Eric Goulet1, Pierre Gauthier1, Susan Labrecque2 y Donald Royer1
Resumen
INTRODUCCIÓN
Se ha demostrado que comparativamente a la ingesta de poco fluido (≤50% de la
tasa de sudoración) o a la ausencia de la ingesta del mismo, durante el
ejercicio prolongado de moderada intensidad, la ingesta de fluido a una tasa muy
cercana a la tasa de sudoración reduce la temperatura central (1-3) y la
frecuencia cardiaca (1-3) aún en climas cálidos y termoneutros. Para una
significancia práctica se ha demostrado, en temperaturas cálidas, que la
deshidratación tan baja como del 1.8% del BW perjudica el rendimiento durante
una prueba de ciclismo por tiempo de alta intensidad (~85% VO2máx)
(4) y disminuye el tiempo de ciclismo hasta el agotamiento al 90% del VO2 pico
(5).
Durante el ejercicio, las tasas de sudoración en ambientes de 20-32 °C pueden
igualar o exceder 1 L/h (2-4) cuando, paradójicamente, las tasas de ingesta de
fluido de la mayoría de los atletas de resistencia en esas circunstancias son
raramente superiores a 500 ml/H (6). Consecuentemente, debido a que las tasas de
sudoración son superiores al consumo de fluidos, los atletas desarrollan
deshidratación durante el ejercicio prolongado. Por lo tanto, cualquier
estrategia de hidratación cuyo objetivo fuera atenuar, retrasar o aún eliminar
el efecto de la deshidratación durante el ejercicio debería recibir serias
consideraciones. Una de estas estrategias es la hiperhidratación con agua antes
del ejercicio. De hecho, se ha reportado que la hiperhidratación con agua en
comparación con comenzar el ejercicio euhidratado reduce la temperatura central
(7,8) y la frecuencia cardiaca (8,9) durante series sucesivas de ejercicio en
las cuales no se proveyó fluido. Del mismo modo Moroff y Bass (10) han
demostrado que, comparando a la euhidratación preejercicio con la rehidratación
(1.200mL) durante una caminata de 90 minutos en el calor, la hiperhidratación
con agua con rehidratación incrementó la tasa de sudoración y disminuyó la
temperatura rectal y la frecuencia cardiaca.
Sin embargo, la eficacia de la hiperhidratación con agua en el incremento del TBW es limitada debido a que los riñones son extremadamente rápidos para
liberarse rápidamente de cualquier fluido ingerido en exceso. Un método para
disminuir la excreción de orina y, por ello prolongar el estado de
hiperhidratación, es agregar glicerol al fluido ingerido durante la
hiperhidratación. En efecto, comparativamente a la PH, se ha demostrado que la
GH incrementa el TBW en mas de 250-660 mL (11-16) después de 2-2.5 horas, cuando
han sido ingeridos juntos 21-26 ml/kg BW de fluido con 0.9-1.5 g de glicerol/kg
BW. Por lo tanto, comparativamente a la PH, se ha demostrado que la GH reduce la
frecuencia cardiaca (15) y la temperatura rectal (13), incrementa la tasa de
sudoración (13), y mejora la capacidad de ejercicio (12-15).
Para nuestro conocimiento, ningún estudio ha examinado los efectos de la GH
en atletas altamente entrenados durante un ejercicio de ciclismo prolongado que
es conducido en un clima termoneutro (25° C) y que es inmediatamente seguido por
una evaluación de rendimiento en resistencia hasta el agotamiento. Por ello este
estudio tiene tres objetivos: 1) Determinar si la GH comparativamente a la PH,
puede incrementar el TBW antes del ejercicio. 2) Determinar si la GH puede
mejorar las funciones termorregulatorias (tasa de sudoración y temperatura
rectal) y cardiovasculares (frecuencia cardiaca) durante dos horas de ejercicio
de ciclismo al 65% del VO2 máx. 3) Evaluar si la GH puede mejorar el rendimiento
de resistencia. Fue hipotetizado que la GH puede incrementar el TBW, disminuir
la temperatura rectal, incrementar el rendimiento de resistencia, pero que no
poseía efecto sobre la tasa de sudoración y la frecuencia cardiaca. Los
resultados de este estudio de caso pueden ayudar a determinar si se justifica
conducir mas estudios sobre la GH en atletas altamente entrenados cuando
realizan ejercicios en un clima termoneutral.
MÉTODOS
Sujetos e Informe de Consentimiento
Un triatleta altamente entrenado participó voluntariamente del estudio y no
fue compensado con dinero. Su edad, masa corporal (BW), área de superficie
corporal, potencia pico de sálida (PPO), porcentaje de VO2 máx correspondiente
al umbral ventilatorio 2, y VO2 máx fueron : 27 años, 72.15 kg, 1.85 m2, 400 watts, 85% VO2 máx, y 4.6 lts/min respectivamente. Durante las 16 semanas
previas a este estudio, el sujeto dedicó un promedio de 25 horas/semanas a su
entrenamiento. En el año 2000, su volumen de entrenamiento expresado como un
número anual total de km/deporte, fue 800, 8000, y 2200 km de natación, ciclismo
y carrera, respectivamente. El mejor tiempo personal para un triatlón olímpico
(1.5 km de natación, 40 km de bicicleta, y de 10 km de carrera) fue 1:49:44 (hs:min:seg).
En comparación, el campeonato del mundo de triatlón del 2001 fue ganado con un
tiempo de 1:48:01. Antes de tomar parte de este estudio, el sujeto completó un
cuestionario sobre la historia de su salud para protegerlo de condiciones de
salud y médicas que podrían contraindicar cualquier tipo de evaluación de
ejercicio. Posteriormente se le explicó al sujeto la totalidad y los riesgos de
los procedimientos, y posteriormente el sujeto decidió participar y firmo un
informe de consentimiento por escrito. El protocolo experimental fue aprobado
por el Comité Local de Investigación y Ética de la Faculté d’education physique
et sportive of the Université de Sherbrooke.
Evaluaciones Preliminares
Una semana antes de la primer prueba el sujeto paso por una medición de VO2
máx, VT2 , y PPO en un ciclo ergómetro, de velocidad independiente, controlado
por una computadora (Ergoline ER 900, Jeager, Europe) que fue modificado con un
manubrio de carretera, el asiento del sujeto y pedales con punteras. Para este
propósito, se utilizó una evaluación continua y graduada. El sujeto entro en
calor en el ergómetro pedaleando por 5 minutos a una carga de 75-100 Watts. Lo
que fue seguido por un pequeño periodo de descanso (~1 min), posteriormente el
sujeto comenzó a pedalear con una carga de 100 Watts, durante 2 minutos. Después
la carga fue incrementada gradualmente a razón de 30 Watt/ min. La evaluación
finalizó cuando el sujeto declaró agotamiento o al momento exacto cuando la
frecuencia de pedaleo cayo a 59 rev/min. Durante la evaluación el sujeto llevó
una máscara hermética aérea bucal (Hans Rudolph, USA) sobre la cual fue
conectado un censor de volumen digital triple V. El triple V fue conectado a un
analizador de gases Oxycon Pro (Jager, Europe) que fue calibrado 30 minutos
antes del comienzo de la evaluación con concentraciones conocidas de gases. El
sistema Oxycon fue conectado a una computadora convencional de alto rendimiento
y los cálculos (promediados a intervalos de 15”) para VO2, VE/ VO2, VE/ VCO2,
PETCO2 y RER, fueron realizados a través del sofware Intellisupport provisto por
el sistema. La obtención del VO2 fue validada cuando al menos dos de los
siguientes criterios fueron encontrados: 1) una meseta en el VO2 a pesar de un
incremento en la carga de trabajo, 2) un RER igual ≥1.1, y 3) la obtención de al
menos el 90% de la frecuencia cardiaca máxima predecida por la edad (220-edad).
El VO2 máx fue definido como el máximo valor de VO2 obtenido durante la
evaluación. El VT2 fue determinado usando el criterio de un incremento en VE/
VO2 y VE/ VCO2 y una caída en PETCO2 (17). Para la evaluación de VO2 máx, la PPO
fue definida como la última potencia de salida que fue mantenida por más de 30
segundos.
Evaluación de Familiarización
Aproximadamente 15 minutos después de haber completado la evaluación de VO2
máx, el sujeto experimentó una prueba de familiarización que consistió de 45
minutos de ciclismo al ~65% del VO2 máx individual. El objetivo de esta prueba
de familiarización fue determinar y confirmar la carga de trabajo a ser empleada
durante la evaluación (o sea, aquella que responda al 65% del VO2 máx.) y para
familiarizar al sujeto con el equipamiento y los procedimientos utilizados en
este estudio. La evaluación de VO2 máx. sirvió para familiarizar al sujeto con
la evaluación de rendimiento de resistencia. El sujeto ha pasado por varias
ocasiones previas realizando evaluaciones graduadas, hasta el agotamiento
similares a la evaluación de rendimiento de resistencia empleada en este
estudio. En las últimas cuatro semanas antes de su primera prueba el sujeto
completó 5 recorridos en bicicleta iguales a, o mayores a, 2 horas. Por ello,
los efectos del entrenamiento y el aprendizaje, resultantes de la ejecución de
la primera prueba (o sea 2 horas de ciclismo y la evaluación de rendimiento de
resistencia) fueron anticipados para que sean insignificantes y, por ello,
tengan una pequeña influencia sobre los resultados de la segunda prueba.
Protocolo Pre Experimenal
Durante el período del estudio el sujeto continuó con su entrenamiento usual.
El se abstuvo de cualquier actividad física el día previo a ambas pruebas.
Además, el sujeto se abstuvo del entrenamiento de fuerza por los tres días
previos a ambas pruebas. Por las últimas 24 y 48 horas previas a la primera
prueba, el sujeto tomo nota del fluido y de la dieta consumida, respectivamente.
Posteriormente, el sujeto replicó esas notas antes de la segunda prueba. El día
previo a cada prueba el sujeto se abstuvo de consumir sustancias diuréticas como
alcohol, te, café, y chocolate. En el día de cada prueba el sujeto se reportó al
laboratorio 90 minutos después de haber tomado 500 mL de agua y comido una barra
energética (~200 kcals). El consumo de la barra energética y la ingesta de agua
fueron respectivamente designados para incrementar suficientemente el nivel de
energía previo a los ejercicios de ciclismo e igualar la hidratación antes de
los periodos de hiperhidratación
Prueba Experimental
Una semana luego de la prueba de familiarización, el sujeto volvió al
laboratorio a la misma hora del día. El laboratorio fue constantemente mantenido
a 25° C, 38-42% de humedad relativa. Inmediatamente después de su arribo, el
sujeto vació su vejiga y posteriormente fue pesado desnudo con un intervalo de
precisión de 50 gramos. Posteriormente, para determinar cualquier posible efecto
colateral asociado con la ingesta de las soluciones de agua y glicerol y
placebo, el sujeto evaluó sobre una escala de 1 (nada) a 5 (extremo) diferentes
síntomas (hinchazón abdominal, calambres, nausea, dolor de cabeza y vértigo).
Posteriormente comenzó el periodo de hiperhidratación. El protocolo de
hiperhidratación utilizado durante la GH y la PH es mostrado en la Tabla 1. A 0,
40, 80 min el sujeto ingirió la solución de glicerol o placebo, las que
consistieron en 20 gramos de glicerol (TwinLab, USA) mezcladas con 433 mL de una
bebida con aspartamo diluido (Crisal Light USA), y 433 mL de una bebida con
aspartamo diluido, respectivamente. A 20 y 60 minutos el ingirió 289 mL de agua
destilada. El glicerol (servido como una solución de 6.6%) y los fluidos fueron
administrados en dosis divididas con la esperanza de minimizar la incidencia de
efectos colaterales. Entregando el glicerol como una solución de 6% cada 40
minutos nosotros hipotetizamos que se podría disminuir/eliminar la posibilidad
de que el sujeto desarrolle nausea, dolor de cabeza o vértigo. Similarmente,
administrando pequeñas dosis de fluido cada 20 minutos nosotros teorizamos que
se podría eliminar la posibilidad de que el sujeto desarrolle hinchazón
abdominal o calambres. Las soluciones de glicerol y placebo fueron dadas en un
diseño doble ciego al azar. Ambas soluciones de placebo y glicerol fueron
servidas a 4°C y tuvieron el mismo sabor, color y textura.

Tabla 1. Regímenes de Hiperhidratación.
El agua destilada fue servida a la temperatura de la habitación, que es de
25°C. Inmediatamente después de haber ingerido las soluciones de glicerol y
placebo, el sujeto se enjuagó la boca con 50-100 mL de agua de grifo (37°C), que
fue posteriormente escupida dentro de un recipiente. El objeto de este
procedimiento fue remover cualquier posible residuo de glicerol. El sujeto
estuvo imposibilitado de diferenciar entre las dos soluciones de
hiperhidratación.
Para determinar los cambios en el TBW a lo largo del tiempo durante los
periodos de hiperhidratación, el sujeto, inmediatamente después de calificar los
efectos colaterales, orinó en un recipiente graduado para orina a los 18, 38,
58, 78, y 110 min. Los cambios en el TBW fueron computados a través de la
substracción del volumen acumulado de orina producida, y del volumen acumulado
de fluido ingerido. Se asumió que la pérdida imperceptible de agua fue similar
entre tratamientos. A los 111 minutos se tomó el BW desnudo. Después, en el
minuto 7 siguiente, el sujeto se vistió y fue instrumentado con una sonda rectal
para la determinación de la temperatura rectal y un electrodo para la
determinación de la frecuencia cardiaca, fueron tomadas la tasa de esfuerzo
percibido (Escala de Borgh, escala de 20 puntos, 6: muy, muy liviano, 20: muy,
muy pesado), percepción de sed ( escala de 11 punto, 1:nada; 11: extrema) e
incomodidad abdominal (escala de 5 puntos, 1: nada; 5 ; extrema).
Las 2 horas de ejercicio de ciclismo empezaron exactamente 129 min después
del comienzo de los periodos de hiperhidratación. Para asegurar una intensidad
similar de ejercicio entre tratamientos, el VO2 fue monitoreado continuamente
durante los primeros 15 minutos de las dos series de ejercicio. Y si es
necesario, la carga de trabajo fue ajustada para provocar el consumo de oxígeno
deseado. A través del ejercicio el sujeto mantuvo su frecuencia de pedaleo entre
80-90 rev/ min. Un ventilador colocado enfrente de la bicicleta hacía circular
aire a baja velocidad. Fueron tomadas mediciones del esfuerzo percibido,
percepción de sed e incomodidad abdominal a los 18, 38, 58, 78, 98 y 118
minutos, seguidas de la medición de la frecuencia cardiaca y la temperatura
rectal 2 minutos mas tarde. Cada 20 minutos, y hasta los 100 minutos, el sujeto
ingirió 166 mL de una bebida deportiva (Gatored USA) concentrada al 6%, que fue
dada a 25° C para minimizar su efecto refrescante. Tal volumen de fluido (o sea
500 ml/h) fue específicamente seleccionado para mostrar el reflejo de la tasa de
ingesta de fluido de la mayoría de los atletas de resistencia durante el
ejercicio (6). El sujeto fue libre de parar en cualquier momento durante el
ejercicio para orinar, excepto cuando la colección de orina estuvo dentro de los
próximos 10 min.
Inmediatamente después del ejercicio de ciclismo, el sujeto orinó, se sacó su
short de ciclismo y zapatillas, se secó el sudor con una toalla y fue pesado
desnudo. Después el se volvió a colocar sus shorts y zapatillas de ciclismo
subió a la bicicleta y descansó calmadamente sobre ella por 1 minuto. Al final
de este periodo de descanso fueron tomadas una medición de temperatura rectal y
de frecuencia cardiaca. El tiempo transcurrido entre el final del ejercicio de
ciclismo y el comienzo de la evaluación de resistencia fue de 5 minutos. El
sujeto comenzó la evaluación de rendimiento en resistencia con la carga
previamente empleada durante las 2 horas de ejercicio de ciclismo más 25 Watts.
La carga se incrementó subsecuentemente por 25 Watts cada 3 minutos antes que el
sujeto acusara el agotamiento completo o en el momento exacto que en que su
frecuencia de pedaleo cayera a 59 rev/min. La temperatura rectal y la frecuencia
cardiaca fueron medidas al final de cada plateau y al final de la evaluación. No
se le permitió al sujeto pararse sobre los pedales. El fue alentado de manera
similar durante ambas evaluaciones y fue hecho consciente del tiempo
transcurrido. El tiempo fue tomado al momento exacto que el paró la evaluación.
Para el rendimiento de esta serie, fue computada la PPO, utilizando la siguiente
fórmula: última serie completada enteramente durante los 3 minutos + ((tiempo
total [s] en la última carga de trabajo que no fue enteramente completada/180 s)
x Watts). El sujeto después tomó un período de 3-10 minutos de vuelta a la calma
después del cual le fue sustraido todo el equipamiento experimental.
Medición de la Temperatura Rectal
Inmediatamente después de los períodos de hiperhidratación, el sujeto insertó
una sonda rectal (YSI USA) 15-cm mas allá de su esfínter anal con la ayuda de un
lubricante soluble en agua (HR Lubricant Jelly, USA). El sitio correcto de la
sonda fue verificado cada 20 minutos durante el ejercicio. El tele-termómetro
fue ajustado a la línea roja antes de cada prueba para asegurar la confiabilidad
de las mediciones.
Medición de Frecuencia Cardiaca
La frecuencia cardiaca fue medida usando muestras cada 5 segundos en tiempo
real utilizando una unidad de interface computarizada (Polar Adventage, USA).
Para facilitar la señal de conductividad, un gel con electrolitos (Signa Gel,
Parker Laboratories, USA) fue aplicado sobre el electrodo antes de la
instalación.
Medición de la tasa de Sudoración
La tasa de sudoración fue calculada utilizando la siguiente fórmula: ((BW
antes del ejercicio – BW después del ejercicio [vejiga vacía] + volumen total
del fluido consumido durante el ejercicio) – cualquier orina pérdida durante el
ejercicio). No se realizaron correcciones sobre la pérdida de agua imperceptible
y la pérdida asociada al intercambio respiratorio de O2 y CO2, y se asumió todas
fueron idénticas entre tratamientos.
RESULTADOS
Periodo de Hiperhidratación
El BW inicial similar (PH: 72.9; GH: 72.85 kg) indica que el sujeto comenzó
el periodo de hiperhidratación con similar estado de hidratación. Durante ambos
tratamientos de hiperhidratación el sujeto ingirió 1.875 mL de fluido. La figura
1 presenta los cambios en TBW y los volúmenes de orina producidas durante GH y
PH.

Figura 1. Cambios en el agua corporal total (abajo) y volúmenes urinarios
producidos (arriba) a través del tiempo (min) durante la hiperhidratación con
placebo (cículos azules) con glicerol (cuadrados rojos).
Como se esperaba, ambos PH y GH produjeron un estado de hiperhidratación
previo al comienzo del ejercicio de ciclismo. En ambos tratamientos el TBW se
incrementó en una cantidad similar antes de los 40 minutos. Con la PH el TBW
llegó a un pico a los 60 minutos después del cual decreció constantemente para
alcanzar un valor final a los 110 min de 453 mL., comparado con un pico de 1.486
mL con la GH. Por ello, comparado a la PH, la adición de glicerol a la bebida de
aspartamo diluido incrementó el TBW en 1.033 mL adicionales. Con la PH, el
volumen de orina se incrementó constantemente durante el tiempo para alcanzar un
valor pico a los 110 min de 625 mL, para un volumen acumulado 1.422 mL. En
contraste, los volúmenes de orina con la GH permanecieron similares (dentro de
28-56 mL) a 80 min., alcanzando un valor pico a los 110 min. de 230 mL para un
volumen acumulado de 389 mL. Es importancia práctica que en ningún momento de
ambos tratamientos el sujeto reportó hinchazón abdominal, calambres, dolor de
cabeza o nausea.
Ejercicio de Ciclismo
En ambos tratamientos el sujeto se ejercitó a una tasa de trabajo de 210
Watts, la cual requirió un VO2 de 3,070 mL/min, correspondiente al 66.8% del VO2
máx. En ambos tratamientos el sujeto ingirió 830 mL de Gatorade. Las mediciones
de frecuencia cardiaca y temperatura rectal medidas durante el descanso,
inmediatamente previo a realizar el ejercicio de ciclismo, y durante el
ejercicio, son mostrados cada 20 minutos en la figura 2. La frecuencia cardiaca
al comienzo del ejercicio con GH, fue menor con un valor de 51 lat./min
comparada a 58 lat./min con PH. De 0 a 20 minutos, la frecuencia cardiaca se
incrementó a 117 b/m en ambos tratamientos y después se incrementaron lentamente
hasta alcanzar un valor final de 125 y 123 b/m con PH y GH, respectivamente.
El sujeto comenzó ambos ejercicios de ciclismo con una temperatura rectal
similar (PH: 36.35; GH: 36.3° C). Con PH, la temperatura rectal se incrementó
rápidamente hasta 37.2 °C a los 20 min y posteriormente se incrementó
constantemente durante el tiempo hasta alcanzar un valor final de 37.85°C . Con
GH, la temperatura rectal se incrementó rápidamente a 37.4° C a los 60 minutos,
después de ese tiempo se estabilizó en una valor final de 37.43 °C.
La tasa de sudoración total con PH y GH fue de 2.040 mL (17 mL/min) y 2.000
mL (16.7 mL/min), respectivamente. Durante el ejercicio de ciclismo, el volumen
de orina con PH y GH fue de 613 mL (5.1 mL/min) y 310 mL (2.6 mL/min),
respectivamente. Acorde a tener en cuenta la cantidad de fluido ingerido durante
el ejercicio y la diferencia entre tratamientos en 1) retención de fluido
durante el ejercicio; 2) tasa de sudoración; 3) volumen de orina producida
durante el ejercicio, el sujeto finalizó el tratamiento GH con mas de 1.375 mL
de fluido, comparado con el tratamiento PH. Por ello, el sujeto terminó el
tratamiento con GH euhidratado. En contraste el terminó el tratamiento PH
deshidratado por el 2% de su peso corporal. En ningún momento específico
percibió sed y los valores del esfuerzo percibido no variaron entre
tratamientos. Adicionalmente en ningún tiempo específico el sujeto reportó
incomodidad estomacal.

Figura 2. Valores de frecuencia cardiaca (arriba) y temperatura rectal (abajo) a
intervalos de 20 minutos durante el ejercicio de hiperhidratación con placebo
(círculos azules) y glicerol (cuadrados rojos).
Evaluación de Rendimiento en Resistencia
Comparativamente a la PH, el tiempo hasta el agotamiento fue mayor con la GH
(PH: 15.47; GH: 19.36 min). Consecuentemente, la PPO fue mayor con la GH con un
valor de 373 Watts, comparativamente a 342 Watts con la PH.
En los 5 minutos que separaron el final de los ejercicios de ciclismo del
comienzo de la evaluación de rendimiento en resistencia, la frecuencia cardiaca
con PH y GH declinó en 53 y 47 b/min, respectivamente. Por ello al comienzo de
la evaluación, la frecuencia cardiaca fue 4 lat./min menor con PH que con GH. La
frecuencia cardiaca máxima fue idéntica entre tratamientos con un valor de 170
b/min. Desde final de los ejercicios de ciclismo al comienzo de las evaluaciones
de rendimiento en resistencia la temperatura rectal con PH y GH disminuyó desde
37.85 a 37.45°C y 37.43 a 37.25°C, respectivamente. Durante la evaluación de
rendimiento en resistencia, la tasa de incremento de la temperatura rectal con
PH fue de 0.85°C para un valor final al agotamiento de 38.3°C, mientras que con
GH fue de 0.75°C para un valor final de 38°C. De este modo, aun cuando el tiempo
hasta el agotamiento fue incrementado por 24% con GH, el sujeto terminó este
tratamiento con una temperatura rectal menor.
DISCUSIÓN
En el presente estudio fue observado que comparativamente a la PH, la GH
incrementó el TBW en 1.033 mL adicionales (14.3 mL/kg BW) durante un periodo de
2 hs. De hecho, Freund y cols. (11), Hitcins y cols. (12), Riedesel y cols (16)
y Montener y cols. (14) han reportado que la GH comparativamente a la PH,
incremento el TBW durante un periodo de dos horas en ~250, 500, 275 y 600 mL,
respectivamente. Sin embargo debe ser destacado que existieron importantes
diferencias metodológicas entre estos estudios y el nuestro. De hecho los
primeros tres estudios (11, 12, 16) administraron el fluido (21-22 mL/kg BW) y
glicerol (0.9 g/kg BW) dentro de los 30-40’ del protocolo de hiperhidratación.
Montener y cols. (14) administraron 1 gr de glicerol/kg BW como una solución de
20% al minuto 0 y 0.29 gr de glicerol/kg BW como una solución de 4 % al minuto
60, con el resto del fluido (5 mL/kg BW de agua) administrado a 30, 90 y 120
min. En el presente estudio, nosotros administramos 26 mL/kg BW de fluido con
1.2 g de glicerol/kg BW. El glicerol (0.4 g/kg BW) fue ingerido como una
solución de 6.6% a 0, 40, 80 min, con el resto del fluido (4 ml/kg BW/min de
agua destilada) ingerida a 20 y 60 min. Evidentemente, cualquier comparación con
los estudios anteriores son dificultosas, como los resultados de los reportes la
retención de fluidos son medias de un grupo de sujetos, no resultados
individuales. Sin embargo, Lyons y cols. (13) reportaron resultados individuales
de una retención adicional de fluido provisto con GH (comparado con PH), y el
mayor valor obtenido por un sujeto (#4) fue de 750 mL, con una media (6 sujetos)
de 520 mL. En este estudio, el glicerol (1g/kg BW) y fluido (24.4 mL/Kg BW)
fueron ingeridos en el minuto 0 y las mediciones de la retención de fluidos
fueron tomadas después de 2.5 horas. Como el protocolo de hiperhidratación con
glicerol utilizado en el presente estudio produjo, comparado con la ingesta de
la bebida de agua sola con aspartamo diluido, una mayor retención de fluido sin
la producción de ningún efecto colateral, su uso puede ser alentado. Sin
embargo, para validar nuestros resultados se requieren estudios adicionales que
utilicen un protocolo de hiperhidratación idéntico al usado en el presente
estudio.
Un importante hallazgo de este estudio es que comparativamente a la PH, la
producción de orina durante el ejercicio de ciclismo con GH fue disminuida en
300 mL, mas allá del hecho que el sujeto comenzara este tratamiento con 1.033 mL
de TBW adicional. Por ello, en el presente estudio, aparentemente el efecto
antidiurético del glicerol duró hasta el final del ejercicio de ciclismo. La
observación de una disminución en la excreción de orina durante el ejercicio con
GH puede oponerse con las observaciones de Montner y cols. (15) y Latzka y cols.
(18) quienes reportaron que la GH, comparado a la PH, no redujo la producción de
orina durante el ejercicio. Pragmáticamente, el hecho de que la GH disminuyera
la producción de orina durante el ejercicio mas que la PH puede implicar que
esta estrategia puede reducir la influencia de tener que parar para orinar
durante el ejercicio, lo cual es especialmente importante para los atletas que
buscan un alto rendimiento.
Mas allá del hecho que la GH permitiera a los sujetos empezar el ejercicio de
ciclismo con un mayor reservorio de agua, se observó que esto no tuvo efecto
substancial sobre la frecuencia cardiaca y la tasa de sudoración. Otros también
han demostrado que la frecuencia cardiaca (12, 13, 18) no era afectada por la GH.
Sin embargo, no todos los estudios están de acuerdo con estos hallazgos. En
efecto, en comparación a la PH, Montener y cols. (15) demostraron que la GH
disminuyó significativamente la frecuencia cardiaca en 2.8 y 4.4 lat./min en el
estudio 1 y 2 respectivamente. En el primer estudio, la GH incrementó el TBW en
660 mL antes del ejercicio, mientras que en el segundo estudio, el TBW fue
incrementada en una cantidad similar en ambos tratamientos. Lyons y cols. (13)
demostraron que la GH incrementó la tasa de sudoración durante 90 minutos de
carrera al 60% del VO2 máx., conducida en el calor. En este estudio la GH
incrementó el TBW en 520 mL antes del ejercicio. Desafortunadamente, ninguno de
estos estudios midió sistemáticamente los cambios en el volumen plasmático
durante el ejercicio. Sin embargo, los valores de hemoglobina y hematocrito no
revelaron diferencias significativas entre los tratamientos de glicerol y
placebo. Comparativamente a la PH, se ha demostrado que la GH no incrementa
significativamente el volumen de plasma durante el descanso y el ejercicio (11,
12, 18). De acuerdo con Latzka y cols. (19), la hiperhidratación ya sea con agua
o con glicerol pueden promover la expansión del plasma que es proporcional al
incremento en el TBW x 7.5% (el porcentaje de TBW en el plasma).
Consecuentemente, si la GH, comparativamente a la PH, fuera a incrementar el TBW
en 500-600 mL, en un individuo, posteriormente su volumen plasmático podría solo
incrementarse en aproximadamente 38-49 mL. Esta pequeña diferencia de volumen
entre tratamientos esta probablemente fuera de la resolución de alcance de
medición (11). Nose y cols. (20) en 1990 examinó lo efectos de la expansión del
volumen plasmático durante 50 min de ejercicio de ciclismo al 60% del VO2máx en
un clima termoneutro (22°C) y caluroso (30°C). Un tratamiento sin infusión fue
comparado, con la infusión de una solución de 0.9% de NaCl a una tasa de 0.29 mL/kg
BW/min. Comparado al tratamiento control, el tratamiento de infusión elevó el
volumen plasmático en ~ 8% (280 mL) al final del ejercicio, lo cual
interesantemente, no tuvo efecto sobre la frecuencia cardiaca en el clima
termoneutro y sobre la tasa de sudoración sobre ambos climas. Por consiguiente,
aunque es posible, es poco probable que un incremento en el volumen plasmático
de una magnitud de 38-49 mL pudiera justificar una disminución de la frecuencia
cardiaca y un incremento en la tasa de sudoración observada en el estudio de
Montner y cols. (15) y Lyons y cols. (13), respectivamente.
Comparativamente a la PH, la temperatura rectal al final del ejercicio de
ciclismo con GH fue disminuida en 0.42°C. Concomitantemente, el sujeto mantuvo
la euhidratación con GH, pero con la PH estuvo deshidratado en un 2% de su BW.
Sawaka y Coyle (21) reportaron que la magnitud del incremento en la temperatura
central durante el ejercicio varía de 0.1-0.23°C para cada porcentaje de BW que
se pierde por debajo de la euhidratación, lo cual concuerda con la deferencia en
la temperatura rectal observada entre GH y PH (2% x 0.21 °C: 0.42 °C). Así, en
el presente estudio, la GH demostró una reducción mayor que la PH en la
temperatura central debido a que mantuvo un mejor estado de hidratación. Al
final de los ejercicios de ciclismo, la tasa de sudoración total fue similar en
ambos tratamientos. Sin embargo, como la temperatura rectal fue mayor con la PH
en comparación a la GH, la tasa de sudoración a una temperatura rectal dada fue
menor con la PH. Se ha demostrado que la deshidratación reduce la habilidad para
disipar calor debido a que incrementa la osmolaridad del plasma, lo cual reduce
el flujo sanguíneo a la piel (22). Comparativamente a la PH, la GH ha demostrado
que incrementa la osmolaridad en más de 10 mOsmol/kg durante el ejercicio (18).
Sin embargo, como el glicerol puede penetrar en las células osmosensitivas, no
se espero que el incremento en la osmolaridad resultante de la ingesta de
glicerol, alterara el control de la termorregulación (18). Lyons y cols. (13)
son los únicos que encontraron menores (-0.7°C) temperaturas rectales con GH,
comparada con PH. Sin embargo un resultado similar es difícil de explicar ya que
la diferencia en deshidratación entre tratamientos al final del ejercicio fue
del orden de solo 0.24% del BW (placebo: 0.3%; glicerol: 0.056% del BW).
En comparación con la PH, se observó que la GH incremento el rendimiento en
resistencia en un 24%. Estos resultados están de acuerdo con aquellos otros
estudios, que reportaron que la GH estuvo asociada con un incremento en el
tiempo de una prueba de rendimiento (12) y en el tiempo hasta el agotamiento
(15). Sin embargo, ninguno de estos estudios fue capaz de identificar el
mecanismo exacto a través del cual la GH mejora las capacidades del ejercicio:
no fue encontrado ningún cambio en ninguna variable en particular que pueda
explicar la conexión entre las respuestas de retención de fluido y el incremento
en las capacidades de ejercicio. Interesantemente, en el segundo estudio de
Montner y cols (15), la GH no ayudó a incrementar la retención de fluido
comparativamente a la PH, pero el tiempo hasta el agotamiento no fue nunca
incrementado en un 24% con este tratamiento. Por lo tanto sería tentador sugerir
que el uso de glicerol como un substrato energético pudo haber contribuido al
incremento en la capacidad de ejercicio observada en estos estudios. Respecto a
ello, Scotto y cols. (23) han reportado recientemente que durante 2 horas de
ejercicio de ciclismo conducido al 68% del VO2máx, la tasa exógena de oxidación
de glicerol después de la ingesta de 1 gr de glicerol/kg BW fue de 0.15 gr/min.
Se estimó que esta cantidad de oxidación de glicerol contribuyó al 7% de la
energía producida. Los autores concluyeron que “no hay justificación para
promover la ingesta de glicerol como un suplemento energético”. Otros (24, 25)
han concluido que después de la ingesta de 1 g de glicerol/kg BW la oxidación de
glicerol exógeno pudo contribuir a un máximo de 5 (25) y 8% (24) de la energía
producida, lo cual ha sido demostrado como insuficiente para incrementar la
capacidad de ejercicio (24).
En el presente estudio, el incremento del rendimiento en resistencia con GH
comparado a PH estuvo asociado a un mejor estado de hidratación y a una
temperatura rectal reducida, ambas al principio y al final de la evaluación de
rendimiento de resistencia. Below y cols. (4) experimentaron con sujetos que
realizaron una prueba por tiempo (~10) inmediatamente después de haber pedaleado
por 50 minutos al 80% del VO2máx en un clima cálido. Durante los ejercicios de
ciclismo se les proveyó a los sujetos ya sea 1.300 o 200 mL de fluidos, los
cuales produjeron un estado de deshidratación de 0.5 y 1.8% del BW,
respectivamente. El rendimiento en la prueba por tiempo fue incrementado en la
prueba dónde la deshidratación fue minimizada y estuvo asociado con una
temperatura rectal reducida, ambas antes (0.21°C) y al final del (0.17°C) de la
prueba por tiempo. En comparación a mantener la euhidratación durante 1 h de
ejercicio de ciclismo al 70% del VO2 pico en el calor, Walsh y cols. (5)
demostraron que la deshidratación tan baja como de 1.8% del BW redujo el tiempo
hasta el agotamiento en un 36% durante una serie subsiguiente de ejercicio al
90% del VO2 pico. Sin embargo, el incremento en el tiempo hasta la fatiga no
estuvo asociado con una temperatura rectal reducida.
CONCLUSIÓN
En comparación a la PH, se observó que la GH incremento el TBW pre-ejercicio
en 1.033 mL y atenuó la pérdida de fluido a través de la orina durante el
ejercicio en un 100% (300mL). La adición de glicerol a la bebida le permitió al
sujeto terminar el ejercicio de ciclismo euhidratado comparado con el 2% de
deshidratación con PH. A pesar de este hecho, la tasa de sudoración, la
frecuencia cardiaca, y el esfuerzo percibido fueron similares entre tratamientos
después de dos horas de ciclismo. Sin embargo, al final del ejercicio de
ciclismo con GH, la temperatura rectal fue disminuida en un 0.42°C. Estos
resultados del estudio (menor deshidratación, disminución en la temperatura
rectal, e incremento del rendimiento en resistencia) sugiere que para aquellos
interesados en hiperhidratarse cuando se ejercitan en un ambiente de 25°C, la
adición de glicerol al fluido ingerido (6.6% solución de glicerol) podría ser
una buena opción, como un potente reductor de deshidratación, reduciendo de esa
manera los disturbios homeostáticos. Y como resultado de esto, la capacidad de
ejercicio se podría incrementar, así como la recuperación del ejercicio podría
ser acelerada/facilitada, lo cual es especialmente importante para atletas de
resistencia quienes realizan más de una sesión de entrenamiento por día.
Los resultados de la presente investigación alientan a realizar más estudios
sobre los efectos de la GH en atletas altamente entrenados en un clima
termoneutro. El próximo paso, utilizando un procedimiento de hiperhidratación
idéntico al utilizado en el presente estudio, debería ser el de utilizar
protocolos de ejercicio que podrían 1) imitar mejor a los eventos atléticos
reales y/o; 2) colocar mayor estress sobre los sistemas cardiovasculares y
termorregulatorios, y 3) medir el rendimiento en resistencia con pruebas por
tiempo, las cuales son más confiables que las evaluaciones hasta el agotamiento.
Por ejemplo, podría ser interesante determinar como la GH podría afectar las
funciones termorregulatorias y cardiovasculares y el rendimiento en resistencia
durante un duatlon simulado (5 km de carrera, 30 km de ciclismo, 5 km de
carrera). La deshidratación en atletas de elite al final de la carrera de
maratón, es alta (observación personal). Consecuentemente, seria relevante
determinar como puede o no la GH demostrar su beneficio durante tales
ejercicios. Para estos propósitos, se podría utilizar una prueba por tiempo, que
consista en recorrer 30-35 km.
Agradecimientos: Los autores quieren agradecer a Pierre Côté por su valorable asistencia
técnica en varias etapas de este estudio. Los agradecimientos son también para
el sujeto, quien para la ocasión del estudio, aceptó dejar su rutina de
entrenamiento.
Dirección para correpondencia: Eric Goulet, M.Sc., Faculté d’éducation
physique et sportive. Université de Sherbrooke, 2500 boulevard Université,
Québec, Canada, J1K 2R1; Phone: 1-819-823-1832; E-mail: [email protected]
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