Continuando con el contenido abordado en el blog anterior, en esta
oportunidad voy a recurrir a diferentes clasificaciones un tanto más actuales o
de injerencia más usual en los ámbitos deportivos o del campo de la educación
física.
Comienzo inicialmente con una forma de ver las habilidades propuesta
por Susana Zevi (2000) en su libro “Aprendizaje Motor, Maduración y
Crecimiento”. Esta autora clasifica las habilidades motoras, en cuatro grandes
grupos con una relación interdependiente entre ellas, pero con un enfoque
particular en cuanto al tipo de habilidades o de conductas motoras que
pertenecen a cada grupo. Así tenemos, a- habilidades motoras rudimentarias; b-
habilidades motoras básicas y generales; c- habilidades motoras específicas y
compuestas y d- habilidades motoras especializadas y complejas
a- Las habilidades motoras
rudimentarias
Se componen de todos aquellos
movimientos tendientes al logro de cierta independencia del individuo respecto
del medio que lo rodea, y de las demás personas. Fundamentalmente en lo
referente a los desplazamientos y a los movimientos más habituales.
Entre los contenidos de las habilidades rudimentarias encontramos el
logro de la posición erecta y de la marcha en esa posición; la motricidad de la
mano (tomar, soltar, empujar, arrojar, torcer) que no se desarrolla como una
conducta independiente si no que el resto del cuerpo acompaña al movimiento; y
la motricidad general, como los empujes con todo el cuerpo o los cambios de
posiciones.
b- Las habilidades motoras
básicas y generales
Son habilidades amplias, generales, comunes a muchos individuos y que
sirven de fundamento para el aprendizaje posterior de nuevas habilidades más
complejas, especializadas y de un entorno cultural concreto. Representan el
vocabulario básico de nuestra motricidad.
Aquí encontramos tres tipos de conductas que de alguna manera
descienden de las anteriores; las conductas locomotivas, que son todas aquellas
habilidades motrices que permiten la traslación del cuerpo en posición bípeda,
son todas formas de desplazamiento cíclico como caminar, correr, salticar,
galopar. Las conductas manipulativas como lanzar, hacer girar, driblear o rodar
un objeto, recepcionar objetos, y todas las rudimentarias como tomar, soltar,
empujar, arrojar, torcer, pero con un nivel de realización menos elemental.
Finalmente tenemos las conductas no locomotivas, que incluyen todas las
habilidades no contempladas en los dos grupos anteriores, y están directamente
relacionadas con la motricidad general de la habilidad rudimentaria. En este
grupo encontramos: el empujar, traccionar, saltar, rebotar, balancearse,
suspender, trepar, rolar, reptar, esquivar y atrapar.
c- Habilidades motoras
específicas y compuestas
Esta categoría si bien conforman un acervo motor mucho más rico y
variado que las básicas, no difirieren sustancialmente en cuanto al tipo de
habilidades que la constituyen. La divergencia está dada por la forma en que
son ejecutadas las habilidades, por la posibilidad de utilizarlas eficazmente
en situaciones de juego, y por la posibilidad de realizar las habilidades en
forma acopladas o combinadas entre ellas.
No son movimientos nuevos, no son formas desconocidas, son los mismos
movimientos, son habilidades básicas o combinaciones de ellas que, una vez
superada la etapa o fase de ejecución general se van especificando. La
especificación asume tres formas diferentes: en lo que respecta al modo de
ejecución, a la calidad de los movimientos; en lo relacionado con el logro de
los nexos entre habilidades; y en lo concerniente a los usos en situación de
las habilidades. Todo ello con miras al acercamiento a las técnicas.
d- Las habilidades motoras
especializadas y complejas
Son aquellas relacionadas con la aplicación de las formas de
movimientos en distintos ámbitos, el carácter de especializado nos remite hacia
las actividades que los vinculan. De este modo encontramos las técnicas
deportivas, directamente enlazadas con cada uno de los deportes, cada uno de
ellos tiene entre sus elementos técnicas que le son propias.
Cada movimiento sea deportivo, no deportivo o laboral adquiere un modo
de realización que excede la economía de movimiento. De aquí su carácter de
complejo, ya que las técnicas además de ser el modo más eficiente de realizar
una acción, responden a los requerimientos de cada una de las disciplinas en
las cuales está inmersa. La especialización y la complejización son los dos
elementos que caracterizan a este grupo de habilidades.
Esta categoría de habilidades normalmente no figura en las taxonomías
de la mayoría de los otros especialistas, y lo que aquí denominamos como
habilidades especializadas y complejas que referencian, entre otras, a las
técnicas deportivas, los demás autores las llaman habilidades específicas. Lo
particular de esta forma de ver a las habilidades motoras pasa por ubicar a las
“habilidades específicas” como nexo entre las habilidades básicas y las
habilidades deportivas (especializadas y complejas).
En todos los deportes encontramos carreras, saltos, giros,
lanzamientos, manipulaciones de objetos con las manos, con la cabeza o con
otros objetos (raqueta). Sin ir más lejos la bandeja de básquet, el remate de
vóley, o el tiro en suspensión de hándbol resultan de la combinación de
carrera, salto y lanzamiento.
¿A dónde quiero llegar? A la conclusión que las habilidades motoras
especializadas y compuestas (para muchos, habilidades específicas o
deportivas), son la consecuencia directa de la combinación de habilidades
básicas, esas que se aprehendieron en edades tempranas y que luego de
especificarse (aún sin orientación a ningún deporte o ámbito particular),
adoptaron una forma de manifestación que está condicionada por un reglamento y
un contexto que la reconocen.
Referencias Bibliográficas
1-
Ruiz Pérez, L.M “Deporte y Aprendizaje. Procesos de Adquisición y Desarrollo de
Habilidades”. Editorial Visor. Madrid, España. 1997.
2- Oña Sicilia, A y col “Control y Aprendizaje Motor”.
Editorial Síntesis. Madrid, España. 1999.
3- Zevi, S “Aprendizaje Motor, Maduración y
Desarrollo”. Editorial Indugraf – Buenos Aires – Argentina – 2000.
4- Granda, J y Alemany, I “Manual de Aprendizaje y
Desarrollo Motor, Una Perspectiva Educativa”. Editorial Paidós. Barcelona,
España. 2001.
5-
Vanzan, J y Stricker, G “Desarrollo Motor”. Editorial IPEF. Córdoba, Argentina.
2003.
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Lic. Rubén Pérez
Staff Equipo Child Training



