Tanto atletas como entrenadores se enfrentan, día a día, a la necesidad de encontrar el equilibrio entre el entrenamiento y el descanso, de forma que se consigan las adaptaciones deseadas sin caer en el sobre-entrenamiento (Seiler, Haugen, & Kuffel, 2007; Stanley,...
Carlos Sanchis Sanz, PhD
FTP
Para definir el FTP o UPF (en castellano) es necesario que antes definamos su contexto. Y es que desde hace décadas, la ciencia del deporte ha tratado de establecer parámetros útiles y fácilmente medibles para valorar la capacidad de ejercicio sub-máxima del...
Efectos del Entrenamiento Polarizado en el Ciclismo
Muy acertadamente, Seiler y Kjerland (2006) afirmaban, hace 8 años, que el debate sobre cómo debe organizarse el proceso de entrenamiento para obtener el mayor rendimiento en deportes de resistencia sigue muy abierto, pese a que los factores limitantes de este tipo de...
PROXIMAS FORMACIONES
Resistencia al Rodamiento
Se denomina “resistencia al rodamiento”, a la fuerza que se opone al movimiento de los vehículos, en este caso de la bicicleta, por efecto de la imperfecta elasticidad(es decir, plasticidad) de los neumáticos, el aplastamiento que se produce durante la rotación de la...
DRAG AERODINÁMICO
Se denomina “resistencia aerodinámica”, a la fuerza que se opone al avance de un cuerpo a través del aire. Esta resistencia es siempre en sentido opuesto a la velocidad.Todos los que alguna vez practicaron ciclismo, saben que una ligera brisa en contra supone ampliar...
Potencia normalizada
La potencia normalizada (PN) fue definida por Allen & Coggan (2010) como “una estimación de la potencia que un deportista podría haber mantenido, con un mismo coste fisiológico, si su producción de potencia hubiera sido perfectamente constante”. Hemos de tener claro...
TSS
El TSS (Training Stress Score) es un modelo para la cuantificación del entrenamiento propuesto por Allen y Coggan (2010) y que se basa en el modelo propuesto con anterioridad por Banister y colaboradores (Calvert, Banister, Savage, y Bach, 1976). Este modelo, utiliza...
Consejos prácticos para el diseño del entrenamiento de la fuerza en los deportes de resistencia
IntroducciónAunque
existen numerosas y recientes evidencias de que el entrenamiento de fuerza
puede mejorar el rendimiento en deportes de resistencia a través de la mejora
de la economía de movimiento, el retraso de la fatiga, la mejora de la
capacidad anaeróbica o aumentando la velocidad máxima (e.g. Hansen,
Rønnestad, Vegge, y Raastad, 2012; Rønnestad, Hansen, Hollan, y Ellefsen, 2014;
Sawyer et al., 2014), es destacable, tal y como señalan Badillo y
Martínez (2012), que el entrenamiento simultáneo de
fuerza y resistencia “tiene muchas posibilidades de
producir una interferencia negativa entre ambas” o causar “overtraining”
(Docherty y
Sporer, 2000). Por este motivo, es necesario
establecer ciertas guías en la organización del entrenamiento, de forma que el
trabajo de fuerza optimice/maximice el rendimiento de resistencia con la menor
interferencia negativa posible.Revisión de literaturaSin
embargo, antes de ello es interesante que expongamos brevemente el fundamento
científico del entrenamiento de fuerza en deportes de resistencia. Los efectos
del entrenamiento concurrente de fuerza y resistencia llevan estudiándose desde
hace varias décadas (e.g. Hickson,
Rosenkoetter, y Brown, 1980)tanto en
deportistas poco entrenados como en deportistas mediana y altamente entrenados
y, aunque actualmente se ha aceptado la efectividad del entrenamiento de fuerza
(en casi todas sus variantes) para la mejora del rendimiento en deportes de
resistencia, hubieron algunos estudios iniciales que no estuvieron tan de
acuerdo (e.g. Tanaka,
Costill, Thomas, Fink, y Widrick, 1993).Por suerte
la ciencia del deporte no se detuvo ahí y múltiples investigadores (e.g. Badillo y Martínez, 2012; Ferrauti,
Bergermann, y Fernandez-Fernandez, 2010; Fyfe, Bishop, y Stepto, 2014; Häkkinen
et al., 2003; Hansen et al., 2012; Jones, Howatson, Russell, y French, 2013;
Bent R Rønnestad, Hansen, y Raastad, 2012; Sedano, Marín, Cuadrado, y Redondo,
2013; Taipale et al., 2010) continuaron analizando la
influencia del trabajo de fuerza en los factores determinantes del rendimiento
de resistencia. La reciente revisión de Rønnestad
y Mujika (2013) nos servirá como herramienta para
exponer el conocimiento actual al respecto.Tal y como
exponen estos autores, el trabajo de fuerza ha demostrado tener influencia en:El VO2max: Aunque de
forma casi trivial, existen ciertas evidencias de que el trabajo de fuerza
puede mejorar el VO2max en ciclistas, corredores, esquiadores de fondo o
triatletas. Rønnestad
y Mujika (2013) señalan que la falta de resultados significativos
podría deberse al reducido tiempo de entrenamiento utilizado en los estudios
realizados (8-12 semanas) y que hay que tener cautela antes de descartar este
efecto.La economía de movimiento: Aunque
existen algunos resultados contradictorios debido a la variedad de métodos
utilizados por los investigadores para evaluar la economía y por el tiempo del
programa de intervención, hay una amplia evidencia (ver Rønnestad y Mujika, 2013) de la mejora de la economía de
movimiento en corredores tras el entrenamiento de fuerza (6-12 semanas) y en
ciclistas (8 semanas) cuando se añaden sesiones con altas cargas de fuerza
debido al aumento de la RFD (Rate of
Force Developement) y de la fuerza máxima y al efecto que estas tienen en
el pedaleo.El umbral de lactato: En los estudios revisados por Rønnestad
y Mujika (2013), existe una gran disparidad de resultados,
habiendo estudios bastante recientes que encontraron mejoras evidentes en la
velocidad del umbral de lactato, otros que tan solo encontraron mejoras muy
pequeñas y otros que no encontraron ninguna mejora. A pesar de ello, es
destacable que ninguno de estos estudios (con ciclistas y corredores) mostró
efectos negativos del entrenamiento concurrente de fuerza y resistencia sobre
la potencia/velocidad en el umbral anaeróbico, es decir, no habrían motivos
para no realizar un programa de entrenamiento de fuerza individualizado para
nuestro deportista y evaluar si responde positivamente a él.La Wmax y la Vmax: El entrenamiento concurrente de
fuerza y resistencia también ha demostrado mejorar los valores absolutos de
estas dos variables, así como el tiempo hasta el agotamiento a dichas
intensidades. Recordemos que la Wmax y la Vmax son predictores del rendimiento
de resistencia (e.g. Lucía,
Pardo, Durántez, Hoyos, y Chicharro, 1998).La potencia anaeróbica: Existen evidencias del aumento de la potencia anaeróbica en corredores
tras el entrenamiento de fuerza explosiva.La potencia pico: Recientes investigaciones han
demostrado como el trabajo de fuerza puede mejorar la potencia pico
desarrollada en un test de Wingate (Rønnestad
et al., 2014) en ciclistas (ver Tabla 1).Tabla 1. Datos de potencia pico
en test de Wingate, antes y después de dos entrenamientos (concurrente y
normal). ** = diferencias significativas. Se observa como con el entrenamiento
concurrente de fuerza y resistencia se produce un aumento significativo de la
potencia pico desarrollada, algo que no se da con el entrenamiento de
resistencia normal (modificado de Rønnestad et al., 2014).Prueba contrarreloj: En pruebas tipo contrarreloj
(duraciones entre 30-60’) el entrenamiento de fuerza ha demostrado ser efectivo
en la mayor parte de los estudios realizados. Estos incluían varios ejercicios
de piernas y altas cargas (ver Figura 1).Figura 1. Potencia media desarrollada en un test contrarreloj de 45’ con ciclistas
de ruta tras dos condiciones de entrenamiento: SE = Entrenamiento concurrente
fuerza y resistencia; E = entrenamiento de resistencia solo. En la condición de
entrenamiento que incluía el entrenamiento de fuerza se observó una mejora del
8% en la potencia media, algo que no ocurrió en el entrenamiento de resistencia
solo (extraído de Aagaard y Andersen, 2010)Se plantea
ahora la cuestión del porqué. ¿Por qué la fuerza influye de esta forma en el
rendimiento de resistencia? ¿Cuáles son los mecanismos que han propuesto los
diferentes autores para explicar los resultados encontrados?Sin ánimo
de hacer una explicación detallada (para más información consultar la revisión
de Rønnestad
y Mujika, 2013), los mecanismos que se proponen
para la mejora del rendimiento de resistencia a través del entrenamiento de
fuerza son:Aumento de fuerza selectiva en
fibras tipo I, lo
que retrasa la aparición de fatiga y la implicación de otros tipos de fibras.
Podríamos relacionar esto con la economía de movimiento.Aumento del pico de fuerza y, por tanto, reducción del
porcentaje de fuerza necesario para la realización de un determinado
movimiento.Aumento del número de fibras tipo
IIA respecto a las fibras de tipo IIX. Esta redistribución de fibrasmusculares son más resistentes a la
fatiga, aunque mantienen una alta capacidad para la producción de movimiento.Aumento de la RDF, relacionada con la economía y con
la optimización del movimiento (aplicación de más fuerza en menos tiempo).Aumento del stiffness musculo-esquelético (en corredores), lo que mejora la
utilización de energía elástica para el desplazamiento.Consejos prácticosEn base a
lo descrito anteriormente y otras publicaciones consultadas, podemos establecer
las siguientes directrices para el diseño del entrenamiento de fuerza en
deportes de resistencia:a) Han de separarse las sesiones de
fuerza y resistencia
lo máximo posible (si se realizan el mismo día), siendo lo más recomendable realizarlas
en días diferentes (Badillo y
Martínez, 2012). b) Es inapropiada
la combinación de entrenamiento de fuerza y de resistencia de alta exigencia
que incidan sobre los mismos sistemas (Badillo y
Martínez, 2012).
Esta recomendación está basada en el modelo “Interference Phenomenon” propuesto por (Docherty y
Sporer, 2000)
en el que se propone la utilización de entrenamientos de fuerza y resistencia
con que tengan efecto sobre diferentes sistemas (central o periférico) (ver
Figura 2). En este sentido, se ha de programar y periodizar cada contenido con
cuidado para no crear interferencias negativas, siendo lo ideal evitar la zona
de interferencia propuesta por Docherty y Sporer (2000).Figura 2. Esquemade la
intensidad y localización de las adaptaciones producidas por cada tipo de
entrenamiento de resistencia y fuerza. El círculo muestra la “zona de
interferencia”. MAP = Potencia aeróbica máxima.c) Se recomiendan programas de entrenamiento de fuerza prolongados (e.g. 15-25 semanas) para que deportistas de alto nivel obtengan
beneficios (ver
ejemplos de programas realizados por Millet, Jaouen, Borrani, y Candau, 2002;
Rønnestad et al., 2014).d) El deporte de resistencia, en
general, no requiere de un desarrollo máximo de la fuerza como podría necesitar
un deporte de equipo o el levantamiento de peso, por lo que las cargas no serán
tan altas. Además ha de evitarse la
utilización de un Carácter del Esfuerzo máximo, siendo muy
recomendable realizar la mitad de las
repeticiones posibles con cada carga (e.g.
4 repeticiones de 8 posibles para el trabajo de fuerza máxima), aunque
ciertos ejercicios de máxima potencia podrían ser una excepción (Badillo y
Martínez, 2012). Se recomienda al lector visitar el
término RM, en el que se explica brevemente la utilidad
del Carácter del Esfuerzo como método alternativo para el control del
entrenamiento, o consultar alguna de las publicaciones de J.J González-Badillo (e.g. Badillo y Serna, 2002).e) Para
la mejora de la Wmax y la Vmax hacen
falta programas de entrenamiento de más de
6 semanas y que incluyan objetivos
diferentes a la fuerza explosiva (Bastiaans,
van Diemen, Veneberg, y Jeukendrup, 2001; Levin, Mcguigan, y Laursen, 2009).f) Combinar entrenamiento de fuerza máxima y fuerza explosiva parece ser la mejor opción para la
mejora del rendimiento en pruebas cronometradas (ver revisión de
Rønnestad et al., 2014).g) La velocidad de movimiento en cada repetición del entrenamiento de
fuerza cobra vital importancia. Se han observado mejoras superiores tras 9
semanas con ejercicios realizados a la máxima velocidad posible en fase
concéntrica en comparación con su realización a una velocidad moderada (Heggelund,
Fimland, Helgerud, y Hoff, 2013).h) Según Rønnestad
y Mujika (2013), 2 días de entrenamiento son suficientes para la mejora de la fuerza
en periodos de entre 8-12 semanas. Badillo y
Martínez (2012) señalan también como óptimos los
ciclos de entrenamiento de 8-12 semanas
por normal general.i) Según
Jones et
al. (2013), a mayor frecuencia de entrenamiento de resistencia menor es la magnitud
de la mejora producida por el entrenamiento de fuerza (incluso con 3
sesiones semanales de fuerza). Por este motivo, una buena estrategia sería aprovechar
las ventajas de los modelos de periodización contemporáneos para priorizar
ambas capacidades (fuerza y resistencia) en momentos diferentes, de forma que
se optimice la mejora de la fuerza si se cree oportuno.j) En
la línea del anterior consejo, cuando el entrenamiento de resistencia sea muy
exigente, el entrenamiento de fuerza habrá de reducirse tanto en número de
sesiones como en número de repeticiones por serie (Badillo y
Martínez, 2012).k) Los ejercicios del programa de entrenamiento deberán ser lo más
específicos posible,
de forma que se imitar el movimiento de competición y las mejoras neurales y
fisiológicas se produzcan de forma específica también (Rønnestad
y Mujika, 2013).l) Según
el meta-análisis de Wilson et
al. (2012) las ganancias de fuerza en el entrenamiento concurrente son siempre
inferiores a de un entrenamiento de fuerza aislado. En este sentido el
entrenador ha de ser realista y priorizar cada tipo de entrenamiento en función
de la modalidad.m) Atletas de categorías master pueden beneficiarse igualmente del entrenamiento de
fuerza (Julien
Louis, 2011; Piacentini et al., 2013).n) Tal y como indican Yamamoto et
al. (2010), no debe tenerse miedo a reemplazar parte del tiempo destinado al
entrenamiento de resistencia por entrenamiento de fuerza (al menos en
ciclistas altamente entrenados), puesto que ello mejorará el rendimiento en
esfuerzos cronometrados y la potencia máxima desarrollada.o) El entrenamiento de fuerza explosiva
y de fuerza máxima, realizado al mismo tiempo que el entrenamiento de
resistencia, es más efectivo que el entrenamiento combinado de resistencia con
entrenamiento en circuito o “circuit
training” (Taipale et
al., 2010).p) En periodos competitivos no debe eliminarse el entrenamiento de fuerza. Reduciendo la frecuencia de
entrenamiento a una vez por semana se consigue mantener las mejoras obtenidas
anteriormente y evitar posibles interferencias negativas (fatiga)(Rønnestad,
Hansen, y Raastad, 2010).Como conclusión final, ha de resaltarse, como bien se ha
expresado a lo largo del artículo, que el entrenamiento de fuerza puede mejorar
y optimizar el rendimiento de cualquier deportista de resistencia, sin embargo,
han de tenerse en cuenta los consejos prácticos explicados aquí para que esto
suceda y la combinación del entrenamiento de fuerza y de resistencia sea
eficaz.Dada la complejidad del tema tratado en este blog y a la
multitud de información científica al respecto, puede que hayan quedado por
tratar ciertos detalles o aspectos interesantes. En este sentido invitamos al
lector a participar activamente en el foro para solucionar cualquier duda,
debatir sobre lo que aquí se ha expuesto o aportar al texto otras evidencias de
carácter científico.Para finalizar el blog es interesante proporcionar varios
enlaces a otros escritos de nuestro grupo que tienen mucho que ver con el tema
tratado hoy aquí y que pueden ayudar al lector a completar la lectura y ahondar
más todavía en este interesante aspecto de la preparación de un deportista de
resistencia:El
Entrenamiento de la Fuerza Mejora el Rendimiento en un Test Máximo de 5 min
Realizado a Continuación de 185 Minutos de CiclismoEntrenamiento
Concurrente de Fuerza y Resistencia. Como puede influir en las mejoras de los
niveles de Fuerza en Deportistas de EnduranceEntrenamiento
de Fuerza para Deportistas de Resistencia. ¿Puede ayudar a mejorar la
performance de estos atletas?La
Importancia del Entrenamiento de Fuerza en la Economía de CarreraDiez
Razones para Entrenar la Fuerza en los Deportes de ResistenciaAUTORCarlos
Sanchisumbralanaerobico.esTALLERESTaller
de Entrenamiento de la Fuerza en los Deportes de Resistencia: Fundamentos y
Aplicaciones para el Deportista y el Entrenador de CampoWEBINARSWebinar
de Zonas de Entrenamiento. ¿A qué Intensidad Entrenar y Por Qué?BIBLIOGRAFÍAAagaard, P., y Andersen, J. L. (2010). Effects of
strength training on endurance capacity in top-level endurance athletes. Scandinavian
Journal of Medicine y Science in Sports, 20 Suppl 2, 39–47.
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entrenamiento de fuerza. Comité Olímpico Español.Bastiaans, J. J., van Diemen, A. B., Veneberg, T., y Jeukendrup, A. E.
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National Strength y Conditioning Association, 24(2), 560–566.
doi:10.1519/JSC.0b013e3181c86583
Segundo umbral ventilatorio
Lejos de caer en el error de repetir la excelente contextualización realizada por David Masferrer en relación al término “umbral”, nos limitaremos a sugerir al lector que visite el término VT1 antes de proceder a la lectura del término aquí desarrollado. De esta forma...
Triatlón Olímpico
No cabe ninguna duda de que el triatlón (ver definición) es uno de los deportes con mayor crecimiento de los últimos años. Su distancia Olímpica, compuesta por 1.5 km de nado, 40 km de bicicleta y 10 km de carrera a pie, es sin duda la modalidad más popular con un...
Historia de las bicicletas en el triatlón: Parte 1
En el blog de hoy les presentamos la primera parte de la traducción de un artículo originalmente escrito por Tom Demerly para JustTriTalk.com. En él se hace un repaso a la evolución de las bicicletas para poder adaptarse a las particularidades del triatlón. Esperemos...
Historia de las Bicicletas en el triatlón: Parte 2
Como continuación del blog de la semana pasada, les presentamos esta vez la segunda parte de la traducción de un artículo originalmente escrito porTom Demerly para JustTriTalk.com. Esperemos que les resulte tan interesante como la primera parte (ver Parte I).El equipo...
Periodización por bloques
La periodización por bloques es un modelo de periodización
contemporánea que tiene su origen en el concepto de bloque de entrenamiento, aplicado por varios entrenadores en los
años 80 especializados en lanzamientos o kayak (e.g. Anatoly Bondarchuk)(Issurin,
2008).El bloque de entrenamiento
sería un ciclo de pocas semanas de entrenamiento concentrado y muy
especializado que serían suficientes para provocar cambios morfológicos,
orgánicos y bioquímicos en el cuerpo. Este concepto fue desarrollado,
implementado, probado en la práctica y publicado como modelo de periodización
por Issurin&Kaverin en 1985 en su trabajo “Planirovania i postroeniegodovogociklapodgotovkigrebcov”.Estos
autores propusieron tres bloques/mesociclos de preparación fundamentales en su
modelo:Mesociclo de Acumulación: desarrollo de contenidos de entrenamiento
básicos.Mesociclo de Transformación: desarrollo de contenidos de entrenamiento
específicos.Mesociclo de Realización: trabajo competitivo, modelado y
recuperación para la competición.Según Issurin (2008), este modelo permitiría
realizar ciclos de entrenamiento de 10 semanas
de duración (4 semanas de Acumulación + 4 semanas de Transformación + 2 semanas
de Realización) y reducir el volumen de entrenamiento total anual en un 10-15%
según su propia experiencia con deportistas olímpicos.Los
principios generales de la Periodización por Bloques son (Issurin,
2008, 2008):Concentración del entrenamiento: solo el entrenamiento altamente
concentrado produce suficiente estímulo para conseguir mejoras sustanciales en
la forma o el nivel de atletas altamente entrenados.Reducción de las
habilidades/contenidos a trabajar: debido a la concentración del
entrenamiento, el número de contenidos que se puede desarrollar al mismo tiempo
se ve reducida a 2-3 como máximo.Desarrollo consecutivo de los
contenidos de entrenamiento: dada la reducción de los contenidos que se pueden desarrollar en cada
bloque, la secuenciación de los contenidos es la única opción de entrenamiento,
aprovechando el efecto residual del
entrenamiento
de cada una de las habilidades motrices y/o técnicas.Los bloques de entrenamiento
deben ser especializados y organizados en un orden concreto: los mesociclos de acumulación,
transformación y realización son el eje del modelo que estamos explicando. Sus
principales características son:
Acumulación
Transformación
Realización
Habilidades motrices y técnicas a desarrollar
Habilidades básicas:
resistencia aeróbica, fuerza básica, coordinación…
Habilidades específicas:
resistencia específica, fuerza resistencia, perfeccionamiento técnico.
Preparación integral: modelado, velocidad máxima, táctica
específica de competición
Volumen / Intensidad
Alto volumen / Baja intensidad
Bajo volumen / Aumento
intensidad
Bajo-medio volumen / Alta
intensidad
La
propuesta de Issurin surge como contraposición a la periodización
tradicional (Matveiev,
1985)
y a las limitaciones que, según el autor, esta última tiene(Issurin,
2008):Interacciones negativas debido al desarrollo simultáneo de múltiples
habilidades motrices y técnicas.Imposibilidad de crear múltiples (más de 2-3) picos de forma durante la
temporada.Limitaciones impuestas por periodos excesivos de tiempo de preparación
básica y específica.Esto,
unido a las necesidades del deporte moderno en cuanto al número y la frecuencia
de las competiciones, la reducción del volumen de entrenamiento (a favor de la
intensidad) y la aparición de nuevos conceptos relacionados con la
planificación y el diseño del entrenamiento juegan a favor de la implementación
de modelos de periodización contemporáneos como la Periodización por Bloques (Issurin,
2008). A pesar de ello, hay que destacar que la
periodización tradicional seguiría teniendo beneficios en deportistas de
medio-bajo nivel de entrenamiento, donde el entrenamiento simultáneo y complejo
de distintos contenidos de entrenamiento es suficiente para provocar suficiente
estímulo de mejora. Aunque
la Periodización por Bloques ciertamente es una forma de organización de
entrenamiento referencia en el mundo del entrenamiento, autores como (Kiely,
2010, 2012)afirmaron
que esta no puede ser enmarcada dentro
de una forma de planificación científicamente validada y que las publicaciones
“peer-reviewed” que se citan para
demostrar la superioridad de la periodización por bloques sobre otros diseños (e.g. Breil,
Weber, Koller, Hoppeler, & Vogt, 2010) son insuficientes para extraer
conclusiones consistentes. Figura 1. Datos individuales de consumo máximo de oxígeno (A),
hemoglobina (B), potencia en 2 mmol/L (C) y potencia media en 40 min TT (D)
antes y después de la intervención con periodización por bloques (BR) o
periodización tradicional (TRAD).El cambio relativo entre pre y post
entrenamiento fue mayor en todas las variables con BP que con TRAD.En
contraposición, un reciente trabajo (Rønnestad
et al., 2014), demostró que 12 semanas de
periodización por bloques producían un aumento mayor en el Vo2max, potencia en 2 mmol/L, potencia
media en una prueba contrarreloj o time
trial 40 min y la masa de la hemoglobina que la periodización tradicional en ciclistas
entrenados (ver Figura 1). Por último, desde el Grupo
de Entrenamiento Óptimo recomendamos a los lectores que visiten ciertos
términos de la enciclopedia para completar el presente texto y que seguramente
les aporten una visión global de los modelos de periodización. En concreto, en
la enciclopedia podrán encontrar los términos de Periodización, Periodización
Lineal, Periodización
Lineal Inversa y Periodización
por Objetivos.AUTORCarlos Sanchis Sanzumbralanaerobico.esREFERENCIAS BIBLIOGRÁFICASBreil, F.
A., Weber, S. N., Koller, S., Hoppeler, H., & Vogt, M. (2010). Block training periodization in alpine skiing: effects
of 11-day HIT on VO2max and performance. European Journal of Applied
Physiology, 109(6), 1077–1086. doi:10.1007/s00421-010-1455-1Issurin, V. (2008a).
Block periodization versus traditional training theory: a review. The
Journal of Sports Medicine and Physical Fitness, 48(1), 65–75.Issurin, V. (2008b). Block
Periodization: Breakthrough in Sports Training. Ultimate Athlete Concepts.Kiely, J. (2010). New
horizons for the methodology and physiology of training periodization: block
periodization: new horizon or a false dawn? Sports Medicine (Auckland, N.Z.),
40(9), 803–805; author reply 805–807.Kiely, J. (2012).
Periodization paradigms in the 21st century: evidence-led or tradition-driven? International
Journal of Sports Physiology and Performance, 7(3), 242–250.Matveiev, L. P. (1985). Fundamentos
Del Entrenamiento Deportivo. España: Raduga.Rønnestad, B. R.,
Ellefsen, S., Nygaard, H., Zacharoff, E. E., Vikmoen, O., Hansen, J., &
Hallén, J. (2014). Effects of 12 weeks of block periodization on performance
and performance indices in well-trained cyclists. Scandinavian
Journal of Medicine & Science in Sports, 24(2), 327–335.
doi:10.1111/sms.12016
Protocolo de Test Incremental para la Determinación de Umbrales de Lactato, VO2max y vVO2max
Dentro del contexto teórico del Curso de Modelos de Periodización en los Deportes de Resistencia les presentamos el protocolo de test incremental para la determinación de los umbrales de lactato, el VO2max y la vVO2max que propone el Instituto Australiano del Deporte. La evaluación constante del deportista con protocolos válidos, estandarizados, sensibles y lo más específicos posibles debe ser uno de los objetivos prioritarios para cualquier entrenador de campo y, por supuesto, deberá tenerse en cuenta en cualquier planificación del entrenamiento e influirá sin duda en el éxito de la periodización.Esperamos que este estupendo instrumento de trabajo, elaborado por autores de renombre como David B. Payne y Philo U. Saunders, les sea útil. Carlos Sanchis.
Protocolo del ACSM para la valoración de la VAM en cinta deslizante
Si hace unos días les facilitábamos un
protocolo para la determinación de umbrales de lactato, el VO2max y la vVO2max,
esta vez, y de nuevo dentro del contexto teórico del Curso de Modelos
de Periodización en los Deportes de Resistencia, les presentamos el protocolo del ACSM para la determinación de la VAM.Recuerden que la VAM es un
parámetro de gran utilidad para la programación del entrenamiento, es un valor referencia del rendimiento aeróbico máximo y que, la forma de
evaluación o el protocolo que compartimos hoy no es el único para calcular este
parámetro (e.g. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8818206). Además, es importante destacar que
existen protocolos adaptados a otros deportes (e.g.
ciclismo: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17178775).De nuevo, esperamos que este
estupendo instrumento de trabajo les sea útil.
Carlos Sanchis.















