Un mayor nivel de fuerza de prensión manual y un mejor desempeño en la prueba de levantarse de la silla cinco veces se asocian con un menor riesgo de múltiples condiciones de salud a largo plazo en adultos. Los autores concluyen que estas pruebas simples de campo tienen valor predictivo y parecen clínicamente útiles en distintas edades y perfiles demográficos, aunque la calidad global de la evidencia va de muy baja a moderada, lo que implica una confianza limitada a moderada en los resultados.
Revisión sistemática sobre pruebas de fuerza muscular de campo y riesgo de enfermedad
Se realizó una revisión sistemática con metaanálisis para examinar la validez predictiva de pruebas de fuerza muscular de campo en relación con la aparición de condiciones de salud a largo plazo en adultos. Se buscaron estudios en PubMed, Web of Science, SPORTDiscus, Scopus, CINAHL, Epistemonikos y Google Scholar.
- Población: adultos de 18 años o más.
- Diseño incluido: estudios de cohorte que usaran pruebas de fuerza de campo validadas o fiables.
- Volumen de evidencia: 155 estudios incluidos en la revisión, 94 de ellos en el metaanálisis.
- Exposición analizada: la fuerza de prensión manual (handgrip) y la prueba de levantarse de la silla cinco veces. No hubo una intervención de entrenamiento: se evaluó qué tan bien predice cada prueba la aparición posterior de enfermedades o limitaciones.
Resultados: fuerza de prensión manual y riesgo cardiovascular, metabólico, mental y neurodegenerativo
Al comparar a los adultos con los niveles más altos de fuerza de prensión frente a los más bajos, los primeros tuvieron menor riesgo de varias condiciones (todas con p<0,05). Se expresa como razón de momios (OR, odds ratio), con su intervalo de confianza del 95 % (IC 95 %):
| Condición | OR | IC 95 % |
|---|---|---|
| Enfermedades cardiovasculares | 0,73 | 0,67 a 0,80 |
| Diabetes mellitus tipo 2 | 0,79 | 0,68 a 0,91 |
| Deterioro musculoesquelético | 0,65 | 0,56 a 0,76 |
| Discapacidad | 0,57 | 0,47 a 0,70 |
| Ansiedad | 0,79 | 0,63 a 0,99 |
| Depresión | 0,70 | 0,63 a 0,78 |
| Deterioro cognitivo | 0,57 | 0,44 a 0,75 |
| Demencia | 0,62 | 0,53 a 0,73 |
| Enfermedad de Parkinson | 0,53 | 0,31 a 0,91 |
Además, un aumento de 5 kg en la fuerza de prensión se asoció con menor riesgo de desarrollar la mayoría de estas condiciones.
Prueba de levantarse de la silla cinco veces
Los adultos con el mejor desempeño (frente al peor) en esta prueba tuvieron menor riesgo de:
- diabetes mellitus tipo 2 (OR=0,80; IC 95 % 0,72 a 0,88);
- deterioro musculoesquelético (OR=0,52; IC 95 % 0,37 a 0,74);
- discapacidad (OR=0,58; IC 95 % 0,41 a 0,82);
- depresión (OR=0,63; IC 95 % 0,42 a 0,95);
- demencia (OR=0,68; IC 95 % 0,54 a 0,85).
Cada segundo menos en completar la prueba se asoció con una razón de momios de 0,94 para deterioro musculoesquelético.
Qué significa para la práctica: cómo usar la dinamometría manual y la prueba de la silla en adultos
Incorporarlas como herramientas de cribado y seguimiento
Los resultados respaldan el uso de pruebas baratas, rápidas y que no requieren instalaciones complejas. Conviene incluir la dinamometría manual y la prueba de levantarse de la silla cinco veces en las evaluaciones iniciales de adultos, tanto en contextos de entrenamiento como de salud y nutrición. Pueden servir para:
- identificar personas con un nivel de fuerza relativamente bajo, que podrían beneficiarse de una valoración más completa o de una derivación a otros profesionales;
- establecer una línea base y repetir la medición con el mismo protocolo, para observar la evolución en el tiempo;
- complementar otras evaluaciones, no sustituirlas.
Cómo comunicar los resultados al cliente o paciente
Un buen resultado se asocia con menor riesgo, pero no garantiza ausencia de enfermedad. Un resultado bajo tampoco es un diagnóstico. Se recomienda presentar la prueba como un indicador de funcionalidad y de riesgo relativo, evitando mensajes alarmistas o promesas de prevención.
Elegir la prueba según el objetivo
- La fuerza de prensión mostró asociaciones con un abanico más amplio de desenlaces: cardiovasculares, metabólicos, de salud mental, cognitivos y neurodegenerativos.
- La prueba de la silla se asoció con diabetes tipo 2, deterioro musculoesquelético, discapacidad, depresión y demencia. Además, evalúa una tarea funcional de las piernas, útil para observar la capacidad de levantarse, y el tiempo en segundos facilita el seguimiento.
- Usar ambas ofrece una imagen más completa que cualquiera por separado.
Aplicación en distintos grupos de adultos
Los autores señalan que las pruebas parecen útiles en diferentes grupos de edad y perfiles demográficos, por lo que pueden emplearse en un rango amplio de adultos. Aun así, la interpretación debe considerar el contexto de cada persona, y las decisiones clínicas individuales corresponden a los profesionales de la salud.
Precaución: asociación no es causalidad
Este trabajo no demuestra que aumentar la fuerza de prensión o mejorar el tiempo en la silla reduzca por sí mismo el riesgo de enfermedad. Por eso, las cifras de “5 kg” o “1 segundo” deben leerse como diferencias asociadas en estudios observacionales, no como metas de entrenamiento con efecto garantizado. Dicho esto, entrenar la fuerza sigue siendo una práctica razonable por sus beneficios en el rendimiento y la función, pero este estudio no permite afirmar que prevenga estas enfermedades.
Limitaciones de la evidencia sobre fuerza muscular y salud a largo plazo
- La calidad global de la evidencia osciló entre muy baja y moderada, por lo que la confianza en los resultados es limitada a moderada.
- Los estudios de cohorte observacionales identifican asociaciones, no relaciones causales.
- Algunos intervalos de confianza son amplios o cercanos a 1 (por ejemplo, ansiedad y enfermedad de Parkinson), lo que indica mayor imprecisión en esas estimaciones.
- El resumen disponible no detalla los protocolos de medición, los puntos de corte ni las características específicas de los participantes, por lo que conviene consultar el texto completo antes de fijar criterios de aplicación.
Conclusiones aplicables
- Mayor fuerza de prensión y mejor desempeño en la prueba de la silla se asocian con menor riesgo de múltiples condiciones de salud a largo plazo en adultos.
- Ambas son pruebas simples de campo con valor predictivo y utilidad clínica aparente en distintas edades y perfiles demográficos.
- Se pueden usar para cribado, línea base y seguimiento, siempre como complemento de una evaluación integral.
- La confianza en los resultados es limitada a moderada, y se trata de asociaciones, no de causalidad.
- Los resultados deben comunicarse con prudencia, sin diagnósticos ni promesas de prevención.


