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Actividad física en distintas etapas vitales y capacidad laboral final

Una mayor actividad física en el tiempo libre mantenida desde la adolescencia hasta la adultez tardía se asoció con mayor capacidad de trabajo al final de la vida laboral. Los autores concluyen que un estilo de vida inactivo adoptado en la juventud y mantenido toda la vida puede suponer un riesgo importante de deterioro de la capacidad de trabajo, por lo que conviene promover la actividad física desde la infancia y también en la edad laboral.

Qué se estudió: actividad física en el tiempo libre durante toda la vida y capacidad de trabajo

Se trató de un estudio de cohorte observacional de 45 años con una muestra finlandesa representativa a nivel nacional. Los investigadores crearon un factor latente de actividad física en el tiempo libre (LTPA, por sus siglas en inglés) a lo largo de la vida, a partir de tres mediciones autorreportadas a los 10-19, 35-44 y 55-64 años.

La capacidad de trabajo al final de la vida laboral (55-64 años) se evaluó con el Índice de Capacidad de Trabajo (Work Ability Index), un instrumento validado. La asociación se analizó con regresión lineal basada en modelos de ecuaciones estructurales. El análisis principal incluyó a 2.385 participantes (45 % hombres). En la adultez tardía se analizó además una submuestra de 815 personas según el cumplimiento de las guías de actividad física de la OMS de 2020.

Resultados: más actividad física a lo largo de la vida, mayor capacidad de trabajo

Factor de actividad física durante toda la vida

Una mayor LTPA a lo largo de la vida se asoció con mayor capacidad de trabajo al final de la vida laboral (ß = 0,22; error estándar [EE] = 0,05; p < 0,001). Las tres mediciones contribuyeron al factor latente, con un peso creciente según la etapa de la vida:

  • Adolescencia: ß = 0,29 (EE = 0,05).
  • Mediana edad: ß = 0,40 (EE = 0,06).
  • Adultez tardía: ß = 0,59 (EE = 0,09).

Cumplimiento de las guías de la OMS en la adultez tardía

En la submuestra de 815 personas, el cumplimiento de las guías se asoció con una capacidad de trabajo excelente de forma dosis-respuesta. Se compararon con el grupo inactivo (< 1,19 MET-hora/día, es decir, < 150 min de actividad moderada a vigorosa [AFMV] o < 75 min de actividad vigorosa por semana):

Categoría Criterio Razón de momios (OR) vs. inactivos
Activos 1,19-2,38 MET-hora/día (150-300 min de AFMV o 75-150 min de actividad vigorosa/semana) 1,67 (IC 95 %: 1,04-2,68)
Muy activos > 2,38 MET-hora/día (> 300 min de AFMV o > 150 min de actividad vigorosa/semana) 2,18 (IC 95 %: 1,44-3,30)

MET: equivalente metabólico de la tarea. Los resultados no cambiaron tras ajustar por sexo, nivel educativo y esfuerzo físico relacionado con el trabajo.

Qué significa para la práctica

Pensar la actividad física como una inversión a largo plazo

Los datos sugieren que la capacidad de trabajo al final de la vida laboral se relaciona con el hábito acumulado de actividad física, no solo con lo que se hace en la etapa final. Para quienes trabajan con jóvenes (entrenadores, instructores, profesionales escolares y deportivos), esto refuerza la importancia de fomentar hábitos activos desde la infancia y la adolescencia, y de mantenerlos. Aun así, conviene presentarlo como una asociación y no como una garantía de resultados individuales.

Trabajo con adultos en edad laboral

  • Usa las guías de la OMS como referencia operativa. Alcanzar al menos 150 min semanales de actividad moderada a vigorosa (o 75 min de vigorosa) se asoció con mejor probabilidad de capacidad de trabajo excelente frente a quedar por debajo de esos umbrales.
  • Apunta a superar el mínimo cuando sea viable. Quienes superaron 300 min de AFMV o 150 min de actividad vigorosa semanales mostraron la asociación más fuerte. La relación fue dosis-respuesta, de modo que cada avance desde la inactividad parece sumar.
  • Prioriza sacar a las personas de la inactividad. El contraste relevante es con el grupo inactivo; para un adulto sedentario, un primer objetivo realista es llegar a la categoría “activo” de forma progresiva.
  • Aplica el mensaje también al trabajo físico. La asociación se mantuvo tras ajustar por el esfuerzo físico laboral, por lo que la actividad en el tiempo libre parece aportar más allá de lo que se hace en el empleo.

Programas de salud ocupacional y comunitarios

Los autores destacan la necesidad de estrategias sólidas de promoción de la actividad física para sostener la productividad de la fuerza laboral, especialmente en niños y adolescentes, pero también en adultos en edad de trabajar. Los programas de bienestar en empresas, la oferta deportiva escolar y los servicios de salud pueden alinearse con este enfoque a lo largo del ciclo de vida.

Precauciones

  • El diseño es observacional: no permite afirmar que la actividad física cause la mayor capacidad de trabajo.
  • Las recomendaciones deben adaptarse a cada persona, con progresión gradual y, cuando haya condiciones de salud, con supervisión de un profesional sanitario.

Limitaciones

  • Al ser un estudio observacional, no se puede establecer causalidad; podría haber causalidad inversa o factores no medidos (por ejemplo, la salud previa podría influir tanto en la actividad como en la capacidad de trabajo).
  • La actividad física se midió por autorreporte, lo que puede introducir error o sesgo de recuerdo.
  • El análisis de las guías de la OMS se realizó solo en la adultez tardía y en una submuestra (N = 815), y los hallazgos corresponden a la población finlandesa estudiada, por lo que conviene prudencia al generalizarlos.

Conclusiones aplicables

  • Mayor actividad física en el tiempo libre a lo largo de la vida se asoció con mayor capacidad de trabajo al final de la vida laboral.
  • Las tres etapas (adolescencia, mediana edad y adultez tardía) contribuyeron al factor, con mayor peso en la adultez tardía.
  • Cumplir las guías de la OMS de 2020 se asoció de forma dosis-respuesta con capacidad de trabajo excelente (OR 1,67 en activos y 2,18 en muy activos frente a inactivos).
  • Un estilo de vida inactivo mantenido desde la juventud puede representar un riesgo relevante de menor capacidad de trabajo; se recomienda promover la actividad física desde la infancia y también en adultos en edad laboral.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de G-SE.
Publicación Original