Efectos fisiológicos del Entrenamiento Concurrente Combinando Esprints Muy Breves y Entrenamiento de Fuerza

Efectos  fisiológicos del Entrenamiento Concurrente Combinando Esprints Muy Breves y Entrenamiento de Fuerza

El entrenamiento de resistencia y de fuerza realizado en una misma sesión es una práctica muy común en ámbitos donde se busca mejorar la salud o el rendimiento físico. Esta combinación es denominada como entrenamiento concurrente (EC) y surge con la idea de poder entrenar diferentes expresiones deportivas en un mismo régimen. Desde el primer trabajo realizado por Hickson en 1980 hasta la actualidad se ha comprobado un efecto de interferencia generado por el alto volumen o intensidad del entrenamiento de resistencia en las adaptaciones neuromusculares (Coffey & Hawley 2017). De esta forma fue sugerido que el HIIT puede combinarse mejor con el entrenamiento de la fuerza ya que por su reducido tiempo de entrenamiento podría no afectar la respuesta neuromuscular (Sabag et al. 2018). De esta forma un estudio realizado por nuestro grupo publicado recientemente en el European Journal of Applied Physiology (https://link.springer.com/article/10.1007/s00421-019-04125-6) comparó los efectos combinados de entrenamiento de fuerza explosiva sumando esprints cortos durante dos semanas. Se reclutaron 30 sujetos adultos jóvenes saludables, formando 4 grupos de forma aleatoria; entrenamiento de fuerza (GEF), entrenamiento interválico de esprint (GSIT), entrenamiento concurrente (GEC) y control (GCON). Los sujetos entrenaron durante seis sesiones con 48-72 hrs de recuperación entre estímulos, realizando de 6-12 esfuerzos máximos de 5 x 24 de recuperación, utilizando un ciclo-ergómetro o una maquina Smith, para realizar los esfuerzos aislados (GEF, GSIT), o integrados (GEC). El volumen de entrenamiento fue muy bajo alcanzando los 13 min de tiempo total. Antes y después de cada intervención se evaluó; la composición corporal, el salto vertical, la fuerza y potencia del miembro inferior, el rendimiento aeróbico y anaeróbico, la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), y el estado redox. Durante el período experimental se controló la nutrición, la actividad física (AF) habitual, y el estrés psicológico. Además, fue monitorizado durante los entrenamiento la Frecuencia Cardíaca (FC), el trabajo total alcanzado (TT) y la percepción subjetiva del esfuerzo (PSE). El consumo máximo de oxígeno (VO2max) aumentó significativamente en GSIT y GEC (P<0.05). La potencia en el miembro inferior mejoró en GEF y GEC (P<0.05), mientras que el salto vertical mejoró solamente en GEF (P=0.04). El estado redox mejoró después de todas las intervenciones (P<0.05). La VFC y la potencia anaeróbica durante esprints no mejoró en ninguno de los grupos. No se encontraron diferencias en el TT, la AF habitual, la ingesta alimenticia y el estrés psicológico entre grupos (P>0.05). Sin embargo, la FC y la PSE fueron superiores en el GSIT en los entrenamientos.

Figura 1. Porcentaje de mejora del VO2max para todos los grupos.*P<0.05


Figura 2. Porcentaje de mejora de la potencia en el miembro inferior para todos los grupos.*P<0.05


Por lo tanto, a través de nuestro trabajo se demostró que los protocolos GEF y GSIT con esfuerzos muy cortos, fueron capaces de mejorar aspectos ligados a la aptitud física y la salud, generando adaptaciones dependientes del volumen de entrenamiento especifico y la intensidad alcanzada. El GEC fue el grupo que mayores adaptaciones fisiológicas de diferente índole alcanzó, mostrando una mayor eficiencia. Además, no se encontró el fenómeno de interferencia en la potencia muscular presentado por otros autores (Wilson et al. 2012). Este estudio tuvo la virtud de proponer protocolos concurrentes con una demanda fisiológica y biomecánica similar, reclutando sujetos con un estado físico parejo. En este sentido, es necesario conocer herramientas de control de las variables de entrenamiento con el objetivo de inducir las adaptaciones deseadas. También esta investigación, controló otros factores que pueden interceder en las respuestas biológicas, como la nutrición o la AF realizada cotidianamente. A pesar de estos datos, estudios con intervenciones más prolongadas que incluyan otro tipo de poblaciones (sujetos deportistas, patológicos, etc.) son necesarios.


Si te interesa saber más te recomendamos:

https://g-se.com/actualizacion-aplicacion-entrenamiento-concurrente-7-t-i5c86770270aab


Coffey VG, Hawley JA (2017) Concurrent exercise training: do opposites distract? J Physiol 595:2883–2896.

Sabag A, Najafi A, Michael S, Esgin T, Halaki M, Hackett D (2018) The compatibility of concurrent high intensity interval training and resistance training for muscular strength and hypertrophy: a systematic review and meta-analysis. J Sports Sci 1–12.

Wilson JM, Marin PJ, Rhea MR, Wilson SM, Loenneke JP, Anderson JC (2012) Concurrent training: a meta-analysis examining interference of aerobic and resistance exercises. J Strength Cond Res 26:2293–2307.

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