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Z-score de grasa por DXA como predictor del estado menstrual en atletas jóvenes

Un puntaje Z de porcentaje de grasa medido por absorciometría de rayos X de doble energía (DXA) discrimina mejor el estado menstrual de las deportistas que los umbrales tradicionales de índice de masa corporal (IMC) o de porcentaje del peso corporal esperado (%PCE). Alcanzar un puntaje Z de %grasa ≥ -1,0, en lugar de metas basadas en IMC o %PCE, podría ser un mejor objetivo para atletas con amenorrea u oligomenorrea relacionadas con la deficiencia relativa de energía en el deporte (REDs).

Puntaje Z de grasa por DXA y estado menstrual en deportistas: qué se estudió

En las deportistas con amenorrea (AMEN) u oligomenorrea (OLIGO) asociadas a REDs, ganar peso o masa grasa para recuperar la menstruación normal suele ser un objetivo terapéutico. Sin embargo, las metas basadas en IMC o %PCE pueden ser menos adecuadas en atletas, que normalmente tienen más masa magra que la población general. Los investigadores quisieron saber si el puntaje Z de %grasa derivado de DXA permite identificar el estado menstrual y si un punto de corte < -1,0 funciona mejor que los umbrales estándar de IMC (en mayores de 20 años) o de %PCE (en quienes tienen 20 años o menos).

  • Muestra: 388 deportistas de 15 a 30 años, de nivel competitivo (Tier ≥2), con estudios de DXA.
  • Clasificación según registros clínicos: AMEN (n=159), OLIGO (n=84) y menstruación natural (NM, n=145).
  • Análisis: se compararon los valores de puntaje Z de %grasa y de IMC o %PCE entre grupos, y se calcularon sensibilidad y especificidad para predecir AMEN y el grupo combinado OLIGO/AMEN, con los puntos de corte de riesgo tradicionales frente a un corte de puntaje Z de %grasa < -1,0.

Resultados: sensibilidad y especificidad del puntaje Z de %grasa frente a IMC y %PCE

El puntaje Z de %grasa fue superior a los umbrales tradicionales de IMC o %PCE para discriminar entre los grupos de estado menstrual. El corte < -1,0 mejoró de forma significativa la sensibilidad (p<0,0001), pero no la especificidad.

Desenlace Indicador Sensibilidad Especificidad
AMEN Puntaje Z de %grasa < -1,0 68,9 % 75,4 %
AMEN IMC o %PCE tradicional 29,3 % 83,9 % (p=0,0078)
OLIGO/AMEN Puntaje Z de %grasa < -1,0 57,7 % 79,9 %
OLIGO/AMEN IMC o %PCE tradicional 25,9 % 85,2 % (p=0,14)

En términos simples, los umbrales tradicionales detectaban menos de un tercio de las deportistas con AMEN u OLIGO/AMEN, mientras que el puntaje Z de %grasa identificó a una proporción mucho mayor, a costa de más falsos positivos. La especificidad fue menor para AMEN (diferencia significativa) y sin diferencia estadística clara para OLIGO/AMEN.

Qué significa para la práctica: objetivos de composición corporal en REDs y recuperación de la menstruación

Estos datos apoyan una idea práctica: en deportistas con amenorrea u oligomenorrea relacionadas con REDs, el IMC y el %PCE pueden pasar por alto a muchas atletas con baja adiposidad relativa. Algunas recomendaciones prudentes:

Cómo usar el puntaje Z de %grasa

  • Como referencia de meta, no como diagnóstico único. Un puntaje Z de %grasa ≥ -1,0 puede considerarse un objetivo razonable de composición corporal cuando el equipo de salud busca restablecer la menstruación. Los autores lo plantean como “posiblemente mejor” que las metas de IMC o %PCE, no como una regla definitiva.
  • No dar por buena a una atleta solo por tener un IMC o %PCE “normal”. Con sensibilidades de alrededor del 26-29 %, estos umbrales dejan sin detectar a la mayoría de quienes tienen alteraciones menstruales. Si hay irregularidad menstrual, conviene no tranquilizarse únicamente con estos índices.
  • Interpretar el corte como una herramienta de cribado. Al ser más sensible pero no más específico, un valor < -1,0 señala mayor probabilidad de alteración menstrual, pero algunas atletas con ese valor menstruarán con normalidad (la especificidad fue de 75-80 %). No debe usarse para etiquetar a una deportista sin evaluación clínica.

A quién y con qué precauciones

  • El abordaje corresponde a equipos multidisciplinarios (medicina del deporte, nutrición, psicología, entrenamiento). Las metas de ganancia de peso o masa grasa deben definirse y supervisarse en ese contexto, de forma individualizada.
  • Entrenadores y preparadores físicos no deberían fijar metas de composición corporal por cuenta propia. En deportistas con riesgo de REDs, un énfasis excesivo en cifras corporales puede ser contraproducente; conviene comunicar los objetivos centrados en la salud y la disponibilidad de energía.
  • Los datos se refieren a atletas de 15 a 30 años y de nivel competitivo; no es adecuado extrapolarlos a otras edades, a deportistas recreativas ni a hombres.
  • La DXA exige un equipo específico y estandarización de la medición, por lo que su acceso puede ser limitado. Debe interpretarse junto con la historia clínica, la ingesta energética, la carga de entrenamiento y otros indicadores de REDs.

Para nutricionistas y profesionales de la salud

  • El puntaje Z de %grasa puede ayudar a plantear metas de recuperación más acordes con la composición corporal de una atleta que el IMC, que no distingue entre masa magra y grasa.
  • Alcanzar el valor objetivo no garantiza el retorno de la menstruación, ya que el estudio no evaluó la recuperación en el tiempo. La respuesta debe monitorearse clínicamente.

Limitaciones del estudio

  • Es una comparación transversal basada en registros clínicos: describe la capacidad de detectar el estado menstrual, pero no demuestra que alcanzar un puntaje Z ≥ -1,0 provoque la reanudación de la menstruación.
  • El corte < -1,0 mejoró la sensibilidad pero no la especificidad, de modo que genera más falsos positivos que los umbrales tradicionales en el caso de AMEN.
  • La muestra se limitó a mujeres de 15 a 30 años de nivel competitivo; el artículo no aporta información sobre otras poblaciones. En el resumen no se detallan deportes, cargas ni tamaños del efecto.

Conclusiones aplicables

  • El puntaje Z de %grasa por DXA discriminó mejor el estado menstrual que los umbrales tradicionales de IMC o %PCE.
  • El corte < -1,0 aumentó la sensibilidad (AMEN: 68,9 % frente a 29,3 %; OLIGO/AMEN: 57,7 % frente a 25,9 %), pero no mejoró la especificidad.
  • Un puntaje Z de %grasa ≥ -1,0 puede ser un mejor objetivo que las metas de IMC o %PCE en atletas con amenorrea u oligomenorrea relacionadas con REDs.
  • Su uso debe integrarse en una evaluación clínica multidisciplinaria, sin sustituir el juicio profesional.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de G-SE.
Publicación Original