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Trail Running y Ultra Running: ¿Hasta dónde hemos avanzado?

Por Federico Fader

La popularidad tanto
del Trail Running como del Ultra
Running

se incrementa exponencialmente hace varios años en todo el mundo. La intención de este blog es, avanzar brevemente en el panorama actual de
estas disciplinas deportivas, ingresando luego en temas de mayor
complejidad.

Beat Knechtle (2012)
realiza una controvertida revisión sobre el ultra maratón titulada “Corredores
de ultra maratón: ¿Naturaleza o Crianza?”. En la misma, en su intención de
describir cómo estos atletas – quienes quizás mejor reflejan el patrimonio de
cazadores-recolectores de nuestra especie – llegan a ser de esta manera, inicia
con algunos interrogantes polémicos: ¿Los corredores de ultra maratón son
intrínsecamente buenos en performance de muy larga duración?. ¿Son solo malos
maratonistas que encuentran éxito en eventos cada vez más largos?. ¿Hay algo
especial acerca de cómo se preparan para las carreras de ultra endurance?.

La frase “la naturaleza
y la crianza”, en su sentido moderno, fue acuñada por el gran pensador
victoriano Inglés Francis Galton en la discusión de la influencia de la
herencia y el ambiente en el progreso social. “Nature or/vs Nurture” hace
referencia a la discusión académica y popular
que se refiere a la importancia relativa de las cualidades innatas de un
individuo (“naturaleza” en el sentido de nativismo o innatismo) en
comparación con las experiencias personales de un individuo
(“crianza” en el sentido del empirismo o conductismo) causando
diferencias individuales en rasgos físicos y conductuales.

Si bien la revisión de Knechtle
es realizada en base a datos de pruebas de reconocimiento mundial que tal vez
no reflejen lo que ocurre en todas las regiones, es muy interesante observar
algunas conclusiones: En las carreras de ultra maratón, ~ 80 % de los
finalistas son hombres. Los Ultra maratonistas son típicamente de ~ 45 años de
edad y alcanzar sus mejores tiempos en carrera entre los 30 y 49 para los
hombres, y entre 30 y 54 años para las mujeres. Lo más probable es que los
ultra runners comiencen con un maratón antes de competir en una ultra maratón. En
ultra maratonistas, el número de maratones previamente completadas es
significativamente mayor que el número de maratones completados en los
corredores de maratón. Sin embargo, los maratonistas recreativos tienen un mejor tiempo personal
de maratón (más rápidos) que los ultra maratonistas. Los ultra maratonistas
exitosos tienen 7,6 ± 6,3 años de experiencia en el ultra maratón. Asimismo completan
más kilómetros en su entrenamiento que los maratonianos, pero corren a
velocidades inferiores en relación a los corredores de maratón. En resumen, los
ultra maratonistas son corredores de amplia experiencia, y se preparan de
manera diferente para un ultra maratón en relación a los maratonianos. Sin
embargo, no se sabe lo que motiva a los ultra maratonistas masculinos y cuál es
su origen principal.

Del análisis se desprenden
datos que posiblemente, salvando la exactitud de los valores, sean cercanos a
la realidad global de estas disciplinas: la mayor participación de hombres que
de mujeres, los rangos etarios en relación a los mejores tiempos de carrera, y el
tiempo de experiencia promedio en relación al nivel de desempeño.

Hoffman (2011), en un
trabajo titulado “Factores relacionados a la exitosa participación en un ultra
maratón de 161 km”, concluye que los principales factores que limitan la performance en este tipo de prueba incluyen nausea y/o vómitos, ampollas y
dolor muscular, y que hay un inquietante alto uso de AINEs (antinflamatorios no esteroideos) en
estos eventos.

Continuando con la analogía inicial,
Mujika (2013) sugiere que, aunque los estudios sobre la influencia de
diferentes polimorfismos genéticos en eventos deportivos han demostrado ser de
limitada utilidad, cierta evidencia de la biología molecular (a nivel
sistémico) sugiere que las adaptaciones al entrenamiento se incrementan cuando
el estímulo se asemeja mucho al patrón de actividad de los antepasados
humanos. Debido a que los cambios genéticos ocurren lentamente en el Homo
sapiens y los patrones tradicionales de la actividad física y la dieta del Homo
sapiens han sido sometidos a cambios rápidos y dramáticos en los siglos previos,
proponen que los humanos modernos están fisiológicamente mejor adaptados a los
modos de entrenamiento y estrategias nutricionales similares a los de sus
homínidos ancestros, en lugar de aquellas sostenidas por las sociedades
modernas. Tal patrón ancestral era caracterizado, principalmente, por la
prevalencia de episodios diarios de actividad prolongada, de baja intensidad,
de base-aeróbica intercalados con “estallidos” periódicos de actividad, de
corta duración y alta intensidad. En algunas
ocasiones, estos patrones de actividad eran realizados con baja disponibilidad
de carbohidratos. Actividades específicas que mejoran la fuerza y la potencia
eran típicamente realizados después de las actividades aeróbicas.

Es claro que las diversas
ciencias involucradas en relación al rendimiento deportivo aún distan mucho de
esclarecer el panorama y la epigenética tiene un lugar trascendental en este
análisis.

El Trail running, sin mención a una
distancia específica, es una disciplina que guarda enormes dificultades en
relación a la cuantificación de la carga. Ambas variables principales de la
misma, volumen e intensidad, presentan sus dificultades adicionales. Por un
lado, el volumen, hoy tiende a incorporar la variable de altimetría en su
esquema de cuantificación, aunque dicha variable es indisociable de la
intensidad. En cuanto a la intensidad, resulta tan amplio el rango que casi
cualquier esfuerzo por caracterizar o clasificar dentro de los esquemas
preestablecidos a esta disciplina resulta, habitualmente, en aproximaciones
teóricas simplistas. El perfil de cada prueba guarda una relación de carga
específica en su configuración y en relación a las adaptaciones que el
deportista realice en función de dicho esquema. Es por esta razón que, la
información científica disponible en el área es muy escasa y en su mayoría se
remite a estudios realizados en muestras reducidas o, en caso contrario, en
base a información recolectada a partir de la implementación de entrevistas o
encuestas. Muchos estudios han sido dirigidos a las alteraciones que pueden
producirse a nivel metabólico en este tipo de pruebas en un intento por desarrollar o mejorar las estrategias, por ejemplo, nutricionales. A continuación se presentan algunos estudios de mayor
desarrollo realizados en los últimos años.

Con el fin de determinar los
efectos agudos de una competencia de Trail running de 55 km y las diferencias en
relación a la edad, en atletas jóvenes (30.5 ± 7 años) y masters (45.9 ± 5.9
años), Schmidt Easthope et. al. (2010),
realizaron un estudio de intervención con mediciones pre, post 1, 24, 48 y 72
horas. Las mediciones consistieron en pruebas de sangre, ciclo ergometría y
contracciones isométricas voluntarias máximas (maximal isometric voluntary contractions
– MVC) (Figura 1).

Figura 1. Línea de tiempo en donde se indica que valoraciones fueron realizadas antes y después de la prueba de trail running de 55 km (Datos de Schmidt Easthope et al. (2010)).

Un alto grado de fatiga muscular fue generado a través de la gran proporción de contracciones de carácter
excéntrico que ocurren durante el descenso en secciones de la carrera. Los
resultados indican una fatiga aguda en todos los sujetos (jóvenes y masters),
que está representado principalmente por la disminución en la performance
muscular. La fatiga generada fue similar entre los grupos. El desarrollo
posterior de
CK (creatine kinase), y las
propiedades neuromusculares sugieren una disminución de la cinética de recuperación en los masters en relación a los jóvenes. Los resultados obtenidos
en este estudio dan indicación de que el entrenamiento de resistencia regular
no puede detener el declive relacionado con la edad en el rendimiento muscular,
pero el nivel de performance puede, no obstante, ser mantenido por estrategias
globales o locales de adaptación o adaptaciones a nivel fisiológico, aún
desconocidas.

En una reciente publicación
de Hoffman (2014) se realiza un análisis del ritmo de carrera en relación a la
prueba de ultra running de 161 km Western States Endurance Run (WSER), en
corredores de elite. Se analizó la velocidad segmentaria y el coeficiente de
variación en la velocidad (CV) para 10 segmentos de carrera de 24 carreras
realizadas desde 1985 hasta 2013. El mismo sugiere que el trail running se
caracteriza por una amplia variación de velocidad, pero los tiempos más rápidos
son alcanzados cuando las fluctuaciones de velocidad son limitadas. Esto es
logrado, generalmente, por los ganadores que se mantienen relativamente cerca
de los corredores líderes antes de tomar la ventaja en la mitad central de la
prueba, y luego evitando disminuir tanto como los otros grandes corredores en
las últimas etapas de la carrera. Las variaciones en la velocidad se
incrementan con temperaturas ambiente superiores, y la pequeña disminución de
la variabilidad de la velocidad segmentaria entre los mejores corredores a
través de los casi 30 años de este estudio sugieren que los mejores corredores
han mejorado al ritmo en esta carrera.

Este panorama no indica otra
cosa que un gran desafío para nosotros como entrenadores y fisiólogos del
ejercicio. Y, tal como señala en próximas capacitaciones del IEWG, el Dr. Jonathan Esteve-Lanao, “el trail running es un deporte de estudio reciente”. Es por ello
de radical importancia el análisis desde el aporte que ha realizado la ciencia
al respecto, así como, la valiosa experiencia acumulada por entrenadores y
atletas.

Referencias:

·Beat Knechtle. Ultramarathon Runners: Nature or Nurture?.International
Journal of Sports Physiology and Performance, 2012, 7, 310-312

·Christopher Schmidt Easthope,Christophe Hausswirth, Julien Louis, Romuald
Lepers, FabriceVercruyssen, JeanickBrisswalter. Effects of a trail running
competition on muscular performanceand efficiency in well-trained young and
master athletes. Eur J ApplPhysiol (2010) 110:1107–1116.

·Daniel A. Boullosa, Laurinda Abreu, Adrián
Varela-Sanz,Iñigo Mujika. Do Olympic Athletes Train as in the Paleolithic Era?. Sports Med,
Springer International Publishing Switzerland, 2013.

·Martin D. Hoffman and Kevin Fogard. Factors Related to Successful
Completion of a 161-km Ultramarathon. International Journal of Sports Physiology and Performance, 2011, 6, 25-37.

·Martin D. Hoffman. Pacing by Winners of a 161-km Mountain Ultramarathon. International
Journal of Sports Physiology and Performance, 2014.

·Shameemah Abrahams, Michael Posthumus, and Malcolm Collins. A
Polymorphism in a Functional Region of the COL5A1Gene: Association
WithUltraendurance-RunningPerformance and Joint Range of Motion. International
Journal of Sports Physiology and Performance, 2014, 9, 583 -590.