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Artículo

Efectos del Ejercicio Aeróbico sobre el Rendimiento de Fuerza luego de Varios Períodos de Recuperación

Ben C Sporer1 y Howard A Wenger1

School of Physical Education, University of Victoria, Victoria, British Columbia, Canada V8V2Y2, Canadá.

Resumen

El propósito de este estudio fue determinar si el tipo e intensidad de entrenamiento aeróbico afecta el rendimiento en una sesión de entrenamiento de la fuerza subsiguiente después de varios períodos de recuperación. 16 sujetos de sexo masculino participaron en el estudio y fueron divididos en 2 grupos en base al entrenamiento aeróbico, intervalos de alta intensidad (MAX, n=8) y submáximo continuo (SUB, n=8). Cada sujeto realizó 4 series de press de banca y prensa de piernas con aproximadamente el 75% de 1 repetición máxima (1 RM) luego del entrenamiento aeróbico con períodos de recuperación de 4, 8, y 24 horas, así como una vez en condiciones de control. Tanto las condiciones de 4 y 8 horas resultaron en menos repeticiones totales en press de piernas que las condiciones de control y de 24 horas. No hubo ninguna diferencia entre las condiciones de control y la de 24 horas. No fue hallado ningún efecto principal con respecto al tipo de entrenamiento aeróbico. Fue concluido que cuando el entrenamiento aeróbico precede al entrenamiento de la fuerza, el volumen de trabajo que puede ser realizado está disminuido durante hasta 8 horas. Este deterioro parece estar localizado en los grupos musculares implicados en el entrenamiento aeróbico.

INTRODUCCION

Muchos deportes requieren atletas que posean altos niveles de tanto fuerza
muscular como de capacidad aeróbica con el objeto de ser competitivos. Debido a
restricciones de tiempo y demandas de los deportes, puede ser requerido que los
atletas entrenen ambos componentes de la aptitud física durante la misma fase de
entrenamiento (de ahora en adelante citado como entrenamiento concurrente). Ha
sido demostrado que el entrenamiento concurrente resulta en una disminución de
la mejora de la fuerza cuando se lo compara con el entrenamiento de la fuerza
solo (8, 10-12). Sin embargo, también ha sido demostrado que las mejoras de la
fuerza no son afectadas por el entrenamiento concurrente (2, 18, 22), y 1
estudio ha demostrado inhibición del desarrollo de la potencia aeróbica (19).
Las respuestas específicas al entrenamiento concurrente parecen ser
inconsistentes, aunque está generalmente aceptado que el entrenamiento
concurrente resulta en una disminución de las mejoras de la fuerza con un
impacto mínimo o ausencia del mismo sobre el desarrollo aeróbico (4, 16).

Las causas fisiológicas de estas ganancias de fuerza comprometidas no están
bien entendidas. Varias hipótesis han sido propuestas en base a la evidencia de
investigaciones de los requerimientos fisiológicos y las adaptaciones a los
entrenamientos de fuerza o resistencia cuando se realizan exclusivamente. La
hipótesis de fatiga (5, 16) sugiere que bajo condiciones de entrenamiento
concurrente, la cantidad de trabajo que puede ser realizado en cada sesión de
entrenamiento de la fuerza está reducida debido a la fatiga del entrenamiento
aeróbico anterior (5, 16). Esto puede resultar en ganancias de fuerza
comprometidas a través del curso de un programa de entrenamiento. Solo 1 estudio
ha examinado los efectos a largo plazo de diferentes períodos de recuperación
sobre la fuerza a partir de entrenamiento concurrente en el mismo día y en días
alternados. Sale et al. (22) examinaron los efectos de la recuperación sobre la
fuerza en entrenamiento concurrente en el mismo día y en días alternados. Aunque
los programas de entrenamiento fueron los mismos, el entrenamiento en días
alternados mostró mejoras significativamente mayores en la fuerza máxima en
press de piernas que el entrenamiento en el mismo día en las semanas 10 y 20.
Además, el volumen de entrenamiento promedio para cada sesión de entrenamiento
de la fuerza fue significativamente menor que para el grupo de entrenamiento del
mismo día aunque la secuencia de entrenamiento aeróbico y de fuerza se alternó
cada sesión. Ellos sugirieron que las 24 horas de recuperación luego del
entrenamiento aeróbico resultaron en una mejora de la capacidad del músculo para
realizar trabajo en comparación con 30 minutos (22).

Otros estudios proporcionaron una idea de por cuanto tiempo la fatiga del
entrenamiento aeróbico previo puede afectar el volumen de entrenamiento de la
fuerza (1, 15, 17). El entrenamiento aeróbico en una variedad de duraciones e
intensidades compromete tanto el rendimiento isotónico como el isoquinético a
los 30 minutos y a las 4 horas (1, 15). También ha sido demostrado que cuando la
recuperación del ejercicio aeróbico se incrementa a 8 horas, los rendimientos de
la fuerza no son comprometidos (17). Sin embargo, es difícil determinar una
línea de tiempo de recuperación a partir de estos estudios, ya que los mismos
varían en los protocolos de ejercicio y evaluación. Tanto el tipo como la
intensidad del entrenamiento o la evaluación pueden afectar el grado en el cual
la fuerza va a parecer ser comprometida (6, 16).

Como fue previamente mencionado, el entrenamiento de la fuerza y aeróbico
concurrente resulta en ganancias de la fuerza comprometidas (8, 11, 12, 22). Las
ganancias de la fuerza comprometidas parecen ser más pronunciadas cuando el
entrenamiento de la fuerza le sigue al entrenamiento aeróbico (3), y esto puede
ser debido a una disminución de la capacidad del músculo de realizar trabajo en
una sesión de entrenamiento de la fuerza subsiguiente (1, 15, 22). El tiempo
óptimo requerido entre una sesión de entrenamiento aeróbico y de la fuerza para
asegurar una recuperación adecuada de los músculos que trabajaron no ha sido
todavía determinado. De este modo, el propósito de este estudio fue examinar los
efectos de 2 tipos diferentes de entrenamiento aeróbico sobre el rendimiento en
un entrenamiento de la fuerza subsiguiente bajo duraciones de recuperación
variables y determinar si hay un efecto específico para un grupo muscular.

METODOS

Acercamiento Experimental al Problema

Este estudio fue diseñado para lograr 3 objetivos. El primer objetivo es
determinar si el ejercicio aeróbico anterior compromete el rendimiento de la
fuerza, y si es así, cuanto tiempo dura este compromiso. Para alcanzar esto,
cada sujeto llevó a cabo tres condiciones de recuperación diferentes de
ejercicios aeróbicos así como una condición de control de ningún ejercicio
aeróbico antes del entrenamiento de la fuerza. El segundo objetivo fue
determinar si la intensidad del entrenamiento aeróbico afectaba de manera
diferente el rendimiento de fuerza subsiguiente. Esto fue alcanzado dividiendo
todos los sujetos en 2 grupos en base a la intensidad del entrenamiento
aeróbico. El último objetivo fue determinar si el rendimiento agudo de fuerza es
afectado o no de manera diferente dependiendo de los grupos musculares usados en
un ejercicio aeróbico previo. Por medio de la utilización de una bicicleta
ergométrica para el ejercicio aeróbico, fue alcanzado el aislamiento de los
músculos del tren inferior, y nosotros fuimos de este modo capaces de comparar
los efectos sobre el rendimiento de la fuerza del tren superior (press de banca)
y del tren inferior (press de piernas). Fue esperado que con un tiempo de
recuperación inadecuado, el ejercicio aeróbico minimizaría la cantidad de
repeticiones que pueden ser realizadas en una sesión de entrenamiento de la
fuerza subsiguiente. Además, el comprometimiento estaría limitado a los músculos
usados en anteriores ejercicios aeróbicos, y fue esperado que el ejercicio
aeróbico de alta intensidad tendría un mayor compromiso que el ejercicio
aeróbico submáximo.

Sujetos

Luego de la aprobación del Comité de Ética para la Investigación con Humanos
de la Universidad de Victoria, fueron reclutados 17 sujetos varones de la
comunidad atlética de la universidad. Todos estaban activamente implicados en
deportes y estaban de este modo acostumbrados al entrenamiento a intensidades
máximas. Los 17 sujetos varones incluyeron 2 jugadores de rugby del equipo
universitario; 3 jugadores de hockey (Junior A y arriba de esta categoría); 1
remero del equipo universitario; 3 jugadores de tenis del equipo universitario;
un jugador de fútbol; y 7 atletas recreacionales (una variedad de deportes
incluyendo fútbol, hockey, ciclismo de montaña, y jogging). Todos los sujetos
estaban entrenados en fuerza en el momento que se realizó el estudio (2-3 veces
por semana para tanto el tren superior como el inferior) y por lo menos durante
6 meses consecutivos en los 2 años anteriores. Los sujetos también tenían
experiencia previa realizando intervalos aeróbicos de alta intensidad. Todos los
sujetos fueron controlados médicamente con el Par-Q, firmaron un consentimiento
informado, y fue asegurada la confidencialidad de los resultados.

Un sujeto abandonó antes de completar el estudio debido a una lesión, y de
este modo solo 16 sujetos completaron todas las condiciones de entrenamiento y
evaluación. Un sujeto realizó press con mancuerna en vez de press de banca
debido a una lesión en el hombro.

Diseño Experimental

El estudio siguió un diseño aleatorio para los sujetos. Los sujetos fueron
aleatoriamente divididos en 1 de 2 grupos, un grupo de entrenamiento intervalado
aeróbico de alta intensidad (MAX) o un grupo de entrenamiento aeróbico contínuo
submáximo (SUB). Fue requerido que los sujetos visitaran el laboratorio en 9
ocasiones diferentes. Una sesión implicó una evaluación inicial de 1 repetición
máxima (1 RM) en press de piernas y press de banca, para determinar las cargas a
ser usadas en las sesiones de entrenamiento de la fuerza. Una segunda sesión fue
usada para determinar el VO2 máx. en la bicicleta ergométrica de cada
sujeto y la producción de potencia en el VO2 máx. (MAPW). El resto
del entrenamiento y las sesiones de evaluación (3 sesiones de entrenamiento
aeróbico y 4 sesiones de entrenamiento de la fuerza) fueron aleatorios con un
mínimo de 72 horas de descanso entre cada sesión de evaluación de la fuerza.
Todas las sesiones de evaluación de la fuerza fueron realizadas durante una
ventana de 3 horas a la tarde para explicar los efectos diurnos. Los
entrenamientos aeróbicos y de fuerza fuera del estudio no fueron permitidos 48
horas antes de una sesión de evaluación de la fuerza, y se les pidió a los
sujetos que mantuvieran otras actividades a un nivel mínimo. Las sesiones de
entrenamiento y evaluación fueron arregladas entre el entrenamiento del equipo y
las fechas de competiciones. 5 bicicletas ergométricas Monark fueron calibradas
antes, durante, y al final del estudio para asegurar precisión y consistencia a
las intensidades de entrenamiento. Todos los sujetos realizaron sesiones de
evaluación de la fuerza en la misma press de piernas inclinada (Body Masters) y
press de banca.

Evaluación de VO2 máx.

La masa (kilogramos) y la talla (centímetros) fueron obtenidas antes de la
evaluación del VO2 máx. Los sujetos fueron instruidos para realizar
estiramientos antes de que comenzara la evaluación de ciclismo. La evaluación
fue incremental y comenzó con una etapa de 2 minutos entre 70 y 80W. Cada etapa
después duró 1 minuto, y la carga fue incrementada en 35-40W para cada etapa
hasta que cada sujeto no pudiera continuar. Las revoluciones del pedal (rpm)
fueron determinadas entre 70 y 80rpm. El consumo de oxígeno fue medido usando un
Sistema de Vmáx. Sensormedics y fue expresado relativo a la masa corporal. Se
consideró que el VO2 máx. era alcanzado cuando habían ocurrido 2 o más de los
siguientes criterios: (a) había un plateau (incremento <2ml.kg-1.min-1)
o disminución en el consumo de oxígeno con un incremento subsiguiente en la
carga de trabajo; (b) había sido alcanzada la frecuencia cardiaca máxima
predicha para la edad; (c) había sido alcanzado un cociente respiratorio de 1.1
o mayor; (d) el sujeto alcanzaba la fatiga. Las revoluciones por minuto fueron
registradas al final de cada etapa, y en combinación con la carga, fueron usadas
para determinar el MAPW en watts. La frecuencia cardiaca máxima (HRMAX) fue
monitoreada y registrada usando un monitor de la frecuencia cardiaca Polar Sport
y el mismo fue luego usado para monitorear la intensidad de las sesiones de
entrenamiento aeróbico.

Entrenamiento Aeróbico MAX

Los sujetos en el grupo MAX realizaron entrenamiento intervalado que
consistía de una entrada en calor de 5 minutos, 6 intervalos de ejercicio de 3
minutos separados por períodos de recuperación de 3 minutos, y una vuelta a la
calma de 5 minutos. Durante los períodos de entrada en calor, vuelta a la calma,
y recuperación, la intensidad de entrenamiento fue aproximadamente del 40% de la
MAPW. El primer intervalo de ejercicio fue realizado a aproximadamente el
95-100% MAPW para los 3 minutos completos, mientras que los intervalos
subsiguientes fueron ajustados para asegurar que los sujetos estuvieran
entrenando a la HRMAX y fueran capaces de completar las sesiones de
entrenamiento. Ninguno de los intervalos, sin embargo, fue reducido a menos de
aproximadamente el 85% de la carga alcanzada en la MAPW, y el mismo protocolo de
carga fue usado para las siguientes 2 sesiones de entrenamiento aeróbico para
asegurar la consistencia. Las revoluciones por minuto fueron registradas en el
primer, segundo y tercer minuto de cada intervalo de ejercicio y fueron usadas
para calcular los watts y el trabajo promedio realizado durante cada intervalo
de ejercicio. Esto fue usado para calcular los watts y el trabajo (joules)
realizado durante cada sesión de entrenamiento. Las rpm promedio fueron también
registradas durante cada período de recuperación de 3 minutos. El entrenamiento
intervalado fue diseñado para reflejar como entrenaban los atletas para la
potencia aeróbica máxima y para optimizar el tiempo empleado en el VO2
máx. (20).

Entrenamiento Aeróbico SUB

Los sujetos en el grupo SUB realizaron entrenamiento aeróbico submáximo que
consistía de una entrada en calor de 5 minutos, 36 minutos a aproximadamente el
70% de la MAPW, y una vuelta a la calma de 5 minutos. Las revoluciones por
minuto fueron registradas en intervalos de 6 minutos de la parte de
entrenamiento submáximo. Los watts y el trabajo promedio por sesión de
entrenamiento fueron calculados para asegurar la consistencia. El entrenamiento
SUB fue diseñado para igualar la duración del entrenamiento aeróbico MAX.

Evaluación de Fuerza de 1 Repetición Máxima

Fue requerido que los sujetos realizaran una entrada en calor general que
consistía de 5 minutos de ciclismo y estiramientos de su elección. Todas las
evaluaciones en press de piernas fueron realizadas en una press de piernas
inclinada Body Masters de aproximadamente 45º, mientras que la evaluación en
press de banca fue realizada en una press de banca estándar usando una barra de
20 kilogramos de estilo Olímpico. La evaluación en press de piernas precedió a
la evaluación en press de banca, y ambas siguieron el mismo protocolo. Fue
requerido que los sujetos realizaran entre 6 y 8 repeticiones con el 50% de 1 RM
y esto fue seguido por un descanso de 4 minutos, y luego realizaron entre 2 y 4
repeticiones con aproximadamente el 75% de 1 RM. Desde este punto hacia delante,
fue asignado un descanso de 4 minutos entre los intentos subsiguientes hasta que
fue alcanzada 1. La 1 RM en press de piernas fue realizada como una contracción
concéntrica desde un ángulo de articulación de 90º en la rodilla. Al final de la
sesión de evaluación, se les pidió a los sujetos que mantuvieran el soporte
vacío a un ángulo de la articulación de 90º en la rodilla de modo que la
posición pudiera ser registrada y usada en las evaluaciones. Para el press de
banca, fue requerido de los sujetos bajaran el peso de manera controlada hasta
una distancia dentro de 2.5cm de su pecho y levantaran el peso hasta la
extensión completa de sus brazos. La colocación de las manos quedó a elección
del sujeto; sin embargo, la distancia entre las manos fue medida, y fue
requerido que la misma fuera constante en todas las sesiones de evaluación de
press de banca.

Evaluación de la Fuerza

La evaluación de la fuerza fue diseñada para imitar una sesión de
entrenamiento de la fuerza característica. Fue requerido que los sujetos
realizaran 4 series de press de piernas seguidas por 4 series de press de banca
con una carga de aproximadamente 75% de 1 RM. Cada serie estuvo separada por un
período de recuperación de 3 minutos, siendo todas las series de press de
piernas realizadas antes de las de press de banca. Todos los sujetos realizaron
una entrada en calor estándar que fue la misma para cada sesión de evaluación.
Una repetición completa para el press de piernas consistía en bajar el peso
hasta la marca de 90º y subir el peso nuevamente hasta su posición original. La
confirmación verbal fue dada cuando la marca de 90º había sido alcanzada y los
sujetos fueron alentados a esperar hasta la confirmación fuera recibida antes de
levantar el peso. Una repetición completa en press de banca consistía en bajar
el peso en una manera controlada hasta una distancia dentro de 2.5cm con
respecto al pecho y subir el peso hasta la extensión completa de los brazos. Un
asistente entrenado que era ciego con respecto a la condición de cada sujeto
contaba todas las repeticiones completas. Las repeticiones totales fueron
contadas para cada serie y cada sesión de evaluación.

Análisis Estadísticos

Los análisis estadísticos incluyeron el cálculo de estadística descriptiva
para las comparaciones entre los grupos usando tests t independientes con ajuste
Bonferroni. Fue conducido un análisis de varianza para mediciones repetidas (ANOVA;
2 x 4, grupo x tiempo) para cada una de las variables independientes del press
de piernas (LP) y el press de banca (BP) usando la media de las repeticiones
totales por sesión de entrenamiento (MTRL y MTRB, respectivamente) bajo cada
condición. No fue encontrado un efecto para el tipo de entrenamiento aeróbico,
así de este modo tanto el grupo MAX como el grupo SUB fueron combinados en 1
grupo (COMB). Fueron conducidos tests t apareados para los tests post hoc para
los cuales fue encontrado un efecto principal. Fue usado un test t apareado, ya
que el mismo favorece cometer un error tipo 1 a expensas de un error tipo 2.
Debido a la alta variabilidad cuando se usan sujetos humanos en este marco de
ejercicios y ya que el costo de cometer este tipo de error es mínimo, fue tomada
esta opción. El nivel α de 0.05 fue usado para todos los tests estadísticos.

RESULTADOS

Sujetos

Los 16 sujetos incluyeron a 2 jugadores de rugby, 1 remero, 2 jugadores de
tenis, un jugador de fútbol, y 7 atletas recreacionales. Las Tablas 1 y 2
resumen los valores y características pre-test de todos los sujetos en el grupo
de entrenamiento aeróbico intervalado de alta intensidad (MAX) y del grupo de
entrenamiento aeróbico continuo submáximo (SUB). No fueron encontradas
diferencias significativas entre cada grupo en ninguna de las mediciones.

Entrenamiento Aeróbico

La producción de potencia promedio por sesión de entrenamiento aeróbico (MPO),
y el trabajo por sesión de entrenamiento promedio (TW) fueron significativamente
diferentes entre los 2 grupos (Tabla 3). El grupo MAX trabajó a una producción
de potencia significativamente más alta (314 vs. 248W, p=0.002), mientras que
realizó significativamente menos TW a través de los 36 minutos (339kJ vs. 536kJ,
p<0.001). El trabajo no fue diferente entre los grupos cuando fueron incluidos los intervalos de recuperación (TWIR) (486 vs. 536 kJ, p=0.151).

Press de Piernas

El MTRL a través de 4 series fue significativamente afectado por la cantidad
de tiempo de recuperación entre las sesiones de entrenamiento aeróbico y de
fuerza (p<0.001). El tipo de entrenamiento aeróbico (MAX, SUB) no mostró un efecto principal sobre el MTRL (p=0.71), ni tampoco hubo una interacción entre el tipo de entrenamiento y la condición de recuperación (p=0.97). Los análisis retrospectivos usando las condiciones de control en representación de la población revelaron un tamaño del efecto y potencia de 1.2 y 0.8, respectivamente, para el MTRL. En las horas 4 y 8, las repeticiones fueron menos (36 repeticiones, disminución de 25% en el volumen, p<0.001; y 44 repeticiones, disminución de 9% en el volumen, p<0.005, respectivamente) cuando se las comparó con la condición de control (48 repeticiones, Tabla 4). El MTRL fue mayor cuando el tiempo de recuperación fue incrementado desde las horas 4 a 8 (7 repeticiones, 22%, p=0.002) y desde las horas 8 a 24 (5 repeticiones, 12%, p=0.009). No hubo ninguna diferencia en el MTRL entre las condiciones de control y de recuperación de 24 horas (48 vs. 49, p=0.62). La tendencia general fue que a medida que el tiempo de recuperación del ejercicio aeróbico se incrementó hasta las 24 horas, así lo hizo el MTRL.

Press de Banca

El MTRB a través de 4 series no fue afectado por la cantidad de tiempo de
recuperación desde el entrenamiento aeróbico o el tipo de entrenamiento aeróbico
(p=0.97 y p=0.69, respectivamente). Las repeticiones promedio por condición son
mostradas para todos los sujetos en la Tabla 5.


Tabla 1. Media, rango y ± desvío estándar (DS) para la edad, talla, y
peso para los grupos MAX (n=8) y SUB (n=8). MAX= grupo de entrenamiento aeróbico
intervalado de alta intensidad; SUB=grupo de entrenamiento aeróbico continuo
submáximo.


Tabla 2. Media, rango y ± desvío estándar (DS) para el VO2 máx.,
producción de potencia en el VO2 máx. (MAPW), press de pierna máxima
(MLP), y press de banca máxima (MBP) para los grupos MAX (n=8) y SUB (n=8). MAX=
grupo de entrenamiento aeróbico intervalado de alta intensidad; SUB=grupo de
entrenamiento aeróbico continuo submáximo.


Tabla 3. Medias de producción de potencia (MPO), trabajo durante el
entrenamiento (TW), trabajo durante el entrenamiento incluyendo la recuperación
(TWIR), y ± desvío estándar (DS) en cada sesión de entrenamiento aeróbico para
los grupos MAX y SUB. MAX= grupo de entrenamiento aeróbico intervalado de alta
intensidad; SUB=grupo de entrenamiento aeróbico continuo submáximo. *,** Denota
diferencias significativas entre las condiciones (p<0.05).


Tabla 4. Volumen medio en el total de repeticiones a través de 4 series y
± desvío estándar (DS) para el press de piernas (MTRL) de todos los sujetos (COMB).
* Diferencia significativa con respecto al control, p<0.05; ** Diferencia significativa con respecto a la hora 4, p<0.05; *** Diferencia significativa con respecto a la hora 24, p<0.05.


Tabla 5. Volumen medio en las repeticiones totales a través de las 4
series y ± desvío estándar (DS) para el press de banca (MTRB) para todos los
sujetos (COMB).

DISCUSION

Este estudio demostró que cuando el entrenamiento de la fuerza le sigue al
entrenamiento aeróbico, el volumen de trabajo (repeticiones totales a través de
4 series a aproximadamente el 75% de 1 RM) que pueden ser realizadas en una
sesión de entrenamiento de la fuerza, disminuye. El grado al cual el volumen es
comprometido parece ser dependiente de la duración del período de recuperación
entre las sesiones de entrenamiento y estar limitado a los grupos musculares
utilizados en el entrenamiento aeróbico. Aunque puede ser asumido que esto
sucede debido a un incremento del nivel de fatiga muscular, sin mediciones
adicionales tales como biopsias musculares y lecturas electromiográficas, es
difícil interpretar la causa de tal fatiga (iones hidrógeno, aporte energético,
fatiga neural, o daño estructural).

La hipótesis de la fatiga establece que bajo condiciones de entrenamiento
concurrente, el volumen que puede ser realizado en cada sesión de entrenamiento
de la fuerza se reduce debido a la fatiga del entrenamiento aeróbico anterior,
por ello resultando en ganancias de la fuerza disminuidas (5, 16). Entendiendo
que el volumen total es un factor importante en la optimización de la respuesta
al entrenamiento de la fuerza (16), una reducción en el volumen puede ser
responsable de las mejoras en la fuerza comprometidas, observadas en los
estudios de entrenamiento concurrente (8, 11-13).

El principal hallazgo en este estudio es que el volumen de entrenamiento de
la fuerza que puede ser realizado en músculos previamente entrenados
aeróbicamente es dependiente de la duración de la recuperación entre las
sesiones de entrenamiento aeróbico y de fuerza. El ciclismo aeróbico resultó en
una disminución del volumen realizado en el ejercicio de press de piernas (MTRL)
con las recuperaciones en las horas 4 y 8 entre las sesiones (25% y 9%,
respectivamente). Cuando fueron asignadas 24 horas de recuperación, el MTRL fue
igual al de la condición de control. A medida que el tiempo de recuperación se
incrementaba, el MTRL también se incrementaba (Tabla 1).

Este hallazgo coincide con la literatura actual. Leveritt y Abernethy (15)
mostraron que la fuerza isoquinética e isotónica estuvo disminuida 30 minutos
después de un ejercicio aeróbico intervalado de alta intensidad (5 minutos al
60-100% del VO2 máx.). La fuerza isotónica pareció ser afectada en un
mayor grado que la fuerza isoquinética. Fue observada una disminución del 27% en
las repeticiones totales a través de 3 series al 80% de 1RM del ejercicio de
sentadilla. Así, Abernethy (1) demostraron que la fuerza isoquinética estuvo
disminuida por hasta 4 horas luego de un entrenamiento aeróbico intervalado de
alta intensidad similar al de Leveritt y Abernethy (15). Si la fuerza isotónica
es afectada por el entrenamiento aeróbico anterior en un mayor grado que la
fuerza isoquinética (15), podría ser asumido que la fuerza isotónica sería
afectada por hasta 4 horas también. Los presentes hallazgos apoyan la idea y
también sugieren que los compromisos sobre la fuerza pueden durar hasta 8 horas
luego del entrenamiento aeróbico.

Solo 1 estudio examinó el efecto de la actividad aeróbica previa sobre el
rendimiento de fuerza subsiguiente con períodos de recuperación mayores a 4
horas. Leveritt et al. (17) demostraron que el rendimiento de la fuerza
isoquinética, isométrica, e isotónica no fue afectado tanto 8 como 32 horas
después del ejercicio aeróbico. Esto está en desacuerdo con los presentes
hallazgos acerca de que la cantidad de repeticiones que pudieron ser realizadas
en press de piernas estuvo reducida con 8 horas de recuperación. Las diferencias
entre los protocolos de entrenamiento y evaluación combinadas son probablemente
responsables de las inconsistencias en los hallazgos. Leveritt et al. (17)
midieron el rendimiento en la fuerza isotónica con 2 series de extensiones de
rodilla. Los patrones de movimiento del press de piernas y la extensión de
piernas son ligeramente diferentes, siendo el press de piernas más similar al
movimiento usado en el ciclismo, aunque bilateral. Segundo, la inclusión de 2
series extra en el presente estudio puede haber explicado las diferencias en los
hallazgos. El presente estudio usó un protocolo de 4 series, el cual es
frecuentemente usado en los protocolos de entrenamiento de la fuerza.

Los resultados también sugieren que si 24 horas de recuperación son asignadas
entre el entrenamiento aeróbico y de fuerza, no va a ser experimentada ninguna
pérdida en el volumen de entrenamiento de la fuerza. Esto coincide con Sale et
al. (22) los cuales demostraron que el entrenamiento concurrente en el mismo día
resultó en un volumen significativamente menor por sesión de entrenamiento de la
fuerza cuando se lo comparó con el entrenamiento en días alternados. Sale et al.
(22) utilizaron protocolos de entrenamiento de la fuerza (15-20 RM) y aeróbicos
(intervalos al 90-100% del VO2 máx.) similares a los del presente
estudio. El entrenamiento en días alternados también resultó en mejoras
significativamente mayores en la fuerza que en el entrenamiento del mismo día a
través de 20 semanas. Fue hipotetizado que las ganancias comprometidas pueden
reflejar el volumen comprometido por sesión de entrenamiento de la fuerza que
fue experimentado con el entrenamiento del mismo día. Aunque Sale et al. (22) no
usaron un grupo control para determinar si 24 horas constituyeron un tiempo
suficiente o no para completar la recuperación, estos hallazgos coinciden con
los presentes hallazgos, acerca de que los períodos de recuperación más largos
permiten que sea realizado un mayor volumen de entrenamiento de la fuerza.

La duración de los períodos de recuperación en otros estudios de
entrenamiento concurrente o varía o está poco clara, haciendo difícil mostrar
relaciones con los presente hallazgos y los de Sale et al. (22). Sin embargo,
las conclusiones que relacionan a la disminución del volumen en una sola sesión
con las mejoras de la fuerza comprometidas a través de un estudio de
entrenamiento deberían ser hechas con cuidado. También a sido demostrado que la
fatiga es un factor importante contribuyente a los estímulos del entrenamiento
de la fuerza (21). Si el músculo es llevado hasta la fatiga con una determinada
carga en cada serie, es posible que el efecto de entrenamiento haya ocurrido sin
tener en cuenta el número de repeticiones. Son necesarias futuras
investigaciones para determinar el grado al cual la fatiga y el volumen
contribuyen a cada estímulo de fuerza.

Es también posible que el número de series usadas en el presente estudio
puedan haber escondido cualquier fatiga que pueda haber estado todavía presente
en la hora 24. Las series múltiples de ejercicios múltiples son generalmente
usadas en el entrenamiento de un grupo muscular específico. Si se hubiera usado
un segundo ejercicio o más, podría haber sido observado un menor MTRL en la hora
24, cuando se comparó a esta condición con la condición de control.

Las diferencias en el MTRL entre las condiciones de recuperación fueron
causadas debido a los diferentes niveles de fatiga en el músculo. La fatiga
muscular es definida como el punto en el cual un nivel de fuerza particular no
puede continuar siendo mantenido (10) y puede ser afectado por los incrementos
en H+ debido a la disociación del ácido láctico, disminución de los sustratos
energéticos, disminución en la conducción neural, y daño estructural (9, 10,
23). Sin mediciones celulares y eléctricas específicas, es difícil determinar la
naturaleza de la fatiga en las condiciones de las horas 4 y 8.

El segundo hallazgo importante de este estudio es que el efecto de la
recuperación sobre el rendimiento de fuerza luego del ejercicio aeróbico es
similar sin tener en cuenta si el ejercicio aeróbico es intervalado de alta
intensidad o submáximo continuo. Las fibras musculares de contracción rápida (FT)
más fuertes y potentes son las principales responsables de producir la fuerza
requerida cuando se entrena la fuerza. Aunque el entrenamiento aeróbico recluta
principalmente fibras de contracción lenta (ST), a medida que la intensidad
aumenta, las fibras musculares FT son reclutadas en un mayor grado (7). Sería
esperado, entonces, que el entrenamiento aeróbico de alta intensidad resultaría
en una mayor cantidad de fatiga antes del entrenamiento de la fuerza. Sin
embargo, no fue demostrado ningún efecto del tipo de entrenamiento aeróbico
sobre el MTRL en el presente estudio. Esto ocurrió probablemente debido al hecho
de que cuando el trabajo total fue calculado para los grupos MAX (TWIR) y SUB,
no hubo diferencias significativas en el trabajo total realizado entre los 2
(Tabla 3). Abernethy (1) demostraron una respuesta similar usando protocolos de
entrenamiento y evaluación ligeramente diferentes. Usando ciclismo continuo y
lento (150 minutos a ~35% del VO2 máx.) y entrenamiento intervalado
(5 repeticiones de 5 minutos al 60-100% del VO2 máx.), fue demostrado
que la fuerza isoquinética en una variedad de velocidades fue similarmente
afectada por las condiciones de entrenamiento. Desafortunadamente, no fue
reportado ningún cálculo del trabajo total realizado durante el entrenamiento
aeróbico por cada grupo.

Un tercer hallazgo importante de este estudio es que las disminuciones de la
fuerza parecen estar limitadas a los grupos musculares usados en el
entrenamiento aeróbico anterior. No hubo ninguna diferencia en el MTRB cuando
fue cambiada la duración del período de recuperación. Los mecanismos de la
fatiga muscular son específicos de los grupos musculares utilizados y no serían
esperados en los músculos del tren superior cuando el entrenamiento aeróbico es
realizado principalmente con el tren inferior. Actualmente parecería que no hay
ninguna investigación que examine los efectos agudos del entrenamiento aeróbico
sobre la fuerza de los grupos musculares no ejercitados aeróbicamente. Algunos
estudios de entrenamiento han examinado los efectos del entrenamiento
concurrente sobre la fuerza del tren superior usando los grupos musculares del
tren superior para el entrenamiento aeróbico (11, 14). Tanto Hennessy y Watson
(11) como Kraemer et al. (14) demostraron que las mejoras en la fuerza del tren
superior no fueron afectadas por el entrenamiento concurrente. Es posible que
los grupos de entrenamiento concurrente en ambos de estos estudios de
entrenamiento fueran capaces de mantener volúmenes similares de entrenamiento
del tren superior que los grupos solo entrenados en fuerza. Sin embargo, esta
conclusión es hecha con cuidado, ya que ambos estudios utilizaron múltiples
intensidades de entrenamiento de la fuerza que fueron diferentes a las del
presente estudio. La secuencia de entrenamiento también vario en ambos estudios
de entrenamiento. Kraemer et al. (14) secuenciaron entrenamiento aeróbico 5-6
horas después de las sesiones de fuerza, mientras que Hennessy y Watson (11)
utilizaron tanto entrenamiento del mismo día como de días alternados.

En conclusión, este estudio tuvo tres hallazgos importantes. El rendimiento
de la fuerza es afectado por hasta 8 horas luego del ejercicio aeróbico, y este
efecto es similar para el ejercicio aeróbico intervalado de alta intensidad y
aeróbico continuo submáximo. También, este efecto es específico de los grupos
musculares aeróbicamente entrenados. Son necesarias futuras investigaciones para
determinar si la disminución aguda de la fuerza conduce a un compromiso de las
ganancias de fuerza a través del curso de un período de entrenamiento.
Adicionalmente, las investigaciones que examinen directamente mediciones
fisiológicas pueden proporcionar una idea de la causa de la fatiga luego del
entrenamiento aeróbico que resulta en un comprometimiento del rendimiento de
fuerza.

Aplicaciones Prácticas

Los resultados de este estudio sugieren que aproximadamente 40 minutos de
ejercicio aeróbico precedente pueden comprometer el rendimiento de fuerza por
hasta 8 horas. Este compromiso parece ser específico de los grupos musculares
usados en el entrenamiento aeróbico previo y es similar luego del ejercicio
aeróbico intervalado de alta intensidad y continuo submáximo. Está poco claro si
esto compromete o no al desarrollo de la fuerza a través del curso de un
programa de entrenamiento. Sin embargo, se identificaron 2 factores para
considerar cuando se programan las sesiones de entrenamiento para atletas que
requieren mejoras en la capacidad aeróbica y de fuerza muscular. Primero, si se
desea un rendimiento óptimo en una sesión de entrenamiento de la fuerza, es
sugerido que sean asignados períodos de recuperación de 8 horas luego del
ejercicio aeróbico, que sean utilizados diferentes grupos musculares, o que el
entrenamiento de la fuerza preceda al entrenamiento aeróbico. Segundo, el
entrenamiento aeróbico máximo parece afectar de manera similar al rendimiento de
la fuerza que el entrenamiento aeróbico submáximo cuando se iguala la duración.
Esto le proporciona al entrenador un amplio rango de intensidades para
prescribir cuando el entrenamiento aeróbico debe preceder al entrenamiento de la
fuerza. Aunque este estudio ha identificado algún entrenamiento clave cuando se
utiliza entrenamiento concurrente, la programación del entrenamiento de la
fuerza y aeróbico va a depender finalmente de los objetivos del atleta y de las
demandas del deporte.

Dirección para Envío de Correspondencia

Ben C. Sporer, correo electrónico: [email protected]

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