En 56 futbolistas de unos 10 años se observaron cambios en algunos indicadores cognitivos y motores a lo largo de 15 semanas de entrenamiento, pero no se encontró evidencia de una asociación directa entre el disfrute percibido y esos indicadores. Los autores presentan los resultados como preliminares, de un estudio exploratorio, por lo que deben leerse con cautela.
Disfrute, funciones ejecutivas y eficiencia motora en fútbol infantil: qué se estudió
El disfrute en el deporte se considera un factor psicológico clave para la adherencia al ejercicio y para el desarrollo cognitivo y emocional. Este estudio observacional y exploratorio tuvo dos objetivos: describir los cambios previos y posteriores (pre-post) en variables cognitivas y motoras seleccionadas, y analizar si el disfrute medio durante los entrenamientos se asociaba con esos indicadores.
- Participantes: 56 jugadores de fútbol (52 varones y 4 mujeres), con una edad de 9,98 ± 0,70 años.
- Diseño: observacional, durante 15 semanas y 30 sesiones de entrenamiento. No se describe una intervención experimental.
- Disfrute: se valoró al terminar cada sesión con una escala visual analógica basada en emojis.
- Rendimiento cognitivo y motor: se evaluó antes y después del periodo de observación con tareas realizadas en tableta.
Resultados: cambios en eficiencia motora y tiempo de respuesta, sin asociación con el disfrute
Cambios entre el inicio y el final
- Test de eficiencia motora (Motor Efficiency Test): cambio significativo (t55 = 3,15; p = 0,003), con una variación del −19,4 % y un tamaño del efecto moderado-pequeño (d de Cohen = 0,42).
- FlankTime (indicador temporal de la tarea Flanker): cambio significativo (W = 1345; p < 0,001), con una variación del −8,1 % y una correlación biserial de rangos de 0,68.
- FlankAcc (precisión en la misma tarea): solo un cambio distribucional nominal, sin corrección por comparaciones múltiples (W = 323; p = 0,015), con una variación del 0,0 %. No se considera un cambio relevante.
Relación con el disfrute
El disfrute no se asoció de forma significativa con ninguno de los índices cognitivos o motores analizados. Las puntuaciones de disfrute se concentraron en el extremo superior de la escala. Esa variabilidad restringida pudo haber limitado la capacidad de detectar asociaciones, de modo que la ausencia de resultados significativos no equivale a ausencia de relación.
Qué significa para la práctica en entrenamiento de fútbol con niños
Interpretar los cambios con prudencia
Los cambios en eficiencia motora y en tiempo de respuesta se observaron durante la temporada, pero el diseño no permite atribuirlos al entrenamiento de fútbol. En estas edades también influyen el crecimiento, la maduración y el aprendizaje por repetición de las pruebas. Conviene, por tanto, no presentar a familias ni a clubes estos datos como prueba de que el fútbol mejora las funciones ejecutivas.
Medir el disfrute de forma sencilla, pero con instrumentos sensibles
- Una escala de emojis al final de la sesión es un método rápido y adecuado para la edad, y se puede integrar en la rutina con poco esfuerzo.
- Si casi todos los niños puntúan en el nivel máximo, la herramienta aporta poca información para distinguir entre sesiones o jugadores. Para detectar diferencias conviene complementarla con preguntas abiertas, observación directa o escalas con más opciones de respuesta.
- Registrar el disfrute sesión a sesión permite detectar cambios en el clima de grupo. Este estudio no evaluó si ese registro mejora la adherencia ni el rendimiento.
No asumir que “más disfrute” implica “más rendimiento cognitivo o motor”
Los datos no respaldan una relación directa entre ambos, aunque tampoco la descartan por la limitación de la escala. Lo razonable es mantener un entorno de entrenamiento agradable por sus propios méritos (participación, permanencia en el deporte, bienestar), sin prometer mejoras cognitivas concretas como consecuencia.
Uso de tareas en tableta como seguimiento
- Las pruebas breves en tableta resultaron viables en un grupo de unos 10 años y pueden servir como seguimiento descriptivo.
- Si se usan, conviene aplicarlas siempre en condiciones similares (momento del día, instrucciones, ambiente) e interpretar los cambios como orientativos, no como diagnóstico individual.
- Cualquier hallazgo individual preocupante debe derivarse a un profesional de la salud o de la psicología, y no valorarse solo con estas pruebas.
A quién aplicar estas ideas
Los resultados proceden de futbolistas de unos 10 años, casi todos varones. No deberían extrapolarse a otras edades, a niñas, a otros deportes ni a población no deportista.
Limitaciones del estudio
- Estudio exploratorio y observacional, sin grupo de control: no permite establecer causalidad ni separar el efecto del entrenamiento del de la maduración o la práctica con las pruebas.
- Muestra con muy pocas mujeres (4 de 56), lo que limita la generalización.
- Efecto techo en el disfrute, con puntuaciones concentradas en el extremo alto de la escala, que redujo la posibilidad de detectar asociaciones.
- El único cambio en precisión (FlankAcc) fue nominal y sin corrección estadística, por lo que debe tomarse con cautela.
- El resumen no detalla el contenido de las sesiones ni la dirección de mejora de cada prueba, por lo que no es posible profundizar en esos aspectos.
Conclusiones aplicables
- En 56 futbolistas de unos 10 años se observaron cambios en el test de eficiencia motora (−19,4 %) y en FlankTime (−8,1 %) tras 15 semanas, pero son hallazgos preliminares y no causales.
- El disfrute percibido no mostró asociación significativa con los índices cognitivos o motores analizados.
- Las puntuaciones de disfrute estaban concentradas en valores altos, lo que pudo ocultar posibles relaciones.
- Medir el disfrute con escalas sencillas es útil, pero conviene complementarlas con herramientas más sensibles.
- Se debe evitar prometer mejoras cognitivas derivadas del disfrute o del fútbol; hacen falta estudios con grupo de control y mayor variabilidad en el disfrute.


