AUTOR: Juan Casajús.
Todos los integrantes del Staff
técnico, y en especial cuando hay preparador físico, deben tener una visión a mediano y largo plazo. La formación
motriz de las jugadoras en Argentina,
plantea un desafío que incluye cantidad y calidad de estímulos.
En el Club las diferentes
capacidades físicas (velocidad, fuerza, resistencia y otras) deben ser mejoradas a través de un
entrenamiento sistemático, consciente y
supervisado. El rugby argentino actual,
en todos los distantes puntos geográficos, imita lo realizado en otros países y permite paulatinamente que la
preparación física haga su gran aporte a
un juego ágil, veloz y sobretodo,dinámico. El poco tiempo de competencia anual para la
mayoría de las jugadoras de rugby, hace
que las jugadoras deban prepararse lo mejor posible para dos objetivos fundamentales: evitar lesiones y poder
jugar en el mejor nivel posible todo el
año.
La coordinación y planificación
previa con los responsables técnicos garantizan un mejor aprovechamiento de las sesiones de entrenamiento y una mejora para las jugadoras, y sobre todo para el que debe ser el
mayor beneficiario: el equipo.
Esto nos indica que tanto en
los entrenamientos en el Club, como en los trabajos individuales y los estímulos de sobrecarga en gimnasio, debe
imperar una correcta planificación.
Las cargas de los trabajos
deben alternarse de forma que se
complementen y optimicen entre ellas,
dejando siempre lugar al descanso, a la recuperación y a la recarga energética a través de los alimentos. Abordaremos algunos
ejercicios para una valencia física como la coordinación y/o agilidad, dependiendo de la bibliografía de referencia. Dicha cualidad
física, de difícil puesta en marcha por las
mujeres, garantiza mejoras de forma rápida.
En los ejercicios descriptos, cada jugadora
debe saber previamente el movimiento del ejercicio. Pueden usar los ejercicios
en forma de competencia. Son ejercicios de acondicionamiento específicos y
las pausas deben ser incompletas. Para
completar las series, se pueden usar los ejercicios con toma de decisiones. Los ejercicios los pueden empezar de distintas posiciones iniciales (de pie, acostadas, rodilla al piso,
etc.). Recordar en cambio en el sentido
del ejercicio y que los ejercicios no deben durar más
de 10 segundos.
El esquema de ejercicios se puede ver en http://es.scribd.com/doc/111180432/2012SimposioRugbyFemeninoCasajusPDF
Ejercicio 1.
El
ejemplo es 10, 15, 20 y 25 pero pueden ser otras
distancias. Las jugadoras corren hacia
adelante y regresan hacia atrás a cada cono.
Ejercicio 2.
Esquina
de cuatro colores. Una distancia de 5
– 10 metros.
La jugadora parada en el medio. A la señal, la jugadora toca el color y vuelve al medio. En cada cono puede sólo tocar,
hacer una flexión de brazos,realizar un pase al entrenador, etc.
Ejercicio 3.
En
un cuadrado de 5 – 10 metros de largo, las jugadoras corren hacia delante alrededor del cono exterior y regresan
por dentro del cuadrado, luego corren por afuera y regresan por dentro
del cuadrado. Variantes: los inicios,
tackles, saltos, etc.
Ejercicio 4.
Realizar
una T con conos, con una separación de 5
metros. Correr hacia delante y trabajar
la toma de decisión a derecha y/o izquierda según señales. Luego cambiar de lado y regresar
al inicio. Ver variantes.
Ejercicio 5.
Separación
de conos en 5 metros.La
jugadora corre hacia adelante, regresa
hacia atrás y elije un lado.Es muy bueno si una compañera lo hace enfrentada en acción de espejo.
Todos los entrenamientos deben
estar basados en supuestos reales y buscando objetivos posibles de alcanzar.
Ahora bien, hay que tener en cuenta que si el esfuerzo
continúa sin que la jugadora de Rugby haya descansado
del esfuerzo anterior, el nivel funcional desciende. Sólo cuando los descansos y la alimentación son adecuados, el organismo
asimila la actividad realizada, entra en fase de supercompensación y la capacidad
funcional aumenta.
Las aplicaciones en forma sistémica de las cargas
de entrenamiento en el Rugby producen una serie de
procesos adaptativos a nivel
biofuncional, siendo algunos apreciables a simple vista y se constatan
observando a las jugadoras (por ejemplo la frecuencia
cardíaca y la frecuencia respiratoria).
Otros son internos y se
aprecian con evaluaciones de laboratorio.
Trabajo presentado en el Simposio Nacional de Rugby Femenino
(Tucumán, Argentina). Octubre de 2012.