Sarcopenia

Un cambio grave asociado al envejecimiento humano consiste en la reducción progresiva de la masa muscular esquelética, una espiral descendente que puede provocar una disminución de la fuerza y la funcionalidad. En 1989, Irwin Rosenberg propuso el termino ‘sarcopenia’ (del griego‘sarx’ o carne +‘penia’ o perdida) para describir este descenso de la masa muscular relacionado con la edad. Desde entonces, la sarcopenia se ha definido como la disminución de la masa muscular esquelética y la fuerza que se produce con el envejecimiento.

La sarcopenia, definida etimológicamente, refiere a la reducción cuantitativa de la masa muscular y por ello lleva implícito la disminución de la fuerza así como de la tolerancia al ejercicio. Desde el punto de vista fisiológico, la sarcopenia puede estar provocada por la disminución de elementos contráctiles (Young et al, 1984), por la reducción del número total de fibras musculares (10% a partir de los 50 años), por la disminución del tamaño de las fibras musculares tipo II o de contracción rápida y por una pérdida de unidades motoras (Stolberg y Fawcett, 1982).

Sin embargo, sigue faltando una definición de sarcopenia ampliamente aceptada que resulte adecuada para uso en contextos de investigación y en la práctica clínica.

Definición práctica

La sarcopenia es un síndrome que se caracteriza por una pérdida gradual y generalizada de la masa muscular esquelética y la fuerza con riesgo de presentar resultados adversos como discapacidad física, calidad de vida deficiente y mortalidad. El EWGSOP (European Working Group on Sarcopenia in Older People) recomienda utilizar la presencia de una masa muscular baja y una función muscular deficiente (fuerza o rendimiento) para diagnosticar la sarcopenia. Así pues, el diagnostico requiere la confirmación del criterio 1, así como la del criterio 2 o el criterio 3 (Tabla 1). La justificación del uso de dos criterios es la siguiente: la fuerza muscular no depende exclusivamente de la masa muscular y la relación entre fuerza y masa no es lineal. Por tanto, la definición exclusiva de sarcopenia en relación con la masa muscular es demasiado estrecha y podría tener una utilidad clínica limitada. Algunos autores sostienen que el termino dinapenia resulta mas idóneo para describir la pérdida de fuerza y función muscular asociada a la edad. Sin embargo, sarcopenia ya es un término ampliamente reconocido, por lo que su sustitución podría generar más confusión.

Tabla 1

Mecanismos de la sarcopenia

Hay varios mecanismos que podrían intervenir en el inicio y la progresión de la sarcopenia (Figura 1). Estos mecanismos tienen que ver, entre otros, con la síntesis proteica, proteolisis, integridad neuromuscular y contenido de grasa muscular. En una persona con sarcopenia pueden participar varios mecanismos y las contribuciones relativas pueden variar con el tiempo.

Beneficios del Ejercicio

Los adultos mayores que son menos activos físicamente tienen más probabilidades de tener una masa muscular y fuerza menores y están en mayor riesgo de desarrollar la sarcopenia. La falta de ejercicio se considera actualmente como un factor de riesgo significativo para la sarcopenia. No sólo los músculos sino a todo el sistema músculo-esquelético, la capacidad de respuesta neuromuscular, función endocrina, los tendones, las articulaciones, los ligamentos y los huesos, dependen del ejercicio regular y de por vida para mantener la salud integral. El ejercicio y el aumento en la actividad física han demostrado ser beneficioso en la mejora de la sarcopenia, incluso en los más viejos.

Puesto que una baja actividad física y estilo de vida sedentario son causas principales de la sarcopenia, el ejercicio es una estrategia principal en la prevención y el tratamiento de la misma. Tanto el entrenamiento aeróbico como entrenamiento de fuerza pueden mejorar la tasa de disminución de la masa y la fuerza con la edad. El entrenamiento aeróbico, es el que tiene menos probabilidades de contribuir a la hipertrofia muscular, sin embargo, puede aumentar el área de sección transversal de las fibras musculares, volumen mitocondrial, y la actividad enzimática.

En comparación con el entrenamiento aeróbico, el entrenamiento de fuerza tiene un efecto mayor en el aumento de masa muscular y la fuerza y atenúa el desarrollo de la sarcopenia. El entrenamiento de fuerza es una forma de ejercicio en el que el músculo se contrae ante una carga externa. El equipamiento utilizado para llevar a cabo el entrenamiento de fuerza puede incluir pesos libres, máquinas de ejercicio, el peso corporal y bandas elásticas. El entrenamiento de fuerza aumenta la masa muscular a través de la estimulación directa de la síntesis de proteínas musculares inclusive después de unas horas de una serie aguda de ejercicio.

A pesar de todo esto, incluso los atletas altamente entrenados experimentan los efectos de la sarcopenia. Incluso los atletas masters que continúan entrenando y comptiendo durante toda su vida adulta, muestran una pérdida progresiva de masa muscular y fuerza, y los records de eventos de velocidad y la fuerza disminuyen progresivamente a partir de los 30 años.

Referencias y Artículos Relacionados

_Jorge Luis Roig. “Sarcopenia: Algo más que la disminución de la masa muscular” PubliCe Standard 2002 – g-se.com

_Alfonzo Cruz y cols. “Sarcopenia: consenso europeo sobre su definición y diagnóstico” Age and Ageing Reimpresión de Julio 2010 Volumen 39 Número 4 pp 412–423

_Oren Rom et al. “Lifestyle and Sarcopenia—Etiology, Prevention, and Treatment” Rambam Maimonides Medical Journal October. 2012 - Volume 3 - Issue 4 e0024

_http://en.wikipedia.org/wiki/Sarcopenia

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