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Artículo

Efectos de un Nuevo Suplemento de Zinc y Magnesio sobre las Hormonas y la Fuerza

Lorraine R Brilla1 y Victor Conte2

1Exercise and Sports Science Laboratory, Western Washington University, Bellingham, WA 98225-9067, Estados Unidos.

2BALCO Laboratories, 1520 Gilbreth Road, Burlingame, CA 94010, Estados Unidos.

Resumen

En el presente estudio se evaluaron los efectos de un régimen de suplementación nocturna sobre las características musculares y sobre determinadas hormonas en sangre de jugadores de fútbol americano durante la temporada de fútbol primaveral, en un período de aproximadamente 8 semanas. Se realizaron mediciones pre- y post-entrenamiento. El estudio se realizó de modo aleatorio y en doble ciego a través de la administración del suplemento ZMA (30 mg monometionina aspartato de zinc, 450 mg de aspartato de magnesio, y 10,5 mg de vitamina B-6) o de un placebo (P); el número de participantes fue n=12 y n=15, respectivamente. Los niveles zinc y magnesio plasmáticos encontrados en el grupo ZMA fueron 0,80 y 1,04 μg/ml para el zinc y 19,43 y 20,63 μg/ml para el magnesio, mientras que en el grupo Placebo, los niveles fueron 0,84 y 0,80 μg/ml para el zinc y 19,68 y 18,04 μg/ml para el magnesio, respectivamente (p<0,001). La testosterona libre aumentó en el grupo que recibió el suplemento (ZMA) [desde 132,1 (pre) hasta 176,3 pg/mL(post)], en comparación con el grupo Placebo [desde 141,0 (pre) hasta 126,6 pg/mL(post)] (p<0,001); El IGF-I aumentó en el grupo ZMA desde 424,2 hasta 439,3 ng/mL, mientras que en el grupo P disminuyó desde 437,3 hasta 343,3 ng/mL (p<0,001). La fuerza (a través de mediciones de torque) y la potencia muscular funcional fueron determinadas mediante un dinamómetro Biodex. Se encontraron diferencias entre los grupos (p<0,001): grupo ZMA [189,9 (pre) y 211(post) Nm a 180º/s y 316,5 (pre) y 373,7 (post) Nm a 300º/s] y grupo P [204,2 (pre) y 209,1(post) Nm a 180º/s y 369,5 (pre) y 404,3 (post) Nm a 300º/s]. Los resultados demuestran la eficacia de la preparación de Zn-Mg (ZMA) sobre las características musculares y sobre las hormonas evaluadas en los atletas de competición entrenados en fuerza.

INTRODUCCION

El Zinc (Zn) y el Magnesio (Mg) podrían aumentar los niveles del factor de
crecimiento tipo insulina (IGF-I) (1); y el zinc, en particular, podría
contribuir al aumento de la testosterona sérica (2). El IGF-I y la testosterona
son factores anabólicos que incrementan la función muscular y el rendimiento
físico. El papel de la testosterona en la mejora del rendimiento físico ha sido
estudiado durante varios años mientras que la respuesta del IGF-I frente a la
actividad muscular intensa aun no ha sido establecida con claridad. El
entrenamiento puede conducir a corto plazo a un estado catabólico, expresado
hormonalmente por medio de la disminución del factor IGF-I. Las concentraciones
séricas iniciales de testosterona, GH, e IGF-I no se vieron afectadas por un
programa de entrenamiento de fuerza de 16-semanas que promovió un aumento
aproximado de 40% en la fuerza muscular en varones de 60±4 años. Hay autores que
sugirieron que los aumentos de IGF-I inducidos por el entrenamiento podrían
producirse en el músculo sin alterar la concentración sérica de IGF-I (3).

Ha sido identificada una condición, asociada al envejecimiento, llamada
somatopausa que se debe a la disminución de IGF-I y GH. Como medida preventiva
frente a la somatopausa, 33 mujeres moderadamente obesas (67,1±5,2 años), se
autoinyectaron IGF-I. La pérdida de peso y los aumentos de fuerza muscular
fueron superiores en el grupo IGF-I luego del entrenamiento (12 semanas:
caminatas durante 3 días, entrenamiento de fuerza durante 2 días) (4). El IGF-I
podría regular la acción de la GH sobre el músculo esquelético como un agente
parácrino. En experimentos con ratas macho, se obtuvieron mayores valores
promedio de peso muscular y de área transversal de las fibras cuando se combino
la sobrecarga funcional con la administración de GH/IGF-I; el número mionuclear
aumentó conjuntamente con el volumen de las fibras. Los aumentos en los números
mionucleares en ratas podrían ser un requisito previo a la hipertrofia
prolongada y sustancial de la fibra del músculo esquelético (5). El IGF-I
conjuntamente con el ejercicio causó un aumento en el tamaño de cada tipo de
fibra predominante (I, IIa).

Por el contrario, los nutrientes Zn y Mg, podrían no estar en los niveles
óptimos en individuos físicamente activos para facilitar la función de estos
factores anabólicos. Las pérdidas de zinc pueden exacerbarse a causa de la
realización de ejercicios tanto de larga duración como de alta intensidad (6),
de la transpiración (7), y de la ingesta inadecuada (8). Adicionalmente, la
administración de testosterona exógena produce disminuciones significativas del
zinc (9). El Mg tiene además un supuesto efecto sobre la fuerza muscular en
aplicaciones clínicas y en individuos sin entrenamiento previo (10). El Mg puede
reducirse debido al ejercicio intenso y/o de larga duración (10). Estas
disminuciones en el zinc y el magnesio pueden conducir a una situación de fatiga
latente con disminución de la resistencia (7, 10, 11). Un aspecto especial
referente al suplemento de zinc y magnesio utilizado en este estudio fue la
incorporación de vitamina B6 para favorecer la absorción de los mismos (12, 13),
y también por las propiedades conocidas que tiene esta vitamina en el
metabolismo de las proteínas.

Se ha informado desde USDA que los dos minerales se encuentran en baja
proporción en las dietas típicas: El 68% de dietas contienen menos de dos
tercios de la RDA de Zn y el 39% contiene menos de dos-tercios de la RDA de Mg.
Estudios realizados con encuestas dietarias de atletas han demostrado que estos
nutrientes podrían alcanzar los valores de la RDAs (2,14). Podría ser necesario
que los atletas consuman suplementos con estos nutrientes para obtener una
suficiencia dietaria y alcanzar o superar los requerimientos de la RDA con el
objetivo de obtener efectos sobre el rendimiento físico. El propósito de este
estudio consistió en evaluar el efecto de una nueva formulación de Zn, Mg, y
vitamina B 6 (ZMA) sobre las hormonas anabolicas y la función muscular en
jugadores de fútbol americano universitarios durante la temporada de práctica
primaveral.

METODOS

Después de la aprobación del proyecto por el Comité de Asuntos Humanos de la
Western Washington University (WWU), en el estudio se comenzó con el
reclutamiento de jugadores del equipo de fútbol americano WWU, NCAA, de la
División II. Los jugadores universitarios de fútbol americano fueron convocados
para la realización de un estudio de suplementación aleatorizado y en doble
ciego. En la evaluación inicial participaron cincuenta y siete jugadores a
quienes se les realizaron mediciones antropométricas; análisis de dieta
correspondiente a 3 días con el software Nutricionist IV para determinar la
ingesta dietaria de ciertos nutrientes de interés; extracción de sangre por
punción venosa, y mediciones de torque y potencia muscular isocinéticos. Todos
los investigadores estaban especializados apropiadamente en los diferentes
aspectos de los protocolos de la evaluación. Los datos antropométricos fueron
registrados por un especialista en la metodología cinantropométrica troica. Un
nutricionista certificado dirigió el análisis referente a la nutrición. La
extracción de sangre fue realizada por flebotomistas especializados. Los datos
isocinéticos fueron registrados por evaluadores especializados y experimentados,
uno de ellos con 15 años de experiencia. Veintisiete jugadores cumplieron con el
régimen suplementación y con las evaluaciones por lo que sus datos fueron
considerados para el análisis. La actividad consistió en práctica supervisada de
fútbol americano durante la primavera.

Todos los tests fueron realizados antes (pre) y después (post) de la
realización de la práctica de temporada primaveral, a lo largo de un período de
suplementación total de siete semanas. La primera semana consistió en la
familiarización con la rutina práctica y las diferentes mediciones fueron
realizadas en la primera y octava semanas del estudio. No se tomaron muestras
intermedias debido a la variabilidad que poseen los elementos como zinc y
magnesio para alcanzar niveles estables o de saturación en el tejido. Esto
podría producirse en aproximadamente 3-5 semanas dependiendo de cual haya sido
el nivel inicial. Todos los sujetos fueron evaluados entre las 07:00 y 10:30,
siendo realizada la prueba isocinética entre las 10:30 y 13:30. Dado que el
estudio se aplicó de manera aleatoria y en doble-ciego, las pruebas no se
realizaron por grupos aunque se procuró que a cada sujeto se le realizaran las
evaluaciones pre- y post-intervención en el mismo momento del día. Los sujetos
concurrieron semanalmente al laboratorio situado en las inmediaciones del cuarto
de pesas, para buscar sus suplementos. Los sujetos fueron asignados al azar a
uno de los grupos: Control que consumió un placebo y grupo tratado que consumió
el suplemento, ZMA (SNAC System, Inc. , Burlingame, CA), equivalente a 30 mg
monometionina aspartato de Zinc, 450 mg de aspartato de magnesio, y 10,5 mg de
vitamina B 6. Los sujetos tomaron tres cápsulas por la noche entre la cena y la
hora de acostarse. Los sujetos que no cumplieron con el régimen de
suplementación fueron desafectados del estudio. Se solicitó a los participantes
que no consumieran ningún otro suplemento nutritivo durante el transcurso del
estudio. Este pedido fue supervisado semanalmente mediante encuestas realizadas
en el momento en que retiraban el suplemento/placebo. Se tomó una muestra de
sangre por punción venosa temprano en la mañana, luego de un ayuno de 10 horas y
antes de la realización de cualquier actividad física. Las muestras de sangre
fueron acondicionadas para el análisis de contenido plasmático de zinc,
magnesio, factor de crecimiento tipo insulina (IGF-I), testosterona total, libre
y testosterona porcentual.

El método de preparación de la muestra empleado en el análisis de zinc y
magnesio plasmáticos fue una digestión ácida con una mezcla compuesta de 50/50
de ácido nítrico/ácido perclórico. El equipo utilizado para el análisis fue un
espectrómetro de plasma de emisión atómica inductivamente acoplado (ICP/AES) (Applied
Research Laboratories, Dearborn, MI
; Modelo 34000 con ICP simultáneo). Los
límites de detección del ICP-AES para Zn y Mg fueron de 0,009 y 0,014 partes por
millón (ppm), respectivamente. La precisión entre las mediciones del ICP-AES fue
determinada a través de 20 ensayos realizados con un conjunto de muestras
humanas de plasma. La desviación estándar y el coeficiente de variación (% CV)
fueron 0,05 ppm y 5,9% para el Zn y 1,0 ppm y 4,4% para el Mg, respectivamente.
Para el análisis de la testosterona total y libre se realizó una extracción
orgánica, y luego un radioinmunoensayo competitivo (RIA) utilizando el isótopo
I125 como antígeno competidor. Se empleó un equipo de diálisis y un contador
beta. Las muestras de control de calidad arrojaron una precisión comprendida
entre un valor máximo de 335 ng/dL con una desviación standard (SD) de 27 y un
CV de 8,0% y un valor inferior de 13,8 ng/dL con SD de 1,26 y % CV de 9,2%. El
análisis de IGF-I se realizó a través de una combinación de diálisis de
equilibrio, extracción, cromatografía, y radioinmunoensayo (RIA) mediante un
contador gamma. La reproducibilidad de la muestra con esta metodología varío
desde un valor máximo de 688±22,6 ng/mL y % CV de 3,3%, hasta un valor mínimo de
10 ng/mL de SD y % CV de 8,3%. Estos valores de control de calidad se situaron
dentro del criterio que se considera aceptable con coeficientes de variación
menores al 15,0%. Las mediciones de torque y potencia se realizaron en los
miembros inferiores utilizando un dinamómetro isocinetico BIODEX. La estructura
fue adaptada para cada participante manteniéndose las posiciones para cada
sujeto en las evaluaciones pre y post. Se realizaron tres ensayos en dos valores
diferentes: 180 °/s y 300 °/s. Los datos de torque y potencia que se registraron
fueron los de la mejor evaluación.

Se calcularon los promedios y desviaciones estándar. Para el análisis del
conjunto de datos referentes a los minerales y hormonas se utilizó un MANOVA.
Para el análisis de las características musculares de torque y potencia se
utilizó un ANCOVA. El valor de p fue fijado en un valor <0,05. Para las interacciones significativas se realizaron comparaciones múltiples de a pares con ajuste de Bonferroni.

RESULTADOS

El conjunto de datos pudo ser obtenido solo en 27 sujetos dando como
resultado un tamaño de muestra de n=12 para el grupo ZMA y n=15 para el grupo P.
Las causas por las que disminuyó el número de participantes a los que
efectivamente se les realizaron las mediciones fueron entre otras: incapacidad
para cumplir con el régimen del suplementación, lesiones o aversión a ser
sometido a pruebas como la flebotomía. Todas las lesiones fueron documentadas
por el personal de entrenamiento atlético. Otros factores también fueron
comunicados por los participantes. Los pesos corporales registrados fueron 99,1
kg (pre) y 99,0 kg (post), en el grupo ZMA, y 95,9 kg (pre) y 95,6 kg (post), en
el grupo placebo. Los registros dietarios (3 días) mostraron que los valores
promedio de los nutrientes seleccionados excedieron la RDA en el caso del Zn
(17,0±7,4 mg), Mg (539±272 mg), y vitamina B 6 (3,6±1,6 mg). Se encontró un
efecto de interacción significativo entre tratamiento y grupo (p<0.001) en los valores plasmáticos de zinc, magnesio, y en el perfil sérico de hormonas anabólicas, excepto en la testosterona porcentual. En la Tabla 1 se observan las características de los participantes, así como también los datos registrados del contenido mineral y de las hormonas. En la Figura 1 se observan los gráficos de las variables específicas. Las comparaciones estadísticas de las interacciones significativas de minerales y de las hormonas se presentan en la Tabla 2. En general los valores del grupo Placebo disminuyeron mientras que los valores del grupo suplementado con ZMA se incrementaron cuando se compararon los valores dentro de los grupos obtenidos antes (pre) y después (post) de tratamiento (p<0,0125, ajustado según Bonferroni). En el análisis entre grupos, no se encontraron diferencias significativas en las mediciones obtenidas antes del tratamiento (pre). Estos resultados demuestran que al comienzo del estudio los grupos eran similares en lo que respecta a las mediciones plasmáticas. Sin embargo, se observaron diferencias significativas en todas las comparaciones en las determinaciones realizadas luego de la intervención (post), excepto en el caso del IGF-I en donde si bien las diferencias no fueron significativas se evidenció una tendencia hacia la significancia (p=0,0195 con el ajuste de Bonferroni). Estos resultados indican que el ZMA revierte la disminución de estos nutrientes y de las hormonas anabólicas observadas luego de la realización de un programa de entrenamiento intenso de 8 semanas, tal como la práctica del fútbol americano durante la estación primaveral.

Las determinaciones de torque y potencia de los grupos musculares cuadriceps
e isquitibiales fueron significativamente diferentes entre los grupos placebo y
de tratamiento con ZMA (p<0,05). Luego de que se observara, a partir de los gráficos y de los valores promedio de torque y potencia iniciales de los grupos, que había diferencias qué podrían haber enmascarado las verdaderas diferencias entre las mediciones de funciones musculares surgidas en respuesta al entrenamiento y al tratamiento, se realizó un análisis de la covarianza (ANCOVA) para las mediciones discretas. Los resultados del ANCOVA (p<0,05) mostraron un aumento más pronunciado en el grupo ZMA que en el placebo, excepto en las mediciones de torque de los grupos musculares cuadriceps y isquiotibiales de la pierna derecha a de 300 °/s. En la Tabla 3 se presentan los resultados estadísticos así como también los valores obtenidos. La Figura 2 muestra el cambio en términos porcentuales en las mediciones de torque y potencia isocinéticos que evidenciaron aumentos más pronunciados en el grupo ZMA con respecto al grupo placebo, cuando se los valores se exp


Tabla 1. Características de los participantes y determinación del
contenido de zinc, magnesio y hormonas anabólicas. aHT=talla; WT=peso;
Zn=zinc; Mg=magnesio; TOTT=Testosterona total; FRET=Testosterona libre; PCT=Testosterona
porcentual ; IGF=Factor de crecimiento tipo insulina; b=Interacción tratamiento
x grupo.


Tabla 2. Probabilidades de las comparaciones Post hoc para las
interacciones significativas de tratamiento x grupo en el contenido de minerales
y hormonas. *p<0.0125, ajuste de Bonferroni; NS: no significativo; a
P=0.0195. Zn=Zinc; Mg=Magnesio; TOTT=Testosterona total; FRET=Testosterona
libre; IGF=Factor de crecimiento tipo insulina.

Experimental Group =Grupo experimental (ZMA) (Línea continua); Control Group=
Grupo placebo (P) (Línea cortada); 7 weeks= 7 semanas; Plasma Insulin growth
factor (IGF-I)=Factor de crecimiento plasmático tipo insulina (IGF-I); Plasma
total testosterone= Testosterona plasmático total: Plasma free testosterone=
Testosterona plasmática libre; Plasma Zinc= Contenido plasmático de zinc: Plasma
magnesium= Contenido plasmático de magnesio. Todas las unidades que van en el
eje y deberían ser editadas para que queden del siguiente modo: μg/mL; pg/mL,
etc., y no del modo en que aparecen en la figura original.


Figura 1. Efectos de interacción de los parámetros sanguíneos en relación
con la suplementación con ZMA.


Tabla 3. Valores obtenidos de las variables de torque y potencia de los
grupos musculares cuadriceps e isquiotibiales determinadas mediante el
dinamómetro Biodex (Media±SD), antes y después de la
intervención. a R=pierna derecha; Q=cuadriceps; H=isquiotibiales; T=torque
(Nm); P=potencia (Nm/s).


Figura 2. Cambio porcentual en el torque y la potencia isocinéticos. ZMA=
Grupo ZMA: Placebo = Placebo.

DISCUSION

Los jugadores de fútbol americano universitarios fueron reunidos para
realizar un estudio de suplementación que se administró de manera aleatoria y en
doble ciego. De 57 sujetos que inicialmente se ofrecieron para el estudio, 27
siguieron el régimen de suplemento nocturno con éxito a lo largo del estudio y
completaron las sesiones de evaluación. Las condiciones de permanencia en el
estudio estaban relacionadas no solo con el hecho de cumplir con el régimen de
suplementación sino también con las extracciones de sangre posteriores. Por otra
parte, algunos jugadores sufrieron lesiones que les impidieron realizar las
prácticas completamente y/o continuar con las evaluaciones correspondientes a
las funciones musculares. Los grupos quedaron integrados por 15 jugadores en el
grupo placebo y 12 en el grupo tratado con el suplemento. El suplemento empleado
ZMA, constituye un nuevo preparado que contiene 30 mg de monometionina aspartato
de zinc, 450 mg de aspartato de magnesio, y 10,5 mg de vitamina B 6.

Para comparar con los valores obtenidos al inicio del estudio, se obtuvieron
muestras de sangre y se realizaron determinaciones relacionadas con la función
muscular al finalizar el estudio. Los resultados obtenidos para el efecto de la
suplementación con ZMA sobre el perfil de hormonas anabólicas en jugadores del
fútbol americano antes (pre) y después (post) de la práctica primaveral indican
una mejora en las hormonas anabólicas, por lo que el grupo que recibió el
suplemento ZMA presento concentraciones más altas de testosterona total,
testosterona libre, e IGF-I en comparación con el grupo placebo en el que se
observaron caídas o niveles estables en el contenido de estas hormonas. Los
niveles de testosterona libre han sido correlacionados positivamente con los
niveles de IGF-I (15) y de masa muscular (16). Investigaciones previas han
demostrado que la testosterona disminuye frente a la actividad muscular intensa
con el tiempo (17) o no cambia significativamente (18). Los niveles elevados de
testosterona podrían ser explicados a través de los cambios en el volumen
plasmático inducidos por el ejercicio, por lo tanto no se han demostrado
diferencias significativas cuando se considera la hemoconcentración. En este
estudio los participantes estuvieron bien hidratados en un ambiente templado, y
fueron evaluados por lo menos 24 horas después del último entrenamiento fuerte
de la práctica primaveral de fútbol americano.

Los resultados preliminares del presente estudio indicarían que la
suplementación nutricional simple con ZMA puede mejorar el perfil de las
hormonas anabólicas de atletas que realizan actividad física intensa. El zinc
desempeña un papel esencial en el metabolismo de los andrógenos y en la
interacción con los receptores esteroideos (19). La deficiencia de zinc en ratas
macho redujo en un 34% y 68% las concentraciones de hormona luteinizante y de
testosterona en la circulación, respectivamente. Ha sido demostrado que en el
hígado de ratas con deficiencias de zinc se produce una mayor aromatización de
testosterona a estradiol que la que se produce en las ratas controles (19). La
concentración de receptores de estrógeno en el citoplasma de células hepáticas
fue significativamente mayor en los casos con deficiencia de zinc. La
deficiencia de zinc tiene efectos deletéreos similares a los producidos por el
alcohol o la castración sobre el metabolismo de los andrógenos hepáticos y la
aromatization de los andrógenos. La deficiencia de zinc causa una disminución
cercana al 41% en el número de sitios de unión a andrógenos y un 57% de aumento
en el número de receptores de estrógenos. El zinc mantiene la integridad
estructural del ADN y tiene un papel importante en la síntesis de ácidos
nucleicos y proteínas (2). En nuestro estudio, en el cual evaluamos la situación
inversa a la deficiencia, empleamos la suplementación con zinc para determinar
los efectos sobre las hormonas anabólicas, y se observaron efectos positivos
sobre la testosterona. Estudios directos de la función muscular realizados en
humanos en los que se variaron los niveles de zinc a lo largo de un intervalo de
tiempo corto de 3 semanas demostraron que el nivel de zinc altera positivamente
la capacidad de trabajo del músculo esquelético (20). Los resultados del
presente estudio concuerdan con esos resultados aunque el suplemento
administrado en nuestro estudio era más complejo, ya que además de zinc contenía
magnesio y vitamina B 6.

En estudios previos se ha observado una gran sensibilidad del IGF-I
circulante a los nutrientes. La nutrición es uno de los principales reguladores
del IGF-I circulante que disminuye a causa de la falta de energía y/o de
proteínas (21). Bajo condiciones de restricción calórica se ha demostrado un
aumento en el balance de nitrógeno luego de la administración de IGF-I. El IGF-I
está fuertemente relacionado con la dieta, especialmente con el contenido de
carbohidratos durante la restricción calórica. Si bien la mayoría de las
investigaciones se han centrado en el contenido de energía y de macronutrientes
de la dieta, hay estudios que han evaluado el efecto de nutrientes específicos
sobre los niveles de IGF-I. Cuando se administraron arginina y lisina
(propuestos como estimuladores de la hormona del crecimiento) junto con un
programa de entrenamiento de fuerza, no se registraron cambios en los niveles de
IGF-I en reposo (22). Las asociaciones más fuertes podrían estar dadas entre los
niveles de IGF-I y de micronutrientes. Como resultado de la suplementación con
zinc, en niños que presentaban crecimiento retardado se ha observado un aumento
en la velocidad de crecimiento asociado a un 70% de aumento de la concentración
de IGF-I en el plasma (23). Las deficiencias de zinc y de magnesio llevan a un
marcado retraso en el crecimiento. En un estudio con ratas, se variaron los
contenidos dietarios de zinc y magnesio con el fin de evaluar los efectos sobre
el IGF-I (1). Cuando se privó a los animales de magnesio, el contenido sérico de
magnesio disminuyó en un 76% y el de IGF-I disminuyó en un 60% en comparación
con los valores iniciales. Luego de reincorporar el magnesio a la dieta, el
contenido sérico del mismo retornó a los valores normales, y transcurridas dos
semanas, el contenido de IGF-I alcanzó los niveles de control. Cuando se privó a
los animales de zinc, el contenido sérico del mismo se redujo en un 80%,
mientras que el contenido sérico de IGF-I disminuyó en un 69% con respecto a los
valores iniciales. Cuando se restituyó el zinc a la dieta, el contenido sérico
de IGF-I aumentó en un 194%. Los investigadores concluyeron que una disminución
en el contenido de IGF-I no es atribuible a una ingesta reducida de energía,
pero parecería ser un efecto específico de deficiencia nutricional de magnesio
y/o de zinc. El retraso de crecimiento observado en los estados hipocalóricos
podría deberse a deficiencias de magnesio o de zinc mediadas a través de un
menor contenido sérido de IGF-I. Los cambios del magnesio y zinc séricos podrían
ser importantes como mediadores de la regulación de los niveles séricos de IGF-I.
Estos trabajos de investigación realizados sobre nutrientes específicos,
específicamente zinc y magnesio, concuerdan con los resultados obtenidos en el
presente estudio. Los niveles de ambos elementos estaban bajos al comienzo del
estudio y luego aumentaron, pero siempre permanecieron dentro de los niveles de
laboratorio normales. La suplementación con ZMA, una nueva combinación del zinc
y magnesio, dio como resultado un aumento en las concentraciones plasmáticas de
los elementos y simultáneamente una estabilización de los niveles de IGF-I en
comparación con el grupo placebo, en el que se observaron reducciones
significativas en los valores promedio de IGF-I a lo largo del período de
entrenamiento.

Se ha demostrado que la suplementación con zinc y magnesio disminuye
significativamente los niveles de la hormona catabólica del “estrés”, el
cortisol. En un estudio aleatorio y en doble ciego, realizado con 23 triatletas,
los niveles séricos de cortisol fueron más bajos en el grupo que recibió el
suplemento de magnesio, antes y después de la competencia en comparación con los
controles (24). Los autores concluyeron que la suplementación con magnesio
producía una menor respuesta frente al estrés sin afectar el potencial
competitivo. Además de aumentar los niveles de hormonas anabólicas de los
jugadores de fútbol americano, el ZMA podría haber ejercido también un efecto
anti-catabolico. Sería recomendable que en estudios futuros se incluyan
mediciones de los niveles de cortisol.

El aumento en los valores de las mediciones post-intervención de las
mediciones musculares en el grupo ZMA estuvo relacionado a la mejora en el
perfil hormonal. Como se observa en la Figura 2, cuando se comparan las
mediciones realizadas de potencia funcional y de torque isocinético de los
miembros inferiores al comienzo del estudio, se encuentran valores relativamente
mayores en el grupo ZMA que en el grupo Placebo (a 180 °/s y 300 °/s, excepto en
el torque a 300 °/s).

Hay gran cantidad de evidencia acerca de que las hormonas anabólicas,
apoyadas con los nutrientes del suplemento ZMA, están involucradas en el
anabolismo muscular y en los cambios relacionados con la producción de fuerza
(2, 10, 20, 21, 23, 24). Virtualmente todos los tipos de tejido están
capacitados para la producción autocrina de IGFs. Los niveles elevados de IGF-I
podrían contribuir a la respuesta de hipertrofia, posiblemente a través de la
movilización de células satélite que proporcionen mayor cantidad de ADN al
músculo, manteniendo la relación crítica entre ADN y proteínas (25). El aumento
en la producción de IGF-I coincide con los aumentos en el ADN del músculo y
precede a los aumentos mensurables del contenido de proteínas en el músculo. El
IGF-I podría estimular directamente los procesos como la síntesis de proteínas y
la proliferación de células satélite que causan hipertrofia en el músculo
esquelético. La idea de que el IGF-I sea capaz de estimular in vitro, tanto el
efecto anabólico como el miogénico, sugiere que podría tratarse de un componente
del sistema de señalización celular del músculo esquelético. Luego de la
realización de ejercicio agudo, se han establecido aumentos en el ARNm del
receptor de IGF-I. La función principal del IGF-I es regular el crecimiento y
metabolismo celular; el IGF-I estimula la síntesis de ADN, la proliferación
celular, y la síntesis de proteínas. Los efectos anabólicos de la testosterona
se llevan a cabo principalmente a través de la síntesis de proteínas y
retardando el catabolismo muscular, como ha sido claramente establecido a lo
largo de los años (26).

Los incrementos significativos en los valores de torque isocinético y de
potencia estuvieron relacionados con la mejora en el perfil sanguíneo del
contenido de zinc, magnesio y de hormonas anabólicas, inducida por la
suplementación con ZMA. Los incrementos observados en el grupo ZMA fueron
significativamente diferentes a los del grupo placebo. En una escala relativa,
el 10 % de aumento en el torque y el 12,7% a 15,2% de aumento en la potencia del
grupo muscular cuadriceps causados por la suplementación con ZMA fueron
comparativamente mayores al –0,8% a 2,4% de aumento en el torque y el 8,6% a
10,8% de cambio observado en la potencia del grupo muscular cuádricepps en el
grupo placebo. Como resultado de la distribución aleatoria se observó una
diferencia al comienzo del estudio en el torque y la potencia muscular, lo cual
dio como resultado valores mayores en el grupo placebo con respecto al grupo
experimental (ZMA). Se realizaron análisis estadísticos adicionales de modo que
las diferencias significativas entre los grupos pudieran determinarse cuando se
trataran los datos mediante el análisis de covarianza (ANCOVA). Ambos grupos
presentaron aumentos en el período de entrenamiento y suplementación, pero la
suplementación con ZMA dio como resultado mayores incrementos que el placebo.

Los resultados de nuestro estudio son interesantes, ya que la suplementación
con ZMA estuvo asociada a mejoras en el perfil de hormonas anabólicas y de la
función muscular en jugadores de fútbol americano universitarios previamente
entrenados en fuerza. Investigaciones adicionales, relacionadas a las
aplicaciones del suplemento ZMA y de los mecanismos de acción del mismo, podrían
aclarar los efectos demostrados en este estudio preliminar.

Agradecimientos

Los autores agradecen la asistencia técnica de Brian Goldman MD, Robert
Brucker PhD y James Valente.

Declaración de Intereses Comerciales

Victor Conte posee intereses patrimoniales en Systems SNAC, Inc., la patente de ZMZ está en trámite.

L.R Brilla y la Western Washington University no aprueban ningún producto comercial y declaran tener solo intereses educacionales y de investigación.

El financiamiento para realizar este estudio fue otorgado por SNAC System, Inc.

REFERENCIAS

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