Víctor Rubén Perez

CLASIFICACIÓN DE LAS HABILIDADES MOTORAS II

CLASIFICACIÓN DE LAS HABILIDADES MOTORAS II

Continuando con el contenido abordado en el blog anterior, en esta
oportunidad voy a recurrir a diferentes clasificaciones un tanto más actuales o
de injerencia más usual en los ámbitos deportivos o del campo de la educación
física.
Comienzo inicialmente con una forma de ver las habilidades propuesta
por Susana Zevi (2000) en su libro “Aprendizaje Motor, Maduración y
Crecimiento”. Esta autora clasifica las habilidades motoras, en cuatro grandes
grupos con una relación interdependiente entre ellas, pero con un enfoque
particular en cuanto al tipo de habilidades o de conductas motoras que
pertenecen a cada grupo. Así tenemos, a- habilidades motoras rudimentarias; b-
habilidades motoras básicas y generales; c- habilidades motoras específicas y
compuestas y d- habilidades motoras especializadas y complejas
a- Las habilidades motoras
rudimentarias

Se componen de todos aquellos
movimientos tendientes al logro de cierta independencia del individuo respecto
del medio que lo rodea, y de las demás personas. Fundamentalmente en lo
referente a los desplazamientos y a los movimientos más habituales.
Entre los contenidos de las habilidades rudimentarias encontramos el
logro de la posición erecta y de la marcha en esa posición; la motricidad de la
mano (tomar, soltar, empujar, arrojar, torcer) que no se desarrolla como una
conducta independiente si no que el resto del cuerpo acompaña al movimiento; y
la motricidad general, como los empujes con todo el cuerpo o los cambios de
posiciones.
b- Las habilidades motoras
básicas y generales

Son habilidades amplias, generales, comunes a muchos individuos y que
sirven de fundamento para el aprendizaje posterior de nuevas habilidades más
complejas, especializadas y de un entorno cultural concreto. Representan el
vocabulario básico de nuestra motricidad.
Aquí encontramos tres tipos de conductas que de alguna manera
descienden de las anteriores; las conductas locomotivas, que son todas aquellas
habilidades motrices que permiten la traslación del cuerpo en posición bípeda,
son todas formas de desplazamiento cíclico como caminar, correr, salticar,
galopar. Las conductas manipulativas como lanzar, hacer girar, driblear o rodar
un objeto, recepcionar objetos, y todas las rudimentarias como tomar, soltar,
empujar, arrojar, torcer, pero con un nivel de realización menos elemental.
Finalmente tenemos las conductas no locomotivas, que incluyen todas las
habilidades no contempladas en los dos grupos anteriores, y están directamente
relacionadas con la motricidad general de la habilidad rudimentaria. En este
grupo encontramos: el empujar, traccionar, saltar, rebotar, balancearse,
suspender, trepar, rolar, reptar, esquivar y atrapar.
c- Habilidades motoras
específicas y compuestas

Esta categoría si bien conforman un acervo motor mucho más rico y
variado que las básicas, no difirieren sustancialmente en cuanto al tipo de
habilidades que la constituyen. La divergencia está dada por la forma en que
son ejecutadas las habilidades, por la posibilidad de utilizarlas eficazmente
en situaciones de juego, y por la posibilidad de realizar las habilidades en
forma acopladas o combinadas entre ellas.
No son movimientos nuevos, no son formas desconocidas, son los mismos
movimientos, son habilidades básicas o combinaciones de ellas que, una vez
superada la etapa o fase de ejecución general se van especificando. La
especificación asume tres formas diferentes: en lo que respecta al modo de
ejecución, a la calidad de los movimientos; en lo relacionado con el logro de
los nexos entre habilidades; y en lo concerniente a los usos en situación de
las habilidades. Todo ello con miras al acercamiento a las técnicas.
d- Las habilidades motoras
especializadas y complejas

Son aquellas relacionadas con la aplicación de las formas de
movimientos en distintos ámbitos, el carácter de especializado nos remite hacia
las actividades que los vinculan. De este modo encontramos las técnicas
deportivas, directamente enlazadas con cada uno de los deportes, cada uno de
ellos tiene entre sus elementos técnicas que le son propias.
Cada movimiento sea deportivo, no deportivo o laboral adquiere un modo
de realización que excede la economía de movimiento. De aquí su carácter de
complejo, ya que las técnicas además de ser el modo más eficiente de realizar
una acción, responden a los requerimientos de cada una de las disciplinas en
las cuales está inmersa. La especialización y la complejización son los dos
elementos que caracterizan a este grupo de habilidades.
Esta categoría de habilidades normalmente no figura en las taxonomías
de la mayoría de los otros especialistas, y lo que aquí denominamos como
habilidades especializadas y complejas que referencian, entre otras, a las
técnicas deportivas, los demás autores las llaman habilidades específicas. Lo
particular de esta forma de ver a las habilidades motoras pasa por ubicar a las
“habilidades específicas” como nexo entre las habilidades básicas y las
habilidades deportivas (especializadas y complejas).
En todos los deportes encontramos carreras, saltos, giros,
lanzamientos, manipulaciones de objetos con las manos, con la cabeza o con
otros objetos (raqueta). Sin ir más lejos la bandeja de básquet, el remate de
vóley, o el tiro en suspensión de hándbol resultan de la combinación de
carrera, salto y lanzamiento.
¿A dónde quiero llegar? A la conclusión que las habilidades motoras
especializadas y compuestas (para muchos, habilidades específicas o
deportivas), son la consecuencia directa de la combinación de habilidades
básicas, esas que se aprehendieron en edades tempranas y que luego de
especificarse (aún sin orientación a ningún deporte o ámbito particular),
adoptaron una forma de manifestación que está condicionada por un reglamento y
un contexto que la reconocen.
Referencias Bibliográficas

1-
Ruiz Pérez, L.M “Deporte y Aprendizaje. Procesos de Adquisición y Desarrollo de
Habilidades”. Editorial Visor. Madrid, España. 1997.
2- Oña Sicilia, A y col “Control y Aprendizaje Motor”.
Editorial Síntesis. Madrid, España. 1999.
3- Zevi, S “Aprendizaje Motor, Maduración y
Desarrollo”. Editorial Indugraf – Buenos Aires – Argentina – 2000.
4- Granda, J y Alemany, I “Manual de Aprendizaje y
Desarrollo Motor, Una Perspectiva Educativa”. Editorial Paidós. Barcelona,
España. 2001.
5-
Vanzan, J y Stricker, G “Desarrollo Motor”. Editorial IPEF. Córdoba, Argentina.
2003.

Lic. Rubén Pérez
Staff Equipo Child Training

Clasificacion de Habilidades Motoras III

Clasificacion de Habilidades Motoras III

Si bien hay otras clasificaciones de habilidades motoras que me parecen importantes, quiero cerrar este contenido, al menos transitoriamente, para abordar otras problematicas. Para ello traigo al presente para compartir con ustedes, otra mirada diferente y valiosa elaborada por el profesor español Jordi Díaz Lucea (1999). Este especialista propone una forma de ver a las habilidades y destrezas motrices básicas a partir de la interacción del individuo con el espacio, el tiempo, los objetos y otros individuos. Atendiendo a la interacción del sujeto con estos elementos y en función de en cuál de ellos se pone intencionalidad educativa y las estrategias personales de resolución de la acción motriz nos encontramos con una serie de categorías o clasificación de habilidades motrices básicas que denomina de la siguiente forma:a- Habilidades tempo-corporales; b- Habilidades espacio-corporales; c-Habilidades instrumentales; d- Habilidades estratégicas; e- Habilidadessociales; f- Habilidades de cooperación; g- Habilidades de oposición; y h- Habilidades de cooperación-oposición.Su clasificación se sustenta sobre las estrategias, técnicas, acciones motrices, etc., es decir sobre los procesos cognitivos y psicológicos puestos en juego por los alumnos y alumnas para resolver o solucionar situaciones motrices propuestas por el docente con una intencionalidad educativa concreta.Estas situaciones motrices desarrollan habilidades de una o varias de las categorías mencionadas en el párrafo anterior, en función de su intencionalidad educativa y a partir del trabajo de actividades de desplazamientos, saltos, giros, manejo de objetos y equilibrios.Este planteamiento no excluye que sigamos considerando que el amplio repertorio de formas de desplazamientos, saltos, giros, manejo de objetos y equilibrios sean en su conjunto habilidades motoras básicas, pero que por sí solas no constituyen categorías de clasificación, sino que se incluyen en la taxonomía expuesta anteriormente. Veamos algunos ejemplos a continuación:Solicitamos a los alumnos que se desplacen libremente por el salón y que a la señal se dirijan a determinado lugar del espacio. En este caso los alumnos realizan una habilidad de desplazarse perteneciente a la categoría de las “espacio – corporales” ya que el acento educativo está dirigido a ir a un lugar concreto del espacio. El profesor propone a los alumnos que se desplacen por el espacio, en parejas mixtas tomados de la mano y que a la señal cambien de pareja y sigan corriendo. La habilidad utilizada sigue siendo un desplazamiento, pero en este caso pertenece a las “habilidades motrices sociales” porque lo que el docente persigue son procesos de socialización entre los alumnos de la clase y de manera especial, entre los chicos y las chicas.El docente organiza a los alumnos por parejas, cada pareja disputa contra otra una pelota que se deben ir pasando e intentan que la pareja contraria no se la quite o recuperarla en caso de haberla perdido. La habilidad es pasar y recibir un móvil pero en este caso puede pertenecer a varias categorías en función de la intencionalidad educativa. Si ésta, está centrada en la acción de pasar y recibir pertenecerá a las “habilidades motrices instrumentales”, si la intención está en no perder o en recuperar la pelota, incursionamos en el grupo de las “habilidades estratégicas”, y finalmente, si a acción se encamina a cooperar con el compañero y a oponerse a la pareja contraria, la categoría involucrada será la de “habilidades motrices de cooperación – oposición”. En este ejemplo son las consignas que vaya dando el profesor las que orientarán al alumno a poner en juego estrategias encaminadas a resolver una u otra habilidad motriz. Como vemos pueden existir actividades que tengan el acento educativo en varias habilidades e incluso que se puedan combinar varias de ellas.A modo de conclusión me gustaría comentar que independientemente de la nomenclatura o el rotulo con el cual denominemos a las habilidades motoras, me parece lo más significativo pasa por tener en claro cuál es la necesidad y donde queremos poner énfasis para provocar el cambio, adaptación y aprendizaje.Referencias Bibliográficas1- Díaz Lucea, J “La Enseñanza y Aprendizajede las Habilidades y Destrezas Motrices Básicas”. Editorial Inde – Barcelona – España – 1999.2- Oña Sicilia, A y col “Control y Aprendizaje Motor”. Editorial Síntesis. Madrid, España. 1999. 3- Granda, J y Alemany, I “Manual de Aprendizaje y Desarrollo Motor, Una Perspectiva Educativa”. Editorial Paidós. Barcelona, España. 2001. 4- Vanzan, J y Stricker, G “Desarrollo Motor”. Editorial IPEF. Córdoba, Argentina. 2003.- Lic. Rubén PérezStaff Equipo Child Training

Las Capacidades Motoras

Las Capacidades Motoras

El término capacidad, ES una expresión integradora de múltiples variables que se relacionan de manera compleja, NO es expresión unívoca y para todos iguales. Tiene un alto contenido controversial pero, con algunos aspectos en los cuales existe una alta coincidencia.El Licenciado Mario López, define a la capacidad como un patrimonio en estado potencial, una posibilidad, una energía a canalizar, una predeterminación genética que se manifestará en mayor o menor medida, según el nivel de estimulación recibido.Para el italiano Renato Manno, las capacidades motoras son las condiciones motoras de tipo endógeno que permiten la formación de habilidades motoras. Son un conjunto de predisposiciones o potencialidades motrices fundamentales en el hombre, que hacen posible el desarrollo de las habilidades motoras aprendidas. Ruiz (1987), plantea que «las capacidades físicas constituyen fundamentos para el aprendizaje y perfeccionamiento de las acciones motrices para la vida, las cuales se desarrollan sobre las bases de las condiciones morfo – funcionales que tiene el organismo. Representan uno de los componentes esenciales para el desarrollo de las capacidades de rendimiento físico del individuo». Otros especialistas las presentan como aquellas predisposiciones fisiológicas innatas en el individuo, factibles de medida y mejora, que permiten el movimiento y el tono muscular. Son por lo tanto aquellas que en el entrenamiento y el aprendizaje van a influir de manera decisiva, mejorando las condiciones heredadas en todo su potencial.Las capacidades motoras, cualidades o valencias físicas, como las ha definido Zaciorski, constituyen, la condición previa o el requisito motor básico a partir de los cuales, el niño deportista desarrollará sus habilidades técnicas, son la posibilidad orgánica potencial, que todos tenemos, pero en niveles netamente distintos, vienen con nosotros y se desarrollan gracias a la repetición de las habilidades motoras.Para todos estos estudiosos del contenido, el nivel de partida de las capacidades motoras influye notablemente y de modo determinante sobre las posibilidades de aprendizaje de una técnica. Así, si el nivel de desarrollo de las capacidades motoras es suficiente u óptimo, permitirá la formación y desarrollo de numerosas habilidades.En 1968, Gundlach propuso una clasificación que divide a las capacidades en dos grupos fundamentales: las capacidades condicionales y las capacidades coordinativas. Para él y la mayoría de los especialistas involucrados en el tema, las capacidades condicionales se diferencian claramente de las coordinativas en los siguientes aspectos a saber:- Las bases funcionales que limitan el rendimiento.- Las formas de evolución según la edad.- Las formas de evolución según el género.- La capacidad de entrenamiento.Es evidente, como lo establecen muchos autores, entre ellos el Licenciado Javier Lunari, que esta clasificación, que aporta una notable contribución a la práctica y programación de la educación física y el entrenamiento, es principalmente organizativa y didáctica, porque desde el punto de vista funcional y constitucional, es cada vez más difícil establecer los límites de cada capacidad.Desde el punto de vista biológico una capacidad motora ES un conjunto de funciones biológicas importantes, para determinar la consecución de un grupo muy amplio de cometidos, como ser, la larga duración, la alta tensión muscular, la estabilidad física del cuerpo, larapidez o el equilibrio, entre otros. Independientemente de las controversias y los puntos de acercamiento que existen a cerca de las capacidades motoras, lo que NO podemos perder de vista ES que solo podrán expresarse y desarrollarse a través de actividad física, ejercicio, movimiento, …….., y siempre podrán mejorarse, más allá de la edad, el genero y las condiciones individuales. Referencias Bibliográficas1- Manno, R “Fundamentos del Entrenamiento Deportivo”. Editorial Paidotribo – Barcelona – España – 1994.2- MOLNAR, Gabriel «Entrenamiento y Deporte Infantil». Editorial Trama – Montevideo – Uruguay – 1995.3- Vanzan, J y Stricker, G “Desarrollo Motor”. Editorial IPEF. Córdoba, Argentina. 2003.4- Lunari, Javier “Apuntes de Entrenamiento Infantil”. Editorial Saporiti – Rio Tercero – Córdoba – 2002.5- RUSCH, Horst – WEINECK, Jürgen “Entrenamiento y Práctica Deportiva Escolar”. Editorial Paidotribo – Barcelona – España – 2004.6- López, M “Desarrollo Humano y Actividad Física”. Universidad Nacional de Tucumán, Material de la “Maestría en Salud y Calidad de Vida” – Octubre de 2009.- Lic. Rubén PérezStaff Equipo Child Training

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