De forma simplificada, podemos entender el
entrenamiento como un proceso en el que el deportista es sometido a estímulos
conocidos y planificados (cargas) que provocan en él/ella una fatiga controlada
que, tras los suficientes y adecuados procesos de recuperación, conllevan una
mejora del rendimiento deportivo específico para cada disciplina deportiva
(Figura 1) (García et al.,
1996).
Pero hay que tener muy en cuenta que
el concepto “más es mejor” no es el criterio a seguir para un
entrenamiento eficaz. Si la carga de entrenamiento sobrepasa el nivel de
rendimiento individual y agota las reservas de adaptación del organismo, el
resultado será negativo. Y al revés, si la carga no tiene suficiente entidad,
tampoco producirá la reacción de adaptación buscada y por tanto no habrá
progreso (Vélez, 2007) (Figura 2).

La carga de entrenamiento se explica
como la cantidad de efectos que tiene el esfuerzo realizado sobre el estado
funcional del deportista(Zintl, 1991). Estas
cargas, o mejor dicho, sus efectos, provocan cambios a nivel celular que están
relacionados con la síntesis de proteínas estructurales y con el aumento de las
enzimas que catalizan las vías metabólicas más importantes (Viru & Viru,
2003). De estas
definiciones se desprende una tercera, más integradora, que considera que la
carga que soportan los jugadores, ya sea en un entrenamiento o durante una
competición, es el “conjunto de
exigencias psicológicas y biológicas (carga interna o real) provocadas por las
actividades de entrenamiento [o competición] (carga externa o propuesta)”(González-Badillo & Ribas, 2002) (Figura 3).

Los efectos de la carga externa dependerán de los
componentes de la misma: naturaleza, magnitud, orientación y organización
(Figura 4)(Navarro, 2003).

A continuación presentamos las
definiciones de cada componente recogidas por Navarro (2003).
La naturaleza de la carga implica lo que se va a trabajar. Viene
determinada por el nivel de especificidad y el potencial de entrenamiento (Verkhoshansky & Siff, 2000). El nivel de especificidad indica la mayor o
menor similitud del ejercicio con la manifestación propia del gesto durante la
competición. En función del nivel de especificidad de la carga, la carga de
entrenamiento se ha clasificado tradicionalmente como carga general o carga
específica (encontramos también propuestas con subniveles). El potencial de entrenamiento es la forma
en que la carga estimula la condición del deportista, y ésta se reduce con el
incremento de la capacidad de rendimiento, por lo que es necesario variar los
ejercicios y/o su intensidad para seguir progresando.
La magnitud de la carga es el aspecto cuantitativo del estímulo
utilizado en el entrenamiento y está determinada por el volumen, la intensidad,
la duración, la frecuencia y la densidad del entrenamiento exigidos al
deportistas(Verkhoshansky & Siff, 2000). El volumen de la carga es la medida
cuantitativa de las cargas de entrenamiento de diferente orientación funcional
que se desarrollan en una unidad o ciclo de entrenamiento. Puede ser global,
cuando se cuantifica el volumen de todas las cargas de diferente orientación
funcional, o parcial, si el volumen de la carga se refiere a un determinado
tipo de entrenamiento con una orientación funcional determinada. La intensidad de la carga se entiende como
el aspecto cualitativo de la carga, llevada a cabo en un período determinado de
tiempo (Bompa, 2003).De este
modo, a mayor trabajo realizado por unidad de tiempo, mayor será la intensidad.
La duración de la carga es el período
de influencia de un solo estímulo, o un período más largo en el que se trabaja
con cargas de una misma orientación(Verkhoshansky & Siff, 2000).
La orientación
de la carga está definida por la calidad o capacidad que es potenciada (en
el plano físico, técnico, táctico, o psicológico) y por la fuente energética
solicitada de forma predominante. Esta orientación puede clasificarse en:
selectiva y compleja. La carga es selectiva
cuando incide en una determinada capacidad y, en concordancia, en un
determinado sistema funcional. Una carga es compleja
cuando se solicitan diferentes capacidades y diferentes sistemas funcionales.
En este caso, es importante tener en cuenta las alternativas de combinación de
las cargas de diferente orientación en un orden tal que se produzca interacción
positiva entre ellas.
La organización
de la carga consiste en la sistematización de la carga en un periodo de
tiempo dado para conseguir un efecto acumulado positivo de las cargas de
diferente orientación. Se deben atender dos aspectos: la distribución de las
cargas en el tiempo y la interconexión de las cargas(Verkhoshansky & Siff, 2000). La distribución de las cargas en el tiempo
es la forma en que se colocan las diferentes cargas en una sesión, día,
microciclo, mesociclo o macrociclo. Si las cargas se distribuyen con una única
orientación funcional, los medios de entrenamiento se pueden repartir
uniformemente en el ciclo (cargas
regulares o diluidas), o
concentrarse en fases definidas del ciclo (cargas
concentradas). La interconexión de
las cargas indica la relación que las cargas de diferente orientación
tienen entre sí. Una combinación racional (simultánea
o secuencial) de las cargas de
diferente orientación asegura la obtención del efecto acumulativo de
entrenamiento.
Información extra…
“¿Para qué controlar la carga interna?” (Blog de Xavi Schelling, 01/03/2011)[enlace]
Xavi Schelling para Stefano Benítez Capacitaciones G-SE 2014.
El Dr. Xavi Schelling será docente de la asignatura “Planificación y periodización en Deportes Colectivos” en el Curso Internacional de Entrenamiento en Deportes Colectivos
Bompa,
T. (2003). Periodización: Teoría y metodología del entrenamiento. Madrid:
Hispano-Europea.
Bosco,
C. (2000). La fuerza muscular: aspectos metodológicos. Barcelona: Inde.
Navarro,
F. (2003). Modelos de planificación según el deportista y el deporte Revista
Digital www.efdeportes.com, 9(67).
Vélez,
M. (2007, 10 y 11 de marzo). [La planificación deportiva].
Verkhoshansky,
Y., & Siff, M. (2000). Superentrenamiento. Barcelona: Paidotribo.
Viru,
A., & Viru, M. (2003). Análisis y control del entrenamiento deportivo.
Barcelona: Paidotribo.