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Conceptuando la Velocidad y Agilidad. Importancia en los Deportes de Situación

La velocidad, según la NCSA (2010), es el resultado
de la aplicación de fuerza explosiva a un movimiento específico o técnica, y en
el marco de los deportes de situación podría estar asociada a un gesto técnico
de alguno de los segmentos corporales (miembros superiores o miembros
inferiores) a través de movimientos como golpes, remates, patadas,
lanzamientos, etc.; o bien al desplazamiento del cuerpo del deportista en el
espacio de juego.

Autores como Martín Acero (1999)y Lago Peña (2002),
diferenciaron estos aspectos dentro de la velocidad, y denominaron rapidez a
todos aquellos movimientos aislados o segmentarios, y velocidad propiamente
dicha a los movimientos globales del cuerpo para generar un desplazamiento del
deportista en el espacio de juego.

Siguiendo con esta visión, se diferenció entonces
la velocidad cíclica y la velocidad acíclica. La velocidad cíclica hace
referencia a una secuencia coordinada de movimientos ejecutados a alta
intensidad en los cuales no se produce un cambio de dirección o sentido en el
desplazamiento. La velocidad acíclica manifiesta la capacidad para generar desplazamientos
a una alta intensidad, pero cambiando la dirección o sentido del movimiento.

La velocidad ha sido diferenciada de la agilidad
por muchos autores en su conceptualización, y a partir de allí en sus formas de
desarrollo.

Así es que, la agilidad ha sido definida como la habilidad
física que les permite a los individuos desacelerar con rapidez y eficiencia,
cambiar de dirección y acelerar rápidamente, en un esfuerzo por reaccionar de
manera apropiada a las señales relevantes para la actividad (Verstegan y cols.
, 2001).

Young y cols. (2006), plantearon que es una
cualidad compleja que le permite a un atleta reaccionar a un estímulo, comenzar
a moverse  de forma rápida y eficiente,
avanzar en la dirección correcta, y estar dispuestos a cambiar de dirección o
detenerse rápidamente para hacer una técnica deportiva de una forma rápida,
eficiente y de manera reproducible (Young y cols., 2006).

Sheppard y Young (2006), la definieron como un movimiento
corporal total rápido con cambio de velocidad o de dirección en respuesta a un
estímulo. Una definición amplia de agilidad podría incluir: demandas físicas
(fuerza), procesos cognitivos y habilidades técnicas.

Finalmente, Brughelli y cols. (2008), plantearon
que la agilidad comprende un proceso perceptual y de toma de decisión, y luego
de este proceso, un cambio de dirección (CdD) y 
velocidad.

Como se puede apreciar a través de los distintos
conceptos y definiciones manifestadas por los distintos autores citados, tanto
la velocidad, en cuanto a su manifestación cíclica o lineal, como la agilidad
son dos capacidades diferentes, y se manifiestan en el marco de distintas
acciones en los deportes acíclicos y de naturaleza intermitente.

Ahora bien, en las publicaciones
de Young y cols. (2002 y 2006), en las cuales se desarrolló un modelo de
factores determinantes de la agilidad, se puede analizar que la misma es
dependiente de dos tipos de factores: factores
perceptuales y de toma de decisión, y factores de velocidad de cambio dirección
.
Por lo que por un lado, la agilidad en los deportes de situación será
dependiente de factores que se manifiestan antes de comenzar el movimiento
propiamente dicho, como son la percepción de la situación en su totalidad y en
los aspectos específicos de actuación (lectura y análisis de situación), y la
toma de decisión. Y por otro lado, esta capacidad estará influenciada por el
desarrollo técnico de los movimientos específicos (técnica específica deportiva
relacionada con aceleración, desaceleración, cambio de dirección y aceleración),
niveles de fuerza (máxima, explosiva, potencia) y variables antropométricas.

Si bien este modelo de factores
desarrollado por Young y cols. ha sido cuestionado y sugerido de mejorar por
Bruguelli y cols. (2008), sirve de referencia para tener en cuenta los
distintos factores intervinientes en el desarrollo de la agilidad.

Se puede apreciar una relación
entre estos factores y el desarrollo de la velocidad cíclica o lineal en el
marco de los deportes de situación (Martín Acero, 1999), teniendo en cuenta la
necesidad del deportista de realizar una lectura de cada una de las situaciones
de juego para poder tomar decisiones óptimas, y manifestar el movimiento a la
mejor velocidad posible o a su máxima posibilidad (de acuerdo a la situación
que se le presente), lo cual va a ser dependiente de su técnica de movimiento y
de los niveles de fuerza que le posibiliten realizarlo  explosivamente.

La naturaleza acíclica e
intermitente de los deportes de situación como el fútbol, básquetbol, rugby,
hockey sobre césped, hándbol, tenis, etc., hace que la velocidad y la agilidad
sean capacidades muy importantes de desarrollar para poder acercar al éxito a
los deportistas y al equipo, teniendo en cuenta que la resolución de
situaciones de juego son cada vez más veloces.

Por lo que los deportes de
situación o de dinámica intermitente, si bien tienen en general algunas
características similares que posibilitan englobarlos dentro de un grupo
determinado diferenciándolos así de otras modalidades deportivas, poseen
expresiones distintas de velocidad (segmentaria y global) y agilidad, y
requerirán un análisis específico en cada uno de los casos.

Lic. Mauricio Moyano
Staff Equipo Physical