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Respuestas hormonales a la práctica de Básquetbol. Parte 2.

A continuación se mantendrá la
línea tratada en la primer parte de este blog Respuestas hormonales a la práctica de Básquetbol ; pero mostrando datos de otras
hormonas del Sistema Endocrino que resultan también relevantes en el deporte en cuestión.

Testosterona:

La hormona Luteinizante actúa sobre las
células de Leydig estimulando la síntesis de testosterona.

El control de la
síntesis de andrógenos se debe a la acción activadora o inhibidora sobre el hipotálamo
y la pituitaria mediada por la propia testosterona y los estrógenos.

En los hombres, el
95% de la Testosterona circulante procede de la producción testicular (3-10 mg
/d). La testosterona circula unida a dos proteínas plasmáticas: la SHBG (Sex Hormone-Binding Globulin)
y la Albúmina, teniendo mayor
afinidad por la SHBG que por la albúmina. La testosterona se metaboliza principalmente
en el hígado, aunque parte de la degradación se produce en los tejidos
periféricos, en particular el de la próstata y la piel.

Acciones metabólicas de la Testosterona:

-Incremento de la
síntesis proteica.

-Acción miotrófica
con incremento de la masa muscular.

-Acción anabólica.

-Cierta acción mineralocorticoide.

-Numerosas acciones sexuales en las distintas
etapas del desarrollo. (5).

Se sabe que esta hormona responde rápidamente
incrementándose plasmáticamente en ejercicios de alta
intensidad y su total aumento de testosterona sérica libre corresponde
a la cantidad de semanas realizando estímulos de similares características
durante un tiempo determinado, alcanzando picos más altos en grupos más jóvenes comparándolos con
grupos de mayor edad.

Tomado de Kraemer y col.(1999).

Podemos observar en el grafico
como son los aumentos durante 10 semanas en 2 grupos diferentes younger [30-yr-old (30Y)] and older [62-yr-old (62Y)]. (3).

Si nos vamos al Basquetbol; solo analizaremos 2 trabajos diferentes representándo diferentes muestras con características distintas en relación a esta hormona y su mecanismo de acción.

El primer trabajo es el de
Hoffman y col en el cual examinaron los
cambios hormonales y bioquímicos en los jugadores de baloncesto durante un periodo
de entrenamiento
de 4 semanas previo a un campeonato
europeo. Se tomaron diez miembros del equipo nacional de Israel (Edad: 26,4 + / – 4,3 años, peso: 100.7 + /
– 12,3 kg y altura:
196,4 + / –
8,0 cm). Comenzaron a entrenar 4 semanas
después de la temporada regular.

Se extrajeron 4 muestras de
sangre a lo largo de los 28 días de entrenamientos: antes de iniciar la concentración
(M1), al 9º día (M2), después del día
17º (M3) y después del 28º día (M4). A pesar de existir una diferencia
significativa en el volumen de entrenamiento entre la M1 y M2 (150±29 min/día;
p<0.05) y entre la M3 y M4 (92±28 min/día; p<0.05), descendiendo progresivamente a lo largo del periodo de entrenamiento, el tiempo de práctica; no se observó ninguna variación significativa ni en la Testosterona ni en la Leutinizante. (2).

Cortisol.

También una hormona importante a
destacar es el Cortisol. El cortisol circula en el
plasma en forma de Cortisol libre, menos de un 5%; habitualmente unido a proteínas:
transcortina, albúmina o CBG (cortisol-binding globulin), o bien en
forma de metabolitos inactivos del cortisol. Presenta una secreción diaria
40-80 μmol, y al igual que otras hormonas muestra un ritmo circadiano. Las acciones sobre el metabolismo de las
proteínas son principalmente catabólicas, lo que resulta en un aumento de la
degradación proteica y por lo tanto, de la excreción de nitrógeno. También inhibe la absorción de glucosa periférica que
promueve la síntesis hepática de glucogeno. (5).

Otra investigación a analizar es la presentada por el
grupo de Schelling y col; donde se tomo como objetivo poder describir el comportamiento
de los niveles séricos de Testosterona total, Cortisol total y su
Ratio T/C a lo largo de toda una temporada. En este caso se analizaron 8 muestras de sangre diferentes en un equipo de ACB( Primera
división de España ), con un numero de 8 jugadores y tomando las muestras luego de las
competencias encontrando que La Testosterona
descendió significativamente al finalizar la
temporada, tanto en valores de concentración, 8ª vs. 2ª (-4.4 nMol/l, p=0.010),
8ª vs. 3ª (-4.9 nMol/l, p=0.004) y 8ª vs. 6ª (-6.8 nMol/l, p=0.013); como en
los valores de % de variación 8ª vs. 2ª (-0.221%, p=0.034), 8ª vs. 3ª (-0.239, p=0.010).
El valor medio de concentración de Cortisol es de 0.440 ± 0.0 μMol/l con un valor mínimo de
0.156 μMol/l uno máximo de 0.617 μMol/l. El Cortisol no presenta variaciones
significativas a lo largo de la temporada. Por último, obtenemos un
Ratio T/C media de
52.8 ± 8.2, con un valor mínimo de 21.8 y uno máximo de 118.2. El ratio T/C no
presenta variaciones significativas a lo largo de la temporada. (6).



Tomado de Schelling y col. (2011).

La testosterona incrementa
linealmente en respuesta al ejercicio a una intensidad-umbral determinada. Niveles bajos de
esta hormona podrían reflejar la adaptación al estrés crónico provocado por la
acumulación de la fatiga a lo largo de la temporada. El cortisol tiende a
aumentar su grado en respuesta al incremento
de volumen y al estrés de las competencias. Aunque no se encuentran cambios
significativos en este estudio. (6).

Insulina.

La insulina es una hormona polipeptídica producida por las células β de los islotes
pancreáticos. El patrón de liberación de la insulina es pulsátil con pequeñas
ráfagas secretoras que se producen aproximadamente cada 10 minutos,
superponiéndose éstas a unas oscilaciones de mayor amplitud de unos 80 a 150
minutos.

Las principales acciones de la insulina son
metabólicas:

– Favorece la
entrada de glucosa en las células, estimulando la glucogénesis e inhibiendo la
glucogenolisis y la gluconeogénesis.

-Favorece la síntesis de triglicéridos e inhibe la lipólisis.

– Favorece la
utilización de los aminoácidos por las células y la síntesis proteica e inhibe
la degradación de proteínas.(5).

En el ejercicio de alta intensidad, se
produce una rápida respuesta hepática glucogenolítica, con el consecuente
incremento de la producción de glucosa, disminuyendo los niveles en sangre de
insulina.

Tomado de Abdelkrim
y col (2009).(1)

En este grafico
podemos apreciar cómo va decayendo los niveles séricos de insulina y aumentando
los de cortisol con el correr de un partido de Básquetbol. También nos permite observar las
diferencias entre los distintos puestos de los jugadores.

Estrógenos.

En relación a
estudios realizados con mujeres debemos mencionar a los Estrógenos como la
hormona más destacada en publicaciones.
Durante los años
reproductivos, en la mujer la mayor parte de estradiol es producida por células de los ovarios por
aromatización de androstendiona.

En plasma, el
estradiol se encuentra unido a la SHBG (Sex
Hormone-Binding Globulin
) y la albúmina,
sólo una fracción estará libre y será biológicamente activa. La hormona es
degradada a formas menos activas, como los estrógenos estrona y estriol,
siendo este último el principal metabolito urinario.

El estradiol:

_ Actúa
principalmente sobre los órganos reproductivos femeninos.

_ Favorece el desarrollo de los caracteres
sexuales secundarios.

_ Posee una
importante acción sobre el metabolismo óseo. (5).

En un trabajo de Park y col realizado
con 26 mujeres deportistas (Edad, 22.7 ± 3.3 ; altura , 170.1± 7.1 cm;
peso, 65.0 ± 9.3 kg; indice de masa corporal, 22.4± 2.5; promedio del ciclo
menstrual , 28.9 ± 2.7 dias; y nivel de actividad , 8.7 ± 4.4 h/wk) de
diferentes deportes donde 4 de ellas jugaban al baloncesto; se recogieron 3 muestras
de sangre y se midió la laxitud del ACL(Anterior Cruciate Ligament)
mediante
un artrómetro (KT-2000) coincidiendo con las 3 fases del ciclo menstrual
(folicular, ovulatoria y lútea). Los valores más bajos de Estradiol
(44.49±23.77 pg/mL) y Progesterona (0.99±0.46 ng/mL) se obtuvieron en la fase
folicular y los más altos en la fase lútea (137.49±85.82 pg/ mL y 11.43±7.01
ng/mL respectivamente). La mayor laxitud
de ACL se dio en la fase ovulatoria
esto no es un dato menor ya que hay un
aumento del riesgo de lesión comparado
con la folicular (p=0.18), descendiendo un 11.3% (p=0.012) en la fase lútea. También puede existir una pérdida de
rendimientos en las fases pre-ovulatoria y ovulatoria aunque esto no está del todo demostrado. Estos resultados revelan
un aumento de la rigidez del ACL (p=0.042) en el momento de máxima
concentración de Progesterona (fase lútea).(4).

Este grupo concluye que los
niveles hormonales presentan relación con la laxitud de la rodilla durante la
ovulación, identificando una influencia antagónica entre Estradiol y
Progesterona en la laxitud y rigidez
durante la fase lútea . Estos resultados coinciden con otros estudios.

Tomado de Schelling y col. (2011).

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:

1)Abdelkrim,
Castagna , El Fazaa , Tabka , Ati (2009)
. Blood metabolites during basketball competitions. J Strength Cond Res. ;23(3):765–773.

2)Hoffman J. (2000) Use of performance testing for monitoring overtraining in elite youth
basketball players. Nat Strength Cond Assoc ;22(6):54-62.

3)Kraemer y col. (1999) Effects of heavy-resistance training on hormonal
response patterns in younger vs. older men. J. Appl. Physiol. 87(3):
982–992, 1999

4)Park y col. (2009) Changing Hormone Levels During the
Menstrual Cycle Affect Knee Laxity and Stiffness
in Healthy Female Subjects. Am J
Sports Med ;37(3):588-598

5)Ribas.(2011). Fisiologia
del Deporte. Función Nerviosa y Endocrina durante el Ejercicio. Universidad de Barcelona. Barcelona.
España.

6)Schelling X,
Calleja-Gonzalez J, Terrados N. (2011) Testosterone and cortisol with
relation to training volume and playing time in professional Spanish basketballers. Med Sci Sport
Exer
;43(5 Suppl.).

(Stefano Benítez G-SE 2013).