Gustavo Humeres, MSc

Colesterol y la Hipótesis de los Lipídicos. Un Paradigma en el análisis de la investigación en la salud.

Colesterol y la Hipótesis de los Lipídicos. Un Paradigma en el análisis de la investigación en la salud.

Por Mg. Humeres Gustavo

A manera de introducción en el análisis de documentos científicos, consideramos importante comenzar con un estudio importante a nivel histórico. Si bien el autor del trabajo analizado fue un prolífico científico que genero importantes aportes a la ciencia, en este punto solo analizamos la publicación más controvertida.

En la década de 1950 hubo una ola de infartos cardíacos en Norteamérica, lo llamativo era que se daba en hijos de padres que nunca habían sufrido ese tipo de enfermedades y en hombres de mediana edad.

En 1955 el mismo presidente de EE. UU D. Eisenhower sufrió un infarto con lo que la histeria se convirtió en pánico en la sociedad. Se tenía la sensación de crisis, de urgencia por descubrir las causas de la enfermedad cardiovascular.

Un investigador llamado Ancel Keys sugirió que la causa estaba en las grasas saturadas y que esto explicaba los hechos fácilmente. Es decir, al aumentar los niveles de colesterol se obstruyen las arterias y se genera el infarto.

En el contexto del infarto presidencial Keys gana publicidad por su hipótesis y por la dieta baja en grasa que el equipo del presidente aplicó como tratamiento. Se asumía que el jefe de estado estaba afectado por su dieta y no por su excesivo hábito de fumar.

Keys presento su hipótesis, obtuvo financiación y se comenzó a estudiar, pero la comunidad científica comenzó a hablar de ello como si fuese algo cierto y que solo debía ser confirmada.

En 1958 se pone en marcha un estudio de una magnitud nunca vista. El estudio, luego de concluido, fue conocido como “Estudio de los 7 países”: Grecia, Yugoslavia, Italia, Países Bajos, Finlandia, EE. UU. y Japón. Su objetivo era observar el vínculo estadístico entre la alimentación, las grasas, la tasa de colesterol y el riesgo cardiovascular de la población.

La conclusión de este estudio es que “había diferencias importantes en la tasa de infartos de corazón en los distintos países” es decir, el estudio sugería una correlación existente entre los ataques cardiacos, los accidentes cerebrovasculares y unos altos niveles de colesterol, siempre dentro de los países de la muestra.

A simple observación (Gráfico 1) concluiríamos que, a mayor consumo de grasa hay mayor cantidad de infartos, pero resaltemos que “seleccionó” los datos que validan sus puntos de vista. Porque, de manera resumida, eran 22 países no 7. ¿Cuál fue el criterio para la selección de estos países? Es una incógnita. Mala ciencia: Keys construyó los hechos que validararían su hipótesis. (1)(2)

Gráfico 1:

Sin embargo, hay países que no aparecen, como Francia y Finlandia pero que poseían el mismo consumo de grasa. Finlandia tenía elevados eventos cardiovasculares y Francia tenía muy bajas cantidad de infartos.

Gráfico 2:

Observando el gráfico, Finlandia tiene una tasa de infarto nivel elevado y Francia una con una tasa de infartos de nivel bajo, pero ambos tienen una tasa de porcentaje de consumo de grasas similar. Algo no está cerrando si fuera cierta la hipótesis.

¿Cómo puede variar una taza de infartos de 1 a 7 con el mismo consumo de grasas si es que la hipótesis fuera cierta?

Esto no confirmaba el vínculo directo entre el consumo de grasa y la tasa de infartos.

Muchos científicos observaron los errores y publicaron trabajos refutando al señor Keys. Entre ellos J. Yerushalmy y H. Hilleboe y que al parecer se tomaron muy a pecho las teorías de Keys y en la OMS rebatieron de manera tajante en esos años sus postulados. En el artículo titulado Fat in the diet and mortality from heart disease; a methodologic note (3) “Grasa en la dieta y mortalidad por cardiopatía; Una nota metodológica.” (gráfico 3) sostenían porqué nadie debería presentar este gráfico con tan solo 6 países si había datos más que de sobra, eran en realidad al menos 22 países para confeccionar aquel gráfico. Pero claro, con 22 países la correlación no era tan perfecta. Del mismo modo, argumentaron que el hecho de que haya una correlación entre dos variables no implica una relación de causa y efecto entre ellas. Recordemos que también hay muchas variables interactuando en esta relación como los vegetales, el menor consumo de carne, el aceite de oliva, el vino, incluso el ser más activos físicamente… Consideremos algo importante: es un estudio observacional, no clínico. No podía establecer criterios de causalidad. (3)(4)

Gráfico 3:

Gráfico 4:

El gráfico grafico n°3 incluye a los 22 países con los que trabajo Ancel Keys y sus datos. En el siguiente (grafico 4) vemos también en rojo, para sorpresa de muchos lectores, las cinco sociedades que más porcentaje de grasa consumían en su dieta con incidencias mínimas o inexistentes de enfermedades cardiovasculares, aunque la hipótesis seguía siendo cuestionable. (5)(6)(7)

Si utilizamos la misma estrategia y elegimos manualmente seis países del grupo de 22, del mismo modo que hizo Ancel Keys, podríamos obtener los resultados diferentes según nuestra conveniencia, por ejemplo:

Gráfico 5:

O podríamos obtener también esta selección nuevamente seleccionando los países que quisiéramos.

Gráfico 6:

Un nuevo trabajo de Keys intento despejar las dudas. Ahora realizo ensayos sobre el colesterol y publico el estudio nuevamente de 7 países:

Esta vez encontró una correlación, un vínculo estadístico entre la taza sérica de colesterol y la taza de infartos en las diferentes poblaciones. Nuevamente traza una línea recta entre los puntos que encajan bien en su teoría.

El problema es que selecciona los países con resultados que encajan bien en su teoría. Dato importante: NO incluye a Francia.(a esta altura Francia debió tener muy molesto al señor Keys). Es entendible pues Francia tiene en ese momento la taza media de colesterol superior a la Media de países incluidos, pero es el país con menor cantidad de infartos del mundo y Keys no lo incluye. Se sigue manipulando los datos. (8)(9)

“No intenta validar una hipótesis, intenta demostrar que una hipótesis es buena manipulando los datos (la realidad)”

Nuevamente cae en hacer mala ciencia generando iniciativas contra el colesterol que no se fundamentaba en esos momentos sobre una base sólida, pero que se apoyara como veremos próximamente, en cuestiones de interés industrial. (productos light, bajas calorías, etc.) con gran influencia en la cultura alimentaria occidental desde entonces y hasta nuestros días. Keys pareciera afirmar la idea de tener razón mientras no se muestre lo contrario. El problema es que ya se había demostrado.

Mg. Gustavo Humeres, 2018

El autor cuenta con acreditaciones en:

Magister en Metodología de la investigación científica. (Unla)
Especialista en Metodología de la investigación científica. (Unla)
«Experto Universitario en Prescripción de Ejercicio Físico en Personas con Patologías Endocrino-Metabólicas, Cardiovascular, Pulmonar, Renal y Lesión Medular.» U. Isabel I España
Licenciado en Alto Rendimiento Deportivo (Unsam)

Referencias:

1- Ravnskov U1. The fallacies of the lipid hypothesis. Scand Cardiovasc J. 2008 Aug;42(4):236-9.

https://www.researchgate.net/publication/5236032_The_fallacies_of_the_lipid_hypothesis

2- Ariel Milmaniene, Martin & Cesar Montero, Julio. (2010). The origin of low-fat diet. The fallacy of the lipidic hypothesis. Salud i Ciencia. 17. 46-49.

https://www.researchgate.net/publication/295671368_The_origin_of_low-fat_diet_The_fallacy_of_the_lipidic_hypothesis

3- Yerushalmy J, Hilleboe He. Fat in the diet and mortality from heart disease; a methodologic note.N Y State J Med. 1957 jul 15;57(14):2343-54.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/13441073

4- Henry Blackburn Darwin Labarthe. Stories From the Evolution of Guidelines for Causal Inference in Epidemiologic Associations: 1953–1965.American Journal of Epidemiology, ISSUE 12, Volume 176, Pages 1071–1077,2012.

https://academic.oup.com/aje/article/176/12/1071/205703

5- Nathalie Genevieve Puaschitz, Elin Strand, Tone Merete Norekvål, cols. The Journal of Nutrition, Volumen 145, Número 2, 1 de febrero de 2015, páginas 299–305.

https://academic.oup.com/jn/article/145/2/299/4616071

6-Patty W Siri-Tarino, Qi Sun, Frank B Hu, and Ronald M Krauss. Meta-analysis of prospective cohort studies evaluating the association of saturated fat with cardiovascular disease. Am J Clin Nutr. 2010 Mar; 91(3): 535–546.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2824152/

7- Amit Sachdeva, Christopher P. Cannon, Prakash C. Deedwania, Kenneth A. LaBresh, Sidney C. Smith, David Dai, Adrian Hernandez, Gregg C. Fonarow. Lipid levels in patients hospitalized with coronary artery disease: An analysis of 136,905 hospitalizations in Get With The Guidelines. American Heart Journal. Volume 157, Issue 1, January 2009, Pages 111-117.e2

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002870308007175

8- Harlan M. Krumholz, MD; Teresa E. Seeman, PhD; Susan S. Merrill, PhD; et al Carlos F. Mendes de Leon, PhD; Viola Vaccarino, MD; David I. Silverman, MD; Reiko Tsukahara, MD; Adrian M. Ostfeld, MD; Lisa F. Berkman, PhD. Lack of Association Between Cholesterol and Coronary Heart Disease Mortality and Morbidity and All-Cause Mortality in Persons Older Than 70 Years. JAMA. 1994;272(17):1335-1340.

https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/381733

9- Prof Dr Irwin J Schatz, MD; Prof Kamal Masaki, MD; Katsuhiko Yano, MD; Randi Chen; MS

Prof Beatriz L Rodriguez; MD Prof J David Curb, MD. Cholesterol and all-cause mortality in elderly people from the Honolulu Heart Program: a cohort study.VOLUME 358, ISSUE 9279, P351-355, AUGUST 04, 2001

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(01)05553-2/fulltext

Referencias accesorias:

10- Prof Beatriz L Rodriguez; MD Prof J David Curb, MD. Cholesterol and all-cause mortality in elderly people from the Honolulu Heart Program: a cohort study.VOLUME 358, ISSUE 9279, P351-355, AUGUST 04, 2001

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(01)05553-2/fulltext

11- Wallenfeldt K1, Bokemark L, Wikstrand J, Hulthe J, Fagerberg B. Apolipoprotein B/apolipoprotein A-I in relation to the metabolic syndrome and change in carotid artery intima-media thickness during 3 years in middle-aged men. Stroke. 2004 oct. ;35(10):2248-52. Epub 2004.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15345795

12- Sampath Parthasarathy, Achuthan Raghavamenon, Mahdi Omar Garelnabi, and Nalini Santanam. Oxidized Low-Density Lipoprotein. Methods Mol Biol. 2010; 610: 403–417.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3315351/

13- Arsenault BJ1, Bourgeois R2, Mathieu P3. Do Oxidized Lipoproteins Cause Atherosclerotic Cardiovascular Diseases? Can J Cardiol. 2017 Dec;33(12):1513-1516.

https://www.onlinecjc.ca/article/S0828-282X(17)31035-8/fulltext

14-Amit Sachdeva, Christopher P. Cannon, Prakash C. Deedwania, Kenneth A. LaBresh, Sidney C. Smith, David Dai, Adrian Hernandez, Gregg C. Fonarow. Lipid levels in patients hospitalized with coronary artery disease: An analysis of 136,905 hospitalizations in Get With The Guidelines. American Heart Journal. Volume 157, Issue 1, January 2009, Pages 111-117.e2

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0002870308007175

http://cienciasdelejercicio.com/wp-content/uploads/2018/12/48415941_2152256341703335_3335642254009171968_n.jpg
Gustavo
Humeres
https://www.facebook.com/pg/gushumeres
https://twitter.com/LicHumeres
https://www.linkedin.com/in/gustavo-humeres-37279b8b/

Máster en Metodología de la investigación Científica
Soy Master en Metodología de la investigación Científica y Especialista en Ejercicio Fisico y Patologías endocrino metabólicas. Trabajo como docente de Computación aplicada a la estadística en La Universidad Nacional de San Martin. Actualmente desarrollo protocolos trabajos de entrenamiento para Obesos y diabéticos desde un enfoque interdisciplinar junto a profesionales de diferentes áreas.

Soy Master en Metodología de la investigación Científica y Especialista en Ejercicio Fisico y Patologías endocrino metabólicas. Trabajo como docente de Computación aplicada a la estadística en La Universidad Nacional de San Martin. Actualmente desarrollo protocolos trabajos de entrenamiento para Obesos y diabéticos desde un enfoque interdisciplinar junto a profesionales de diferentes áreas.

Limitaciones del IMC (Grandes limitaciones)

Limitaciones del IMC (Grandes limitaciones)

Si bien la fórmula del IMC fue desarrollada por el matemático Belga Adolphe Quetelet en 1833, no es muy conocido que aplicó las matemáticas de la astronomía a fenómenos biológicos y su objetivo no era otro más que describir cual era el peso más frecuente para cada talla. Sin embargo, a finales del SXX fue utilizado para un fin que el mismo Quetelet ni siquiera había pensado: estimar la composición grasa de las personas.

La composición corporal no es algo observable a través del IMC, por lo que podemos encontrar personas con una disminuida masa muscular y con un aumento de la grasa corporal, entonces su peso y su IMC resultan normales, cuando en realidad poseen una elevada masa grasa.

Gráfico 1

Actualmente por medio de densitometría o bioimpedancia se estima que, en las personas caucásicas la grasa no debería superar el 25% del peso en el varón y el 32% en la mujer.Pero estos medios no existían primero y luego no estaban al acceso de todos, y al no ser fácil medir en cantidad el contenido de grasa y su variación, la OMS aceptó e incluyo al IMC como un instrumento de medida y control por la facilidad de que para su cálculo son necesarios solo una balanza y un centímetro.

EL índice [IMC: Peso (kg)/Talla (mts.)2] fue tomado como indicador indirecto de la cantidad de grasa y sus variaciones, ya que habían encontrado una buena correlación (un R: 0,70) (1) y con gran facilidad de medición. De la correlación entre IMC y datos de estudios poblacionales, la OMS comenzó a clasificar a la población según su riesgo cardio-metabólico. Tabla 1.

Pero esto es aplicable solamente a la raza caucásica, debido a que las otras presentan una proporción diferente en cuanto a sus composiciones corporales, (masas magra y grasa) (2) lo que implica realizar un ajuste en las clasificaciones, por lo que para un igual valor de IMC encontramos una cantidad de grasa diferente. Hay que resaltar la importancia de que este indicador debe tomarse como una orientación y que su uso es más bien aplicable a estudios poblacionales más que a los individuos.

Es importante subrayar que los resultados de algunas investigaciones sobre una raza o etnia no deben ser extrapolados a otra, ya que hay muchos factores a considerar. Tampoco los de IMC publicados por la OMS pueden ser aplicados a otra raza, a menos que sea la caucásica. Por ejemplo, en los chinos de Hong Kong la prevalencia de Obesidad para un IMC de 30 kg/m2 fue 3,4%, pero cuando se la consideró en función de la cantidad de grasa subió a 26,9%. (3)

Para el mismo nivel de grasa, edad y sexo, el IMC es menor en chinos que en caucásicos (1.9 unidades), en etíopes (4.6 unidades) y en polinesios (4.5 unidades). Esto implica que un mismo valor de IMC tiene interpretaciones diferentes y que los caucásicos son menos grasosos. Por esto ya se considera obesos a los asiáticos cuyo IMC es ≥25 kg/m2 y a los isleños del Pacífico cuando el IMC es mayor a 32. (4)

El síndrome metabólico se desarrolla en japoneses y chinos en valores de IMC de 25 kg/m2 a diferencia de los caucásicos, en los que la prevalencia comienza a incrementarse recién a partir de este nivel para hacerlo de manera evidente al alcanzar el valor de 30, y esto muestran una mayor vulnerabilidad con igual cantidad de grasa, con una clara tendencia a la localización abdominal. (5)

En 2002 la OMS, por medio de su Comité de Expertos, que se comience a considerar como “saludable” para la población asiática un IMC entre 18,5 y 23 kg/m2. Claramente mas bajo que los valores que nos llegan desde muchos ámbitos como normales. (4)

Gráfico 2:

En el caso opuesto tenemos a los polinesios, que tienen una tendencia a mayor musculatura y una menor cantidad de grasa corporal en comparación con los europeos, por lo que se deberían emplear valores de IMC más altos. (5)

Aun si observamos individuos con similares IMC, en todas sus clasificaciones, encontramos personas con respuestas metabólicas alteradas y personas que podemos considerar “metabólicamente sanos”. Al respecto, una consideración muy importante al mirar el problema metabólico de la obesidad es comprender que el aumento de la grasa sobrecarga de manera funcional al adipocito, por lo que podemos encontrar personas con una igual cantidad de grasa y que pueden tener respuestas metabólicas muy diferentes (la funcionalidad adiposa explica en gran parte este estado). La adaptación de este adipocito es clave. En otras palabras, ambos poseen diferentes capacidades de adaptación, lo cual es observable en las secreciones de citoquinas, hormonas, etc. (6)(7)

Así, encontramos sujetos de “peso normal” que pueden mostrar un perfil de riesgo cardio metabólico, son los denominados “obesos de peso normal”, lo que deja más en claro que las categorías propuestas por la OMS deben ser orientadoras y aplicables a estudios poblacionales que al individuo en particular. (8)

Hay que recordar que existen otros factores que intervinien el aumento de riesgos, como la localización de la grasa, si esta es central implica un incremento del riesgo cardio metabólico. En cambio, si es gluteofemoral se asocia a la disminución de ese riesgo (9) (10)(11). Además, la lista de factores que intervienen en la interpretación de este índice es mucho más amplia e incluye a la edad, sexo, complexión, composición, distribución, funcionalidad, estado, hora, cambios temporales, etc.

Referencias

Epstein F and Higgins M. epidemiology of Obesity. And Obesity. P. Bjorntorp-B. Brodoff. JB. Lippincott.1992
Gallagher D. et al. Am J. Med.72. 694-701. 2000
The Asia-Pacific perspective: Redefining obesity and its treatment. www.wpro.who.int/nutrition/documents/docs/Redefiningobesity.pdf
Hu FB y col. Body mass index and cardiovascular risk factors in a rural Chinese population. Am J Epidemiol, 2000;151:88-97.
Jia WP, Wang C, Jiang S y col. Characteristics of obesity and its related disorders in China. Biomed Environ Sci, 2010;23(1):4-11
Myles S, Lea RA, Ohashi J y col. Testing the thrifty gene hipótesis: the Gly482Ser variant in PPARGC1A is associated with. BMI in Tongans. BMC Med Genet, 2011;18:12:14
Wildman RP et al. The Obese without cardiometabolic risk factor clustering and teh Normal Weight with Cardiometabolic Risk Factor Clustering. Arch Intern Med 2008; 168 (15):1617-
Ruderman N, Chisholm D, Pi-Sunyer X, and Schneider S. The Metabolically Obese, Normal-Weight Individual Revisited. Diabetes 1998; 47: 699-713
Ruderman NB, Schneider SH, Berchtold P. The ‘Metabolically Obese’, Normal-Weight Individual. Am J Clin Nutr 1981; 34: 1617-1621
Manolopoulos KN, Karpe F and Frayn KN. Gluteofemoral body fat as a determinant of metabolic health. Int J of Obes 2010. Advance on line. doi:10.1038/ijo.2009.286.
Yusuf S, Hawken S, Ounpuu S, Bautista L, Franzosi MG, Commerford P et al. Obesity and the risk of myocardial infarction in 27.000 participants from 52 countries: a case control study. Lancet 2005; 366: 1640-1649…

http://cienciasdelejercicio.com/wp-content/uploads/2018/12/48415941_2152256341703335_3335642254009171968_n.jpg
Gustavo
Humeres
https://www.facebook.com/pg/gushumeres
https://twitter.com/LicHumeres
https://www.linkedin.com/in/gustavo-humeres-37279b8b/

Máster en Metodología de la investigación Científica
Soy Master en Metodología de la investigación Científica y Especialista en Ejercicio Fisico y Patologías endocrino metabólicas. Trabajo como docente de Computación aplicada a la estadística en La Universidad Nacional de San Martin. Actualmente desarrollo protocolos trabajos de entrenamiento para Obesos y diabéticos desde un enfoque interdisciplinar junto a profesionales de diferentes áreas.

Soy Master en Metodología de la investigación Científica y Especialista en Ejercicio Fisico y Patologías endocrino metabólicas. Trabajo como docente de Computación aplicada a la estadística en La Universidad Nacional de San Martin. Actualmente desarrollo protocolos trabajos de entrenamiento para Obesos y diabéticos desde un enfoque interdisciplinar junto a profesionales de diferentes áreas.

Osteosarcopenia en personas mayores ¿será la creatina la solución?

Osteosarcopenia en personas mayores ¿será la creatina la solución?

Osteosarcopenia en personas mayores ¿será la creatina la solución?Autor: Prof. Gustavo HumeresCuerpo editorial: Prof. Alexandra Pérez Idárraga, ND. Mayra Márquez & Prof. Jana Kočí, PhDEl aumento en la expectativa de vida a nivel global trae aparejado un incremento en la frecuencia de enfermedades no transmisibles, entre ellas, la sarcopenia y la osteoporosis. Éstas, son afecciones crónicas que se diagnostican frecuentemente en personas mayores y se encuentran asociadas con el envejecimiento, ambas comparten factores de riesgo similares desde el punto de vista mecánico, endocrino o genético.[1] La sarcopenia es una afección que implica una disminución progresiva de la masa muscular junto a una pérdida de función de esta y bajos niveles de fuerza. Por otro lado, la osteoporosis es una enfermedad ósea en la cual la microarquitectura del hueso se deteriora, por lo que la densidad mineral ósea (DMO) disminuye progresivamente aumentando la fragilidad y el riesgo de fracturas. [2]La sarcopenia y la osteoporosis poseen algunas características específicas comunes que sugieren una íntima relación entre ellas, como la infiltración de grasa y las alteraciones en la diferenciación de células madre, por tanto, sugirió el concepto de osteosarcopenia, término aplicable a individuos que poseen ambas enfermedades, lo que aumenta el riesgo de caídas, fracturas y costos de salud [1].En otras palabras, la osteosarcopenia (OSP) es un síndrome musculoesquelético que involucra una densidad mineral ósea (DMO) disminuida, una baja función y masa muscular.La OSP se considera predictiva de algunas deficiencias funcionales como caídas, fracturas y mortalidad prematura en personas mayores [2].Dado que la osteosarcopenia puede asociarse también con otras enfermedades como obesidad (sarcobesidad u obesidad sarcopénica), caquexia y fragilidad, aspecto que disminuye la calidad de vida y aumenta el riesgo de mortalidad de las personas mayores, se han propuesto diversas intervenciones, tanto desde la perspectiva farmacológica como desde la nutrición y el ejercicio físico. Dentro de la intervención nutricional se propone el uso de suplementación con creatina.Existen varias hipótesis que podrían explicar cómo la suplementación con creatina lograría atenuar la pérdida muscular y ósea relacionada con la edad [3,4,5].Estas hipótesis se encuentran fundamentadas en las conexiones biomecánicas y bioquímicas establecidas entre el músculo y el hueso, donde las fuerzas aplicadas a las miofibrillas durante el ejercicio de contra resistencia se transmiten al tejido óseo para estimular la formación de este a partir de los osteocitos. También se postula que durante periodos prolongados de inactividad ocurre lo contrario, es decir el proceso lleva a la degeneración de ambos tejidos [6].Asimismo, la suplementación con creatina aumenta los niveles del factor de crecimiento similar a la insulina I (IGF-1) y paralelamente regula los niveles de miostatina [7,8]. El aumento de IGF-1 fomenta la osteoblastogénesis o formación ósea, mientras que la mioestatina inicia la osteoclastogénesis, es decir, resorción ósea [6]. Por lo tanto, independientemente de la interacción mecánica, existe una comunicación cruzada entre las células musculares y óseas, la cual representa otra vía posible desde donde la creatina tendría el potencial para atenuar la osteosarcopenia.En otras palabras, existe la posibilidad de que la creatina, con y sin entrenamiento contra resistencia, pueda utilizarse como una estrategia de prevención o de tratamiento posterior para este síndrome debilitante relacionado con la edad. Estudios preclínicos en ratas ovariectomizadas, han sugerido un efecto positivo de la suplementación con creatina en el tejido óseo [9]. Sin embargo, a diferencia de estos estudios, la evaluación del hueso utilizando técnicas distintas a la anterior, no han demostrado efectos positivos para prevenir la pérdida de masa ósea en modelos animales [10].En otro estudio preclínico, se incluyó ejercicio físico en combinación con suplementación con creatina y no se encontró un efecto positivo en el tejido óseo [11]. En humanos, algunos estudios evaluaron la suplementación con creatina durante programas de entrenamiento de contrarresistencia y no lograron detectar un impacto significativo de formación o resorción ósea en los marcadores de sangre o de orina [12].En un metaanálisis se evaluó la eficacia de la creatina en los huesos. En los estudios incluyeron tiempos de suplementación entre los 3 a 12 meses, con dosis de carga de alrededor de 20 g/día durante 5 días y dosis de sostenimiento entre 5 a 8 g/día, en combinación con entrenamiento contra resistencia de 2-3 días/semana en hombres y mujeres de edad avanzada. Los resultados no mostraron efectos de la suplementación con creatina sobre la densidad mineral ósea en la cadera total, el cuello femoral, la columna lumbar o incluso todo el cuerpo [13]. Otro estudio tampoco mostró efectos de la suplementación con creatina utilizando (~8 g/día) en combinación con un entrenamiento de contrarresistencia de 3 veces por semana durante 8 meses comparado con un placebo en la DMO del cuello femoral, columna lumbar y la cadera total [14].Al contrario, Chilibeck et al. [15] mostraron que 3 meses de suplementación con creatina (0,3 g/día de creatina durante 5 días y 0,07 g/día a partir del estudio) durante el entrenamiento contra resistencia de todo el cuerpo aumentó la densidad ósea en hombres mayores y el contenido mineral óseo en miembros superiores juntamente con aumento de masa muscular.Posteriormente, una intervención más efectiva mostró que la suplementación con creatina (~8 g/día) durante 12 meses combinada con entrenamiento contra resistencia de 3 veces por semana en mujeres posmenopáusicas, atenuó la pérdida de densidad mineral ósea en el cuello femoral en comparación con el placebo [5]. No obstante, este estudio posee algunas limitaciones como un tamaño de muestra pequeño y el hecho de que la pérdida de densidad mineral ósea en el grupo de placebo fue bastante alta, lo que incluye la posibilidad de azar en los resultados.Considerando estos resultados, se necesitan estudios de mayor duración que incluyan medidas de la densidad mineral ósea para determinar con certeza si la suplementación con creatina puede afectar el mineral óseo durante el entrenamiento contra resistencia en personas mayores. Las evidencias hasta el momento muestran que la suplementación con creatina, junto con un programa de ejercicio contra resistencia, podría tener efectos antidinapénicos, antisarcopénicos y antiosteoporóticos, lo que contribuiría favorablemente como estrategia de prevención e intervención contra la osteosarcopenia.Figura 1. Efecto potencial de la creatina, con y sin entrenamiento contra resistencia en personas con sarcopenia y osteosarcopenia. Tomado de: Darren G. Candow et al. (2021).CAPACITACIONES RECOMENDADASCongreso Internacional sobre Creatina en la Salud y la EnfermedadReferencias1. Hirschfeld HP, Kinsella R, Duque G. Osteosarcopenia: where bone, muscle, and fat collide. Osteoporosis International: a journal established as result of cooperation between the European Foundation for Osteoporosis and the National Osteoporosis Foundation of the USA. 2017 10;28(10):2781-2790. DOI:10.1007/s00198-017-4151-82. Kirk B, Zanker J, Duque G. Osteosarcopenia: epidemiology, diagnosis, and treatment-facts and numbers. Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle. Jun 2020;11(3):609-618. DOI:10.1002/jcsm.12567.3. Candow DG, Forbes SC, Chilibeck PD, Cornish SM, Antonio J, Kreider RB. Effectiveness of Creatine Supplementation on Aging Muscle and Bone: Focus on Falls Prevention and Inflammation. Journal of Clinical Medicine. Apr 11 2019;8(4): E488. DOI:10.3390/jcm8040488.4. Rawson ES, Clarkson PM. Acute creatine supplementation in older men. International Journal of Sports Medicine. Jan 2000;21(1):71-75. DOI:10.1055/s-2000-8859.5. Chilibeck PD, Candow DG, Landeryou T, Kaviani M, Paus-Jenssen L. Effects of Creatine and Resistance Training on Bone Health in Postmenopausal Women. Medicine and Science in Sports and Exercise. Aug 2015;47(8):1587-1595. DOI:10.1249/MSS.0000000000000571.6. Kirk B, Feehan J, Lombardi G, Duque G. Muscle, Bone, and Fat Crosstalk: The Biological Role of Myokines, Osteokines, and Adipokines. Current Osteoporosis Reports. Aug 2020;18(4): 388-400.DOI:10.1007/s11914-020-00599-y.7. Burke DG, Candow DG, Chilibeck PD, MacNeil LG, Roy BD, Tarnopolsky MA, Ziegenfuss T. Effect of creatine supplementation and resistance-exercise training on muscle insulin-like growth factor in young adults. International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism. Aug 2008;18(4):389-398. DOI:10.1123/ijsnem.18.4.389.8. Farshidfar F, Pinder MA, Myrie SB. Creatine Supplementation and Skeletal Muscle Metabolism for Building Muscle Mass- Review of the Potential Mechanisms of Action. Current Protein & Peptide Science. 2017;18(12):1273-1287. DOI:10.2174/1389203718666170606105108.9. de Souza RA, Xavier M, da Silva FF, de Souza MT, Tosato MG, Martin AA, Castilho JC, Ribeiro W, Silveira L. Influence of creatine supplementation on bone quality in the ovariectomized rat model: an FT-Raman spectroscopy study. Lasers in Medical Science. Mar 2012;27(2):487-495. DOI:10.1007/s10103-011-0976-0.10. Alves CR, Murai IH, Ramona P, Nicastro H, Takayama L, Guimarães F, Lancha Junior AH, Irigoyen MC, Pereira RM, Gualano B. Influence of creatine supplementation on bone mass of spontaneously hypertensive rats. Revista Brasileira de Eeumatologia. May-Jun 2012;52(3):453-461.11. Murai IH, Roschel H, Pabis LV, Takayama L, de Oliveira RB, Dos Santos Pereira RT, Dantas WS, Pereira RM, Jorgetti V, Ballester RY, Gualano B. Exercise training, creatine supplementation, and bone health in ovariectomized rats. Osteoporosis International: a journal established as result of cooperation between the European Foundation for Osteoporosis and the National Osteoporosis Foundation of the USA. Apr 2015;26(4):1395-1404. DOI:10.1007/s00198-014-3017-612. Gualano B, Macedo AR, Alves CR, Roschel H, Benatti FB, Takayama L, de Sá Pinto AL, Lima FR, Pereira RM. Creatine supplementation and resistance training in vulnerable older women: a randomized double-blind placebo-controlled clinical trial. Experimental Gerontology. May 2014; 53:7-15. DOI: 10.1016/j.exger.2014.02.003.13. Forbes SC, Chilibeck PD, Candow DG. Creatine Supplementation During Resistance Training Does Not Lead to Greater Bone Mineral Density in Older Humans: A Brief Meta-Analysis. Frontiers in Nutrition. 2018; 5:27. DOI:10.3389/fnut.2018.00027.14. Candow DG, Forbes SC, Vogt E. Effect of pre-exercise and post-exercise creatine supplementation on bone mineral content and density in healthy aging adults. Experimental Gerontology. May 2019; 119:89-92. DOI: 10.1016/j.exger.2019.01.025.15. Chilibeck PD, Chrusch MJ, Chad KE, Shawn Davison K, Burke DG. Creatine monohydrate and resistance training increase bone mineral content and density in older men. The Journal of Nutrition, Health & Aging. sep 2005 ;9(5):352-353.

PROXIMAS FORMACIONES

DOCENTES DESTACADOS

Diplomado en Nutrición y Metodologías de Entrenamiento para la Estética Corporal y Análisis e Interpretación de Datos Aplicados en Antropometría

Este curso está diseñado en formato pregrabado, lo que permite a los estudiantes acceder y revisar cada una de las clases de los módulos a su propio ritmo.Hemos elegido esta metodología para ofrecer una experiencia de aprendizaje flexible y adaptada a las necesidades individuales de cada estudiante.Una vez matriculados, los estudiantes tendrán acceso al campus virtual, disponible sin restricciones de horario durante todo el periodo de inscripción del curso. A través de esta plataforma podrán:Visualizar las clases pregrabadas, accesibles en línea durante un periodo de 1 año. Aunque no son descargables, pueden revisarse tantas veces como se desee dentro de este tiempo.Descargar el material escrito de los módulos. Este contenido estará disponible exclusivamente durante el periodo de acceso, por lo que se recomienda guardarlo antes de que expire el tiempo asignado.Además, los estudiantes cuentan con la Mesa de ayuda, un recurso disponible para resolver consultas técnicas relacionadas con el uso de la plataforma. Asimismo, tienen acceso al correo electrónico de la organización para plantear dudas sobre el material académico del curso. La dirección de este correo se proporciona una vez que el estudiante ha realizado su proceso de inscripción.El curso se encuentra alojado en G-SE (Grupo Sobre Entrenamiento), una plataforma líder en formación y divulgación a distancia en ciencias del ejercicio físico y la salud.Requisitos para la aprobación y certificación:Para obtener el certificado final del curso, los estudiantes deberán aprobar un examen final individual, que evalúa los contenidos de los tres módulos. Cada módulo incluye una autoevaluación opcional. Aunque estas no son obligatorias ni influyen en la calificación final, se recomienda realizarlas, ya que el examen final puede incluir preguntas basadas en ellas. Por lo tanto, las autoevaluaciones son una herramienta útil para reforzar el aprendizaje antes de presentar el examen final.Novedad en esta edición. Encuentros en vivo:Para enriquecer aún más su proceso de aprendizaje, en esta edición del diplomado hemos incorporado una serie de encuentros en vivo programados a lo largo del periodo de cursada. Estos espacios están diseñados para realizar sesiones interactivas sobre temas de relevancia actual, casos prácticos y contenidos complementarios que, aunque no forman parte del programa académico troncal, guardan una estrecha relación con nuestra temática central: la nutrición, las metodologías de entrenamiento para la estética corporal y el análisis e interpretación de datos antropométricos.Estos encuentros representan una oportunidad única para conectar con la comunidad del curso, intercambiar experiencias y profundizar en aspectos avanzados de la práctica profesional. Los detalles, fechas y temáticas específicas de estas sesiones serán comunicados a los estudiantes oportunamente a través de la plataforma.
8 Revisiones
4,88
Generalidades de los diseños de investigación científica

Generalidades de los diseños de investigación científica

El desarrollo de una investigación científica demanda una planificación rigurosa que se basa en las premisas del tipo de estudio, la teoría que lo sustenta, los procedimientos a seguir y los instrumentos que se utilizan en el desarrollo de la misma.La planificación de un estudio, desde una perspectiva cuantitativa, se concreta en un diseño de investigación, el cual se basa en determinar una estrategia para responder a la pregunta de investigación formulada durante el planteamiento del problema [1]. De hecho, es el investigador quien establece el plan de trabajo para dar respuesta a esta pregunta, preferiblemente, utilizando protocolos estandarizados para incrementar la calidad y transparencia de la investigación [2]Según Hernández Sampieri y Collado, el diseño de la investigación se estructura con el propósito de responder a las preguntas de investigación planteadas y cumplir con los objetivos propuestos en el estudio [3] (Figura 1). Dado que las diferentes etapas del proceso de investigación se encuentran relacionadas entre sí, un determinado enfoque de investigación evidenciará una íntima relación en cuanto al planteamiento del problema, la formulación de los objetivos y el alcance o profundidad del estudio [1]. En otras palabras, es importante considerar que la elección de un diseño de investigación exige un análisis profundo con el fin de establecer coherencia interna y el alcance de los resultados buscados; por lo tanto, estará relacionado directamente con el problema y objetivos planteados en el estudio.Teniendo en cuenta que cada diseño posee sus alcances y limitaciones, el resultado final de un estudio tendrá mayores probabilidades de generar apropiación o desarrollo de conocimiento nuevo en una área determinada si el investigador es riguroso y cuidadoso en su quehacer profesional [3]. Figura 1. Elementos en los que se sustenta la elección de un diseño de investigación. Elaboración propia.Ahora bien, los diseños de investigación pueden ser clasificados de varias formas según la literatura consultada. Se siguen criterios de clasificación i) según exista o no una intervención del investigador en el estudio (experimental u observacional), ii) según el momento de toma de los datos (retrospectivos o prospectivos), iii) según las veces que se toman los datos (transversal o longitudinal) y iv) según el número de variables involucradas (descriptivo o analítico) [4] (Figura 2). Figura 2. Diseños de investigación científica clasificados según la intervención del investigador. Elaboración propia.Es preciso destacar que los diseños mencionados en los párrafos anteriores no deberían jerarquizarse por importancia o relevancia ya que que cada uno mantiene unas características propias que los hacen idóneos dependiendo del planteamiento del problema y las hipótesis formuladas [5]. En resumen, los diferentes tipos de diseño en investigación científica hacen referencia a las características propias del tipo de estudio; es decir, se relacionados íntimamente con los objetivos y procedimientos / estrategias metodológicas a seguir. Autor: Prof. Gustavo HumeresRevisor: Prof. Diego A. Bonilla, ISAK 3Referencias:1. Cortés Cortés ME, Iglesias León M. Generalidades sobre Metodología de la Investigación: Universidad Autónoma del Carmen; 2004.2. .Pandis N, Fedorowicz Z. The international EQUATOR network: enhancing the quality and transparency of health care research. J Appl Oral Sci. 2011;19(5).3. Fernández Collado C, Baptista Lucio P, Hernández Sampieri R. Metodología de la Investigación. J Editorial McGraw Hill. 2014.4. Fresno Chávez C. Metodología de la investigación: así de fácil. 2019.5 .Escobar AAH, Rodríguez MPR, López BMP, Ganchozo BI, Gómez AJQ, Ponce LAM. Metodologia de la Investigacion Cientifica: 3Ciencias; 2018.

Cuestionarios y Encuestas: explorando sus diferencias

Cuestionarios y Encuestas: explorando sus diferencias

Autor: Prof. Gustavo Humeres, MSc. Revisor: Prof. Jorge L. Petro, MSc, En el ámbito de la investigación científica, los términos «cuestionario» y «encuesta» a menudo se utilizan indistintamente, pero bajo la superficie de estas palabras aparentemente intercambiables, se esconden diferencias importantes que pueden impactar de manera significativa en los resultados que buscamos obtener. En esta publicación exploraremos de manera breve las diferencias entre cuestionarios y encuestas, y cómo estas distinciones pueden influir en la calidad y validez de los datos recopilado.Similitudes y diferencias Los cuestionarios y las encuestas comparten el objetivo común de recopilar datos a través de preguntas estructuradas. Sin embargo, la diferencia radica en su alcance conceptual. Según García Ferrando, una encuesta puede definirse como «una técnica que utiliza un conjunto de procedimientos estandarizados de investigación mediante los cuales se recoge y analiza una serie de datos de una muestra de casos representativa de una población o universo más amplio, del que se pretende explorar, describir, predecir y/o explicar una serie de características” [1].Por otro lado, un cuestionario es un instrumento que se enfoca en recopilar información de manera sistemática y estructurada a través de una serie de preguntas diseñadas con un propósito específico [2]. Frecuentemente, se utiliza en el contexto de una encuesta, que implica un proceso más amplio. Las encuestas pueden abordar una variedad de áreas, como la investigación académica, la evaluación de los patrones de entrenamiento físico en atletas de élite, la toma de decisiones en el campo deportivo o la retroalimentación de los consumidores sobre suplementos nutricionales deportivos. También son fundamentales en la medición de la opinión pública, como las encuestas sobre la percepción de la alimentación saludable y el ejercicio en la sociedad. Además, desempeñan un rol esencial en la evaluación de calidad en diferentes tipos de servicios relacionados con el entrenamiento físico y la nutrición deportiva. Los cuestionarios constituyen la principal herramienta empleada en estas encuestas para recolectar respuestas estandarizadas de los participantes, lo que facilita la obtención de datos coherentes en cuestiones relacionadas al ámbito del entrenamiento físico y la nutrición deportiva.También podemos considerar su alcance y complejidad, ya que los cuestionarios pueden variar en longitud y en la especificidad de los temas que abordan. Por ejemplo, algunos cuestionarios pueden ser breves y enfocarse en aspectos específicos de una temática, como los hábitos de consumo de alimentos. En contraste, otros cuestionarios, como aquellos diseñados para evaluar la salud y el bienestar general, pueden incluir módulos o secciones específicas que aborden áreas adicionales, como la actividad física y los hábitos alimenticios [3]. Por otro lado, las encuestas suelen ser más extensas y abarcan múltiples áreas o temas relacionados de manera simultánea, lo que les permite explorar no solo los hábitos alimenticios, sino también diversos aspectos de la salud y el bienestar en detalle [1].Por otro lado, las encuestas ofrecen una mayor flexibilidad en comparación con los cuestionarios. Si bien ambas permiten la incorporación de diferentes tipos de preguntas, como abiertas, cerradas, de selección múltiple y escalas de opinión, abarcar mayor información permite ampliar los recursos paraalcanzar los objetivos propuestos, por lo que las encuestas permiten una comprensión más profunda de las respuestas y la posibilidad de explorar matices en las opiniones de los participantes [2].En cuanto al análisis de los resultados, debido a su enfoque más específico, los cuestionarios pueden generar datos más precisos y detallados sobre un tema particular [3]. Esto puede ser valioso para investigaciones profundas en áreas especializadas en cuanto al análisis de datos correspondientes. Las encuestas, por otro lado, pueden proporcionar una visión general y capturar tendencias más amplias en diferentes áreas.Desde una perspectiva general, los cuestionarios son ideales para investigaciones en las que los participantes pueden completarlos de manera independiente. Las encuestas, por otro lado, pueden involucrar una variedad de estrategias, como cuestionarios en línea, entrevistas cara a cara o incluso la recopilación de datos a través de observaciones [3].Comprendiendo la diferencia fundamental, por un lado, entre la creación de instrumentos como los cuestionarios y, por otro lado, el proceso de planificación y estructuración para recolectar la información junto al posterior análisis en encuestas más amplias, es crucial tener en cuenta tanto la estrategia como el diseño en la construcción de estas herramientas. El diseño de cuestionarios se enfoca en la formulación precisa de preguntas específicas. En contraste, en el caso de las encuestas, la estrategia se amplía para abarcar un conjunto más amplio de preguntas y temas, lo que exige una planificación cuidadosa para mantener la coherencia [4]. Este enfoque refleja un orden de complejidad diferente en la preparación y ejecución de esta técnica de investigación.En cuanto a la elección entre cuestionario y encuesta, esta depende de la finalidad de la investigación [5]. Si se busca profundizar en un tema específico, un cuestionario puede ser la elección correcta. Por otro lado, si se busca una visión general o una comprensión mucho más amplia de una población, una encuesta sería más adecuada, como se ilustra en la Tabla 1, la cual define y establece las diferencias. Aspecto Cuestionario Encuesta Definición Conjunto de preguntas diseñadas para recopilar información de los participantes. Es una técnica de investigación que implica la recopilación de datos a través de preguntas y respuestas de un grupo de personas. Alcance Puede ser parte de una encuesta más amplia. Puede ser un conjunto completo de preguntas que se administran a los participantes. Propósito Puede ser utilizado para obtener información específica sobre un tema. Se utiliza para recopilar datos en una investigación más amplia o para obtener información sobre múltiples temas. Estructura Suele tener una estructura fija de preguntas, a menudo con opciones de respuesta. Puede incluir cuestiones abiertas y cerradas, adaptándose a los objetivos de la investigación. Longitud Puede ser corto o largo según el propósito. Puede variar en longitud dependiendo de la investigación y la cantidad de preguntas. Generalmente extenso Flexibilidad Menos flexible en términos de formato y contenido. Puede ser más flexible en cuanto a las preguntas y las respuestas que se incluyen. Administración Puede ser parte de un conjunto de métodos de recolección de datos. Puede ser una de las principales formas de recopilar información en una investigación. Uso A menudo se utiliza como herramienta dentro de un enfoque de investigación más amplio. Se utiliza como una técnica de recopilación de datos completo para abordar un tema o una serie de temas. Tabla 1. Comparación entre las características principales de los cuestionarios y encuestas. Elaboración propia.En resumen, la elección entre cuestionarios y encuestas no es una cuestión simplemente semántica; es una decisión crucial que influye en la dirección y la profundidad de la investigación. Comprender las ventajas, limitaciones y sus diferencias es esencial para recopilar datos valiosos. Al considerar la naturaleza conceptual, el alcance, la flexibilidad y los resultados, los investigadores pueden tomar decisiones informadas sobre qué enfoque se adapta mejor a sus objetivos y a la naturaleza de su investigación. En última instancia, esta comprensión más profunda ayudará a garantizar que los datos sean una representación más cercana a la realidad que estamos explorando. CAPACITACIONES RECOMENDADAS Diplomado en Metodología de la Investigación en Ciencias Aplicadas al Ejercicio Físico y NutriciónReferencias1. Ferrando MG, Ibáñez J, Martín FA. El análisis de la realidad social: métodos y técnicas de investigación: Alianza; 1996.2. Hulley SB CS, Browner WS, Grady DG, Newman TB. . Diseno de Las Investigaciones Clinicas. Wilkins aeLW, editor2011. .3. H. H. Diseno y Analisis de Las Encuestas Sociales. 1994.4. Pallàs JMA JVJteE. Métodos de Investigación Clínica Y Epidemiológica. . Elsevier te, editor2019.5. Totten VY, Panacek EA, Price D. Basics of research (Part 14). Survey research methodology: designing the survey instrument. Air medical journal. 1999;18(1):26-34.