Randall R Wroble1, Michael Gray2 y Joseph A Rodrigo3
1SportsMedicine Grant 323 E. Town St. Columbus, OH 43215.
2National Youth Sports Research and Development Center AHC 107 Northern Kentucky University Highland Heights, KY 41076.
3Ohio University College of Osteopathic Medicine 101 Grosvenor West Athens, OH 45701.
Resumen
las actitudes con respecto a los anabólicos esteroides entre deportistas pre
adolescentes y comparar nuestros hallazgos con una encuesta similar realizada en
1989. Diseño: Una encuesta de 1553 deportistas pre adolescentes (10 a 14
años de edad) de 34 estados. Resultados: menos del uno porciento (0.7%)
del grupo estudiado reportó la utilización actual o previa de esteroides
anabólicos. El ochenta y ocho porciento había oído acerca de los anabólicos
esteroides, pero a solo el 64% se les había explicado los efectos secundarios de
su utilización. Solo el 47% señaló que la fuente principal de información fueron
los padres, el entrenador o los maestros. Los resultados fueron comparados con
un estudio llevado a cabo en 1989 antes de que la legislatura discutiera acerca
del tema de los anabólicos esteroides. En 1989, el 78% había oído acerca de los
anabólicos esteroides, al 50% se les había explicado acerca de los efectos
secundarios de su utilización, y el 2% admitió haber utilizado esteroides.
Conclusiones: estos resultados sugieren que los anabólicos esteroides
continúan siendo un problema entre los deportistas pre adolescentes. Se deberían
incluir programas educacionales en los colegios secundarios para mejorar el
conocimiento acerca de la utilización de los anabólicos esteroides en este grupo
de jóvenes. La información debería provenir de individuos calificados incluyendo
a los entrenadores, maestros, preparadores físicos y especialmente de los
padres.
INTRODUCCION
Se sabe desde hace décadas que la utilización de anabólicos esteroides entre
los deportistas es un serio problema tanto de salud como ético. Numerosos
ejemplos de violación a las reglas deportivas por utilización de esteroides han
sido publicados y han derivado en la suspención y la quita de medallas a atletas
de nivel internacional, así como también a muchos deportistas profesionales
americanos. Sin embargo los atletas de elite, no son la única población de
individuos que utiliza anabólicos esteroides. Los deportistas recreacionales
también utilizan los anabólicos esteroides para mejorar su rendimiento y para
mejorar su apariencia física. Además, la evidencia indica que la utilización de
anabólicos esteroides con frecuencia comienza en los colegios secundarios (13).
Varios investigadores han examinado el tema de la utilización frecuente de
anabólicos esteroides entre adolescentes estudiantes americanos, de entre 12 y
18 años de edad. Hasta la fecha, los reportes publicados muestran que entre los
varones la utilización frecuente de anabólicos esta en el orden del 1.4% al 12%
mientras que entre las mujeres esta en el orden del 0.5% al 2.9% (18). Dos
tercios de los sujetos que utilizan los esteroides comenzaron a consumirlos a la
edad de 17 años (9, 10). El 65% estaba involucrado en los programas deportivos
de los colegios secundarios. Komoroski et al (4) reportaron que cuando se les
pregunto a los sujetos que utilizaban anabólicos porque los utilizaba, el 64%
respondió para incrementar su fuerza, el 48% respondió que era para incrementar
su tamaño, 44% para mejorar su apariencia física, y un 17% respondió que ellos
lo utilizaban debido a que sus compañeros también los utilizaban. Además, la
utilización de anabólicos esteroides ha sido asociada con la utilización de
drogas ilegales y con comportamientos de alto riesgo (5, 6, 8, 11). Numerosos
estudios han documentado que la utilización de esteroides por parte de
adolescentes en el colegio secundario (1-8), pero se han publicado pocos
trabajos acerca de la población pre adolescentes. Yesalis et al examinaron una
población de adolescentes de 12 años y mayores, y reportaron que los varones
utilizan en mayor proporción los anabólicos esteroides durante su vida en
comparación con las mujeres (0.9 y 0.1% respectivamente) (2). Radakovich et al
estudiaron la utilización de anabólicos androgénicos esteroides entre
estudiantes de 7mo grado, de entre 12 y 15 años, y reportaron que el 4.7% de los
varones y el 3.2% de la mujeres utilizaban anabólicos esteroides (10). Muy pocos
trabajos se han realizado sobre una población de jóvenes menores a 12 años.
En un estudio patrocinado por el Centro Nacional de Investigación y
Desarrollo del Deporte para Jóvenes en 1989, se estableció una referencia acerca
de la utilización, conocimiento y actitud hacia los anabólicos esteroides en
deportistas jóvenes de 10-14 años de edad (12). Si bien el porcentaje de sujetos
que utilizaban anabólicos esteroides fue de solo 2%, la actitud y el
conocimiento acerca de los anabólicos esteroides, y especialmente sus efectos
secundarios, fue pobre. Por ejemplo, el 43% de los deportistas creía que los
esteroides probablemente no les causarían daño si se utilizaban cuidadosamente,
y el 55% creía que la utilización de anabólicos esteroides por si solo, sin un
programa de entrenamiento, mejoraría su tamaño muscular y su fuerza. Además,
solo el 50% había escuchado alguna vez acerca de los efectos secundarios de los
esteroides. Este estudio también identificó una población de riesgo. El 12% de
los deportistas afirmaron que conocían donde obtener los esteroides, y el 15%
indicaron que podrían utilizar esteroides para mejorar su rendimiento.
En 1992, se llevó a cabo un segundo estudio para examinar los cambios en las
actitudes y en el conocimiento acerca de los anabólicos esteroides, luego de que
se incrementara la publicidad y las campañas educacionales disponibles para los
jóvenes deportistas. El propósito de este artículo es reportar los resultados de
este estudio y comparar las respuestas obtenidas con aquellas obtenidas en 1989.
Este estudio es único, ya que es el primero que presenta resultados acerca de
deportistas de estas edades usando una base de datos nacional.
MATERIALES Y METODOS
El cuestionario utilizado en este estudio fue una modificación del diseñado y
utilizado por Gray (12) en 1989 (Apéndice). La encuesta de 20 preguntas incluyó
15 preguntas que tenían el objetivo de determinar la edad, el sexo, la raza, el
deporte, la frecuencia de utilización de anabólicos esteroides, conocimiento
acerca de los efectos secundarios, actitudes hacia los esteroides y donde se
podían obtener los esteroides. Las cinco respuestas restantes tenían el objetivo
de determinar el número de años que los deportistas habían estado involucrados
en el deporte, las fuentes de información acerca de los anabólicos esteroides y
la percepción de los deportistas acerca de cómo funcionan los esteroides.
Dos asistentes de investigación en cada uno de los 34 estados distribuyeron
los cuestionarios. Los estados fueron divididos en cuatro regiones demográficas,
y los resultados fueron examinados tanto a nivel regional como a nivel nacional,
Tabla 1. Se distribuyeron sesenta cuestionarios a cada uno de los estados en dos
grupos separados de 30 cada uno. En total se repartieron 2040 cuestionarios
entre jóvenes deportistas de los cuales retornaron 1553, lo que significó una
tasa de respuesta del 76%. La Figura 1 muestra las tasas de respuesta en
relación con la región demográfica. En donde fuera apropiado se utilizaron test
de chi cuadrado para determinar la significancia estadística.
RESULTADOS
Características Demográficas
Las características de los 1553 deportistas que completaron la encuesta se
muestran en la Tabla 2. Del total de encuestados el 70% fueron varones. En la
encuesta realizada por Gray en 1989, del total de los encuestados, el 80% fueron
varones. Para más de la mitad (56%) de los niños encuestados la edad fue de 11 a
12 años, mientras que hubo pocos participantes de 15 años (2%). La Tabla 3
describe las características étnicas de los estudiantes incluidos en la
encuesta. De entre todos los deportes practicados por los deportistas
encuestados el más común fue el básquetbol (78% de los varones y 65% de las
mujeres practicaban este deporte). Además del básquetbol, el béisbol (31%),
fútbol americano (20%) y fútbol (18) fueron los deportes más comunes entre los
varones, mientras que el Softbol (24%), “otros deportes” (16) y la natación
fueron los deportes más comunes entre las mujeres, Tabla 4.
Las características de los participantes de la encuesta, incluyendo el origen
étnico y la participación deportiva no difirió significativamente entre las
distintas regiones.
Frecuencia en la Utilización de Anabólicos Esteroides
Menos del uno porciento (0.7%) de los jóvenes deportistas reportaron estar
utilizando o haber utilizado anabólicos esteroides. La tasa de utilización fue
mayor entre los varones (0.9%) que entre las mujeres (0.2%). Las regiones de
este y del noreste fueron las que tenían menos sujetos que utilizaban anabólicos
mientras que la región del sur fue la que más tenía (p<0.05) (Figura 2). A
cuarenta y nueve deportistas (3%) le habían ofrecido anabólicos esteroides
alguna vez. De los 49 deportistas a los cuales le habían ofrecido anabólicos, 11
(22%) admitieron la utilización de esteroides.
De los 11 que reportaron la utilización de esteroides, 3 (27%) admitieron que
utilizaban los esteroides para mejorar el rendimiento deportivo; 2 (18%) lo
utilizaban para mejorar la apariencia personal; 2 (18) los utilizaban para el
físico culturismo, 2 (18%) los utilizaron por presión, y dos no respondieron.
Doce porciento del total de deportistas afirmaron que conocían personalmente a
alguien que estaba utilizando o que había utilizado esteroides.
Doce porciento de los jóvenes participantes acordaron que podrían utilizar
anabólicos esteroides para incrementar su tamaño o para mejorar la fuerza,
teniendo los varones el triple de probabilidad que las mujeres (3% vs. 1%)
(p<0.05). El 11% admitió saber donde obtener los esteroides si se decidían a
utilizarlos.
Conocimiento acerca de los Anabólicos Esteroides
Varias preguntas de la encuesta estuvieron dirigidas al conocimiento de los
participantes acerca de los anabólicos esteroides y sus efectos secundarios. La
mayoría de los que participaron en la encuesta (88%) habían oído acerca de los
anabólicos esteroides. Sin embargo solo el 64% contestó que alguna vez le habían
explicado los efectos secundarios de los esteroides, con una frecuencia entre
los varones (68%) significativamente mayor que entre las mujeres (57%) (p<0.05).
Menos de la mitad (47%) de los jóvenes deportistas que participaron contestaron
correctamente que no creían que los anabólicos por si solos, sin una apropiada
nutrición y sin un buen plan de entrenamiento, podrían producir una mejora en el
tamaño muscular y en la fuerza. El número de varones que creía que los
esteroides por si solo mejorarían el tamaño muscular y la fuerza fue casi el
doble que el número de mujeres (17% vs 10%) (p<0.05). Del mismo modo, el 60% de
los deportistas no estuvo de acuerdo con la afirmación de que si son utilizados
con cuidado, los anabólicos esteroides no producirán daños a la salud.
Sesenta y seis porciento de los atletas creía que los esteroides no
producirían mejoras en el rendimiento deportivo, y el 90% afirmó que no
necesitan tomar anabólicos esteroides para mejorara sus posibilidades de éxito
deportivo. El porcentaje de varones que creía que los anabólicos esteroides
mejoraría su rendimiento deportivo fue el doble del de las mujeres, 17% vs 10%
(p<0.05). El 3% de los varones también creían que necesitaban tomar esteroides
para incrementar sus posibilidades de éxito deportivo. Cuando se les preguntó a
los participantes si creían que los atletas olímpicos utilizaban anabólicos
esteroides para poder ingresar al equipo olímpico, el 30% contestó que si, 35%
contestó que no, y 28% contestó que no estaba seguro. Del mismo modo, cuando se
les preguntó si creían que los deportistas de colegios secundarios utilizaban
anabólicos esteroides para poder ingresar a los equipos, el 25% contestó que si,
40% contestó que no, y 34% contestó que no estaba seguro. 65% de los jóvenes
deportistas encuestados contestó que creían que la utilización de los anabólicos
esteroides es lo mismo que tener un problema de drogas.
Fuentes de Información
A los participantes de la encuesta se les dieron opciones con respecto a la
principal fuente de información acerca de los anabólicos esteroides, Tabla 5. La
fuente más común de información fueron los libros y las revistas (28%). Los
padres (21%), entrenadores (17%), preparadores físicos (6%) y maestros (3%),
dieron cuenta de menos de la mitad de las fuentes principales de información.
DISCUSION
Este estudio fue llevado a cabo para examinar el conocimiento y las actitudes
de jóvenes deportistas de entre 10-14 años de edad acerca de los anabólicos
esteroides. Se le ha prestado muy poca atención a la población pre adolescente
en comparación con poblaciones de colegios secundarios y poblaciones de mayor
edad. Este fue el primer estudio que examinó a una población tan joven y por lo
tanto se introdujeron preguntas acerca del conocimiento o la falta de este, y de
los procesos educativos dirigidos a este grupo etáreo. Esta encuesta es también
la primera realizada con una muestra de deportistas antes que estos entren en el
colegio secundario.
Este estudio fue llevado a cabo en 34 estados, e involucró a 1553 jóvenes
deportistas. El uso frecuente de anabólicos esteroides fue del 0.7%, los cual
fue menor que en el estudio previo de 1989, en donde la utilización frecuente
fue del (2%) (NS), y menor que la utilización frecuente reportada en estudios
realizados con deportistas de colegios secundarios. En concordancia con otros
estudios (1-8), más varones (0.9%) que mujeres (0.2%) tomaba anabólicos
esteroides (NS). Aunque a los varones se les había explicado con mayor
frecuencia los efectos secundarios en comparación con las mujeres (68% vs 57%),
estos todavía tenían creencias falsas acerca de los esteroides. No solo una
cantidad significativamente mayor de varones (17%) que de mujeres (10%) creían
que los esteroides mejorarían su rendimiento, sino que estos en mayor proporción
que las mujeres, también creían que esto se podría lograr solamente tomando los
anabólicos sin una apropiada nutrición y un buen plan de entrenamiento (17% vs
10%). Sin embargo, y aun más importante fue que una cantidad significativamente
mayor de varones (3%) que de mujeres (0.4%) pensaba que necesitaban utilizar
anabólicos esteroides para mejorar sus probabilidades de éxito deportivos y
consideraban su utilización (3% vs 1%). Esto parece mostrar una tendencia hacia
un comportamiento de mayor riesgo en cuanto al consumo de esteroide entre los
varones de esta población.
La reducción en la utilización frecuente de anabólicos esteroides entre los
jóvenes de estas edades pude tener varias explicaciones. Desde 1990, luego de la
primera encuesta, los anabólicos esteroides han sido clasificados como una droga
de tipo III dentro de los Estados Unidos. Esto ha resultado en una reducción en
la disponibilidad legal de anabólicos esteroides para los potenciales
consumidores.
El incremento en las fuentes educativas que están disponibles para al menos
ciertos grupos etáreos están ahora alcanzando a una mayor cantidad de niños. El
porcentaje de deportistas pre adolescentes que han oído acerca de los anabólicos
esteroides se ha incrementado significativamente desde el 78% en 1989 hasta el
88% en la presente encuesta (p<0.05). En 1989, a solo el 50% de los individuos
que contestaron se les había explicado alguna vez los efectos secundarios de los
anabólicos esteroides. Esto se incrementó significativamente hasta el 64% en el
presente estudio (p<0.05). Actualmente, el 60% de los individuos que
contestaron, creía que incluso si los anabólicos esteroides eran utilizados
cuidadosamente, aun así podrían provocar serios daños a la salud, en comparación
con el 56% en 1989 (p<0.05). Además, el 65% actualmente considera que la
utilización de anabólicos esteroides es un problema de drogas en comparación con
el 57% de 1989 (p<0.05). Además, estos atetas afirmaron que conocían donde
obtener los esteroides (88% actualmente versus 87% en 1989). Los más
problemático de todo es que aquellos a quienes les han ofrecido esteroides a
menudo aceptaron (11/49, 22%).
A diferencia de otros estudios en donde la muestra incluyó a deportistas y a
no deportistas, este estudio incluyó solo atletas. La utilización frecuente de
anabólicos esteroides históricamente es mayor entre poblaciones de deportistas
que entre individuos no deportistas. Por ejemplo, Tanner et al (7) reportaron
que el 2.9% de los deportistas y el 2.2% de los no deportistas utilizaban
anabólicos esteroides. Debido a que los deportistas utilizan esteroides con
mayor frecuencia que los no deportistas, un estudio que incluya tanto un grupo
de alto riesgo (deportistas) como de bajo riesgo (no deportistas) podría mostrar
las menores tasas de utilización descriptas aquí.
La fuente más común de información acerca de los anabólicos esteroides fue el
material impreso (28%). La fuente de información que podría ser más apropiada es
la proporcionada por: padres, entrenadores, maestros y preparadores físicos.
Los padres, entrenadores, maestros y aquellos abocados a los cuidados de la
salud necesitan tener un rol más activo en la educación de los adolescentes
acerca de los efectos de los anabólicos esteroides. Muy a menudo se deja que los
adolescentes compilen información acerca de los anabólicos esteroides de fuentes
inapropiadas y esto hace que los jóvenes no comprendan completamente los efectos
asociados con la utilización de esteroides. Los niños tienen mayores
probabilidades de experimentar con algo que no comprenden en comparación con un
sujeto que tienen el suficiente conocimiento.
De acuerdo con los datos publicados (5, 8, 11), los adolescentes que utilizan
anabólicos esteroides tienen mayor probabilidad de exhibir otros comportamientos
de riesgo tal como la utilización múltiple de drogas ilegales, tener sexo sin
protección o comportamientos ilegales. Los programas educativos no deben incluir
solo los efectos negativos directos de la utilización de anabólicos esteroides,
sino que también deben proporcionar información acerca de estrategias para la
modificación de comportamientos, como evitar riesgos y como reducir la presión
de los compañeros.
CONCLUSION
Aproximadamente el uno porciento de los deportistas de entre 10-14 años están
utilizando o han utilizado anabólicos esteroides. Aunque la utilización se ha
reducido en un 50% desde 1989, la utilización de esteroides es todavía un
problema serio. El conocimiento insuficiente y las actitudes inapropiadas con
respecto a los riesgos y beneficios de la utilización de anabólicos esteroides
es también de gran preocupación. A menos de dos tercios de los atletas se les ha
explicado acerca de los efectos de los anabólicos esteroides, y menos de la
mitad de ellos ha recibido esta información por parte de un adulto (padres,
entrenador, maestro, preparador físico, etc.). Más de un cuarto de los jóvenes
deportistas ha sacado la información acerca de los anabólicos esteroides de los
libros.
Los programas educativos han mostrado ser efectivos contra otras formas de
abuso de drogas. Por lo tanto se deberían implementar nuevos programas
educativos y realizar mayores esfuerzos de intervención contra la utilización de
anabólicos esteroides. Estos programas deberían comenzar antes que los niños
entren en el colegio secundario y continuar durante toda la secundaria. La
información acerca de los anabólicos esteroides debería provenir de individuos
calificados incluyendo a los maestros, los entrenadores y los preparadores
físicos. Los padres también deberían involucrarse y educar a sus niños e
informarlos acerca de los anabólicos esteroides.
Agradecimientos
Este estudio fue subvencionado en parte por el Centro de Investigación y
Desarrollo para el Deporte Juvenil.

Tabla 1. Estados involucrados en la encuesta, divididos por región.

Tabla 2. Características de los 1553 jóvenes deportistas que participaron
en la encuesta.

Tabla 3. Característica Étnicas de los jóvenes deportistas participantes.

Tabla 4. Deportes en los cuales estaban involucrados los deportistas
juveniles en el momento de la encuesta.

Tabla 5. Fuente principal de información acerca de los anabólicos
esteroides.
APENDICE



Figura 1.
REFERENCIAS
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12. Gray M (1990). Anabolic Steroid Survey: Study Group – 10 to 14 year-old youth sports participants. Sponsored by NYSCA Nat R & D Center. Presented at American College of Sports Medicine in Salt Lake City, Utah