Obesidad y pérdida de tejido adiposo “Desterrando lo aeróbico”

En el artículo que presentamos en esta oportunidad se expone con síntesis y claridad, los motivos por los que debemos desestimar el trabajo de resistencia (aeróbico), en el abordaje de la obesidad y sobrepeso; y priorizar el entrenamiento de fuerza.

Obviamente que no se trata de dejarlo de lado totalmente, si no que, ante las adaptaciones que provoca el trabajo de fuerza (correctamente dosificado), es conveniente que quede relegado en un segundo plano.

“La evidencia es contundente”, diría mi amigo Jorge Roig, (con quien he tenido el gusto de compartir a demás de trabajo, innumerables charlas y discusiones académicas por skype), y quien es el autor del artículo, que seguro será impactante para muchos.

Es que se sigue replicando el error, y la recomendación general de médicos, nutricionistas y hasta profesores de educación física, para el tratamiento de la población con sobrepeso y obesidad aún hoy es “haga trabajo aeróbico, caminado, en bicicleta, nadando...”

Olvidando que es el estímulo de las fibras musculares glucolíticas (rápidas), movilizará a los pooles de GLUT-4 (favoreciendo la regulación de la glucemia y beneficiando el control de la diabetes), aumentará la fuerza (evitando o hasta revertiendo la sarcopenia y osteopenia), aumentará la masa muscular (incrementando el gasto metabólico de reposo), mantendrá activa las unidades motoras (mejorando la coordinación intra e intermuscular).... y otras cuestiones metabólicas que Jorge explica perfectamente.

Ignacio

Ver / Descargar

COMPARTIR