Modulación Nutricional de las Adaptaciones al Entrenamiento de la Resistencia: Hidratación Predeterminada vs. Ad Libitum

Modulación Nutricional de las Adaptaciones al Entrenamiento de la Resistencia: Hidratación Predeterminada vs. Ad Libitum

Es realmente notable que con la cantidad de trabajos científicos publicados acerca de la hidratación que debe realizar un deportista de resistencia durante sus entrenamientos o competiciones todavía existen fuertes controversias en la comunidad científica acerca de un tema clave, ¿cuánto fluido debe beber el deportista durante el esfuerzo?.

Es claro que desde la década del 60’ luego de la creación de la primera bebida deportiva, las publicaciones sobre la hidratación óptima a seguir durante el esfuerzo se han incrementado significativamente, y esos trabajos han permitido conocer cuál es la cantidad y tipo de carbohidratos, y de sales óptima en una bebida deportiva, cual es la osmolaridad más apropiada, y si está justificado o no incluir otras sustancias como aminoácidos, proteínas, vitaminas en una bebida diseñada para hidratarse durante el entrenamiento y la competición. Debatir acerca de estos temas está fuera del alcance de este artículo, no obstante, los mismos serán abordados dentro de nuestra sección en el futuro.

Es para destacar también que el patrón de hidratación seleccionado durante los entrenamientos y competiciones puede influir en forma significativa sobre el rendimiento agudo y así sobre las adaptaciones logradas en un proceso de entrenamiento. Quizás más importante todavía, el patrón de hidratación seleccionado puede influir significativamente sobre la salud del deportista, y un patrón incorrecto puede causar incluso la muerte. Desafortunadamente en 2012 en Argentina se ha producido la muerte de un ciclista inmediatamente después de una competición y esto podría estar relacionado al patrón de hidratación seleccionado antes y particularmente durante el esfuerzo.

En la década del 80’ el Colegio Americano de Medicina de Deporte (ACSM) publicó una declaración de posición sobre la hidratación óptima durante el esfuerzo, y el mensaje, que continuó en las publicaciones de la década del 90’ alentaba a ingerir tantos fluidos como fuera posible (drink as much as possible during exercise). Un científico de la comunidad internacional que se opuso fuertemente y con evidencia experimental a este enfoque del ACSM, que al parecer está influenciado por la industria de las bebidas deportivas, es Tim Noakes, quien alertó del peligro de inducir a los deportistas de resistencia a una condición de hiponatremia al forzarlos a beber tantos fluidos como fuera posible. Es para destacar que los deportistas de menor nivel son los que mayor riesgo corren, ya que su ritmo de competición les permite beber incluso más de lo que sudan, por lo que pueden entrar en una condición de hiponatremia.

Es digno de mención que en la declaración de posición del año 2007 el ACSM incorpora varios conceptos que dejan atrás el enfoque “ingiera tanto como sea posible” ya que alientan a valorar la tasa de sudoración del deportista, y notablemente incorporan el concepto de ingestión ad libitum (a voluntad) de fluidos durante el esfuerzo, que es precisamente el enfoque que defiende Tim Noakes. Quien con evidencia experimental sostiene que en la actualidad no hay estudios científicos que muestren que ingerir más fluido que lo que la voluntad indica (ad libitum) sea beneficioso para el rendimiento.

Al parecer, a condición de que el deportista no desarrolle sed, estará ingiriendo la cantidad de fluidos apropiada (lo que su voluntad le indica) y así su ritmo de competición no se verá afectado, y principalmente su salud.

Lecturas Recomendadas

http://g-se.com/es/nutricion-deportiva/articulos/hidratacion-en-el-maraton-utilizar-la-sed-como-indicador-de-un-aporte-seguro-de-fluidos-1364

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