Mark A Tarnopolsky1, M. Bosman2, J. R Macdonald2, D. Vandeputte2 y J. Martin2
1Department of Medicine, McMaster University, Hamilton, Ontario, Canadá.
2Department of Kinesiology, McMaster University, Hamilton, Ontario, Canada L8S 4K1.
Resumen
glucógeno muscular en respuesta a un incremento en el porcentaje de
carbohidratos (CHO) consumidos en la dieta (del 60 al 75% de la ingesta
energética total). La suplementación de CHO y CHO-proteínas (Pro) después del
ejercicio puede potenciar la resíntesis de glucógeno comparado con la ingesta de
placebo. Nosotros estudiamos los efectos de suplementos isoenergéticos de CHO y
CHO-Pro-Grasas sobre la resíntesis de glucógeno muscular en las primeras 4 hs
después del ejercicio de resistencia (90 min al 65% del pico de consumo de
oxígeno) en atletas entrenados en resistencia (hombres, n =8; mujeres evaluadas
en la mitad de la fase folicular, n= 8). Cada sujeto completó tres tratamientos
secuenciales separados por tres semanas; un suplemento fue provisto
inmediatamente y 1 h después del ejercicio: 1) CHO (0.75g/kg) + Pro (0.1 g/kg) +
Grasa (0.02 g/kg), 2) CHO (1g/kg), y 3) placebo (Pl; endulzante artificial). Se
les entregó a los sujetos una dieta empaquetada, isoenergética con la misma
concentración de proteínas, individualizada según su dieta habitual, para el día
anterior y el día de la evaluación. Durante el ejercicio, las mujeres oxidaron
más lípidos que los hombres (P <0.05). Ambos tratamientos con suplementos resultaron en una mayor concentración de glucosa e insulina después del ejercicio con respecto a Pl (P <0.01), sin diferencias entre sexos. Similarmente, ambos tratamientos resultaron en un incremento en la resíntesis de glucógeno (37.2 vs 24.6 mmol • kg de músculo seco−¹ • h−¹; CHO vs. CHO- Pro-Grasas, respectivamente) comparados con Pl (7.5 mmol • kg de músculo seco−¹ • h−¹; P <0.001) sin diferencias entre sexos. Nosotros concluimos que los suplementos nutricionales de CHO y CHO-Pro-Grasa pueden incrementar la resíntesis de glucógeno en mayor grado que el Pl para hombres y mujeres.
INTRODUCCIÓN
El tiempo de la provisión de nutrientes después del ejercicio se ha
convertido en un tema popular en los años recientes (3, 11, 26). Es sabido que
los suplementos con carbohidratos provistos dentro de los primeros minutos de la
culminación del ejercicio resultan en una más rápida repleción del glucógeno
muscular comparado con el mismo suplemento provisto 2 h después de culminar el
ejercicio (11). Se piensa que el mecanismo responsable para esta observación
está relacionado a los efectos combinados de la insulina y los transportadores
de glucosa GLUT-4 estimulados por la contracción muscular (6). La migración de
estos transportadores desde los sitios intracelulares al sarcolema y los túbulos
T del músculo, está parcialmente mediada por la fosfatidilinositol 3-quinasa
(8). La implicancia práctica de estos hallazgos es la posibilidad de acentuar la
repleción de glucógeno simplemente alternando el tiempo de provisión de los
nutrientes (i.e., proveyendo nutrientes inmediatamente terminado el ejercicio).
Se ha sugerido que la combinación de un suplemento de proteínas (Pro) y CHO
provisto inmediatamente después del ejercicio puede potenciar la secreción de
insulina y la repleción de glucógeno (26). Por ejemplo Zwadzki et al. (26)
encontraron que la elevación de la insulina y que la tasa de restitución de
glucógeno fue un 39% mayor con un suplemento combinado de CHO-Pro comparado a un
suplemento de sólo CHO. El factor que aportó confusión en este último estudio
fue la provisión de más de 43% de energía en el tratamiento CHO-Pro comparado
con el tratamiento de CHO, así dos variables cambiaron simultáneamente. Por este
motivo, un propósito del presente estudio fue comparar la tasa de resíntesis de
glucógeno después del ejercicio de resistencia mientras el contenido de energía
de todos los tratamientos se mantenía constante.
Además, la mayoría de las investigaciones que han sido conducidas para
examinar los suplementos después del ejercicio han usado exclusivamente sujetos
varones (5, 11, 26). Más allá de las tendencias inherentes al sexo, también
existe un cúmulo de evidencia acerca de las diferencias sexuales en las
respuestas metabólicas al ejercicio de resistencia (22-24). Estas diferencias
pueden estar relacionadas a nuestros hallazgos recientes acerca de que los
hombres, pero no las mujeres, incrementan la concentración de glucógeno en
respuesta al aumento en el contenido de CHO de la dieta del 60 al 75% de la
ingesta energética (21). Por esta razón, un segundo propósito de estudio fue
examinar a restitución de glucógeno post-ejercicio en ambos sexos.
Tuvimos tres hipótesis previas. 1) No habría deferencia en la tasa de
restitución de glucógeno entre los suplementos de CHO y CHO-Pro-Grasa, sin
embargo habría una mayor tasa de restitución de glucógeno en comparación con el
placebo. 2) La tasa de restitución de glucógeno para las mujeres podría ser
menor a aquella observada en hombres. 3) Las mujeres tendrían un menor índice de
intercambio respiratorio (RER) durante el ejercicio de resistencia (indicando
una mayor oxidación de grasas).
MÉTODOS
Sujetos
Dos grupos de hombres (n =8) y mujeres (n =8) atletas participaron
voluntariamente en este estudio. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética
de la Universidad de MacMaster, y se obtuvo un informe de consentimiento por
escrito antes de todos los procedimientos experimentales. Se les explicó a cada
sujeto los beneficios y riesgos de participar en este estudio. Fueron reclutados
aquellos hombres que poseían un pico de consumo de oxígeno (VO2 pico) de al
menos 55 ml • kg−¹ • min−¹. Las mujeres fueron apareadas a los hombres a través
de los antecedentes de entrenamiento y se requirió que tuvieran un VO2 pico de
al menos 50 ml • kg−¹ • min−¹. Los agrupamientos para igualar los grupos,
basados en estos parámetros, fueron confirmados por la similitud en el VO2 pico
cuándo se expresó por kilogramo de masa magra (Tabla 1).

Tabla 1. Características de los sujetos. Los valores son presentados como
medias ±DS; n, número de sujetos. LBM, masa magra; VO2 pico, pico de consumo de
oxígeno; NS, no significativo. Valores P independientes del test-t.
Todos las mujeres fueron eumenorreicas durante por lo menos 6 meses antes de
la evaluación, y tres estaban tomando anticonceptivos orales. Las mujeres fueron
evaluadas durante la mitad de la fase folicular de su ciclo menstrual. Esta fase
fue seleccionada para una determinación más precisa del comienzo de la fase
folicular (día 1 de la menstruación) en comparación con la fase lutea
(ovulación) y también para la comparación con nuestros trabajos previos (17,
22).
Diseño
Los sujetos participaron en un tratamiento doble ciego, triple, controlado
con Pl. El Tratamiento 1, CHO-Pro-Grasa, tuvo un 66% de CHO, 23% de Pro y 11% de
Grasas. Específicamente, los CHO tenían 56% de sacarosa y 46% de un polímero de
glucosa provenientes de cereales de almíbar sólidos, Pro =proteína de leche;
Grasa = aceite de canola, girasol y maíz, con vitaminas y minerales y
saborizante (bebida deportiva comercialmente disponible, Mead-Johnson, Canada).
Tratamiento 2, tratamiento sólo de CHO, incluyó 100% CHO, como se describió
anteriormente. El tratamiento 3, usado como un Pl, poseía sucralosa (derivado de
la sacarosa no reconocido como un CHO por el cuerpo, así como vitaminas,
minerales, y saborizantes). Cada sujeto completó los tres tratamientos separados
por 3-4 semanas entre cada tratamiento. Cada tratamiento tuvo una duración de 5
días y fue idéntico en términos de ejercicio, y prescripción de la dieta (ver
protocolo experimental). La secuencia del tratamiento fue seleccionada al azar.
Sin embargo, debido a un error de los técnicos que cegaron el estudio, todos los
sujetos participaron en cada tratamiento en la misma secuencia [i.e. todos los
sujetos recibieron los suplementos en el mismo orden listado anteriormente, no
obstante ellos y los otros investigadores fueron cegados para la asignación de
los suplementos (doble ciego)]. El VO2 pico fue determinado sobre un ciclo
ergómetro frenado eléctricamente dentro de las dos semanas del comienzo de los
tratamientos experimentales utilizando un sistema computarizado abierto de
recolección de gases como fue descripto previamente (17). Se consideró al VO2
pico como al valor más alto recolectado durante un protocolo estándar e
incremental en cicloergómetro, con la culminación de la evaluación después que
los valores del consumo de oxígeno alcanzaran (VO2) una meseta para tres
lecturas, RER >1.12, y un mantenimiento de la revolución del pedal por encima de
~60 rpm. La densidad corporal fue determinada a través del peso hidrostático, y
el porcentaje de grasa se calculó como se describió anteriormente (17).
Todos los sujetos registraron 4 días de dieta, que fueron analizados usando
un software de análisis nutricional (Nutritionist IV; First Data Bank, San
Bruno, CA). Las dietas individuales fueron diseñadas para cada sujeto con el
objeto de que sean isoenergéticas e isonitrogenadas para los tres tratamientos.
El único parámetro diferente fue la composición del suplemento consumido luego
del ejercicio en el día 1 (día de práctica) y el día 5 (día de evaluación). Por
ejemplo, en la evaluación del tratamiento Pl, la bebida Pl fue entregada después
del ejercicio y un suplemento de CHO-Pro-Grasas fue suministrado con la cena. Se
realizó lo contrario con el tratamiento CHO-Pro-Grasa; es decir, el suplemento
Pl fue entregado con la cena. Para el tratamiento CHO, un suplemento de CHO-Grasa
fue suministrado con la cena (Tabla 2). Por ello durante el periodo de 24h la
energía y la composición nutricional para cada tratamiento fue idéntica (Tabla
3). Las dietas fueron rígidamente controladas durante los 5 días de protocolo
experimental para cada uno de los tres tratamientos. Se instruyó a los sujetos a
consumir solo la dieta empaquetada provista en los días 1, 4 y 5. Se analizaron
las listas de chequeo individuales durante los días alternados (días 2 y 3). La
obediencia fue medida mediante el análisis de las listas de chequeo de dieta que
fueron devueltas por cada sujeto. Además, los días en los que la comida fue
empaquetada, los sujetos devolvieron cualquier comida no ingerida, para el
pesaje. La aparente obediencia en la ingesta energética fue >96% de la
distribuida.

Tabla 2. Hora de la entrega de nutrientes. Almuerzo, merienda y cena para
cada sujeto en cada tratamiento, basados en los valores de la ingesta dietaria
habitual. CHO, carbohidratos; Pro, proteínas; Ej, ejercicio.

Tabla 3. Datos nutricionales habituales y durante los tratamientos. Los
valores son presentados como medias ± DS.
Protocolo Experimental
Durante cada uno de los 5 días del período experimental los sujetos se
adhirieron al régimen post-ejercicio para simular un programa de entrenamiento
típico: en los días 1 y 5, los sujetos se ejercitaron en un cicloergómetro a una
carga de trabajo predeterminada para promover el 65% del VO2 pico durante 90
minutos. El día 1 fue designado como un tratamiento de práctica en preparación
para el día 5 y fue realizado por la tarde (17:00 a 20:00 hs), consumiendo
idénticos suplementos post-ejercicio a los descriptos anteriormente para el día
5. No se realizaron ejercicios durante las 24 hs previas a esos días de
evaluación. En el día 2, los sujetos arribaron al laboratorio en ayuno
(7:00-9:00) y se ejercitaron a una alta intensidad en el cicloergómetro a una
carga seleccionada para producir el 75% del VO2 pico. El ejercicio fue
finalizado cuándo los sujetos no podían sostener >60 rpm. En el día 3 los
sujetos pedalearon 45 minutos al 65% del VO2 pico y en el día 4 descansaron.
En el día 5 los sujetos llegaron en ayunas (07:00-09:00), y se les insertó un
catéter plástico calibre 22 en la vena antecubital para obtener muestras
sanguíneas. Posteriormente se colectaron las muestras sanguíneas en tubos
heparinizados precongelados, cada 30 minutos durante el ejercicio y cada 20
minutos después de finalizado el ejercicio hasta las dos horas posteriores al
mismo. Se recolectaron muestras adicionales 3 y 4 horas después del ejercicio, y
el catéter fue posteriormente removido. Estos tubos fueron inmediatamente
centrifugados y partes del plasma fueron reservadas a –50° C para análisis
subsecuentes de insulina y glucosa.
Después de completar el ejercicio, se obtuvo una biopsia muscular del vasto
lateral utilizando una técnica de punción modificada de Bergström. Se entregó un
suplemento (CHO-Pro-Grasa en el tratamiento 1, CHO en el tratamiento 2, y Pl en
el tratamiento 3) inmediatamente después de la biopsia muscular [tiempo 0 (t
=0)] y a 1 h (t = 1) después del primer suplemento. Se realizó una segunda
biopsia en el vasto lateral contralateral 4 horas después del primer suplemento
(t =+4). Todas las muestras obtenidas a partir de las biopsias fueron teñidas y
disecadas libres de tejido conectivo visible, enfriadas en nitrógeno líquido, y
posteriormente reservadas a –50° C para posteriores análisis de glucógeno
muscular.
Durante cada tratamiento tratamiento, se recolectaron muestras de orina cada
24 hs durante el día 4 (descanso) y el día 5 (ejercicio de evaluación). Se tomó
parte de la orina y se reservó a –50° C para análisis subsecuentes de creatinina
y urea total nitrogenada.
Orina y Plasma
Se analizaron todas las muestras para insulina a través de radioinmunoensayo
(Diagnostics Products, Los Angeles, CA). La glucosa fue determinada por
espectrofotometría (Kit 135, Sigma Diagnostics, Products, St. Louis, MO). Los
coeficientes de variación intra-ensayo para la insulina y la glucosa fueron <
5%.
Para determinar urea nitrogenada (procedure 640, Sigma Diagnostics) y
creatina en orina (Kit 555-A, Sigma Diagnostic) se midieron muestras de orina en
ejercicio (día 5) y reposo (día 4) durante 24 horas utilizando
espectrofotometría.
Análisis de Glucógeno Muscular
Antes del análisis, las muestras musculares fueron liofilizadas y
pulverizadas, y cualquier remanente visible de sangre o tejido conectivo fue
removido antes del pesaje. La concentración de glucógeno fue determinada por un
método adaptado del descripto por Bergmeyer (1). Brevemente, 160 µl de NaOH
fueron agregados a ~2.0-4.0 mg de músculo seco (dm) y mezclados completamente.
Después de la incubación a 80° C durante 10 min, se agregaron 640 µl de una
solución ácido-buffer combinada (HCl-citrato) para neutralizar la muestra.
Después se agregaron 40 µl de una solución reactiva [en mM: 375 tritanolamina,
150 KOH, 112.5 Mg (Ac)2-H2O, 3.75 EDTA-Na2-H2O], con una solución de 5 µl de 45
mM de ATP, 5 µl de 60 mM de una solución de ditiotretiol, y 10 µl de una
solución de 30 mM de NAD. Posteriormente se realizaron mediciones de
absorciometría de fondo con un espectrofotómetro a 340 nm (modelo 1201; Shimadzu,
Tokio, Japan). Después se agregaron 4 µl de una solución combinada de
glucosa-6-fosfato dehidrogenasa/HK (200 unidades de glucosa -6-fosfato
deshidrogenasa con 200 U HK, disuelta en 800 µl de agua doblemente destilada;
Sigma Chemical, St. Louis, MO). La absorciometría a 340 nm fue posteriormente
medida 15 min después del agregado de la solución enzimática. Para la
determinación de glucógeno la absorciometría de fondo fue restada de la reacción
de absorciometría, y el valor obtenido fue graficado frente a una curva estándar
de glucógeno (Sigma Chemical). Las concentraciones de glucógeno muscular son
presentadas como mmoles de glucógeno por kilogramo de músculo seco de peso por
hora.
Cálculos
La tasa de resíntesis de glucógeno muscular se calculó a partir de la
ecuación: Tasa =(Gpost – Gpre) / t, dónde Gpre es la concentración de glucógeno
inmediatamente previa al ejercicio, Gpost es la concentración de glucógeno
muscular 4 horas después del ejercicio, y t es el tiempo entre dos biopsias.
Análisis Estadísticos
Los datos sanguíneos y musculares fueron analizados mediante el uso de
mediciones-repetidas de análisis de varianza (sexo x tiempo x condición)
(versión 5.0 Statistica, Statsoft, Tulsa, OK). Cuándo se encontró una
interacción significativa, se utilizó un análisis post hoc Tukey para localizar
las diferencias apareadas. Se analizó el dato integrado del área bajo la curva
para la glucosa e insulina usando mediciones repetidas de análisis de varianza a
una vía (versión 5.0 Statistica). La significancia estadística fue aceptada en P
<0.05. Los valores son expresados como medias ±DS.
RESULTADOS
Oxidación de Sustratos
Los valores de RER durante los 90 minutos del ejercicio fueron
significativamente menores para las mujeres en comparación con los hombres, para
todos los tratamientos (CHO-Pro-Grasas: 0.902 ±0.04 vs. 0.934 ±0.03, mujeres vs hombres respectivamente; CHO: 0.882 ±0.04 vs. 0.902 ±0.03, mujeres vs
hombres, respectivamente; Pl: 0.896 ±0.03 vs. 0.918 ±0.02, mujeres vs hombres,
respectivamente; P <0.05). No hubo diferencias significativas entre sexos o
tiempo en el VO2 o frecuencia cardiaca para ninguno de los tres tratamientos
(Tabla 4). No hubo diferencias entre los tratamientos en la urea nitrogenada o
creatinina durante 24 hs. Hubo una tendencia de mayor concentración de urea
nitrogenada o creatinina durante 24 hs en el día de ejercicio (día 5) comparada
con el día de descanso (día 4) [no significativa (NS)]. No hubo diferencias
entre hombres y mujeres en la urea nitrogenada y creatinina durante 24 h. El
costo total de energía de la serie de ejercicio al 65% del VO2 pico durante los
90-min para los hombres fue de 1214, 1198, y 1214 kcal para los tratamientos de
CHO-Pro-Grasa, CHO, y Pl, respectivamente. Similarmente el costo total de
energía para las mujeres al 65% del VO2 pico fue de 910, 899, y 963 kcals para
los tratamientos de CHO-Pro-Grasa, CHO, y Pl, respectivamente. Los lípidos
contribuyeron al ~29 % del costo total de energía para las mujeres y 23 % para
los hombres en la serie de 90 minutos de ejercicio para los tres tratamientos (P
<0.005). Los carbohidratos contribuyeron al 75% del costo de energía de los tres
tratamientos para los hombres y 68% para las mujeres (P <0.005). Las proteínas
contribuyeron al 2% del costo energético para de los 90 min de ejercicios para
los hombres y 3% para las mujeres (NS; calculado del RER y urea usando
ecuaciones de la referencia 9).

Tabla 4. Utilización de substratos y consumo de oxígeno durante los
tratamientos. Los valores son presentados como medias ±DS. Datos de ejercicio
[índice de intercambio respiratorio (RER), máximo consumo de oxígeno (VO2 máx.),
frecuencia cardiaca] son presentados a lo largo de los 90 minutos de ejercicio.
*Valores significativamente menores para mujeres comparadas con hombres; P
<0.005.


Figura 1. Concentración de glucosa plasmática durante y después del ejercicio
de resistencia al 65% del pico de consumo de oxigeno para cada tratamiento; BL,
reposo; CHO, carbohidratos; Pro, proteínas. Los datos para hombres y mujeres
unidos debido a que no hubo efecto significativo para los sexos. Derecha: área
integrada bajo la curva (AUC). B: concentración de insulina plasmática en los
mismos momentos para cada tratamiento (unidos entre sexos). Derecha: AUC
integrada. * P<0.05 con respecto al placebo.
Insulina y Glucosa
No hubo diferencias en las concentraciones plasmáticas de insulina entre los
tratamientos al comienzo del ejercicio, al final del ejercicio, y al tiempo de
la segunda biopsia (4 hs después del ejercicio). Las concentraciones plasmáticas
de insulina fueron significativamente mayores para la condición CHO-Pro-Grasas
vs. Pl en los siguientes tiempos 20, 40, 60, 80 y 120 minutos después del
ejercicio (Figura 1B; P <0.01). Similarmente, la condición CHO elevó
significativamente las concentraciones de insulina plasmática a los 20, 40, 60,
80, 100, y 120 min después del ejercicio en comparación con Pl (P <0.01). El
área total integrada bajo la curva para la insulina fue significativamente mayor
para los tratamientos CHO-Pro-Grasas (alrededor de tres veces) y para el
tratamiento CHO (alrededor de 4 veces) vs. el tratamiento Pl [ (21.66 vs. 26.2
vs. 6.34) µIU • L−¹ • h−¹ en los tratamientos CHO-Pro-Grasa vs. CHO vs. Pl,
respectivamente; P < 0.01]. No hubo diferencias significativas entre mujeres y
hombres.
No hubo diferencias entre tratamientos en la concentración plasmática de
glucosa en reposo o durante el ejercicio. El tratamiento de CHO resultó en una
mayor concentración de glucosa plasmática a los 40, 60, 80, 100 y 120 min en
comparación con el tratamiento Pl (P <0.01; Figura 1 A). El tratamiento CHO-Pro-Grasas
resultó en un incremento en la glucosa vs. el tratamiento Pl, aunque sólo a los
40 min fue significativamente diferente (P <0.05). El área bajo la curva de
glucosa no fue estadísticamente diferente entre los tratamientos de CHO-Pro-Grasas
y el tratamiento de CHO 4.75 vs. 5.35 mM/h, respectivamente), pero estos fueron
mayores a los del tratamiento Pl (4.06 mM/h, (P <0.05; Figura 1 A, derecha). No
hubo diferencias significativas entre hombres y mujeres.
Glucógeno
Las tasa de recuperación de glucógeno muscular después del ejercicio para los
tratamientos CHO-Pro-Grasas y CHO fueron significativamente mayores (P <0.05) en
comparación con el tratamiento Pl [en mmol • kg de músculo seco−¹ • h−¹ (hombres
vs. mujeres, respectivamente): CHO-Pro-Grasas, 25.5 vs. 23.5, CHO, 40.0 vs.
34.5; Pl, 3.0 vs. 12.0]. No hubo diferencias significativas en la tasa de
recuperación de glucógeno muscular después del ejercicio entre mujeres y hombres
para ninguno de los tres tratamientos (Figura 2). Para los tratamientos CHO-Pro-Grasas
y CHO, la concentración de glucógeno muscular fue significativamente mayor (P
<0.001) a t =+4 h en comparación con el tiempo inmediato después del ejercicio
(t =0) (CHO-Pro-Grasas, de 142.4 ±69 a 245.2 ±75 mmol/kg de músculo seco; CHO,
de 163.4 ±53.6 a 312.8 ±56 mmol/kg de músculo seco). El tratamiento Pl no
resultó en un incremento en la concentración de glucógeno muscular después de 4
h (de 210 ±68 a 237 ±80 mmol/kg de músculo seco; NS). Los análisis Post hoc
demostraron que la concentración de glucógeno muscular a t =0 fue mayor para el
tratamiento Pl comparado con los tratamientos CHO-Pro-Grasa y CHO (P <0.01).

Figura 2. Tasa de resíntesis de glucógeno para cada tratamiento durante las 4
horas posteriores del ejercicio. Barras blancas, hombres; barras negras,
mujeres. * P <0.05 comparadas con placebo.
DISCUSIÓN
Nosotros hemos demostrado que las tasas de resíntesis de glucógeno muscular
son similares para suplementos isoenergéticos de CHO y CHO-Pro-Grasa, y que
ambos son mejores que el Pl. Contrariamente a nuestra otra hipótesis, la tasa de
resíntesis de glucógeno fue similar en hombres y mujeres.
Algunos han cuestionado el valor práctico de la ingesta de suplementos
después del ejercicio debido a la observación de que las concentraciones de
glucógeno muscular no fueron diferentes 8 y 48 hs después de la culminación del
ejercicio, cuándo el CHO fue provisto inmediatamente después del ejercicio o
luego de un retraso de 2 h de finalizado el ejercicio (16). Sin embargo, hay
muchos ejemplos dónde la suplementación temprana después del ejercicio puede ser
de un beneficio práctico: 1) cuándo un atleta está entrenando o compitiendo más
que una vez por día, 2) cuándo un atleta se ejercita en la tarde en un día y
nuevamente la próxima mañana, y 3) cuándo un atleta no es capaz de consumir una
dieta con alto contenido de CHO durante el periodo de 24 h posterior del
ejercicio.
El hallazgo de respuestas similares de la insulina después del ejercicio, con
diferentes suplementos, es consistente con algunos (5, 18a) pero no con todos
los estudios (21, 26). Zwadzki y colegas (26) encontraron que las
concentraciones plasmáticas de insulina y la tasa de resíntesis de glucógeno fue
mayor para suplementos de CHO-Pro que en suplementos con sólo CHO. Sin embargo,
en ese estudio no es posible separar la co-intervención del agregado de la
ingesta energética (+43%) de los cambios en la composición de los
macronutrientes (26). El hecho de no hallar diferencias en la resíntesis de
glucógeno entre los suplementos de CHO y CHO-Pro-Grasa sugiere que la ingesta
energética pudo haber contribuido a las observaciones realizadas en el estudio
anterior (6). El hallazgo en las respuestas similares de la insulina y glucosa
fue también confirmado en otros estudios, dónde suplementos isoenergéticos de
CHO y CHO-Pro (5) y CHO-Pro-Grasa (observaciones no publicadas por B.D. Roy y
M.A. Tarnopolsky) fueron comparados después de un ejercicio de fuerza. Puede ser
argumentado que el contenido mínimo de grasa del suplemento usado en nuestro
estudio pudo haber confundido los resultados inhibiendo el vaciado gástrico, así
potencialmente inhibiendo la rápida provisión de CHO al músculo y CHO-Pro al
páncreas para la liberación de insulina. No creemos que la inhibición gástrica
fuese un factor importante, debido a que la insulina se elevó rápidamente en el
tratamiento CHO-Pro-Grasa y no fue estadísticamente diferente al tratamiento de
CHO en ningún momento después del suplemento. Además, durante el período de 24 h
después del ejercicio de resistencia, la adición de cantidades similares de
grasa a la dieta no empeoró la resíntesis de glucógeno en un estudio de ocho
atletas bien entrenados en resistencia (3). La fuente de CHO usada en este
estudio fue sucrosa (conteniendo fructuosa) y polímeros, en vez de la glucosa
usada en el estudio de Zawadzki et al. (26). Sin embargo, hubo respuestas de la
insulina muy similares a las observadas en el estudio de Zawadzki. Por ello es
improbable que esto pueda haber alterado los resultados. Además, la comparación
más importante en el presente estudio fue que entre los tratamientos de CHO y
CHO-Pro-Grasa, la fuente de CHO fue idéntica.
También puede ser argumentado que el orden de los tratamientos en nuestro
estudio pudo haber influenciado los resultados. Sin embargo, no encontramos
diferencias significativas entre tratamientos en el VO2, frecuencia cardiaca,
RER, insulina, o glucosa durante el ejercicio. Debería ser negado un efecto del
entrenamiento debido a que nosotros estudiamos a atletas entrenados en
resistencia quienes estaban acostumbrados a estas intensidades de entrenamiento
y separamos los tratamientos cerca de 1 mes. Sin embargo la concentración de
glucógeno después del ejercicio fue significativamente mayor para el tratamiento
Pl comparado con los otros tratamientos debido a dos bajas (una en cada sexo).
Estos sujetos eran predominantemente corredores, y es posible que hubieran
desarrollado una forma más eficiente de pedaleo en los tratamientos
subsecuentes. Una mayor dependencia del gastrocnemio y los isquiotibiales (por
el uso de las punteras) podría reducir el trabajo del cuadriceps. Menores
concentraciones de glucógeno pueden resultar en una mayor tasa de resíntesis de
glucógeno per se (18, 27). Sin embargo esta diferencia es solo significativa
cuándo las concentraciones de glucógeno muscular son <120 mmol/kg de músculo
seco (18). El 27% de la diferencia en la concentración de glucógeno entre los
dos tratamientos con suplementos comparados con el tratamiento de Pl cayó dentro
del rango (120-280 mmol/kg de músculo seco) que se ha demostrado que no tiene
efecto sobre la tasa de resíntesis de glucógeno (18). Además, los valores de
glucógeno después del ejercicio para los tratamientos de CHO-Pro-Grasa y CHO
fueron casi idénticos, y la comparación entre estos dos tratamientos fue la
medición más importante en el presente estudio.
Un punto fuerte en el presente estudio fue la provisión a cada sujeto en cada
tratamiento de viandas de comida empaquetadas que contenían la misma energía que
sus dietas habituales. Nosotros también controlamos la ingesta energética
durante 24 h a través de la provisión de suplementos complementarios más tarde
durante el día para asegurarnos que la composición de macronutrientes sea la
misma durante el período de 24 hs. Esto es importante para examinar el verdadero
efecto del tiempo de la provisión de los macronutrientes, sin confusión por la
ingesta extra de energía. Una ventaja práctica de esta aproximación es que
nosotros encontramos que las mujeres y aquellos que consumen una dieta
restringida en calorías son reacios a consumir energía adicional. Otra ventaja
posible de la combinación de suplementos después del ejercicio es que ellos
proveen macronutrientes “balanceados”. Por ejemplo, si uno debería entregar una
bebida con CHO de 1g/kg después del ejercicio a t= 0 y t =+1h a una mujer con un
peso de 60 kg, el contenido energético podría ser de 480 kcal. Con una ingesta
de ~2000 kcal, esta cantidad representaría el ~25% de la ingesta diaria como un
azúcar simple. Si esto fuera parte de una dieta habitual limitaría la ingesta de
vitaminas, calcio, hierro, y otros minerales (25) que pueden ser de particular
importancia para la atleta femenina (7, 12). Además, el entrenamiento de
resistencia habitual incrementa los requerimientos de proteínas para atletas
hombres (14, 23) y mujeres (17).
Nuestro grupo ha demostrado previamente que hombres, pero no mujeres,
incrementan la concentración de glucógeno en respuesta a un incremento en los
CHO dietarios del 60 al 75% de la ingesta energética total (24). Los resultados
del presente estudio, sin embargo, fueron contradictorios a nuestra hipótesis
previa y no mostraron una diferencia entre sexos en la tasa de repleción de
glucógeno. Este es un importante hallazgo para mujeres atletas, quienes podrían
tener una habilidad limitada para supercompensar las reservas de glucógeno (24).
Como la provisión de suplementos durante el período temprano después del
ejercicio puede permitir la supercompensación de glucógeno en mujeres, queda por
ser explorado.
Nuestros hallazgos de un menor RER para las mujeres en el presente estudio ha
sido demostrado en tres de nuestros trabajos previos (17, 22, 24) y de otros
estudios (2, 5, 10). El hallazgo del RER indica una mayor oxidación de lípidos y
una menor oxidación de CHO para las mujeres durante el ejercicio al 65% del VO2
pico. Nosotros encontramos una tendencia a una mayor excreción de urea en el día
de ejercicio para hombres y mujeres. Esto sugiere una tendencia a una mayor de
oxidación proteica de todo el cuerpo consecuente con el estrés del ejercicio
(17). Contrariamente a nuestro trabajo en suplementación nutricional después de
ejercicios de fuerza (observaciones no publicadas de B.D. Roy y M.A. Tarnopolsky),
nosotros no demostramos una supresión de la excreción de urea para los dos
tratamientos con suplementos en comparación tratamiento con placebo. Esto puede
estar relacionado a diferentes situaciones metabólicas después de este tipo de
actividades. Después del entrenamiento de fuerza, por ejemplo, nosotros
encontramos que la reducción en la excreción de urea para el tratamiento con
suplemento inmediato disminuyó comparativamente la excreción de 3-metilhistidina
(indicativo de una menor degradación de proteínas miofibrilares) (18a). Aunque
la 3 metilhistidina no se midió en este estudio, es improbable que el ejercicio
habitual de resistencia al 65% del VO2 pico pudiera estar asociado con rupturas
de proteínas miofibrilares (4). Por ello la tendencia a un incremento en la
excreción de urea en el día del ejercicio estuvo probablemente causada por un
incremento en la oxidación de proteínas durante (13, 17) y no después del
ejercicio.
En resumen, nosotros demostramos que, en comparación a una bebida con Pl, los
suplementos con CHO y CHO-Pro-Grasa cuándo se dan inmediatamente después del
ejercicio de resistencia, resultan en una más rápida velocidad de resíntesis de
glucógeno. De manera importante, este hallazgo es verdadero tanto para atletas
de sexo masculino como femenino.
Agradecimientos: Agradecemos a Roxana Birsan por la asistencia
técnica. Nota al pie de página: Este trabajo fue financiado por un subsidio de Mead-Johnson, Canadá.
Dirección para el pedido de reimpresiones: M. Tarnoplosky, Depts. Of
Neurology, Physical Medicine, and Kinesiology, Rm. 205, Ivor Wynne Centre,
Macmaster Univ., Hamilton, Ontario, Canada L8S 4K1 (Correo electrónico: [email protected]).
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