Jeffrey S Greiwe1, John O Holloszy1 y Clay F Semenkovich1
Departments of Medicine and Cell Biology and Physiology, Washington University School of Medicine, St. Louis, Missouri 63110.
Resumen
INTRODUCCIÓN
Los carbohidratos y los ácidos grasos son la fuente principal de combustible
utilizada durante el ejercicio y durante la recuperación del ejercicio. La
lipoproteín lipasa (LPL), el factor limitante de velocidad para el metabolismo
de las lipoproteínas ricas en triacilglicéridos, y los GLUT-4, los mayores
transportadores de glucosa del músculo esquelético, son críticos para la
adquisición de ácidos grasos y glucosa durante y después del ejercicio. La
captación de sustratos después del ejercicio repleta las fuentes de energía en
preparación para la serie siguiente de ejercicio y provee combustible para la
reparación muscular y otras funciones de recuperación (15).
El ejercicio depleta los fosfatos de alta energía en el músculo e incrementa
la concentración de AMP, causando la activación de la proteín quinasa activada
por AMP (AMPK). La activación de la AMPK media probablemente la translocación de
los GLUT-4 en el sarcolema en el ejercicio (9, 20). El ejercicio también
incrementa los niveles de ARNm y proteínas de ambos, los GLUT-4 y la LPL en el
músculo esquelético dentro de las 18 h posteriores a una serie de ejercicio (29,
31, 32). Los eventos de señalización que conducen al aumento de la expresión
(probablemente por medio de la activación de la transcripción) de los genes de
GLUT-4 y LPL no han sido todavía identificados. Las catecolaminas se incrementan
en función de la intensidad de ejercicio (6) e interactúan con los receptores de
superficie celular unidos a las proteínas G. Las catecolaminas y el ejercicio
son conocidos por incrementar las concentraciones intracelulares de AMPc, una
molécula de señalización implicada en la expresión de la LPL en el músculo
cardiaco y esquelético (3-5, 27).
Aunque las catecolaminas estimulan la expresión de LPL en el músculo en
reposo (3-5, 27), no esta claro si el incremento de las catecolaminas observado
en el ejercicio contribuye a la inducción del ejercicio de la LPL. Tampoco se
sabe si las catecolaminas incrementan la expresión de los GLUT-4. En este
artículo científico, nosotros establecemos específicamente la cuestión de si el
incremento en las proteínas LPL y GLUT-4 en el músculo esquelético después del
ejercicio, es causado por la estimulación de los receptores adrenérgicos durante
el ejercicio. Para responder esta pregunta, nosotros medimos el contenido de las
proteínas GLUT-4 y LPL en el músculo esquelético después de una sola serie de
ejercicio realizada en presencia y ausencia de bloqueo de los receptores
adrenérgicos.
MATERIALES Y MÉTODOS
Sujetos
Los sujetos eran individuos sanos, activos, pero desentrenados, y realizaban
actividades físicas recreacionales de manera regular. La composición corporal
fue estimada a partir de pesaje hidrostático. El estudio fue aprobado por el
Comité de Estudios en Humanos de la Universidad de Washington. Fue obtenido un
informe de consentimiento de cada uno de los sujetos.
Consumo de Oxígeno
Fue realizada una evaluación continua en ciclo ergómetro por cada individuo
para determinar el pico de consumo de oxígeno (VO2 pico). El protocolo consistió
de pedalear a 100, 150 y 200 W durante 3 min por intensidad de entrenamiento,
seguido de incrementos de 25 W cada min hasta el agotamiento. Fue usado un
sistema automático on-line para recolectar y analizar el aire espirado a través
de toda la evaluación (Max-1, Picio-Dyne Instrument, Farmingdale, NY). Cada
sujeto alcanzó al menos dos de los siguientes criterios durante el protocolo de
VO2: plateau en el consumo de oxígeno con un incremento de la tasa de trabajo,
frecuencias cardiacas dentro de 10 lat/min de la frecuencia cardiaca máxima
predicha para la edad, y un índice de intercambio respiratorio mayor a 1.11.
Pruebas de Ejercicio
Dos pruebas de ejercicio, una con y otra sin bloqueo de los receptores
adrenérgicos, fueron completadas dentro de un período de 7 a 12 días. El orden
de las pruebas fue establecido al azar. Los sujetos no realizaron ejercicio el
día anterior a cada prueba.
El bloqueo de los receptores adrenérgicos fue conseguido con el α-bloqueante
no selectivo fenoxibenzamina (Dibenzyline, SmithKline Beecham Pharmaceuticals) y
el β-bloqueante no selectivo propanolol (Inderal, Ayerest Laboratories). La
fenoxibenzamina es una medicación oral. No fue posible obtener fentolamina, un
α-bloqueante intravenoso, para este estudio. Al tiempo de estos experimentos, el
uso de fentolamina en los Estados Unidos estaba limitado a urgencias médicas,
debido a problemas de manufacturación. Como fue previamente descrito (36), el
bloqueo α- con fenoxibenzamina fue iniciado 3 días antes de la prueba de
ejercicio a una dosis de 10 mg por boca, cuatro veces por día (día 1). La dosis
fue progresivamente incrementada a 20 mg cuatro veces por día (día 2) y a 30 mg
cuatro veces por día (día 3), y luego los sujetos ingirieron 40 mg 1,5 h antes
de la prueba de ejercicio en el día 4. Para el β-bloqueante (24) los sujetos
recibieron una infusión intravenosa continua (143 μg/kg) de propanolol,
empezando 30 min antes de la prueba de ejercicio. Al comienzo del ejercicio, la
dosis fue disminuida a 1,4 μg.kg−¹.min−¹, y la infusión de propanolol continuo a
esta tasa hasta 15 min antes de la finalización del ejercicio.
Una cada día, una muestra de sangre fue obtenida en la mañana posterior a un
ayuno de 12 h. Fue realizada una biopsia muscular del vasto lateral. 45 minutos
más tarde, los sujetos se ejercitaron por 1 h en un cicloergómetro frenado
eléctricamente al 65 % del VO2 pico. El consumo de oxígeno fue medido a
intervalos de 15 min durante la prueba de ejercicio, y la potencia fue ajustada
para mantener ≈ el 65% del VO2 pico. Después de la prueba de ejercicio, los
sujetos descansaron en una cama por las siguientes 22 h en el Centro de
Investigaciones Clínicas Generales de la Universidad de Washington. Fueron
obtenidas periódicamente muestras de sangre a partir de un catéter, y las
biopsias musculares fueron realizadas 8 y 22 h después del ejercicio. Las dietas
durante el protocolo fueron estandarizadas e idénticas para las dos pruebas.
Biopsias Musculares
Las biopsias fueron realizadas como fue previamente descrito (31). Después de
la biopsia inicial, fue usada la pierna contralateral para la segunda biopsia.
La tercera biopsia fue realizada en una región 3 cm distal al sitio de la
biopsia inicial. Las biopsias de la segunda prueba fueron realizadas en la misma
secuencia que la primera prueba en un sitio 3 cm distal de las biopsias
iniciales. Las muestras musculares fueron inmediatamente limpiadas con solución
salina, desprovistas de cualquier grasa visible, secadas y congeladas con
nitrógeno líquido. Las muestras fueron luego almacenadas a -80 ºC para los
análisis subsecuentes. Las muestras musculares de todos los puntos de tiempo
fueron analizadas para el contenido de proteínas LPL y GLUT-4 por medio de
Western blotting como fue previamente descrito (30, 31). Las proteínas unidas a
los anticuerpos fueron visualizadas por medio del uso de quimioluminiscencia
aumentada (Amersham/Pharmacia Biotech). Las bandas de proteínas fueron
cuantificadas por densitometría. Los datos están expresados por contenido de
proteínas. Como fue previamente demostrado (32) el ejercicio agudo no tiene
ningún efecto detectable sobre la proteína de control miosina cuando es usado
este análisis.
Muestras y Análisis de Sangre
Un catéter de polietileno fue insertado dentro de una vena antecubital en la
mañana anterior de la biopsia inicial y fue mantenido abierto con una solución
salina. Las muestras sanguíneas fueron obtenidas de los sujetos antes de las
biopsias iniciales, inmediatamente antes del ejercicio, a los 30 min de
ejercicio, y justo antes de la finalización del ejercicio. Además, las muestras
sanguíneas fueron obtenidas cada 30 min por las primeras 2,5 h después del
ejercicio y luego cada 1 h por las siguientes 6 h. Las muestras estuvieron
sujetas a centrifugación (15 min a 2000 g) y el sobrenadando fue recolectado y
almacenado a -80 ºC hasta los análisis subsecuentes. Las muestras fueron
analizadas para insulina (25), catacolaminas (23), leptina (23), glucosa (Sigma
Chemical, St. Louis, MO), y ácidos grasos no esterificados (Waco Chemicals,
Dallas TX). Los niveles de lípidos y lipoproteínas fueron medidos después de un
ayuno de 12 h, de acuerdo con el programa de estandarización de lípidos del
Centro de Control de Enfermedades.
Análisis Estadísticos
El contenido de proteínas musculares LPL y GLUT-4, así como las muestras de
plasma fueron analizados usando análisis de varianza a dos vías de mediciones
repetidas. Cuando el análisis de varianza revelaba diferencias significativas
era realizado un test post hoc Tukey.
RESULTADOS
Las características de los sujetos son presentadas en la Tabla 1. Las
intensidades de ejercicio no fueron significativamente diferentes durante las
dos pruebas (Tabla 2). Las frecuencias cardiacas fueron significativamente más
bajas durante el ejercicio para la prueba con bloqueo en comparación con la
prueba control (Tabla 2). Las concentraciones plasmáticas de epinefrina (Figura
1A) y norepinefrina (Figura 1B) fueron significativamente más altas durante el
ejercicio para la prueba con bloqueo en comparación con la prueba control, un
resultado esperado, porque el bloqueo de receptores interfiere con el clearence
normal de las catecolaminas. Las frecuencias cardiacas más bajas y los niveles
más altos de catecolaminas durante la prueba con bloqueo indican que el bloqueo
de los receptores adrenérgicos fue exitoso.

Tabla 1. Características de los sujetos. Los valores son presentados como medias
±DS; los valores en paréntesis están en mg/dl. VO2 pico: pico de consumo de
oxígeno; TC: colesterol total; LDL: lipoproteínas de baja densidad; HDL:
lipoproteínas de alta densidad; TG: triacilglicéridos. Los niveles de lípidos y
lipoproteínas fueron analizados en muestras obtenidas después de un ayuno de 12
h.

Tabla 2. Datos de trabajo y frecuencia cardiaca para cada prueba de ejercicio.
Los valores son presentados como medias ±DS. * Diferencia significativa (por
medio del uso de test t apareados) en la frecuencia cardiaca en comparación con
la prueba con bloqueo al mismo tiempo de ejercicio, P<0.05.

Figura 1. Concentraciones plasmáticas de epinefrina (A) y norepinefrina (B)
durante series de ejercicio para las pruebas control y con bloqueo (bloqueo de
los receptores adrenérgicos por medio del uso de fenoxibenzamina y propanolol).
Fue obtenida una muestra en reposo (-1 h) y luego los sujetos se ejercitaron
durante 60 min al 65% del VO2 pico (0-1 h). Después del ejercicio, los sujetos
descansaron en una cama por 22 h. Después del ejercicio fueron obtenidas
muestras de sangre a intervalos de 30 min por 3,5 h (1-4,5 h) y luego cada 60
min por 5 h adicionales (4,5-9,5 h). También fue obtenida una muestra a las 22 h
postejercicio. Fue encontrada una interacción significativa entre las pruebas
control y con bloqueo (P<0.01).
Contenido de las proteínas LPL musculares
Fueron realizadas biopsias de músculo esquelético antes y 8 y 22 h después de
la serie de ejercicio para ambas pruebas. El músculo fue analizado para el
contenido de las proteínas LPL y GLUT-4. Las cantidades absolutas de LPL y GLUT-4
del tejido muscular fueron variables entre los individuos. De este modo, las
señales de LPL y GLUT-4 para cada individuo fueron comparadas con las señales en
la muestra pre-ejercicio para cada prueba, y los datos fueron analizados pro
medio de análisis de varianza de mediciones repetidas para focalizarse en las
diferencias asociadas con la intervención y no en las diferencias entre los
individuos. Como fue mostrado en la Figura 2, izquierda, las proteínas LPL en la
prueba control estuvieron incrementadas 8 h después del ejercicio en la prueba
control. 22 h después del ejercicio en la prueba control, las proteínas LPL
estuvieron incrementadas en un 170±100 % (P<0.05). El mismo patrón fue observado
en la prueba con bloqueo (Figura 2, derecha). A las 22 h post-ejercicio, el
contenido de proteínas LPL fue un 240±110 % mayor que en la condición inicial
(P<0.05) aunque el ejercicio fue realizado en el marco de ambos, bloqueo α- y β-
adrenérgico.

Figura 2. Contenido del músculo esquelético de la proteína lipoproteín lipasa (LPL)
antes del ejercicio (condición inicial) y 8 h (post 8 h) y 22 h (post 22 h)
después del ejercicio para las pruebas control y con bloqueo (bloqueo de los
receptores adrenérgicos por medio del uso de fenoxibenzamina y propanolol). Las
muestras fueron obtenidas del músculo vasto lateral y fueron analizadas para la
proteína LPL por medio de Western blotting cuantitativo. Para cada individuo,
fueron comparadas las señales a las 8 y 22 h después del ejercicio con las
muestras de la condición inicial y fueron analizadas con análisis de varianza de
mediciones repetidas. Debido a que las barras de error reflejan las varianzas
para las diferencias entre las muestras de las 8 y 22 h y la condición inicial,
no existieron errores en la condición inicial. Los verdaderos datos de la
densitometría de la condición inicial fueron 0.72±0.29 unidades arbitrarias para
la prueba control y 0.42±0.17 unidades arbitrarias para la prueba con bloqueo.
Figuras, gráficos representativos para la prueba control (izquierda) y para la
prueba con bloqueo (derecha). *Diferencias significativas (P<0.05) en la
comparación de las muestras de cada prueba en la condición inicial y 22 h
post-ejercicio para cada prueba.
Contenido de proteínas GLUT-4 musculares
El contenido de proteínas GLUT-4 también estuvo elevado después de las series
de ejercicio en ambas pruebas, control y con bloqueo (Figura 3). El contenido de
proteínas GLUT-4 estaba todavía elevado 8 h después del ejercicio en cada
prueba. A 22 h post-ejercicio, el contenido de proteínas GLUT-4 se incremento en
un 51±16 % (P<0.05) en la prueba control y un 32±6 % (P<0.05) en la prueba con
bloqueo en comparación con la condición inicial.

Figura 3. Contenido de proteínas GLUT-4 del músculo esquelético antes del
ejercicio y 8 y 22 h después del ejercicio para las prueba control y con bloqueo
(bloqueo de los receptores adrenérgicos por medio del uso de fenoxibenzamina y
propanolol). Las muestras fueron obtenidas a partir del músculo vasto lateral y
fueron analizadas para las proteínas GLUT-4 por medio de Western blotting. Para
cada individuo, fueron comparadas las señales a 8 y 22 h después del ejercicio
con las muestras de la condición inicial y analizadas con análisis de varianza
de mediciones repetidas. Debido a que la barras de error reflejan las varianzas
de las diferencias entre las muestras de las 8 y 22 h y las muestras de la
condición inicial, no se presentaron errores en la condición inicial. Los
verdaderos datos de la densitometría de la condición inicial fueron 1.89±0.39
unidades arbitrarias para la prueba control y 1.65±0.34 unidades arbitrarias
para la prueba con bloqueo. Figuras, gráficos representativos para la prueba
control (izquierda) y para la prueba con bloqueo (derecha). *Diferencias
significativas (P<0.05) en la comparación de las muestras de cada prueba en la
condición inicial y 22 h post-ejercicio para cada prueba.
Para la LPL y los GLUT-4 en ambas pruebas, fue encontrado un importante
efecto significativo del tiempo por medio del análisis de varianza a dos vías de
mediciones repetidas. Estos resultados sugieren que, al menos bajo las
condiciones de este experimento, el curso de tiempo de inducción de estas
proteínas en el músculo esquelético humano es similar y no es afectado por el
bloqueo de los receptores adrenérgicos.
La insulina y la glucosa afectan la expresión de LPL y GLUT-4. El bloqueo de
los receptores adrenérgicos estuvo asociado con menores niveles de insulina en
los puntos de tiempo de 0 h (P=0.04), 0.5 h (P=0.05), y 1 h (P=0.02), justo
antes y durante el ejercicio (Figura 4 A). Sin embargo no hubo diferencias
significativas en otros puntos de tiempo y no hubo diferencias significativas en
ningún punto de tiempo para las concentraciones de glucosa (Figura 4 B).

Figura 4. Concentraciones plasmáticas de insulina (A) y glucosa (B) durante las
pruebas control y con bloqueo. *P<0.05 en comparación con las pruebas control en
el mismo punto de tiempo.
Los ácidos grasos no esterificados circulantes tendieron a incrementarse con
el ejercicio, debido a que las catecolaminas promovieron la actividad de la
lipasa sensible a las hormonas en el tejido adiposo. Hubo una tendencia a una
menor concentración de los ácidos grasos durante el ejercicio en la prueba con
bloqueo (datos no mostrados), pero estas diferencias no fueron significativas.
No hubo diferencias en los niveles circulantes de leptina entre las pruebas
(datos no mostrados).
DISCUSIÓN
Nuestros resultados confirman que una sola serie de ejercicio incrementa el
contenido de las proteínas LPL del músculo esquelético (32). Varios estudios
anteriores reportaron la inducción de las proteínas GLUT-4 después de 7-10 días
de ejercicios de resistencia (2, 7). Es conocido que una sola serie prolongada
de ejercicio incrementa la expresión de los GLUT-4 del músculo esquelético en
ratas (29). Para el mejor de nuestros conocimientos, los presentes resultados
representan los datos iniciales mostrando que una sola serie de ejercicio
también incrementa a las proteínas GLUT-4 en el músculo esquelético de los
humanos.
Los presentes resultados también proveen ideas acerca de los mecanismos
subyacentes a la inducción de estas dos proteínas que son críticas para el
normal metabolismo de la glucosa y los lípidos. Las catecolaminas se incrementan
en función de la intensidad de ejercicio (6), e interactúan con los receptores
adrenérgicos de la superficie de las células unidos a las proteínas G para
afectar numerosas rutas metabólicas. El bloqueo de los receptores adrenérgicos
por medio del uso de fenoxibenzamina (un α-bloqueante no específico) y
propanolol (un β-bloqueante no específico) durante el ejercicio no previno la
inducción de las proteínas LPL y GLUT-4 en el músculo esquelético humano. Estos
resultados sugieren que, aún en la ausencia de estimulación por parte de las
catecolaminas, el músculo esquelético puede activar vías de señalización que
producen una respuesta coordinada para asegurar la adquisición de combustible.
Al menos para la LPL, varias líneas de evidencia sugieren que las
catecolaminas están involucradas en la respuesta al ejercicio. Las catecolaminas
incrementan los niveles de AMPc, los niveles de AMPc se incrementan en función
al ejercicio o en respuesta a concentraciones elevadas de catecolaminas
plasmáticas (17, 21), y un elemento de respuesta al AMPc está presente en el
promotor de la LPL humano (16). Las tasas de excreción urinaria de catecolaminas
explican > del 80 % de la variabilidad en la actividad de la LPL del músculo
esquelético humano (22). La infusión de ya sea epinefrina o isoproterenol
incrementa la expresión de la LPL del músculo esquelético en humanos y roedores
(3, 4, 27). Las catecolaminas también incrementan la actividad de la LPL en el
músculo cardíaco de las ratas (5).
Los presentes resultados sugieren que la señalización inducida por la
interacción entre las catecolaminas y los receptores adrenérgicos no es
requerida para el incremento inducido por el ejercicio en el contenido de las
proteínas LPL. Un estudio anterior realizado en humanos concluyó que la
actividad contráctil local es responsable del incremento de la actividad de la
LPL en el músculo (14), pero el mismo no excluyó a los posibles efectos locales
de las catecolaminas liberadas de los nervios que inervan a los músculos que se
ejercitan. Usando un bloqueo sistémico de los receptores adrenérgicos, nuestros
datos también muestran que las catecolaminas liberadas localmente como
consecuencia de la actividad contráctil no juegan un rol crítico en la inducción
de la LPL. En conjunto con un estudio realizado en ratas (8), los datos
disponibles indican que la contracción muscular por si misma induce a la LPL. El
mediador de este efecto es desconocido, aunque el AMPc es un candidato
atractivo. Los niveles de AMPc son elevados durante el ejercicio aún con bloqueo
β (17, 18).
Los estudios sobre los efectos de las catecolaminas sobre los GLUT-4 son
menos consistentes. La infusión en un corto transcurso de tiempo de epinefrina
en ratas después de la extirpación quirúrgica de la médula adrenal disminuye la
transcripción de GLUT-4 (13), sugiriendo que las catecolaminas disminuyen la
expresión de los GLUT-4. Las ratas sujetas a bloqueo β durante 6 semanas de
entrenamiento no mostraron incrementos en los GLUT-4 musculares, sugiriendo que
las catecolaminas son necesarias para el incremento en los GLUT-4 inducido por
el ejercicio (19). Los presentes resultados no apoyan esta interpretación. Una
posible explicación para esta aparente discrepancia es el hecho que el estudio
hecho con ratas midió los GLUT-4 ≥ 48 h después del ejercicio, un punto de
tiempo en el cual serían revertidos los cambios adaptativos en los GLUT-4 (12).
El contenido de proteínas LPL usualmente refleja la actividad enzimática de
la LPL en el músculo esquelético (31, 35). Bajo la mayoría de las
circunstancias, el contenido de las proteínas GLUT-4 refleja la capacidad del
músculo esquelético de llevar a cabo el transporte de glucosa (10, 29, 30). Los
niveles de proteínas para la LPL y GLUT-4, en el presente estudio, son
probablemente elevados debido a los niveles incrementados de mensajes. Estudios
anteriores de nuestro laboratorio usando humanos demostraron que un incremento
en el ARNm de la LPL del músculo esquelético precede a un incremento en la
proteína LPL después del ejercicio (32). Estudios anteriores de nuestro
laboratorio usando roedores demostraron que el ejercicio induce al ARNm de los
GLUT-4 y a la proteína GLUT-4 (29). Otros han demostrado un incremento en la
transcripción de los GLUT-4 con el ejercicio (26). De este modo, es probable que
el ejercicio active una ruta de señalización transcripcional independientemente
de los receptores adrenérgicos para incrementar las proteínas LPL y GLUT-4. Un
asunto crítico es la naturaleza de la ruta de señalización que modula la
activación de la transcripción por medio del ejercicio.
La AMPK, activada por la depleción de energía en el músculo, es probable que
este involucrada en la inducción de genes que responden al ejercicio. Una
evidencia creciente implica a esta quinasa en la translocación de los GLUT-4 (9,
20), y datos recientes indican que la AMPK induce la expresión de los GLUT-4 y
la hexoquinasa (11). Sin embargo, los mediadores corriente abajo de la AMPK son
desconocidos. La vía de las proteín quinasas activadas por mitógenos puede estar
involucrada. La contracción muscular es un potente activador de esta vía
metabólica (1). Las proteín quinasas activadas por mitógenos pueden ser
responsables del incremento de la transcripción de los genes inmediatos en el
músculo esquelético después del ejercicio (34).
La señalización por el receptor insulínico también puede estar involucrada en
las respuestas al ejercicio. La contracción del músculo esquelético tiene
notables efectos metabólicos en la ausencia de insulina (28). De manera
consistente con este concepto, el ejercicio incrementa el transporte de glucosa
en el músculo esquelético de ratas sin receptores insulínicos musculares
específicos (37). Sin embargo, la insulina potencia el efecto del ejercicio en
estos ratones sin receptores insulínicos en el músculo esquelético, sugiriendo
que quizás receptores insulínicos en lugares distintos de los miocitos o que la
interacción de la insulina con otros receptores, pueden afectar las respuestas
al ejercicio. En el presente estudio, el bloqueo de los receptores adrenérgicos
estuvo asociado con menores niveles plasmáticos de insulina durante el ejercicio
(Figura 4 A). La señalización por medio de los receptores adrenérgicos tiene
efectos complejos sobre la secreción y acción de la insulina (38). Debido a que
fueron observados menores niveles de insulina sin diferencias en la glucosa
plasmática (Figura 4 B), el bloqueo de los receptores adrenérgicos puede
aumentar modestamente la señalización de la insulina durante el ejercicio, al
menos bajo las condiciones de este experimento.
En conclusión, una sola serie de ejercicio incrementa el contenido de las
proteínas LPL y GLUT-4 del músculo esquelético humano en el marco de ambos,
bloqueo α- y β- adrenérgico. La contracción muscular en si misma, actuando
quizás en respuesta a la depleción de las reservas de fosfatos de alta energía,
parece mediar la adquisición de combustible en el músculo.
Agradecimientos: Apreciamos el compromiso de los sujetos de nuestro estudio.
Nota: Este trabajo fue apoyado por el National Institute of Health (NIH), Becas AG-14658,
HL-58427, y DK-53198; por el Washington University General Clinical Research
Center (MO1 RR-00036); por el Washington University Diabetes Research and
Training Center (DK-20579). J. S. Greiwe fue apoyado por el NIH Institutional
National Research Service Award AG-0078.
Dirección para pedido de reimpresiones y otras correspondencias: C. F. Semenkovich, Washington Univ. School of Medicine, 660 S. Euclid Ave., Box 8046,
St. Louis, MO 63110 (E-mail [email protected]).
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