Michael E Rogers1, Ruth M Bohlken1, Michael W Beets1, Steve B Hammer1, Tim Ziegenfuss2 y Nejc Sarabon3
1Center for Physical Activity and Aging, Department of Kinesiology and Sport Studies, Wichita State University, Wichita, Estados Unidos.
2Ohio Research Group, Wadsworth Medical Center, Wadsworth, OH, Estados Unidos.
3Institute of Clinical Neurophysiology, Clinical Medical Center, Institute of Kinesiology, Faculty of Sport, University of Ljubljana, Ljubljana, Eslovenia.
Resumen
INTRODUCCION
La creatina es un compuesto natural que se halla en el músculo esquelético y
cardíaco, y la ingesta exógena de creatina puede aumentar las reservas
corporales totales de la misma (Harris et al. 1992). La capacidad de la
suplementación con monohidrato de creatina de incrementar la fuerza de los
músculos esqueléticos ha sido sujeto de numerosos estudios en la última década.
Se ha demostrado que la suplementación con creatina produce incrementos en la
fuerza pico, en la producción media de potencia, en la producción total de
trabajo y en el torque pico, y también en el rendimiento en una variedad de
deportes que utilizan la vía energética del ATP-PC en una mayor proporción en
los adultos jóvenes (Balsom et al. 1993; Birch et al. 1994; Greenhaff et al.
1993; Plisk and Kreider 1999; Ziegenfuss et al. 2002). En algunos estudios
también se ha sugerido que el monohidrato de creatina es un compuesto anabólico
que ejerce sus efectos a través de la reducción de la degradación de las
proteínas musculares (Parise et al. 2001) y/o a través del incremento en los
niveles de agua intracelular (Ingwall et al. 1974). Debido a su capacidad para
incrementar la masa muscular y para mejorar el rendimiento, se ha propuesto a la
suplementación con creatina como un método para atenuar las pérdidas asociadas
con el envejecimiento en la masa muscular y en la capacidad funcional.
En efecto, la rápida pérdida de fuerza muscular y de masa muscular observada
en los adultos mayores de 50 años es un efecto bien conocido (Larsson et al.
1979; Rogers and Evans 1993). Con respecto a esto, varios estudios han sugerido
que la suplementación con creatina puede ayudar a los adultos mayores a retener
de mejor manera las ganancias de fuerza y la masa magra a medida que envejecen.
Smith et al (1998) hallaron que la suplementación con creatina provocó
incrementos en los niveles de fosfocreatina en adulos de 50 años de edad que
fueron dos veces mayores a los observados en un grupo de adultos jóvenes,
restaurando el nivel de resíntesis de fosfocreatina, en el grupo de adultos
mayores, hasta el mismo nivel observado en los adultos jóvenes. Se ha hallado
que la suplementación con creatina durante una semana provoca incrementos en la
fuerza muscular, en la masa corporal y en la masa libre de grasa en hombres de
59 a 72 años de edad (Gotshalk et al. 2002) y además que provoca incrementos en
la fuerza de los músculos esqueléticos en pacientes con enfermedad cardíaca
crónica de 43 a 70 años de edad (Gordon et al. 1995). Chrusch et al (2001)
reportaron que la suplementación con creatina provoco mejoras en la fuerza e
incrementos en la masa magra luego de 12 semanas de entrenamiento de la fuerza
en hombres ancianos de entre 60 y 84 años. En un estudio reciente también se
reportó que la suplementación con creatina mejoró los incrementos en la fuerza y
en la masa muscular luego de 14 semanas de entrenamiento de la fuerza en adultos
mayores. En este estudio, la suplementación con creatina resultó en un mayor
incremento en la masa libre de grasa, en la fuerza isométrica durante la
extensión de rodillas, y en la fuerza isométrica durante la dorsiflexión en
comparación con el grupo placebo (Brose et al. 2003). Sin embargo, existen
estudios en donde no se han hallado estos efectos (Bermon et al. 1998).
La creatina no es el único suplemento dietario que proporciona beneficios
ergogénicos y beneficios para la salud. Se ha demostrado que el Panax Ginseng (Ginseng
chino o coreano) tiene propiedades similares bajo ciertas circunstancias.
McNaughton et al. (1989) observaron incrementos en la fuerza de la musculatura
pectoral, del cuadriceps y en la recuperación postejercicio luego de la
suplementación dietaria con polvo de raíz de ginseng. Forgo et al (1981)
observaron que el consumo de extracto de ginseng mejoraba la valoración
subjetiva del estado de ánimo, de la concentración y de la vitalidad. Asimismo,
el extracto de Panax quinquefolius (ginseng americano), el cual ha mostrado
mejorar las funciones del sistema inmune y tener propiedades anti-estrés en
ratones, exhibe una actividad antioxidante efectiva tanto a través de la
quelación de iones metálicos como a través de la eliminación de radicales libres
(Kitts et al. 2000). El extracto de Astragalus membranaceus puede intensificar
este proceso, incrementando adicionalmente la respuesta inmune (Zhao et al,
1990). Las investigaciones también han mostrado que el astrágalo puede reducir
la concentración de colesterol total (TC), de lipoproteínas de baja densidad (LDL)
y de lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) y la grasa corporal en ratas (Li
et al. 1999; 2000; Lu et al. 1997). Hasta ahora, las investigaciones con
astrágalo han estado limitadas a ratones, ratas y cobayos.
Al igual que muchos otros suplementos dietarios, las investigaciones acerca
del consumo de ginseng y de astrágalo muestran una variedad de resultados
controversiales (Bahrke and Morgan 2000; Bucci, 2000). Algunos estudios señalan
falta de efectividad, mientras que otros muestran claros beneficios. Si bien
parece haber una asociación entre los estudios que muestran que el ginseng tiene
la mayor efectividad con aquellos que han utilizado extractos o mayores dosis,
los datos existentes acerca de estas hierbas son al menos apasionantes. Dado el
potencial del ginseng y del astrágalo para proporcionar beneficios relacionados
con la salud, el propósito de este estudio fue comparar los efectos de una
formula consistente de panax ginseng, panax quinquefolius, astragalus
membranaceus y monohidrato de creatina con los efectos de la ingesta solo de
monohidrato de creatina sobre la fuerza, el tamaño muscular, la función inmune,
el perfil de lípidos en sangre y el estado de ánimo en adultos mayores que
participaron en un programa para el entrenamiento de la fuerza de 12 semanas de
duración.
METODOS
Participantes
Luego de la aprobación por parte del Comité de Revisión para la Utilización
de Sujetos Humanos, 44 (21 hombres, 23 mujeres) participantes de entre 55-84
años de edad fueron reclutados utilizando volantes y avisos en periódicos. Entre
los participantes estaban incluidos personal de la facultad y retirados de la
universidad así como también individuos de la comunidad local. Antes de obtener
el consentimiento por escrito de cada sujeto para participar en el estudio se le
explicó cuidadosamente a los mismos, la naturaleza, el propósito y los riesgos
de participar en este estudio. Además, se requirió que todos los participantes
obtuvieran un permiso de su médico personal. Los participantes eran saludables,
lo cual se determinó por medio de los perfiles de historia médica. Todas las
mujeres habían entrado en el período de post menopausia hacía al menos 5 años.
Ninguno de los sujetos reporto consumir tabaco o diuréticos, y todos incluían
carne regularmente en su dieta. Para compensar a los participantes por su tiempo
y esfuerzo, estos recibieron una membresía gratuita para el programa de
ejercicios destinado a adultos mayores a dictarse en la universidad en el
semestre subsiguiente a la finalización del estudio. Se les pidió a los
participantes que continuaran con sus hábitos normales de actividad física y de
alimentación durante el curso del estudio. Asimismo, se les pidió a los
participantes que notificaran a los investigadores si habían cambiado la ingesta
de cualquier medicamento o de suplementos dietarios, incluyendo suplementos
vitamínicos y minerales.
Suplementación Nutricional
Los participantes fueron estratificados por edad y sexo antes de ser
asignados aleatoriamente, con un diseño doble ciego, a uno de los siguientes
tres grupos: (1) solo creatina (n=15); (2) creatina más extractos botánicos
(n=15); y (3) placebo (n=15). Los suplementos fueron provistos en forma de
cápsulas por una compañía farmacéutica registrada en la FDA (Phoenix
Laboratories, Hicksville, NY). Cada participante fue provisto con un contenedor
plástico codificado numéricamente que contenía suficientes cápsulas como para un
mes. Se distribuyeron nuevos contenedores cuando las asignaciones individuales
habían sido casi depletadas. De esta manera, los investigadores fueron capaces
de determinar si cada participante estaba consumiendo los suplementos de acuerdo
con lo programado.
Los participantes fueron instruidos para que consumieran dos cápsulas del
suplemento asignado con el desayuno, el almuerzo y la cena para que alcanzaran
la ingesta diaria del suplemento. El grupo “solo creatina” consumió 3 gramos de
creatina por día, una cantidad aproximadamente 3 veces mayor que la ingesta
diaria característica de los omnívoros. La creatina comúnmente es consumida a
una tasa de 20 gramos por día, durante aproximadamente una semana para elevar
los niveles musculares de creatina hasta un 20%. Luego de esta “fase de carga”
la suplementación con creatina comúnmente continúa a una tasa de 2-5 gramos por
día durante un período adicional de 30 días, con el objetivo de mantener la
concentración muscular de creatina (Bemben and Lamont, 2005). Hulltman et al
(1996) han hallado que similares incrementos en la concentración muscular de
creatina pueden lograrse ingiriendo creatina a una tasa de 3 gramos por día
durante un período de 28 días sin tener que recurrir a la “fase de carga”.
Aunque más gradual, esta aproximación parece ser tan efectiva como la ingesta
aguda de altas dosis seguidas de una fase de mantenimiento con dosis bajas (Hulltman
et al., 1996). El grupo “creatina más extractos botánicos” consumió una mezcla
patentada de 3 gramos de creatina más 1.5 gramos de extracto botánico por día (US
Patent 6465018). El grupo “Placebo” consumió cápsulas de maltodextrina. El
extracto botánico consistió de un extracto acuoso hecho de raíces de panax
ginseng, panax quinquefolius y astragalus membranaceus. Este extracto tiene
concentraciones de fitonutrientes que exceden los extractos actualmente
disponibles en forma comercial, incluyendo 10% de ginsenósidos para la fracción
de ginseng y % de flavonoides para la fracción de astrágalo. El extracto fue
producido mezclando las tres hierbas antes de la iniciación mediante un proceso
de extracción a baja temperatura. La composición de las cápsulas fue verificada
por los fabricantes.
Protocolo de Evaluación
Los participantes visitaron el laboratorio en cinco ocasiones separadas para
las evaluaciones pre intervención (inicial). Durante la visita inicial, los
participantes recibieron la información acerca del estudio y las formas (i.e.,
forma de consentimiento, historia médica, información de emergencia, permiso de
estacionamiento) que necesitaban completar y devolver a los investigadores. En
la segunda visita, los participantes se reportaron luego de ayunar toda la noche
para la obtención de muestras sanguíneas. En la tercera visita, completaron el
cuestionario de estado de ánimo y se realizaron los barridos de DEXA. En la
cuarta y quinta visita, se llevaron a cabo las evaluaciones de la fuerza en 1RM.
Las evaluaciones post intervención se llevaron a cabo de manera similar.
Composición Corporal
Las mediciones de DEXA fueron tomadas utilizando el protocolo estándar para
el dispositivo Hologic QDR 4500 Elite (Bedford, MA). La DEXA ha mostrado ser un
método muy confiable (r = 0.99) y preciso (coeficiente de variación < 1%) para
la valoración de la composición corporal (Fuller et al., 1992; Kellie, 1992;
Mazess 1990). Las calibraciones para el control de calidad (QC) fueron llevadas
a cabo antes de realizar cada barrido utilizando el valor phantom hológico para
la columna y verificando que estos valores estuvieran dentro de ± 1 desviación
estándar a partir de la media de referencia determinada por el dispositivo
Hologic para la unidad. Cada participante se visitó con una bata de hospital
quitándose todos los accesorios (e.g., joyería, clips para el cabello, etc.).
Los sujetos se colocaron en posición supina sobre la tabla de barrido y se
mantuvieron quietos durante todo el período de siete minutos que duró el
procedimiento de barrido. Se utilizó un programa Hologic QDR 4500 para
cuantificar la masa muscular, la masa grasa y el contenido mineral óseo, y la
densidad mineral ósea corporal total.
Química Sanguínea
Se obtuvieron muestras de sangre (10 ml) entre las 0600 y las 0800 horas,
luego de 12 horas de ayuno nocturno, desde la vena ante cubital en el antebrazo
utilizando agujas e instrumental vacutainer. Las muestras fueron analizadas para
determinar la cuenta y la proporción de triacilglicéridos y colesterol (total,
HDL, VLDL y LDL) por un laboratorio externo (LabCorp, Burlington, NC)
Estado de Ánimo
Se utilizó el Perfil de Estado de Ánimo (POMS) para valorar el estado
afectivo (estado de ánimo) de los sujetos durante la semana previa (McNair et
al., 1981). El POMS consiste de 65 adjetivos calificados en una escala de 5
puntos para determinar estados de ansiedad, depresión, ira, vigor, fatiga y
confusión.
Fuerza Muscular
En un esfuerzo para minimizar los efectos del aprendizaje en los protocolos
de evaluación de la fuerza, se llevaron a cabo sesiones de familiarización antes
de realizar las evaluaciones de la fuerza en 1RM. Durante la sesión de
familiarización se le enseñó a los sujetos las técnicas específicas de los
ejercicios y estos realizaron prácticas submáximas en cada ejercicio. La fuerza
en 1RM fue determinada en dos ocasiones separadas (separadas por 2-3 días) en
los ejercicios de extensión bilateral de rodillas, flexión bilateral de
rodillas, press de banca, y curl bilateral de bíceps. La mayor de las dos
mediciones de 1RM fue utilizada para los análisis. Para minimizar la fatiga
resultante de la repetición, cada test comenzó con un peso próximo al máximo
estimado a partir de las sesiones de práctica. Todos los ejercicios fueron
repetidos con el mayor incremento de peso, con aproximadamente 90 segundos de
recuperación entre las repeticiones, y hasta que se llegara al fallo a pesar de
la estimulación verbal. El fallo se alcanzaba cuando el participante fallaba en
levantar el peso a través de todo el rango de movimiento en al menos dos
intentos espaciados por 90 segundos.
Programa para el Entrenamiento de la Fuerza
Los sujetos participaron en un programa para el entrenamiento de la fuerza
diseñado para los miembros superiores e inferiores. El entrenamiento se llevó a
cabo en la sala de pesas del complejo de recreación de la universidad, y se
realizaron tres sesiones semanales durante 12 semanas entre las 6.00 y las 9.00
AM. Debido al calendario de la instalación durante las vacaciones de invierno,
los participantes tuvieron un receso de una semana en la mitad del estudio
(i.e., luego de 6 semanas), sin embargo durante esta semana los sujetos
continuaron consumiendo los suplementos. El programa de entrenamiento consistió
de los ejercicios de press de banca, tirones en polea, curl de bíceps, prensa de
piernas, extensiones de rodillas y flexiones de rodilla, realizando 3 series de
8-12 repeticiones utilizando para esto máquinas de pesos apilados. Las cargas
iniciales fueron las correspondientes al 70% de 1RM y estas se incrementaron
cuando el participante era capaz de completar 12 repeticiones en un ejercicio.
Se realizaron pausas de aproximadamente dos minutos entre cada serie. Los
sujetos fueron estimulados para que mantuvieran la técnica apropiada en todo el
rango de movimiento para cada ejercicio. Los participantes realizaron los
ejercicios que afectaban a grandes grupos musculares (i.e., press de banca,
tirones de polea, prensa de piernas) antes de realizar los ejercicios que
afectaban pequeños grupos musculares (i.e., extensiones/flexiones de rodilla,
curl de bíceps). Los ejercicios para el tren superior e inferior fueron
realizados en orden alternado para permitir un adicional de recuperación. La
carga y el número de repeticiones fueron registrados en cada serie para permitir
de esta manera que los investigadores monitorearan el progreso diario.
Análisis Estadísticos
Para todos los procedimientos estadísticos se utilizó el paquete estadístico
SPSS para Windows versión 10.0 (SPSS, Chicago, IL). Los datos se presentan como
medias ± desviación estándar. Los cambios porcentuales desde la evaluación pre
entrenamiento a la post entrenamiento se calcularon a partir de las diferencias
entre las medias. El análisis de varianza ANOVA de una vía llevado a cabo con
los valores pre test reveló que no había diferencias significativas entre los
grupos para ninguna de las variables dependientes antes del entrenamiento/suplementación.
Subsiguientemente, se utilizó el análisis de varianza ANOVA 3 x 2 (grupo x
tiempo) para medidas repetidas, para determinar las diferencias entre los grupos
que fueron suplementados (a lo largo del tiempo) en cada una de las variables
dependientes. Un valor P, establecido a priori, menor a 0.05 fue considerado
estadísticamente significativo. Cuando se hallaba un estadístico F
significativo, se utilizaba la prueba post hoc de Tuckey para determinar la
naturaleza de la diferencia apareada.
RESULTADOS
El entrenamiento resultó en mejoras significativas en la fuerza en todos los
grupos (Tabla 1).

Tabla 1. Efectos de la Suplementación sobre la fuerza muscular en 1RM.
Los datos son presentados como valores medios (±DE). * p < 0.05 en comparación
con el grupo placebo. † p < 0.05 en comparación con el grupo suplementado con
creatina.

Tabla 2. Efectos de la Suplementación con Creatina sobre la composición
corporal. Los datos son presentados como valores medios (± DE). TMB=Masa
Corporal Total, BMD=Densidad Mineral Ósea. * p<0.05 en comparación con el grupo
suplementado con placebo. † p<0.05 en comparación con el grupo suplementado con
Creatina, ‡ p<0.05 en comparación con el grupo CrBE.
En los grupos CrBE, Cr y PL, el incremento en la fuerza en el ejercicio de
press de piernas fue del 67, 59 y 45%; el incremento en el ejercicio de
extensiones de rodillas fue del 66, 62 y 28%; en el ejercicio de flexiones de
rodillas el incremento fue del 66, 55 y 40%, en el ejercicio de press de banca
el incremento fue del 85, 66 y 61%; en el ejercicio de tirones en polea el
incremento fue del 40, 41 y 31%; y en el ejercicio de curl de bíceps el
incremento fue del 36, 25 y 8%, respectivamente. En comparación con el grupo PL,
el grupo CrBE tuvo mayores incrementos (p<0.05) en todas las mediciones de 1RM,
y el grupo Cr tuvo mayores incrementos que el grupo PL en todas las mediciones
excepto para el ejercicio de press de banca. En todos los ejercicios, excepto en
uno (tirones en polea), las ganancias en el grupo CrBE fueron mayores que las
observadas en el grupo Cr. Sin embargo, ninguna de estas diferencias alcanzó
significancia estadística, excepto en el ejercicio de press de banca.
El grupo Cr experimentó un incremento de 2 kg en la masa corporal total que
fue significativamente mayor en comparación con los otros dos grupos que
experimentaron incrementos no significativos de aproximadamente 0.5 kg en la
masa corporal total (Tabla 2). La masa grasa se redujo significativamente en los
tres grupos como resultado del programa de entrenamiento, sin embargo el grupo
CrBE perdió una cantidad significativamente mayor de grasa total (reducción de
2.4 kg) y de grasa relativa (33.9% a 299.3%) en comparación con los otros dos
grupos (p<0.05). La masa magra también se incrementó significativamente en todos
los grupos como resultado del entrenamiento. Los incrementos en la masa magra
fueron significativamente mayores en los grupos Cr (incremento del 3.5%, 1.7 kg)
y CrBE (3.9%, 2.0 kg) en comparación con el grupo PL (1.6%, 0.8 kg), pero las
ganancias en los grupos Cr y CrBE no fueron diferentes. Aunque cada grupo
experimentó incrementos en la densidad mineral ósea, estos cambios no fueron
significativamente estadísticos.
Interesantemente, el extracto botánico tuvo el efecto de disminuir el
colesterol (Tabla 3). En comparación con los grupos PL y Cr, el grupo CrBE
exhibió niveles (mg/dl) significativamente reducidos de colesterol total, LDL,
VLDL, triacilglicéridos, una menor razón LDL/HDL (Tabla 3). En contraste, los
cambios en los lípidos sanguíneos para los grupos PL y Cr no fueron
significativamente diferentes.

Tabla 3. Efectos de la Suplementación sobre los lípidos sanguíneos. Los
datos son presentados como valores medios (±DE). Col=Colesterol. * p<0.05 en
comparación con el grupo suplementado con placebo. † p<0.05 en comparación con
el grupo suplementado con Creatina.
Los resultados del POMS (Tabla 4) indicaron que ninguno de los grupos
experimentó cambios en sus niveles de ansiedad, depresión, ira, fatiga o
confusión como resultado del programa de entrenamiento y suplementación. Sin
embargo, los niveles de vigor si se incrementaron en el grupo CrBE en
comparación con los grupos Cr y PL.

Tabla 4. Efectos de la suplementación con creatina sobre el vigor. Tiempo
(p=0.084), Grupo x Tiempo (p=0.028).
Los efectos secundarios reportados luego de haberse completado el estudio
(Tabla 5) sugieren una alta incidencia de hinchazón abdominal en el grupo Cr
(reportada por 5 sujetos) en comparación con los grupos CrBE (0 sujetos) y PL (2
sujetos). Sin embargo, algunos de los sujetos que utilizaron los suplementos que
contenían creatina reportaron haber sufrido retención de agua y gases
intestinales, mientras que ninguno de los participantes del grupo PL reportó
dicho efecto. Respecto de los otros efectos secundarios reportados por los
sujetos, incluyendo constipación, diarrea, calambres musculares, nauseas, y
espasmos musculares, el grupo PL tuvo niveles similares de estos efectos (i.e.,
más o menos un reporte) en comparación con los grupos que consumieron los
suplementos, o reportaron un mayor nivel de incidencia (i.e., diarrea, nauseas)
cuando consumieron el PL. Sin embargo, en estos casos los efectos secundarios
nunca evitaron que los sujetos participaran en el programa de entrenamiento y
solo fueron temporales (i.e., solo duraron un día o dos).
DISCUSION
El principal objetivo de este estudio fue determinar el efecto de un programa
de entrenamiento de la fuerza combinado con la suplementación crónica (i.e., 12
semanas) con Cr y CrBE sobre la fuerza, la composición corporal, los lípidos
sanguíneos y el estado de ánimo en adultos mayores. Los principales hallazgos de
este estudio fueron: 1) el programa de entrenamiento de la fuerza resultó en
incrementos significativos en la fuerza y en la masa magra sin considerar el
suplemento dietario, sin embargo, las ganancias fueron mayores en los grupos Cr
y CrBE; 2) en contraste a los grupos Cr y PL, el entrenamiento de la fuerza
combinado con la suplementación con CrBE mejoró el perfil lipídico de los
sujetos (i.e., reducción del 10% de los niveles de colesterol total, del 12% de
los niveles de LDL y del 18% en los niveles de VLDL y triacilglicéridos); y en
contraste con los grupos Cr y PL, el entrenamiento de la fuerza combinado con la
suplementación con CrBE redujo la masa grasa total en 2.4 kg (10%) y mejoró los
niveles de vigor reportados por los sujetos.
El presente estudio respalda los resultados obtenidos en otros estudios que
indican que los adultos mayores pueden realizar entrenamientos intensos de la
fuerza sin riesgos subyacentes de lesión y que el entrenamiento intenso de la
fuerza incrementa la fuerza en esta población de individuos. Obviamente, el
hallazgo de un efecto ergogénico y anabólico en estos adultos mayores es
destacable considerando que cada uno de los participantes tenia más de 50 años,
una edad a la cual la pérdida de fuerza y masa muscular ha sido bien documentada
(Larsson et al. 1979; Lexell et al. 1988; Rogers & Evans 1993). Los resultados
del presente estudio respaldan los resultados de algunos, pero no de todos, los
estudios que han examinado los efectos de la suplementación con creatina
combinada con el entrenamiento de la fuerza en adultos mayores. Se ha observado
en hombres y mujeres ancianos de entre 67 y 80 años de edad que la
suplementación con creatina no afecta la fuerza y la composición corporal luego
de ocho semanas de entrenamiento (Bermon et al. 1998). Sin embargo, se ha
demostrado que en hombres ancianos con una edad promedio de 70 años que la
suplementación mejora la fuerza e incrementa la masa magra luego de 12 semanas
de entrenamiento (Chrusch et al. 2001). Estos autores han reportado un
incremento de 50 kg en el ejercicio de press de piernas realizado a la máxima
intensidad y un incremento de 3.3 kg en el tejido magro en sujetos que
consumieron solo suplementos de creatina. Estos cambios son solo ligeramente
mayores a los incrementos observados en el presente estudio en los sujetos que
consumieron solo creatina (i.e., grupo Cr), quienes demostraron un incremento de
45.2 kg en el ejercicio de press de piernas y de 1.7 kg en el tejido magro
corporal. Estos resultados sugieren que la suplementación dietaria con creatina
a largo plazo es una estrategia efectiva para atenuar las pérdidas de fuerza
muscular y tejido magro asociadas con el envejecimiento.
Aunque los mecanismos que gobiernan los efectos ergogénicos y anabólicos de
la creatina no son enteramente comprendidos, se han propuesto varias teorías.

Tabla 5. Efectos secundarios reportados por los sujetos.
Utilizando contracciones de los extensores de la rodilla evocadas
eléctricamente y biopsias en serie (0, 20, 60, 120 s), Greenhaff et al (1994)
observaron mejoras en la resíntesis de fosfocreatina durante la recuperación
luego de cinco días de suplementación con creatina. Algunos también han sugerido
que la suplementación con creatina puede mejorar la recuperación durante los
períodos descanso luego de esfuerzos repetidos (Birch et al. 1994; Balsom et al.
1993). Si la creatina mejora la recuperación entre esfuerzos repetidos (e.g.,
series de ejercicios para el entrenamiento de la fuerza), entonces esto le pudo
permitir a los sujetos del presente estudio que consumieron los suplementos de
creatina realizar ejercicios para el entrenamiento de la fuerza a una mayor
intensidad en comparación con los sujetos que consumieron PL. Este mayor nivel
de intensidad de entrenamiento pudo, a su vez, derivar en mayores ganancias de
fuerza y masa magra tal como lo describieran Volek y colaboradores (1999).
Además de la teoría de la recuperación, Bessman y Savabi (1990) han sugerido que
la creatina, por medio de su interacción con la fosfocreatina, puede incrementar
la síntesis proteica e influenciar la hipertrofia muscular. Otros investigadores
han sugerido que la suplementación con creatina puede incrementar la síntesis de
cadenas pesadas de miosina luego de un programa de 12 semanas para el
entrenamiento de la fuerza llevado a cabo por adultos jóvenes que ingieran la
creatina a lo largo de todo el programa (Volek et al., 1999; Willoughby and
Rosene, 2001). Dado que el período de suplementación en el presente estudio fue
de 12 semanas, es posible una explicación morfológica. Asimismo, como se ha
sugerido para la cafeína, la creatina puede tener efectos ergogénicos
multifactoriales, que afectan otros tejidos además de los músculos esqueléticos
(e.g., el sistema nervioso). Una posibilidad final que aun no ha sido evaluada
es que conjuntamente con el incremento en las reservas de cretina se produzca un
incremento concomitante en los puentes cruzados funcionales de las miofibrillas
(Ziegenfuss et al. 2002). Se requieren de investigaciones adicionales para
determinar si algunas de estas razones, por si sola o combinadas de alguna
manera, o quizás alguna teoría no identificada, es responsable del efecto
ergogénico y anabólico observado con la suplementación con creatina en adultos
mayores.
Si bien otros investigadores han examinado los beneficios potenciales de la
suplementación con creatina en adultos mayores, este es el primer estudio que
evaluó los efectos de la creatina en combinación con ginseng y astrágalo. La
evaluación de los efectos directos de hierbas individuales cuando son consumidas
en forma combinada es dificultosa, particularmente debido a que se desconocen
los efectos potenciales de estas hierbas sobre la absorción/transporte de la
creatina. Asimismo, la comparación de estos resultados directamente con los de
otros estudios es difícil debido a la falta de consistencia entre los contenidos
de ginsenoside en los preparados de hierbas. Sin embargo, se pueden realizar
algunas conclusiones en base a estudios previos que han examinado estas hierbas.
Aunque algunos autores han sugerido que los múltiples componentes de las
raíces del ginseng pueden producir efectos a través de una variedad de vías
fisiológicas (Attele et al. 1999), existen pocas pruebas clínicas controladas
que hayan examinado los efectos de estas hierbas sobre el rendimiento, y
aquellas que han sido llevadas a cabo muestran resultados controversiales,
habiendo investigaciones que reportan mejoras en la fuerza (McNaughton et al.
1989) y otras que no han observado efectos beneficiosos (Engels et al. 2003)
luego de la ingesta prolongada de polvo de raíz de ginseng. Los cambios en la
fuerza y en el tejido magro en el presente estudio no fueron significativamente
diferentes entre los grupos Cr y CrBe. Sin embargo, los resultados indicaron
incrementos consistentemente mayores en el grupo CrBE, sugiriendo la existencia
de algún beneficio potencial asociado con los extractos botánicos, lo cual
amerita investigaciones adicionales. Específicamente, el grupo CrBE tendió a
tener mayores ganancias de fuerza en comparación con el grupo Cr, ganó 0.3 kg
más de masa magra que el grupo Cr, y alcanzó un incremento ligeramente mayor en
la densidad mineral ósea. Además, el grupo CrBE experimentó una reducción
significativa (2.4 kg) en la masa grasa corporal en comparación con los grupos
Cr y PL mientras participaban en el mismo programa de entrenamiento. Dadas estas
observaciones, es posible que los futuros trabajos adicionales sobre este tema
revelen cuales son las dosis óptimas que pueden inducir cambios adicionales en
la fuerza y en la composición corporal.
La reducción del 10% en el colesterol total, del 12% en el LDL, y del 18% en
el VLDL y los triacilglicéridos en el grupo que consumió creatina en combinación
con el extracto botánico es sorprendente, y sugiere que alguno de los
componentes del extracto tiene un efecto hipolipidémico. Aunque la interacción
de estos extractos con la creatina no ha sido determinada, es probable que estos
cambios puedan ser atribuidos al extracto botánico ya que no se observaron
cambios similares en el grupo que solo consumió creatina. En base a
investigaciones previas llevadas a cabo con ratones, ratas y cobayos en donde se
han hallado reducciones en el colesterol total, LDL, VLDL y en la grasa corporal
con el consumo de astrágalo (Lu et al. 1997; Li et al. 1999; Li et al. 2000),
nosotros creemos que estos cambios en los lípidos sanguíneos pueden ser
adjudicados al componente de astrágalo del extracto botánico. Debido a que este
es el primer estudio en indicar un efecto hipolipidémico y la pérdida de grasa
en adultos mayores que consumieron astrágalo, sería prudente llevar a cabo
estudios adicionales para determinar los beneficios potenciales de esta hierba
cuando es consumida sola y en combinación con otros constituyentes.
En términos de parámetros fisiológicos, ninguno de los suplementos tuvo
efectos sobre la ansiedad, la depresión, la ira, la fatiga y la confusión,
determinadas mediante un cuestionario subjetivo. Sin embargo, se halló un
incremento en el vigor en el grupo CrBE. Estos resultados concuerdan con los
obtenidos por Forgo et al. (1981) quienes hallaron incrementos en las
valoraciones del estado de ánimo, concentración y vitalidad luego de la
suplementación con ginseng. Por lo tanto, además de las mejoras en los lípidos
sanguíneos, el extracto botánico puede proveer un importante beneficio
psicológico para los adultos mayores.
A pesar de la falta de evidencia en varios cientos de estudios doble ciego
controlados con placebo, los reportes anecdóticos de los efectos secundarios
asociados con la suplementación con creatina son comunes. Sin embargo, los
efectos secundarios reportados por los participantes que consumieron los
suplementos que contenían creatina en el presente estudio estuvieron limitados a
problemas menores (i.e., hinchazón abdominal, retención de agua, gases
intestinales). Interesantemente, aunque la hinchazón abdominal fue el efecto
secundario más comúnmente reportado en el grupo Cr, no hubo reportes de
hinchazón asociados con la suplementación con creatina en combinación con el
extracto botánico, y dos reportes en el grupo PL. Aunque el método para
identificar los efectos secundarios fue un cuestionario cualitativo y no
podríamos determinar el mecanismo de estos efectos secundarios, aparentemente
los efectos secundarios reportados por los sujetos están relacionados a
alteraciones gastrointestinales.
Conclusiones
En resumen, el presente estudio confirma que los adultos mayores pueden
obtener incrementos en la fuerza y en la masa magra mediante la participación en
un programa para el entrenamiento de la fuerza. Los resultados indican que estas
ganancias pueden incrementarse mediante la suplementación diaria con dosis bajas
de creatina. Estos beneficios asociados con la suplementación con creatina
pueden ser atribuidos a la mayor recuperación entre las series durante el
entrenamiento con pesas, al incremento en la síntesis proteica y/o a algún otro
mecanismo. Asimismo, los datos sugieren que los adultos mayores que participan
en un programa para el entrenamiento de la fuerza pueden obtener beneficios
adicionales para la salud y beneficios psicológicos, incluyendo la disminución
de los niveles de colesterol y el incremento en los niveles de vigor cuando
consumen creatina en combinación con un extracto botánico de panax ginseng,
panax quinquefolius y astragalus membranaceus. Sin embargo, se requieren
investigaciones adicionales acerca del uso de la creatina como ayuda ergogénica
y anabólica, y de la capacidad del ginseng y del astrágalo para actuar como
agentes hipolipidémicos y para incrementar el vigor en ancianos.
Agradecimientos
Este proyecto fue respaldado en parte por Laboratorios Phoenix (Hicksville,
NY) y por David Tuttle. Los autores agradecen a los participantes por su tiempo
y esfuerzo, y a Marilyn Yiordan, RN por su asistencia en la obtención de las
muestras sanguíneas
Dirección para el Envío de Correspondencia
Michael E. Rogers, PhD, CSCS, FACSM 110 Heskett Center, Department of
Kinesiology and Sport Studies, Wichita State University, Wichita, KS 67260-0016,
USA.
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