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Biomecánica, riesgo y protección ante la tendinopatía aquílea en corredores

En una cohorte prospectiva de 911 adultos seguidos durante un año, un menor momento máximo de inversión del tobillo, un menor ángulo máximo de rotación externa del tobillo y un mayor volumen de carrera se identificaron como predictores significativos de la aparición de tendinopatía del tendón de Aquiles. Los autores concluyen que actuar sobre los factores biomecánicos y el volumen de carrera podría ayudar a prevenirla.

Qué se estudió: biomecánica de carrera y tendinopatía de Aquiles en corredores y no corredores

El estudio evaluó si la biomecánica del miembro inferior es un factor de riesgo para la aparición de tendinopatía de Aquiles. También valoró el aporte de la edad, el sexo, la distancia de carrera y los antecedentes de lesión.

  • Diseño: estudio de cohorte prospectivo con muestreo por cuotas, estratificado por edad, sexo, región y condición de actividad física (corredor o no corredor).
  • Muestra: 911 adultos (edad media 37,7 ± 12,5 años; 429 mujeres, 47 %; 528 corredores, 58 %).
  • Evaluación inicial: cuestionarios sobre historial de carrera y síntomas en el tendón de Aquiles, análisis biomecánico de la carrera, resonancia magnética y absorciometría de rayos X de doble energía (DXA).
  • Seguimiento: un año, con un dispositivo Fitbit y una aplicación móvil propia para el reporte semanal de lesiones y los diagnósticos ortopédicos.
  • Variables biomecánicas principales: cinemática y cinética de tobillo, rodilla y cadera durante la fase de apoyo de la carrera.
  • Desenlace principal: diagnóstico médico confirmado de tendinopatía de Aquiles dentro del primer año.
  • Análisis: regresión logística binaria, con razones de momios (OR, por sus siglas en inglés) e intervalos de confianza del 95 % (IC 95 %).

Qué encontraron: predictores de la tendinopatía de Aquiles

Tres variables se asociaron de forma significativa con la aparición de la lesión:

Variable OR (IC 95 %) Efecto sobre la probabilidad de tendinopatía
Mayor momento máximo de inversión del tobillo en la fase de apoyo 0,33 (0,17 a 0,61) Disminuye
Menor ángulo máximo de rotación externa del tobillo 2,20 (1,23 a 4,03) Aumenta
Mayor distancia de carrera 1,67 (1,23 a 2,22) Aumenta

Los resultados fueron consistentes tanto en la cohorte completa como en el subgrupo de corredores.

Qué significa para la práctica: prevención de la tendinopatía de Aquiles en corredores

El volumen de carrera es el factor más fácil de intervenir

De los tres predictores, el volumen es el que se puede observar y ajustar sin equipamiento especializado. Conviene registrar la distancia semanal de cada corredor y vigilar los aumentos bruscos o sostenidos. Esto es especialmente relevante en quienes acumulan mucho kilometraje. Se trata de una asociación observacional: no establece un umbral seguro de distancia ni demuestra que reducirla evite la lesión, por lo que el ajuste debe individualizarse según la tolerancia y el contexto de cada persona.

La biomecánica como información complementaria, no como prescripción

Un menor momento de inversión y un menor ángulo de rotación externa del tobillo marcaron un mayor riesgo. Si tienes acceso a análisis de la carrera en laboratorio o con herramientas equivalentes, estas variables pueden formar parte de la evaluación de corredores en riesgo. Sin embargo, el estudio identifica predictores, no prueba que modificar esos patrones reduzca la incidencia de tendinopatía. Por eso:

  • No conviene corregir la técnica de carrera basándose únicamente en estos hallazgos.
  • Cualquier cambio de patrón debe introducirse de forma gradual y con seguimiento de la respuesta del tendón.
  • Los mecanismos que explican estas asociaciones no se pueden deducir de este diseño.

A quién aplicar estas ideas y con qué precauciones

  • Los resultados provienen de adultos con edad media cercana a los 38 años, corredores y no corredores. No se deben extrapolar a deportistas de élite, jóvenes o adultos mayores.
  • Los hallazgos se mantuvieron en el subgrupo de corredores, lo que respalda su relevancia en la práctica del running recreativo.
  • Ante dolor persistente en el tendón de Aquiles, lo apropiado es derivar a un profesional de la salud para su valoración, en lugar de resolverlo solo con ajustes de entrenamiento.

Cómo integrarlo en la planificación

Una estrategia razonable es combinar el control del volumen de carrera con el seguimiento de síntomas. Cuando exista la posibilidad, se puede añadir una evaluación biomecánica para detectar perfiles de mayor riesgo. Los autores plantean que actuar sobre ambos factores podría ayudar a prevenir la lesión, pero esa hipótesis requiere confirmación en estudios de intervención.

Limitaciones del estudio

  • Es un estudio observacional: los predictores no equivalen a causas y no se puede afirmar que modificarlos prevenga la lesión.
  • El resumen disponible no detalla el número de casos de tendinopatía ni los resultados de edad, sexo y antecedentes de lesión, por lo que la interpretación se limita a los datos informados.
  • El muestreo por cuotas puede limitar la generalización a otras poblaciones.

Conclusiones aplicables

  • Un menor momento máximo de inversión del tobillo, un menor ángulo máximo de rotación externa del tobillo y un mayor volumen de carrera predijeron la aparición de tendinopatía de Aquiles en un año.
  • Los resultados fueron consistentes en la cohorte completa y en los corredores.
  • Controlar el volumen de carrera es una medida accesible y coherente con estos hallazgos.
  • La evaluación biomecánica puede ayudar a identificar perfiles de riesgo, pero no justifica por sí sola modificar la técnica.
  • Según los autores, intervenir sobre la biomecánica y el volumen de carrera podría ayudar a prevenir la tendinopatía de Aquiles; se necesitan estudios de intervención para confirmarlo.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de G-SE.
Publicación Original