La
readaptación físico deportiva del lesionado ofrece numerosos interrogantes, los
cuales surgen de las discrepancias entre los diferentes protocolos propuestos
por distintos autores a lo largo del tiempo. Entre estas preguntas que aparecen
sin respuesta contundente, encontramos el manejo de los tiempos y de las cargas
de trabajo de las distintas capacidades a
lo largo de todo el proceso de recuperación.
La meta
de la readaptación es devolver al individuo lesionado al mismo nivel de
competencia que presentaba antes de la lesión. Debido a que gran parte de la
recuperación consiste en entrenar las diferentes capacidades físicas y
coordinativas, es que nosotros planificamos la readaptación del deportista
lesionado de la misma forma en que planificamos un entrenamiento. Dicha
planificación se sustenta en fundamentos histológicos, biomecánicos,
metodológicos y teórico-práctico del entrenamiento deportivo.
Esto
conlleva a una permanente toma de decisión durante toda la readaptación, así
como la implementación de una multiplicidad de acciones que deben estar
coordinadas e integradas para que el retorno a la competencia del lesionado sea
seguro, exitoso en términos de rendimiento y con bajo riesgo de recurrencia.
Esta metodología es la que mejor
nos permite periodizar los volúmenes y las intensidades de trabajo. Debemos
resaltar que este manejo de las cargas es para nosotros de una prioridad
absoluta. En este punto es preciso mencionar, que los diferentes protocolos de
rehabilitación suelen contemplar el cómo y el cuándo, pero no el cuánto. Es
decir, que no se encuentra bibliografía específica que trate la planificación y
la periodización de las cargas.
Nosotros pensamos que podemos ver
y planificar la readaptación de la misma forma en que vemos y planificamos un
entrenamiento deportivo, debido a que el desarrollo de las capacidades de
fuerza, resistencia, flexibilidad, velocidad, agilidad, etc; se halla
subordinado a los mismos principios pedagógicos y metodológicos del
entrenamiento, tanto en un sujeto lesionado como en uno sano.
Las capacidades que componen la
readaptación integral del lesionado, que citamos manera genérica, y que
desarrollaremos en los siguientes post son las siguientes:
·La
flexibilidad. Entendiendo por ella el logro del ROM (Rango Optimo Movimiento),
tanto de cada articulación en forma individual, como en el análisis del ROM
funcional integrado o de las cadenas de movimiento.
·El
entrenamiento de la fuerza. El cual buscará restablecer los volúmenes normales
de masa muscular en una primera instancia (si estos disminuyeron) y, los
niveles de fuerza en las distintas manifestaciones de esta posteriormente.
·El
entrenamiento de la resistencia. En un comienzo de manera general y luego
específica del deportista lesionado, debemos entender en forma somera, cuales
son las demandas que en este sentido el juego representa para el sujeto.
·El
entrenamiento de la agilidad y velocidad.La
readaptación de la agilidad luego de una lesión resulta de extrema importancia
en deportes acíclicos, ya que en la mayoría de los deportes de conjunto esta
capacidad es determinante y limitante del rendimiento.
·El
entrenamiento del equilibrio o del reposicionamiento corporal tanto estático
como dinámico, con el objetivo de lograr mayores niveles de estabilización
articular, en virtud de lograr una óptima regulación muscular en cada uno de
los diferentes movimientos y gestos específicos del deporte que realice.
·Los
gestos técnicos deportivos y la integración total al deporte. Objeto final de
la readaptación.
No debemos dejar de nombrar los
tests de control que permiten chequear las mejorías físicas y coordinativas a
lo largo de todo el macrociclo y en cada uno de los mesociclos de cada una de
las distintas capacidades.
Ahora bien, resulta interesante
destacar aquí, a manera de resumen de lo expuesto, un concepto de Zachazewski
(1996) en Sampietro Matías (Rehabilitación Funcional Integrada del Futbolista.
2011) quien plantea que para diseñar un programa apropiado de rehabilitación,
se debe entender cuáles son las demandas específicas que el deporte exige al
deportista. Cuando esto es entendido, es posible diseñar e implementar un
programa de rehabilitación basado en el principio SAID (Specific Adaptation to
Imposed Demands), es decir “adaptaciones especificas a demandas impuestas”.
Para graficar este principio y adaptarlo al fútbol por ejemplo, no se concibe
una rehabilitación de una lesión de un futbolista sin la presencia del balón y
las técnicas específicas con éste durante el proceso de readaptación.
Sampietro Matías. (2011). Rehabilitación Funcional Integrada del
Futbolista. 2011. Córdoba: Material principal G-SE. 1er Curso de
Rehabilitación Funcional Integrada del Futbolista.
Platonov VN: El entrenamiento deportivo. Teoría y metodología. Paidotribo, 1993.
Prentice W. Técnicas de rehabilitación en la medicina deportiva. Paidotribo.
2001