibrilación auricular, una arritmia muy prevalente que afecta a más del 5% de la población mayor de 70 años. También habrá nuevos datos sobre el tromboembolismo que nos ayudará a decidir cómo podemos prevenir mejor las embolias y sobre todo el ictus. La Sociedad Europea de Cardiología además presentará nuevas guías de práctica clínica, algunas muy importantes y esperadas, con el objetivo de evaluar el corazón de pacientes que se sometan a cirugía no cardíaca. El congreso aportará una gran cantidad de información y estudios que ayudarán sobre todo a tratar mejor a nuestros pacientes con enfermedades cardiovasculares, que a pesar de todo lo que se ha hecho, sigue siendo una de las principales causas de muerte e invalidez en España.

-¿De qué manera la cardiología española estará presente en el congreso?-

España tiene una participación importante. De hecho, la Sociedad Española de Cardiología hará un trabajo no solo científico sino también divulgativo. Organizaremos sesiones conjuntas para la población en general e instalaremos una carpa en la plaza de la Universitat con actividades orientadas a sensibilizar sobre la muerte súbita.

-¿Por qué se centrarán sobre la muerte súbita?-

Es uno de los problemas no resueltos de la cardiología en estos momentos porque necesita una atención urgente. La gran mayoría de las muertes súbitas muchas veces se dan en el domicilio o en la calle. Por eso promoveremos actividades para el público en general y especialmente para los jóvenes con el objetivo de que sepan utilizar un desfibrilador semiautomático e iniciar maniobras básicas de reanimación cardiopulmonar.

-¿Cree que el número de desfibriladores sigue siendo insuficiente en nuestro país?-

Queda mucho por hacer. En España hay alrededor de 30.000 muertes súbitas al año y se recuperan escasamente un 5-6%. En otros países, en algunas zonas de Italia y Suecia, se han desarrollado programas importantes que han permitido recuperar entre el 15-20% de las muertes súbitas. La muerte súbita muchas veces es por una arritmia fácilmente tratable y se recuperaría el paciente. Barcelona tiene un programa importante, es una ciudad cardioprotegida, y se han instalado desfibriladores incluso en farmacias. Esto es importante. Hay que implantar más desfibriladores. Fíjate en la cantidad de extintores que hay en todos los sitios para los incendios, y me parece bien, pero contrasta con la poca disponibilidad de desfibriladores y sobre todo la poca formación.

- Claro, si tenemos desfibriladores, pero si no sabemos utilizarlos…-

Hay que formar a la mayor cantidad de personas posibles. La Unión Europea está intentando que se enseñe reanimación cardiopulmonar a los jóvenes entre 15 y 17 años en los centros escolares a partir del 2017. Hay que poner más desfibriladores semiautomáticos, pero hay que enseñar a utilizarlos. Esto es muy importante. Otra cuestión es que los teléfonos móviles nos serían de gran ayuda para localizar estos desfibriladores. Me atrevería a afirmar que es el reto social más urgente de la cardiología en estos momentos. No ha habido una especialidad en la medicina que haya progresado tanto como la cardiología, pero tenemos la amenaza de la muerte súbita.

- ¿A qué otros retos se enfrenta la cardiología en los próximos años?-

El reto fundamental de la cardiología es aplicar lo que ya sabemos a los pacientes y uniformizar los resultados. La expectativa de vida en España en los últimos 30 años ha crecido 6,4 años. Más de 4 años se debe a avances en enfermedades cardiovasculares y la mitad es por prevención. La ley antitabaco ha desarrollado un papel importante, así como el control de los factores de riesgo, de la hipertensión, del colesterol o del ejercicio. Tenemos el problema del sobrepeso, la obesidad sobre todo en niños, por lo que una dieta rica sobre todo en vegetales y frutos secos protege mucho contra las enfermedades cardiovasculares. La otra mitad del crecimiento de la expectativa de vida se debe al sistema sanitario público, que ha permitido incorporar la innovación y, sin duda, es el mayor logro social de este país. Permite el acceso a una medicina de calidad, con independencia de la situación económica y procedencia social. Eso es lo que tenemos que preservar.

-¿Cómo se podría mejorar?-

Si todas las comunidades autónomas tuvieran programas para el infarto miocardio, más programas de calidad en cirugía cardíaca y en insuficiencia cardíaca, incluso en el control de los factores de riesgo, con lo que hoy sabemos podríamos hacer muchísimo más. El congreso de Barcelona marcará un antes y después. Por ejemplo, nuevos dispositivos como un corazón artificial, estoy convencido de que el trasplante es una muy buena posibilidad, pero el problema es el número de donantes. Y en un futuro próximo, ya está ahí, pero se refinará, habrá corazones mecánicos totalmente implantables en el tórax que ayudarán al corazón, no lo sustituirá totalmente, pero sí le ayudará para que el organismo reciba una mayor cantidad de sangres. El futuro de la cardiología es tan prometedor como en los últimos 30 años, pero el reto más importante es aplicar a los pacientes lo que hoy sabemos.

- ¿Cómo se puede aplicar ese conocimiento?-

La Sociedad Española de Cardiología ha puesto en marcha el programa Incardio que intenta homogeneizar la calidad de la cardiología en la medida de lo posible. Es un programa de mínimos y creo que será un referente muy importante para el ejercicio de la cardiología.

-¿De qué manera todos estos avances en la investigación pueden verse afectados por los situación de recortes y de crisis económica?-

Ha afectado algo a la investigación. Creo que en España no se ha documentado mucho que haya afectado mucho a nivel asistencial. Sí sabemos que la mortalidad por enfermedades cardiovasculares se redujo durante los últimos 20 años, todos los años hasta el 2012, que ha sido el primer año en el que la mortalidad por enfermedades cardiovasculares no ha continuado reduciéndose sino que incluso ha habido un ligero repunte, tanto en hombres como mujeres.

- ¿Cómo sería ese repunte?-

Es muy pequeño. Yo y muchos estamos convencidos de que la crisis económica puede estar afectando con un mayor grado de exclusión social y de pobreza, que se han documentado en nuestro país, y menos recursos para el sistema público de salud. Seguro que han afectado a las políticas que conducen a seguir en esa estrategia de reducción de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares.

-¿Qué se puede hacer para revertir esta situación?-

Todos y especialmente los profesionales y las sociedades científicas debemos luchar porque el sistema sanitario público pueda seguir incorporando innovación y aportar valor al diagnóstico y al tratamiento de los pacientes con enfermedades cardiovasculares. También tenemos que luchar para que los programas preventivos se sigan implantando y hay que procurar que el sistema público de salud pueda seguir ofreciendo calidad asistencial a todos los ciudadanos.

-En el contexto europeo, ¿existen muchas diferencias en cuanto a enfermedades cardiovasculares?-

Hay unas diferencias importantísimas en Europa, incluso ya las hay en España, entre comunidades autónomas. Los países europeos con un desarrollo económico importante, entre los que se encuentra España, tienen muchos menores índices por mortalidad de enfermedades cardiovasculares que los países del este. En el congreso se presentarán unos datos muy importantes del efecto de la crisis en Grecia.

-¿Qué datos se presentarán?-

Ha aumentado de forma muy significativa las enfermedades cardiovasculares y la mortalidad por infarto en Grecia a causa de los efectos de la crisis económica. Estos datos también se han dado en Islandia durante la crisis bancaria, incluso en Irlanda, un poco en Portugal y tenemos que evitar que suceda en España. Uno de los objetivos de la Sociedad Europea de Cardiología y su nuevo presidente, Fausto Pinto, que toma posesión en Barcelona, es intentar establecer unos indicadores de mínimos para el ejercicio de la cardiología en el sistema público de salud porque existen unas diferencias extraordinarias entre países de la Unión Europea.

-¿Qué papel deberían desempeñar los profesionales en todo esto?-

La Sociedad Española de Cardiología ha puesto en marcha el proyecto InnovaSEC con el objetivo de definir por parte de los profesionales cómo creemos que la innovación se debe incorporar en el sistema pública de salud. Los profesionales y las sociedades científicas tenemos que posicionarnos y no dejar todo en manos exclusivamente de los gestores y de la política, que estoy convencido y sé que también buscan el bien y que el sistema público siga ofreciendo calidad. Sin embargo, los principales responsables somos los profesionales y tenemos una responsabilidad directa con los ciudadanos. Tenemos que luchar para que nuestros pacientes reciban la medicina de hoy y hay dos pilares básicos, como la sanidad y la educación, que no se deberían resentir por los efectos de la crisis. Hay que luchar por preservar el mayor logro social de nuestro país, el de la calidad del sistema público de salud.



Leer más: http://www.lavanguardia.com/vida/20140828/54414050061/entrevista-jose-ramon-gonzalez-juanatey-sociedad-espanola-cardiologia-congreso-europeo.html#ixzz3Bjz58kCO

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