En la natación en aguas abiertas de élite (10 km), los medallistas se separan cada vez más pronto y de forma más sostenida del resto, tanto en Juegos Olímpicos como en Campeonatos Mundiales. Según los autores, desarrollar capacidades fisiológicas y tácticas para sostener una velocidad elevada desde las primeras etapas es cada vez más importante para rendir de forma consistente.
Qué se estudió: estrategias de ritmo en la maratón de natación olímpica y mundial
Se analizó la evolución de los “puntos de inflexión” del ritmo de nado (los momentos de la carrera en que la velocidad de los medallistas empieza a diferir de la de los no medallistas) en pruebas de 10 km. Los datos procedían de los Juegos Olímpicos (cuatro ediciones, 2012-2024) y de los Campeonatos Mundiales de Aquatics (siete ediciones, 2013-2025).
- Muestra: 1066 actuaciones individuales de nadadores y nadadoras de élite.
- Diseño: análisis retrospectivo de resultados de competición. Se comparó la velocidad de nado (v) entre medallistas (MED) y no medallistas (NON-MED) mediante mapeo paramétrico estadístico unidimensional, una técnica que detecta en qué tramos de la carrera hay diferencias.
- Participación dual: se evaluó con modelos de regresión cuadrática la tendencia de nadadores que compiten en piscina y en aguas abiertas en la misma edición, para dar contexto a los cambios observados.
Resultados: velocidad sostenida y separación temprana entre medallistas y no medallistas
Hombres
Los medallistas mantuvieron progresivamente una mayor velocidad a lo largo de la carrera, lo que refleja una evolución hacia un ritmo sostenido.
- Juegos Olímpicos 2024: 1,47 m·s-1 (MED) frente a 1,41 m·s-1 (NON-MED).
- Campeonato Mundial 2025: 1,48 m·s-1 frente a 1,43 m·s-1.
Mujeres
- En los Juegos Olímpicos, las diferencias de ritmo siguieron siendo fragmentadas (2024: 1,31 frente a 1,25 m·s-1).
- En los Mundiales, la ventaja de las medallistas apareció cada vez antes y con más fuerza, hasta una separación durante toda la carrera en 2025 (1,38 frente a 1,33 m·s-1).
Participación dual (piscina y aguas abiertas)
Alcanzó su máximo en los Juegos de 2024: 32,0 % en hombres y 16,7 % en mujeres. En los Mundiales mostró fluctuaciones y un descenso reciente (2025: 5,2 % en hombres y 7,5 % en mujeres).
Qué significa para la práctica: preparar al nadador de aguas abiertas para un ritmo alto desde el inicio
Estos datos describen lo que ocurre en la élite; no demuestran que una estrategia concreta cause la medalla. Aun así, orientan la planificación de varias maneras.
Priorizar la capacidad de sostener velocidad alta desde las primeras fases
- Conviene que el plan de carrera no dependa de un final de remontada. La tendencia sugiere que quedar en el grupo de cabeza y sostener una velocidad elevada desde etapas tempranas es cada vez más relevante, sobre todo en hombres y en las mujeres en los Mundiales.
- En el entrenamiento, esto invita a incluir series largas o continuas a ritmos cercanos al de competición desde el primer tramo, y no solo trabajos de aceleración final. Las cargas concretas deben ajustarse al nivel y a la fase de cada nadador, ya que el estudio no las especifica.
Trabajar la dimensión fisiológica y la táctica a la vez
- Los autores subrayan ambas capacidades. Además del desarrollo aeróbico y de la resistencia a ritmos altos, hay que entrenar la lectura de carrera: posicionamiento, gestión del grupo y decisiones en los primeros kilómetros.
- Las simulaciones de competición con objetivos de velocidad por tramos pueden ayudar a que el nadador se familiarice con mantener un ritmo exigente sin desgaste excesivo temprano.
Diferenciar entre hombres y mujeres y entre tipos de competición
- El patrón en hombres es más homogéneo entre Juegos y Mundiales. En mujeres, el patrón olímpico fue más fragmentado y el de los Mundiales más claro. Por ello, el análisis de rivales debe considerar el contexto de cada evento.
- Una referencia útil para fijar objetivos es el rango de velocidades observado en las últimas ediciones (por ejemplo, 1,47-1,48 m·s-1 en hombres medallistas y 1,31-1,38 m·s-1 en mujeres medallistas), usado como orientación y no como meta universal, porque dependen de las condiciones de cada carrera.
Qué hacer con la doble especialización piscina-aguas abiertas
- La participación dual alcanzó su máximo en 2024 en los Juegos, pero fluctuó y descendió en los Mundiales. La tendencia no es estable, así que no conviene tomar decisiones de especialización basadas solo en ella.
- Si un nadador combina ambos entornos, la prioridad sigue siendo que desarrolle la capacidad de sostener velocidad elevada desde el inicio en aguas abiertas.
Precauciones
- Un ritmo más agresivo al inicio no equivale a salir “a tope” sin criterio: lo que se asoció con el éxito fue sostener la velocidad durante toda la carrera.
- Cualquier ajuste debe individualizarse con el nadador y su cuerpo técnico.
Limitaciones del análisis de ritmo en aguas abiertas
- Es un análisis observacional de resultados de competición, por lo que muestra asociaciones y no causalidad entre el ritmo y la obtención de medallas.
- Los resultados se refieren a nadadores de élite en Juegos Olímpicos y Mundiales; no deben extrapolarse a otros niveles o competiciones.
- El resumen disponible no detalla variables como las condiciones del agua o las tácticas de grupo, ni informa tamaños del efecto, que podrían influir en la interpretación de los puntos de inflexión.
Conclusiones aplicables
- Las estrategias de ritmo en la maratón de natación de élite han evolucionado: los puntos de inflexión de velocidad entre medallistas y no medallistas se han desplazado hacia una separación más temprana y agresiva.
- En hombres, los medallistas sostuvieron mayor velocidad a lo largo de la carrera en los Juegos y los Mundiales.
- En mujeres, la separación fue fragmentada en los Juegos y cada vez más temprana y completa en los Mundiales (2025).
- La participación dual fluctuó y descendió recientemente en los Mundiales, a pesar de su máximo olímpico en 2024.
- Desarrollar capacidades fisiológicas y tácticas para sostener una velocidad elevada desde las primeras etapas es cada vez más esencial para un rendimiento consistente.


