Necesidades fisiológicas del sector de ciclismo en el triatlón sprint


Continuando el hilo de la entrada “necesidades fisiológicas del sector de natación en el triatlón sprint” vamos a seguir con el análisis de esta distancia, evaluando el sector de ciclismo de esta prueba

En primer lugar analicemos el tiempo de la prueba ciclista de 20 km, lo que puede llevarnos entre 25 y 35 mn. o más, en función del nivel del triatleta y del recorrido, por lo que podemos englobar este tramo siguiendo la clasificación de Zintl (1991), dentro de la resistencia de larga duración tipo I (RLD I). Sin embargo hemos de tener en cuenta que este sector viene precedido de 750 metros de natación, y al que le sigue 5 km de carrera, por lo tanto, la siguiente pregunta que debemos respondernos será, de qué manera influye el primer sector de natación sobre el ciclismo.

Para responder a esta cuestión podemos recurrir a un interesante estudio de Lepers, Bigard, Hausswirth, & Guezennec del año 1995. Se realizaron dos tipos de test en cicloergómetro a un grupo de triatletas, uno al VO2 max. y otro al 80% del mismo. Ambos test se realizaron tras un esfuerzo de brazos de 30 mn. y posteriormente se repitió el test sin esfuerzo previo.

Entre las conclusiones del estudio se observaron que no existen diferencias significativas en la frecuencia cardiaca, aunque es ligeramente inferior en los test realizados tras ejercicio de brazos, y mostraron a su vez una menor concentración de lactato en esos test. Este aclarado de lactato puede deberse a una mayor oxidación de lactato o a una participación en la gluconeogéneis en los miembros superiores parcialmente vaciados de glucógeno.

Esto no quiere decir que no se produzca deshidratación, fatiga del sistema nervioso, reducción de depósitos de glucógeno, etc., y otros aspectos que afecten al rendimiento, pero guiándonos con este estudio podemos sugerir que el rendimiento en ciclismo tras natación previa no se ve muy afectado (aunque esto puede variar si el nivel técnico del triatleta nadando es bajo).

Teniendo en cuenta todo lo dicho, podemos considerar el ciclismo de esta distancia en triatlón, como una prueba de resistencia de larga duración I (RLD I, 10-35mn) en su techo superior, fronterizo con la resistencia de larga duración II (35-90mn), donde se realiza un esfuerzo previo (que apenas afecta) y tras la cual se realizará otro esfuerzo posterior (lo que de alguna forma limita y lo hace diferente a una prueba única).

No tendría mucho sentido considerar este sector con las características globales de la duración de un triatlón (1 hora a 1.30 en caso de sprint, 2 – 2.30 aprox. de un triatlón olímpico), pues de manera práctica a nadie escapa que en un recorrido de 20 km de ciclismo desarrollaremos una potencia mucho mayor que si realizamos ese recorrido con la duración total de un triatlón sprint, pero sin embargo, la velocidad media de esos 20 km de ciclismo dentro de un triatlón experimental sin drafitng, será muy semejante a un test de 20 km exclusivo de bicicleta en ese mismo lugar.

Esta estructuración “teórica” del rendimiento en el ámbito temporal nos dará unos parámetros orientativos para el entrenamiento de la resistencia, así pues vemos que los factores de rendimiento según esta estructura temporal serán los siguientes:

-Elevar el consumo máximo de oxígeno, en la medida que este es elevado favorecerá una mayor cantidad de oxígeno en condiciones de umbral anaeróbico.

-Alto nivel de umbral anaeróbico, para mantener un elevado porcentaje de VO2 max. sin acumular lactato.

-Mejorar la tolerancia al lactato, con unos valores medios de hasta 7-8 mM/l en duraciones de 35 mn (Navarro, 1998)

-Capacidad de los depósitos de glucógeno, substrato principal utilizado para producir la energía necesaria.

Pero estos factores de rendimiento basados en parámetros temporales, deben adaptarse a las características del sector de bicicleta en triatlón:

-Necesidad de realizar los primeros kilómetros tras la transición con una alta intensidad por encima del umbral anaeróbico para coger a los rivales/ grupo delantero.

-Prueba con drafting: lo que nos exigirá momentos de grandes esfuerzos con otros de relativa calma.

-Cambios de ritmo, salidas de rotonda, demarrajes del grupo, etc.

Así pues, al margen de las anteriores, debemos valorar de cara al entrenamiento del sector ciclista dentro del triatlón sprint, los siguientes factores:

-Si nos vemos involucrados en un grupo colaborador, donde se producen relevos más o menos largos, necesitaremos por un lado mejorar nuestra tolerancia al lactato para continuar con nuestro trabajo a pesar de la hiperacidez, y por otro lado tendremos que mejorar la capacidad de lavado o aclarado, la capacidad de eliminar esas acumulaciones de lactato en los periodos que esté “a rueda” con relativa calma. Podemos decir que debemos de optimizar este proceso de producción – eliminación de ácido láctico.

-Capacidad aláctica, disponer de una gran cantidad de energía por unidad de tiempo por medio del sistema ATP-PC para responder a puntuales demarrajes en el grupo. Estos demarrajes suelen ocurrir en grupos ciclistas poco colaboradores y/o con diferencias de niveles.

-Como muchos de estos esfuerzos intensos duran alrededor de 45”, será necesario el desarrollo de la máxima cantidad de energía que puede ser desarrollada por el sistema anaeróbico láctico. Hablamos de la potencia anaeróbica láctica o potencia glucolítica.

Entrenador Jorge Ortega

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Bibliografía

Gutierrez, J. (2000). Manual técnico de triatlón. Madrid, Gymnos.

Zintl, F (1991). Entrenamiento de la resistencia. Barcelona, Martínez Roca

Navarro (1998). La resistencia. Madrid, Gymnos

Lepers R., Bigard A.X., Hausswirth C., Guezennec C.Y. (1995). Simulation de l'enchaînement natation-cyclisme d'un triathlon en laboratoire. Influence sur la cinétique de la lactatémie. Science & Sports 10 : 131-139.

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