Actividad de la musculatura facial en el envejecimiento: qué muestra la electromiografía de superficie
La función de los músculos faciales suele quedar fuera de la evaluación clínica del adulto mayor, aunque participa en la masticación, el habla, la deglución y la expresión emocional. Un estudio transversal japonés publicado en PLoS One (Okamoto, Adachi y Mizukami, 2026) comparó con electromiografía de superficie (sEMG) la actividad de nueve músculos faciales entre adultos jóvenes y mayores. Midió tanto el reposo como contracciones voluntarias de máximo esfuerzo.
Por qué importa: fragilidad oral y función facial
La literatura reciente vincula la pérdida de función oral (fuerza lingual, rendimiento masticatorio) con la fragilidad y la prefragilidad. Este es el concepto de fragilidad oral, que también se asocia a menor participación social, peor comunicación y síntomas depresivos.
La comunicación depende además de la motricidad facial, pero casi todos los estudios sobre envejecimiento facial usan observación, análisis de imágenes o valoraciones subjetivas. Los autores proponen evaluar la función muscular facial en sí, más allá de la expresión visible, como una medida neuromuscular objetiva. Podría servir para detectar de forma precoz el deterioro funcional y promover un envejecimiento saludable.
Diseño del estudio
- Tipo: transversal, con reclutamiento por muestreo en bola de nieve (Tsukuba y Tokio, 2023).
- Muestra: 20 adultos jóvenes (9 mujeres, 11 hombres) y 23 adultos mayores (19 mujeres, 4 hombres), todos independientes y sin necesidad de cuidados.
- Exclusiones: demencia o deterioro cognitivo severo, trastornos del nervio facial, cirugía facial previa, toxina botulínica, procedimientos estéticos, asimetría marcada o cicatrices en zonas de electrodos.
- Músculos evaluados: frontal (FRO), corrugador del ceño (CS), orbicular de los ojos (OOc), elevador del labio superior y del ala nasal (LLSAN), elevador del labio superior (LLS), cigomático mayor (ZM), elevador del ángulo de la boca (LAO), orbicular de los labios (OOr) y depresor del ángulo de la boca (DAO).
- Registro: electrodos bipolares de Ag/AgCl de 5 mm colocados según Fridlund y Cacioppo (1986), con muestreo a 1.000 Hz.
- Tareas: la tarea 1 fue el reposo (neutro). Las tareas 2 a 10 fueron movimientos faciales voluntarios de máximo esfuerzo que reflejan la función principal de cada grupo muscular, mantenidos 5 segundos.
- Procesamiento: valores RMS de una ventana estable de 1 segundo, normalizados respecto del reposo individual.
- Estadística: t de Student o U de Mann-Whitney según normalidad, tamaños del efecto con IC 95 % y corrección de Holm-Bonferroni para los nueve músculos principales.
Resultados principales
1. En reposo, los mayores muestran más actividad
Con el rostro neutro, los adultos mayores tuvieron una actividad significativamente más alta en siete de los nueve músculos: CS, OOc, LLSAN, LLS, ZM, LAO y OOr. Los tamaños del efecto fueron moderados a grandes (r ≈ 0,41–0,55). No hubo diferencias en FRO ni en DAO.
2. En contracción voluntaria, los jóvenes activan más
Durante los movimientos voluntarios, la actividad relativa fue mayor en los jóvenes en seis de los ocho músculos analizados con U de Mann-Whitney, además del frontal (t de Student). Tras la corrección de Holm, siete de los nueve músculos mantuvieron la diferencia.
| Músculo | Reposo (mayores > jóvenes) | Contracción voluntaria (jóvenes > mayores) | Tras Holm (contracción) |
|---|---|---|---|
| Frontal (FRO) | No | Sí (d = 0,97) | Sí |
| Corrugador (CS) | Sí | Sí (r = 0,51) | Sí |
| Orbicular de los ojos (OOc) | Sí | Sí (r = 0,73) | Sí |
| LLSAN | Sí | Sí (r = 0,40) | Sí |
| LLS | Sí | Sí (r = 0,65) | Sí |
| Cigomático mayor (ZM) | Sí | Sí (r = 0,67) | Sí |
| LAO | Sí | No | No |
| Orbicular de los labios (OOr) | Sí | Sí (r = 0,39) | Sí |
| Depresor del ángulo oral (DAO) | No | No | No |
Las mayores diferencias se vieron en el orbicular de los ojos, el cigomático mayor y el elevador del labio superior.
3. Robustez de los hallazgos
- Análisis de sensibilidad con el RMS de los 5 segundos completos: el patrón fue en general consistente. En LAO apareció una diferencia significativa antes de la corrección (p = 0,034), que dejó de serlo tras Holm (p ajustada = 0,068).
- Efecto del sexo: los resultados por edad se mantuvieron casi sin cambios al incluir el sexo. Solo el cigomático mayor mostró un efecto de sexo (p = 0,030).
Interpretación de los autores
El mayor tono en reposo podría reflejar cambios en la regulación neuromuscular, incluida la modulación simpática del tono, como se ha descrito en músculo esquelético de ratas envejecidas. También podría relacionarse con la hipótesis de que las contracciones repetidas de la musculatura mimética alteran el tono y la morfología en reposo. Los propios autores advierten que son explicaciones especulativas: no midieron variables autonómicas, y la amplitud sEMG no refleja directamente fuerza ni masa muscular.
La menor activación voluntaria en los mayores coincide con lo descrito por Cotofana et al. (2021), que halló una reducción en el cigomático mayor. Este estudio amplía la observación a más músculos y tareas. En varias tareas también se registró activación de músculos vecinos, lo que sugiere diferencias en la coordinación y no solo en la magnitud. Los músculos que se reclutan poco de forma independiente en la vida diaria podrían mostrar un patrón distinto, posiblemente por desuso, aunque esto no se evaluó.
Limitaciones que conviene tener presentes
- Esfuerzo máximo no verificable: no existe un método objetivo para confirmarlo en movimientos faciales.
- Normalización por el reposo: como los mayores tenían más actividad basal, dividir por ese valor puede reducir artificialmente sus ratios durante las tareas. Los valores RMS crudos están en el material suplementario.
- Un solo ensayo por tarea: no se pudo estimar la variabilidad intraindividual, y la selección de la ventana de 1 s tiene cierto grado de subjetividad.
- Muestra pequeña y desbalanceada por sexo: el grupo mayor era casi todo mujeres (19 de 23). No hubo adultos de mediana edad.
- Otras fuentes de error: posible diafonía entre músculos adyacentes, impedancia cutánea no medida y electrodos que pueden alterar el movimiento natural.
- Alcance: solo participantes japoneses y diseño transversal, que no permite establecer causalidad.
- Aplicabilidad: la sEMG facial requiere equipamiento y experiencia técnica, lo que limita su uso rutinario.
Conclusiones y aplicaciones prácticas
- Dos hallazgos clave: mayor actividad basal en reposo y menor activación en contracciones voluntarias de varios músculos faciales en adultos mayores independientes, en comparación con jóvenes.
- Para la evaluación: en estudios o protocolos con sEMG facial, registre siempre el reposo y reporte también los valores absolutos. Si solo usa valores relativos al reposo, el resultado puede quedar sesgado en poblaciones con tono basal elevado.
- Para la rehabilitación orofacial y la prevención de la fragilidad: los resultados respaldan incluir la función muscular facial en la valoración del adulto mayor, junto con la fuerza lingual y la masticación. Conviene diferenciar entre el exceso de tono en reposo y la baja capacidad de activación voluntaria, porque pueden requerir enfoques distintos (por ejemplo, relajación frente a ejercicios de activación).
- Para el entrenamiento y los ejercicios faciales: la menor activación en músculos poco usados de manera aislada, aunque hipotética, sugiere explorar ejercicios que trabajen movimientos específicos y su coordinación, no solo expresiones globales como sonreír o fruncir el ceño.
- Cautela: es evidencia preliminar y no hay datos que permitan usar la sEMG facial como marcador clínico de fragilidad. Faltan estudios longitudinales, con ensayos repetidos, muestras mayores y balanceadas, y medidas conductuales y estructurales complementarias.
- Futuro: los autores señalan la necesidad de métodos más simples y accesibles para evaluar la función facial en entornos clínicos y comunitarios.
Referencia: Okamoto R, Adachi K, Mizukami K (2026). PLoS One 21(10): e0357143. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0357143


