Pastillas anticonceptivas y la fuerza muscular, cuál es la incidencia?

Pastillas anticonceptivas y la fuerza muscular, cuál es la incidencia?

Las píldoras anticonceptivas sistemáticamente controlan la concentración de hormonas sexuales endógenas y también reducen la producción natural de estrógenos y progestógeno inhibiendo la liberación de gonadotrofinas, por lo tanto, impiden la ovulación y a su vez, el embarazo. Ellas regulan la variabilidad de la longitud del período y proporcionan un ciclo de 28 días a la usuaria. Se estima que en la comunidad atlética actual, hay el mismo porcentaje de mujeres que usan píldoras anticonceptivas como en la comunidad no atleta.

Debido al conocimiento de que las hormonas anabólicas masculinas [testosterona] tienen un efecto pronunciado sobre la fuerza y el tamaño del músculo, podría pensarse que las hormonas sexuales femeninas tendrían el mismo efecto. Sin embargo, se ha demostrado que este no es el caso con varios estudios que muestran que no hay ninguna diferencia significativa sobre la fuerza muscular.

Se ha indicado que las hormonas sexuales femeninas pueden tener un impacto en el rendimiento físico y en el riesgo de sufrir una lesión musculoesquelética. Se han demostrado variaciones significativas en la laxitud de la articulación de la rodilla, coordinación neuromuscular, y el control postural durante el ciclo menstrual (Lefevre, 2013; Zazulak, 2006).

(Lefevre, 2013).

Recordemos que los andrógenos son un compuesto natural tanto para los hombres como para las mujeres, los cuales controlan las características sexuales de cada persona, así como también tienen efectos diferentes sobre los niveles de distintas hormonas. Se ha indicado que el estrógeno tiene un efecto anabólico y la progesterona tiene un efecto catabólico sobre la fuerza muscular, donde Reis encontró que pesar de una amplia variabilidad interindividual, todas las mujeres mostraron adaptaciones superiores de fuerza a través de un entrenamiento adapatado al ciclo menstrual. También encontró correlaciones significativas entre distintos parámetros de fuerza y la acumulación de estradiol. Se concluyó que el entrenamiento adaptado según fases del ciclo menstrual, parece ser más eficaz comparado al entrenamiento de la fuerza tradicional. Inclusive ya lo observamos esta característica en un blog anterior.

Se ha reportado que algunas píldoras anticonceptivas pueden contener hasta cinco veces tanto niveles de estrógenos exógenos [el no producido en el cuerpo] y dos veces tanto de progestógeno como endógeno [el producido en el cuerpo]. Hay tres tipos principales de píldoras anticonceptivas, monofásicas, bifásicas y trifásicas, aunque raramente se usan píldoras anticonceptivas bifásicas y, por tanto, no serán consideradas. Las píldoras anticonceptivas monofásicas proporcionan a la usuaria una dosis fija estable de estrógenos y progestógeno durante 21 días después de 7 días de placebo. Las píldoras anticonceptivas bifásicas tienen una cantidad estable de estrógenos con una concentración dos veces variada de progestógeno, en los días 7-10 y 11-14. Las píldoras anticonceptivas trifásicas contienen tres dosis diferentes de estrógenos que son incrementalmente mayores durante los 21 días después de 7 días sin actividad.

Varios autores han concluido que no hay ninguna diferencia significativa en la fuerza muscular durante las diferentes fases del ciclo menstrual,aunque hay datos contradictorios.La periodización del entrenamiento de la fuerza en el ciclo menstrual, usando un número mayor de sesiones de entrenamiento durante la fase folicular tardía cuando los niveles de estrógeno están empezando a surgir, se ha estudiado para optimizar los programas de entrenamiento en las atletas. También ya vimos anteriormente esto efectos de programar el entrenamiento de la fuerza según el ciclo menstrual (Biblioteca 1 , biblioteca 2).

También, se ha reportado que el uso de anticonceptivos orales (OC) pueden impedir lesiones musculoesqueléticas de la rodilla (Lawrie, 2011).

Los anticonceptivos orales contienen hormonas sexuales femeninas sintéticas y el efecto anticonceptivo es cumplido por una supresión de las hormonas sexuales femeninas endógenas que inhiben la ovulación como ya mencionamos antes. La administración de píldoras anticonceptivas normalmente es de 21 días de tratamiento activo seguido por 7 días de tratamiento de placebo/sin tratamiento para inducir un sangrado por supresión. En las pastillas anticonceptivas monofásicas, las píldoras activas contienen la misma cantidad de componente de estrógeno y el componente del progestógeno, mientras que en las pastillas anticonceptivas trifásicas, la cantidad de los componentes hormonales varía durante el ciclo de la pastilla anticonceptiva. La píldora anticonceptiva, que también se usa para el tratamiento de diferentes desórdenes (como la dismenorrea, perturbaciones menstruales, y endometriosis), generalmente se tolera bien; sin embargo, algunas mujeres pueden experimentar efectos colaterales, como dolor de cabeza, hinchazón, y ganancia de peso (Ekenros, 2013).

En estudios transversales, ninguna diferencia significativa en la fuerza muscular en mujeres que usan y en aquellas que no usan pastillas anticonceptivas, ha sido reportada. Ninguna diferencia en la fuerza muscular máxima y la potencia anaeróbica se ha encontrado dentro de un ciclo de pastillas anticonceptivas en mujeres sedentarias y físicamente activas (Peters, 2006).

Figura. Sin cambios. Variables de fuerza máxima isocinética (piernas) a través de los días de ingesta de las píldoras (promedio±SEM). Referencias: grupos con píldora monofásica conteniendo 30 mg de etinilestradiol +150 mg de levonorgestrel (LEV) o + 250 mg de norgestimato (NOR); T1, Días 3–6; T2, Días 11–14; T3, Días 18–21. (Peters, 2006).

Sin embargo, algunos autores encontraron empeorado el rendimiento físico durante la fase de la hormona activa comparada con la fase inactiva del tratamiento de pastillas anticonceptivas trifásicas en remeras femeninas de élite, por ejemplo, donde ese estudio encontró que alteraciones en el rendimiento anaeróbico a lo largo del ciclo de pastillas anticonceptivas ocurrieron con rendimientos mejorados correspondientes a concentraciones bajas de estrógeno y de progestógeno (TDL).

(Readman, 2004)

Sin embargo, Rechichi y Dawson encontraron una baja en la fuerza reactiva en un salto en caída durante la fase de la hormona inactiva (retiro de las píldoras) del tratamiento de pastillas anticonceptivas monofásicas en atletas de equipos deportivos femeninos. En otro estudio del mismo autor sobre la incidencia de las pastillas anticonceptivas y el rendimiento en 200m de natación, donde incluyó 1 test entre los días 17 y 21 de la fase activa del consumo de pastillas anticonceptivas (CONS), cuando los niveles circulantes de hormonas exógenas son altos. Los 2 tests restantes fueron durante la fase de retiro de las pastillas anticonceptivas cuando la ingesta de hormona exógena cesa, 2–3 días postactivos de cese de las píldoras (WITH1) y 6–7 días postactivos del cese da las píldoras (WITH2). Dos fases de retiro fueron seleccionadas debido a los esteroides exógenos que tienen diferentes vidas promedio y, por lo tanto, tienen un impacto variable sobre las hormonas endógenas a lo largo de la fase de retiro (ver imagen).

Rechichi (2012).

Así, los datos científicos publicados sobre el efecto del uso de pastillas anticonceptivas sobre la fuerza muscular y el rendimiento anaeróbico han mostrado resultados contradictorios.

Por último, un estudio reciente de Linda Ekenros (2013) del Instituto Karolinska comparó la fuerza muscular en los miembros superiores e inferiores, así como el rendimiento del salto durante 1 ciclo de pastillas anticonceptivas y 1 ciclo sin pastillas anticonceptivas usando un diseño cruzado. Un objetivo secundario de ese estudio fue comparar estos parámetros dentro de 3 fases específicas de un ciclo de pastillas anticonceptivas y los días del ciclo correspondientes durante un ciclo sin pastillas anticonceptivas.

Para tal estudio, se reclutaron 17 mujeres (ver Tabla) que fueron divididas en 2 grupos.

TABLA. Características de las Sujetas (n = 17). Divididas en 2 Grupos con respecto al ingreso en el Estudio CON Pastillas anticonceptivas o SIN Pastillas anticonceptivas. Los valores son promedios (SD).

Todas las mujeres que integraban el estudio con pastillas anticonceptivas usaron una baja dosis de píldoras monofásicas que contienen etinil estradiol combinadas con progestógenos diferentes. Estas mujeres fueron evaluadas para la fuerza muscular y el rendimiento del salto en los días 2, 3, o 4 de la menstruación (la fase libre de píldoras), en los días 7 o 8, y en los día 14 o 15 en el esquema de las píldoras (fases de las hormonas activas) (ver Figura-esquema).

El esquema muestra el impacto hormonal esperado durante un ciclo de pastillas anticonceptivas y un ciclo sin pastillas anticonceptivas. Los días de rendimiento de la prueba son marcados por la franja gris. Durante un ciclo sin pastillas anticonceptivas, esta figura muestra un ciclo menstrual ideal de 28 días.

Luego de las determinaciones de distintos test de fuerza y de salto, los resultados fueron los que se observan en la tabla y en las figuras.

En este estudio, como se puede apreciar en las figuras y tabla, no hubo diferencias en la fuerza muscular y rendimiento del salto entre los grupos de mujeres que entraron en el estudio con o sin pastillas anticonceptivas, ni durante el ciclo de pastillas anticonceptivas o durante el ciclo sin pastillas anticonceptivas. Es decir, los resultados fueron encontrados de ser independientes de la duración del uso de pastillas anticonceptivas.

Con lo cual, este estudio demuestra que la fuerza muscular y el rendimiento del salto no son influenciados por el tratamiento de pastillas anticonceptivas en mujeres sanas que participan en actividad física recreativa de nivel moderado a alto. Esto es importante ya que existe una cierta preocupación en el mundo deportivo de que las pastillas anticonceptivas podrían dañar el rendimiento físico. Sin embargo, son necesarios estudios más extensos que se enfoquen en los efectos hormonales sobre el rendimiento neuromuscular más específico y en el riesgo de lesiones que se sufren, particularmente en las atletas de élite. Una desventaja de este estudio es que fue un número pequeño su muestra para el análisis.

Esta temática es parte de nuestra próxima webinar en marzo.

Bibliografía

Zazulak BT, Paterno M, Myer GD, et al. The effects of the menstrual cycle on anterior knee laxity, a systematic review. Sports Med. 2006;10: 847–862.

N. Lefevre, Y. Bohu, S. Klouche, J. Lecocq, S. Herman. Anterior cruciate ligament tear during the menstrual cycle in female recreational skiers. Orthopaedics &Traumatology: Surgery & Research 7 February 2013.

Ekenros L, Hirschberg AL, Heijne A, Fridén C. Oral contraceptives do not affect muscle strength and hop performance in active women. Clin J Sport Med. 2013;23:202-7.

Reis E, Frick U, Schmidtbleicher D. Frequency variations of strength training sessions triggered by the phases of the menstrual cycle. Int J Sports Med. 1995;16:545–550.

Lebrun CM, McKenzie DC, Prior JC, et al. Effects of menstrual cycle phase on athletic performance. Med Sci Sports Exerc. 1995;27:437–444

Montgomery MM, Shultz SJ. Isometric knee-extension and knee-flexion torque production during early follicular and postovulatory phases in recreationally active women. J Athl Train. 2010;6:586–593.

Davies BN, Elford JC, Jamieson KF. Variations in performance in simple muscle tests at different phases of the menstrual cycle. J Sports Med Phys Fitness. 1991;31:532–537.

Lawrie TA, Helmerhorst FM, Maitra NK, et al. Types of progestogens in combined oral contraception: effectiveness and side-effects (review). Cochrane Database Syst Rev. 2011. Issue 5.

Elliott KJ, Cable NT, Reilly T. Does oral contraceptive use affect maximum force production in women? Br J Sports Med. 2005;39:15–19

Peters C, Burrows M. Androgenicity of the progestin in oral contraceptives does not affect maximal leg strength. Contraception. 2006;74: 487–491.

Rechichi C., Dawson B. Oral contraceptive cycle phase does not affect 200-m swim time trial performance. J Strength Cond Res. 2012 Apr;26(4):961-7.

Rechichi C, Dawson B. Effect of oral contraceptive cycle phase on performance in team sport players. J Sci Med Sport. 2009;12:190–195.

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