Mecanismo bioquímico de la L-Carnitina en la degradación de ácidos grasos

Actualmente se cree que la L-Carnitina es un buen quemador de grasa y aunque no existe el suficiente respaldo experimental que demuestre dicho efecto en humanos, ciertos estudios han evidenciado una marcada disminución de grasa corporal. El análisis de las investigaciones que soportan lo anterior es llevado a cabo en el Blog, con esta figura solamente quiero resaltar el valor metabólico y las reacciones que involucran a la molécula de L-Carnitina. Antes de que los ácidos grasos sean catabolizados o degradados deben ser convertidos a un compuesto intermedio por medio de una reacción que requiere ATP. En presencia de ATP y coenzima A, la enzima acil-CoA sintetasa cataliza la conversión de un ácido graso libre a un acil-CoA o ácido graso activo haciendo uso de un fosfato de alta energía y formando así AMP y pirofosfato (PPi). Ahora bien, las cadenas largas de acil-CoA no pueden penetrar la membrana interna mitocondrial; sin embargo, en presencia de L-carnitina y la enzima carnitina palmitoiltransferasa I dichas cadenas de acil-CoA son convertidas a moléculas de acilcarnitina, las cuales sí son capaces de traspasar la membrana interna de la mitocondria por medio de una proteína llamada carnitina-acilcarnitina translocasa y acceder al sistema de enzimas de β-oxidación. Posteriormente, las moléculas de acilcarnitina reaccionan con Coenzima A haciendo uso de la catálisis enzimática de la carnitina palmitoiltransferasa II, localizada al interior de la membrana interna mitocondrial, produciendo nuevamente acil-CoA y L-carnitina en la matriz de la mitocondria. De esta manera, la L-carnitina ayuda por medio de reacciones sucesivas al transporte de ácidos grasos de cadena larga al interior de la matriz mitocondrial para su posterior degradación por β-oxidación.

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