Vigilancia epidemiológica de patógenos bacterianos en lubina europea (Dicentrarchus labrax) cultivada en jaulas: lo que muestran seis años de brotes en el Egeo turco
La lubina europea es una de las especies pilares de la acuicultura marina mediterránea. Türkiye produjo 165.550 toneladas en 2024 y cuenta con 434 instalaciones marinas, la mayoría dedicadas a esta especie. Con esa intensidad productiva, las enfermedades bacterianas siguen siendo uno de los principales limitantes sanitarios y económicos. Faltaban datos de base multianuales para la costa del Egeo. Este estudio retrospectivo (2020-2025) aporta una referencia útil para quienes diagnostican, tratan y previenen enfermedades en peces de cultivo.
Diseño del estudio: ¿qué se hizo y cómo?
Alcance y definición de brote
- 748 brotes a nivel de jaula en 19 granjas marinas comerciales (offshore).
- 5.235 peces con signos clínicos sometidos a necropsia diagnóstica.
- Por confidencialidad, los datos se agruparon en tres zonas macro-regionales: Egeo Norte (5 granjas), Centro (6) y Sur (8).
- Muestreo oportunista guiado por eventos: se activaba la visita diagnóstica cuando la mortalidad diaria de una jaula superaba el 2% durante tres días consecutivos, excluyendo causas ambientales u operativas.
- Regla de los 15 días: un nuevo brote en la misma jaula se registraba solo si cambiaba el patógeno principal, o si el mismo reaparecía después de más de 15 días.
Flujo diagnóstico
- Inspección de la jaula (comportamiento, natación, agrupamiento) y registro de manejo, densidad, mortalidad previa y tratamientos.
- Peces moribundos o recién muertos (2,5–2.500 g), con eutanasia según las guías AVMA (hipotermia en menores de 200 g; sobredosis de aceite de clavo en mayores).
- Necropsia sistemática, improntas de bazo, hígado y cerebro (tinción Gram-Color modificada) y frotis húmedos de sangre.
- Aislamiento de riñón mediante una técnica aséptica que usa la pared de la vejiga natatoria como barrera estéril (BHIA, TSA, TCBS, MSA-B). Para T. maritimum, agar Marine 2216 sembrado directamente desde lesiones cutáneas.
- Submuestreo de 2 a 7 peces muy sintomáticos por brote.
- Identificación presuntiva: Gram, catalasa, oxidasa, motilidad, sensibilidad al vibriostático O129 y perfil bioquímico API 20E.
- Ziehl-Neelsen modificado en peces con lesiones nodulares viscerales, con controles positivos de Mycobacterium.
Resultados principales
Panorama general
El 95,99% de los peces (5.025) presentó signos patomorfológicos de enfermedad bacteriana confirmados clínica y citológicamente. Se obtuvieron 2.490 aislados, con un éxito de aislamiento global del 95,11%. En 142 peces (2,71%) hubo coinfección. Siempre se trató de dos patógenos con reparto anatómico claro: T. maritimum en lesiones cutáneas más un patógeno sistémico responsable de la mortalidad.
Ranking etiológico
| Patógeno | Brotes (N=748) | Aislados (n=2.490) |
|---|---|---|
| Photobacterium damselae subsp. piscicida | 48,80% (365) | 46,18% (1.150) |
| Tenacibaculum maritimum | 35,83% (268) | 34,10% (849) |
| Vibrio (Listonella) anguillarum | 9,49% (71) | 11,41% (284) |
| Vibrio harveyi | 3,74% (28) | 5,26% (131) |
| Vibrio ordalii | 1,20% (9) | 1,77% (44) |
| Vibrio alginolyticus | 0,94% (7) | 1,29% (32) |
La pasteurelosis y la tenacibaculosis explican más del 84% de los brotes. Esta jerarquía se mantuvo en las tres zonas, con variaciones locales en los patógenos secundarios.
Claves clínicas y de campo por patógeno
Pasteurelosis (P. damselae subsp. piscicida)
- Afecta a todas las clases de edad. Los peces presentan coloración oscura, letargia, natación cerca de la superficie y anorexia.
- Puede causar mortalidades de hasta el 90%, sobre todo en juveniles, si no se inicia a tiempo la antibioticoterapia oral.
- Hallazgos habituales: esplenomegalia con nódulos blanquecinos y líquido ascítico. La bacteria se ve fácilmente en improntas de bazo y riñón.
- En peces de menos de 50 g la evolución es hiperaguda: puede no haber nódulos y las bacterias circulan en sangre.
- Natación errática, con “S” característica, asociada a presencia bacteriana en el cerebro.
- Se aisló en agua de hasta 17 °C (con mortalidad más contenida), por encima de la ventana clásica de 19–23 °C. Esto sugiere endemicidad y ventanas de riesgo más amplias.
- Se recuperó en peces de lotes habitualmente vacunados. Los autores lo plantean como hipótesis descriptiva (duración de la fase en mar abierto, diversidad de cepas salvajes), no como prueba de fallo vacunal.
Tenacibaculosis (T. maritimum)
- Presente en todo el rango de tallas (2,5–2.500 g). En peces grandes se vincula con manejos que causan daño mecánico.
- Evolución lenta, con mortalidad controlable si se identifica el agente y se medica a tiempo.
- Signos: zonas cutáneas pálidas con borde amarillo que evolucionan a necrosis, erosión de boca, aletas (sobre todo caudal) y branquias, y vísceras pálidas.
- El frotis en fresco de lesiones cutáneas muestra bacilos filamentosos largos e inmóviles. En campo permite un diagnóstico presuntivo rápido.
- La recuperación en cultivo estuvo subestimada por la disponibilidad intermitente de agar Marine 2216, lo que introduce un sesgo de constatación reconocido por los autores.
Vibrio anguillarum
- Distribución bimodal por talla: juveniles no vacunados por inyección (<15 g) y peces grandes (>750 g) con más de 1,5 años en jaulas offshore.
- Signos: oscurecimiento, branquias pálidas, hemorragias periorales y en la base de las aletas, ascitis y líquido intestinal amarillento-sanguinolento. Exoftalmia solo en peces grandes.
- Natación errática con postura en “S”, asociada a bacterias en el cerebro.
- Se observó en peces de más de 32 meses, y en un año cálido (sin bajar de 17,2 °C) en peces de 750 g con solo 14 meses. Es una hipótesis a validar sobre el ciclo largo de engorde.
V. harveyi, V. ordalii y V. alginolyticus
- V. harveyi: letargia, anorexia, hemorragias en base de aletas, boca y ano, hemorragias intestinales (más marcadas en el tramo terminal) y congestión encefálica en todos los casos. Natación errática y lesiones oculares sobre todo en peces >500 g.
- V. ordalii: letargia y anorexia, sin natación errática, exoftalmia ni hemorragias intestinales.
- V. alginolyticus: oscurecimiento, úlceras, pérdida de escamas, ascitis y hemorragias en intestino, peritoneo y vejiga natatoria. Rango de 120–1.800 g y asociación con estrés intenso o malas condiciones de cultivo (poco recambio de agua, cambios de red con daño cutáneo).
Aunque V. harveyi es secundario en el Egeo turco, aparece como patógeno primario muy virulento en el Mediterráneo occidental y central, por lo que conviene mantener la vigilancia.
Diagnóstico diferencial: nódulos esplénicos y micobacteriosis
Los nódulos blanquecinos en bazo y riñón de la pasteurelosis crónica pueden confundirse macroscópicamente con micobacteriosis. En este estudio, todas las improntas de lesiones nodulares fueron negativas a bacilos ácido-alcohol resistentes con tinción de Ziehl-Neelsen modificada. Los autores aclaran que descartar de forma definitiva Mycobacterium requeriría cultivo especializado, histopatología o métodos moleculares.
Coinfecciones: la piel como puerta de entrada
El patrón de coinfección (lesión cutánea por T. maritimum más un agente sistémico) apunta a dos mecanismos posibles:
- La erosión epitelial por T. maritimum abre una puerta de entrada para invasores sistémicos secundarios.
- Los estresores antrópicos (clasificación, fricción de redes, manejo) generan simultáneamente daño cutáneo y estrés fisiológico, favoreciendo ambos procesos.
Los brotes de campo suelen ser polimicrobianos más que de un único agente. Aeromonas veronii, descrita como emergente en Grecia y Türkiye, no fue detectada, aunque esto no permite descartar su presencia en la región.
Limitaciones que conviene tener presentes
- Identificación presuntiva (API 20E, citología y lesiones), sin confirmación molecular (16S rRNA o PCR) de todos los aislados.
- Muestreo por conveniencia y guiado por eventos: no representa prevalencia en peces sanos ni portadores, y puede haber agrupamiento por granja.
- Sin análisis inferencial: los datos son estrictamente descriptivos, por acuerdos de confidencialidad.
- Historiales de vacunación y manejo no disponibles, de modo que las asociaciones con talla, temperatura o estado vacunal son hipótesis no probadas.
- Posible sesgo de constatación en T. maritimum por limitaciones de medio de cultivo.
Conclusiones y aplicaciones prácticas
- Prioridad sanitaria: la pasteurelosis y la tenacibaculosis dominan los brotes (casi 85%), por lo que los planes de bioseguridad, diagnóstico rápido y respuesta terapéutica deben centrarse en ellas.
- Diagnóstico de campo rápido: improntas de bazo o riñón con Gram, frotis sanguíneos en fresco y frotis de lesiones cutáneas permiten una orientación presuntiva en horas, antes de tener cultivo. Así puede iniciarse el tratamiento sin esperar.
- Peces pequeños (<50 g): en pasteurelosis hiperaguda puede no haber nódulos esplénicos. Conviene buscar bacterias en sangre.
- No limitar la sospecha a la temporada cálida: hay casos de pasteurelosis a 17 °C.
- Vacunación: la recuperación de P. damselae subsp. piscicida en lotes vacunados justifica estudios de eficacia vacunal y de cepas locales. Los autores no la interpretan como fallo demostrado.
- Vibriosis por V. anguillarum: vigilar especialmente juveniles recién transferidos y peces de ciclo largo (>750 g). Valorar la viabilidad de ciclos de engorde prolongados.
- Manejo y estrés: reducir el daño mecánico y el estrés en clasificaciones y cambios de red. Esto disminuye el riesgo de tenacibaculosis y de patógenos oportunistas como V. alginolyticus.
- Coordinación regional: los perfiles de amenaza compartidos entre zonas sugieren que los programas de monitoreo macro-regionales pueden ser más eficientes que estrategias aisladas por granja.
- Vigilancia continua: mantener el seguimiento de V. harveyi y de patógenos emergentes como A. veronii, idealmente con herramientas moleculares complementarias.
En conjunto, este trabajo ofrece una línea de base realista para pasar de un manejo sanitario reactivo a uno predictivo, basado en vigilancia y bioseguridad a escala regional en la lubina cultivada del Egeo.


