Ingerir gominolas con isomaltulosa durante 18 hoyos de golf se asoció con diferencias en algunos marcadores fisiológicos (DHEAS y testosterona salivales) frente a gominolas con sacarosa, pero no con mejor rendimiento objetivo. Los autores consideran que la relevancia práctica de estos efectos sigue siendo exploratoria.
Isomaltulosa durante una ronda de golf: qué se estudió
El golf es un deporte prolongado y de intensidad moderada que exige estabilidad fisiológica sostenida. Aunque los carbohidratos se usan para reducir la fatiga, los azúcares de absorción rápida pueden provocar fluctuaciones bruscas de la glucemia y un estrés metabólico latente. La isomaltulosa es un disacárido de digestión lenta que aporta glucosa de forma más estable que la sacarosa.
Se realizó un estudio piloto exploratorio, aleatorizado, doble ciego y controlado, con 23 golfistas universitarios varones. Se asignaron al azar al grupo de isomaltulosa (ISO; n = 12) o al grupo de sacarosa (CON; n = 11). Los participantes consumieron gominolas inmediatamente después de cada hoyo, con 12,1 g de carbohidrato por hoyo y un total de 217,5 g durante la ronda competitiva de 18 hoyos.
Las variables principales fueron los marcadores salivales de estrés: cortisol, testosterona y sulfato de dehidroepiandrosterona (DHEAS). Las secundarias fueron la glucosa intersticial medida con monitorización continua de glucosa, la percepción subjetiva (somnolencia, relajación y concentración) y el rendimiento (puntuación en los 18 hoyos). Las comparaciones entre grupos en cada momento se hicieron con pruebas t de Welch planificadas.
Resultados: glucosa intersticial, hormonas salivales y percepción subjetiva
- Rendimiento: sin diferencias significativas en la puntuación de los 18 hoyos (p = 0,38).
- Glucosa media: sin diferencias significativas en la glucosa intersticial media (p = 0,20).
- Variabilidad glucémica: el grupo ISO mostró un perfil más estable, con una desviación estándar menor (14,7 ± 1,9 vs. 16,7 ± 4,6 mg/dL; d = 0,58, tamaño del efecto medio), aunque la diferencia no fue significativa.
- Hormonas: en análisis exploratorios, el DHEAS y la testosterona salivales fueron mayores en el grupo ISO durante la segunda mitad de la ronda (p < 0,05), mientras que ambos descendieron en el grupo CON.
- Percepción subjetiva: el grupo CON refirió un nivel de activación subjetiva significativamente mayor (vigilia y relajación) que el grupo ISO (p < 0,01).
Qué significa para la práctica: estrategias de carbohidratos en golf y deportes prolongados
Los resultados no justifican reemplazar la sacarosa por isomaltulosa con la expectativa de mejorar el score. Aun así, ofrecen pautas útiles para quien planifica la nutrición en jornadas largas de baja o moderada intensidad.
Qué conviene tener en cuenta
- No prometer mejoras de rendimiento. Con 23 participantes y sin diferencias en el score, la isomaltulosa no mostró ventaja competitiva frente a la sacarosa. Es preferible presentarla como una opción a explorar, no como una ayuda ergogénica demostrada.
- Pauta de ingesta fraccionada. El protocolo consistió en pequeñas dosis (12,1 g de carbohidrato) tras cada hoyo, hasta 217,5 g en total. Este esquema regular es viable en una ronda de golf y puede servir de referencia para organizar la ingesta en competiciones de ritmo pausado.
- Posible estabilidad glucémica. La menor variabilidad con isomaltulosa tuvo un tamaño del efecto medio pero no fue significativa. Para deportistas que refieren altibajos de energía con azúcares rápidos, puede ser razonable probarla en entrenamientos, sin asumir que el efecto esté confirmado.
- Interpretar con cautela la respuesta hormonal. El DHEAS y la testosterona se mantuvieron más altos con isomaltulosa en la segunda mitad de la ronda, pero el estudio no demuestra que esto suponga mejor recuperación, menor estrés ni mejor juego. No conviene usar estos marcadores como argumento de venta ni de decisión por sí solos.
- Atención a la activación subjetiva. El grupo con sacarosa se sintió más despierto y relajado. Si un jugador valora esa sensación, la isomaltulosa podría no ser la mejor opción para él. Conviene registrar la percepción individual durante las pruebas previas.
Cómo aplicarlo
- Probar cualquier estrategia en rondas de práctica, nunca por primera vez en competición.
- Registrar score, sensaciones (somnolencia, concentración, relajación) y, si se dispone de ellos, datos de glucosa para valorar la respuesta de cada jugador.
- Los hallazgos corresponden a golfistas universitarios varones; extrapolarlos a mujeres, otras edades, otros niveles o deportes requeriría cautela.
- La monitorización continua de glucosa puede ser una herramienta de seguimiento, pero sus datos deben interpretarse con prudencia y sin fines diagnósticos.
Limitaciones del estudio piloto
- Muestra pequeña y exclusivamente de varones universitarios, lo que limita la generalización.
- Estudio piloto exploratorio; los análisis hormonales se describen como exploratorios y se basaron en comparaciones por momento con pruebas t de Welch, no en un marco de medidas repetidas apropiado, como señalan los autores.
- La diferencia en la variabilidad glucémica no fue significativa, y las diferencias hormonales no se acompañaron de mejoras de rendimiento.
- No se informan en el resumen detalles como la composición exacta de las gominolas ni otros datos de control dietético.
Conclusiones aplicables
- La ingesta continua de gominolas con isomaltulosa durante 18 hoyos se asoció con diferencias en DHEAS y testosterona frente a la sacarosa.
- No hubo mejora del rendimiento objetivo (score) ni diferencias significativas en la glucosa media.
- La variabilidad glucémica tendió a ser menor con isomaltulosa (d = 0,58), sin significación estadística.
- Con sacarosa, los jugadores percibieron mayor activación subjetiva.
- La relevancia práctica sigue siendo exploratoria; se necesitan estudios con más participantes y diseños de medidas repetidas adecuados.
