Mitocondria

Las mitocondrias (Figura 1) se encuentran en todos los tipos celulares, son cilíndricas, aunque experimentan cambios de forma sutiles, derivados de su actividad. En promedio miden 3 µm de largo y su diámetro es de 5 µm. Su número varía según el tipo celular. Se encuentran ubicadas en las regiones de las células donde la demanda de energía es mayor, por lo que se desplazan de un lado a otro del citoplasma hacia las zonas necesitadas de energía. Los microtúbulos y sus proteínas asociadas intervienen en tales desplazamientos. No obstante, en algunos tipos celulares, como los espermatozoides, las células musculares y las células grasas, las mitocondrias permanecen en lugares fijos.

Tal como se aprecia en la Figura 1 poseen una membrana externa, un espacio intermembrana y una membrana interna.

Figura 1. Esquema tridimensional de una mitocondria.

Membrana Externa

La membrana externa es permeable a los solutos presentes en el citosol, pero no a las macromoléculas (por ej., proteínas). Esto se debe a que su bicapa lipídica presenta, entre otros componentes, unas proteínas transmembranosas llamadas porinas, las cuales forman canales acuosos de regular tamaño por lo que pasan libremente iones y moléculas de hasta 5 kDa1.

1 Un Dalton equivale a una unidad de masa atómica (uma). En la Tabla Periódica de los elementos, el número másico indica la masa atómica relativa del elemento. Por ej., el agua tiene una masa molecular de 18 Da (2 Da del hidrógeno y 16 del oxígeno).

Espacio Intermembranoso

Dada la presencia de las porinas en la membrana externa, su contenido de soluto es similar al del citosol.

Membrana Interna

La membrana interna desarrolla plegamientos hacia la matriz que dan lugar a las llamadas crestas mitocondriales, formadas con el objeto de aumentar la superficie membranosa. La forma y número de las crestas varían en los distintos tipos celulares.

La membrana interna de las mitocondrias presenta un alto grado de especialización, y ambas caras de su bicapa lipídica exhiben una marcada asimetría.

Dentro de las mitocondrias se produce la respiración interna, y así su importancia es clave, ya que el adenosín trifosfato (ATP) necesario para sostener la vida, y cualquier ejercicio, tal como el de resistencia, es sintetizado dentro de las mitocondrias.

Tanto el entrenamiento de resistencia de baja como de alta intensidad pueden inducir biogénesis mitocondrial, lo cual incrementa en forma significativa la tasa de resíntesis de ATP a través de la vía oxidativa o aeróbica, lo cual se aprecia en un incremento tanto del VO2 máx., como del ritmo de competición y entrenamiento.

Lic. Facundo Ahumada

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Referencias y Lecturas de Interés

De Robertis Eduardo M. F., José Hib, Robergo Ponzio. Biologia Molecular y Celular de De Robertis. Ed. El Ateneo, 2003.

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