Podemos uniformar la Rehabilitación Cardiovascular?

Podemos uniformar la Rehabilitación Cardiovascular?

Podemos uniformar la Rehabilitación Cardiovascular?

Las ciencias médicas, funcionan, entre otras múltiples cosas, bajo estándares que son consensuados por instituciones, grupos de expertos y políticas sanitarias.

De este modo, las distintas terapéuticas, siguen normas que funcionan como marco, como si fueran límites, que las colocan dentro de lo que se considera seguro y efectivo, salir de estos parámetros expone a los pacientes a prácticas que no tienen consenso científico, esto último no significa que dichas actividades no puedan tener resultados positivos para quienes la reciben, pero del punto de vista científico generalmente dichas prácticas, se muestran como débiles.

De este modo, la ciencia, estima distintos niveles de evidencia, según, los efectos de determinada conducta terapéutica sea demostrada por estudios prospectivos, randomizados, doble ciego, metanalíticos, retrospectivos o bien simplemente bajo consenso o la opinión de expertos.

La rehabilitación cardiovascular, es una práctica cardiológica terapéutica, convencional, es decir que se encuentra totalmente aceptada por la comunidad médica, con la suficiente evidencia científica que abala su amplio uso como terapéutica de la mayoría de las enfermedades cardiovasculares en general mejorando y complementando a las otras terapéuticas usadas y en unos pocos casos, reemplazándolas totalmente.

Tengo que destacar, como Especialista Consultor en Cardiología, que la mayoría de las enfermedades cardiovasculares, a pesar de los enormes avances de los últimos años, tienen tratamiento pero aún, no cura, sutil pero importante diferencia… Entonces quien sufre, por ejemplo de una enfermedad coronaria y es tratado con una angioplastia, con o sin colocación de Stent, o con cirugía de revascularización miocárdica con by pass o con implantes arteriales, está tratando su enfermedad coronaria, pero no podemos decir que ha curado su enfermedad, su problema seguirá avanzando si no se hace nada más que esto e incluso, podrá la misma enfermedad comprometer también a los by pass y/o a los stent, alterando su función o limitando el tiempo deseado de buen funcionamiento, en definitiva todos estos, mas allá de todos los avances científicos – tecnológicos, son solos tratamientos paliativos que intentan evitar un desenlace peor a un corto plazo.

La Rehabilitación Cardiovascular, tampoco cura la mayoría de las enfermedades cardiovasculares, pero tiene la ventaja de actuar en distintos y muy variados niveles de esas mismas patologías, por ejemplo en la enfermedad coronaria actúa desde los factores de riesgo coronario que enferman las arterias, hasta en la isquemia que esta enfermedad produce sobre el miocárdio, es decir que es una herramienta terapéutica de amplio espectro actuando desde los factores que inician la enfermedad y estimulan su progresión como así también, sobre las consecuencias cardíacas que la misma produce.

Cuando se habla entonces de un recurso terapéutico tan amplio como la Rehabilitación Cardiovascular que puede tener efectos tan variados que van desde la posible acción sobre el envejecimiento celular endotelial actuando sobre la longitud de los telómeros de las cadenas de ADN, pasando por el control de la isquemia miocárdica desplazando el umbral isquémico y/o estimulando la angiogénesis, hasta la disminución de la mortalidad, tan solo con aumentar la capacidad funcional modificando hacia arriba la Vo2 máxima, nosotros observamos que la forma de llegar a estos efectos, por el solo hecho de tener un amplio espectro de ataque de una misma situación, nos presenta a diferencia de otros recursos mas puntuales, una gran dispersión en la forma de como brindar efectivamente esta práctica.

Por todo esto, la creación de guías (consensos), hechas por expertos de distintos países, crean un “marco” para desarrollar la actividad y así, a pesar de ser una práctica multifactorial en donde los hábitos de vida influyen significativamente en la génesis y en la evolución de la enfermedad y todo esto inmerso en un contexto local con hábitos, costumbres, prejuicios, políticas sanitarias y culturas diferentes, nos permite, de alguna manera, a quienes somos efectores de la práctica, recolectar datos que, luego de establecidas las diferencias locales, nos pueden ayudar a analizar resultados comunes a todas las poblaciones tratadas.

Así, sin duda, la Rehabilitación Cardiovascular, puede mostrar sus efectos con una intervención más estandarizada, con lo cual se le agrega un mayor rigor científico a nuestro trabajo.

Definitivamente, no podemos afirmar que la rehabilitación cardiovascular sea la misma en una ciudad capital que en un pequeño pueblito del interior, tampoco igual en un gran centro del primer mundo o en otro de un país en vías de desarrollo, pero las guías nos muestran un marco referencial en donde, quienes llevamos adelante este tratamiento, debemos intentar movernos adaptando las mismas técnicas y protocolos a las necesidades locales particulares, con los recursos y elementos disponibles.

No existiendo este tipo de Consenso en Latinoamérica, el grupo de trabajo del “Comité Interamericano de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular de la Sociedad Interamericana de Cardiología y la Sociedad Sudamericana de Cardiología se reunieron y realizaron un gran trabajo, con los expertos de la Mayo Clinic de Rochester, Minnesota, junto con importantes referentes de la prevención y rehabilitación cardiovascular latinoamericana conformaron el comité redactor que confeccionó las primeras guías de la región.

Sus autores fueron: Los Dres. Francisco López-Jiménez (Estados Unidos); Carmen Pérez-Terzic (Estados Unidos); Paula Cecilia Zeballos (Argentina); Claudia Victoria Anchique (Colombia); Gerard Burdiat (Uruguay); Karina González (Venezuela); Graciela González (Paraguay); Rosalía Fernández (Perú); Claudio Santibáñez (Chile); Artur Herdy (Brasil); Juan Pablo Rodríguez Escudero (Ecuador), Hermes Ilarraza-Lomelí (México).

Felicito a todos los autores por este importante trabajo en conjunto, les agradezco la autorización que me han dado para compartir el mismo e invito a todos a que visiten la Biblioteca virtual de nuestra sección Temática de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular, o ingresen a este Link:

http://g-se.com/es/prevencion-y-rehabilitacion-cardiovascular/biblioteca

desde donde podrán acceder al consenso completo.-

Prof. Dr. Alejandro M. Gómez Monroy Especialista Consultor en Cardiología Editor Sección Temática Prevención y RHCV de G-SE

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