Prof. Julián Aguilera Campillos

La Evaluación Postural Estática (EPE): propuesta de valoración.

La Evaluación Postural Estática (EPE): propuesta de valoración.

Aguilera, J; Heredia, JR; Peña, G y
Segarra, V. (2015).

Instituto
Internacional de Ciencias del Ejercicio Físico y la Salud.1.- Introducción a la evaluación
estática.2.- La actitud postural, el eslabón
perdido.3.- Material necesario y
protocolo de valoración.4.- Registro y análisis de los
datos. Caso práctico.5.- Conclusiones.6.- Webgrafía y bibliografía.1.-
INTRODUCCIÓN A LA EVALUACIÓN ESTÁTICA.Englobamos en
la evaluación estática todas
aquellas pruebas que no requieren ningún tipo de esfuerzo o movimiento por
parte del sujeto. No obstante, este tipo de pruebas o mediciones, pese a ser
una fuente de información de gran valor
tanto en el ámbito clínico como en los profesionales del ejercicio físico y la
salud, las pasamos por alto con demasiada frecuencia. Esta
valoración nos aportará datos suficientes para conocer las limitaciones estructurales de nuestros evaluados y poder diseñar, con
garantías, un plan de trabajo eficaz
atendiendo al principio de individualización. Por otro lado, nos servirá como
punto de partida para poder comparar en futuras evaluaciones y contrastar las
mejoras producidas con nuestro programa de entrenamiento, sin riesgo de estresar o sobrecargar ninguna estructura.

Dentro del
capítulo de la evaluación estática, nos centraremos en tres áreas, como son: la cineantropometría, la biomecánica del pie
y el análisis de la articulación sub-astragalina, así como el análisis postural
estático. Debido a la extensión que implica el desarrollo de estas tres áreas
abordaremos en esta primera entrada, la Evaluación Postural Estática.2.-
LA ACTITUD POSTURAL, EL ESLABÓN PERDIDO.Kendall (1985)
define la postura como “la
composición de las posiciones de todas las articulaciones del cuerpo humano en
todo momento”. Andújar y Santonja (1996) hacen referencia a los conceptos de postura correcta como «toda
aquella que no sobrecarga la columna ni a ningún otro elemento del aparato
locomotor», postura viciosa a
«la que sobrecarga a las estructuras óseas, tendinosas, musculares,
vasculares, etc., desgastando el organismo de manera permanente, en uno o
varios de sus elementos, afectando sobre todo a la columna vertebral» y postura armónica como «la postura
más cercana a la postura correcta que cada persona puede conseguir, según sus
posibilidades individuales en cada momento y etapa de su vida». Ambos
establecen la actitud postural como
un conjunto de gestos o posiciones que hacen que las posturas sean correctas o
viciosas, dándonos una visión del individuo armónica o disarmónica.Por ello, una vez introducidos los
términos, se entiende que la evaluación y el tratamiento de los problemas posturales
pasan por detectar precozmente los alineamientos
incorrectos, ya que dicha disarmonía provocará un estrés y una tensión
innecesaria que afectará de forma directa a las diferentes estructuras del
aparato locomotor.Para la correcta realización de esta prueba
necesitamos delimitar y conocer los distintos segmentos y relieves anatómicos
de referencia (ver el punto 3.2.- Protocolo de valoración). Debemos partir de
una posición anatómica estándar (Kendall,
2005), a través de la cual podremos establecer la linealidad de los segmentos
corporales, bajo un criterio común, en
los distintos planos de localización.Imagen 1.- Correcta
posición anatómica para evaluar el plano frontal y sagital (Kendall, 2005).El fin último de esta prueba es la búsqueda
de anomalías en el SOAM (Sistema Osteo-Artro-Muscular) con la perenne intención
de buscar el origen del problema o, en el peor de los casos, de dar una
solución terapéutica a dicha anomalía.

La
mayor parte de los desequilibrios suelen ser de carácter funcional, por ello, suelen mejorar y corregirse utilizando
tanto una buena higiene postural como una correcta prescripción de estiramientos
analíticos y/o ejercicios de potenciación muscular localizada. En aquellos casos en los que sospechemos
de patologías estructuradas tendrán especial importancia las mediciones lineales y angulares de
dichos segmentos, debiendo ser debidamente registradas en la ficha de
valoración y remitidos al profesional correspondiente (ver el punto 4.-
Registro y análisis de los datos).3.-
MATERIAL NECESARIO Y PROTOCOLO DE VALORACIÓN.3.1.- Material
necesario:Cámara
de vídeo o de fotografía (trípode).Software
Paint, BioGD, Kinovea (descargar) o similar.Cinta
métrica.Goniómetro
y/o inclinómetro.Lápiz
dermográfico o pegatinas corporales.Plomada.Marco
de referencia milimetrado.Marco
de calibración.Es una prueba muy económica ya que
requiere de un instrumental al alcance de todos, siendo suficiente con una
cámara de fotos o vídeos (la gran mayoría de teléfonos móviles, a día de hoy,
pueden ser útiles para la filmación de la prueba). No obstante, si queremos mejorar la fiabilidad
y por ende la calidad de nuestra evaluación, podemos/debemos ir ampliando nuestro
instrumental de valoración, para lo cual detallaremos los más relevantes a
continuación:1.-
Trípode: para evitar
descuadres en la filmación. La mayor parte de los trípodes vienen con “burbujas
de nivel” que nos solucionan dichos descuadres. 2.-
Programas: este
apartado es tan amplio como la variedad y cantidad de software libre o de pago
que podemos utilizar, por ello se dividirá atendiendo al tipo de dispositivo
con el que vayamos a realizar el proceso de registro (consultar en la
bibliografía las referencias al software mencionado).2.1.- Tablet o móvil (Ipad
o sistemas con Android): Posturescreen, CMV Pro, MoviePro, CaMeasure,
Posturemetriya, Vidian, etc.2.2.- Ordenador de mesa o
portátil: Paint, Kinovea, BioGD, VideoAnalyzer,
Posturograma, Adibas Posture, etc.3
y 4.- Cinta métrica, goniómetro e inclinómetro.

Estos tres materiales, pese a no ser
fundamentales en el registro de la Evaluación Postural Estática, nos permitirán
cuantificar las anomalías encontradas y comparar con los valores normativos,
así como poder realizar otras valoraciones de gran valor informativo a
posteriori (como por ejemplo, la utilización del goniómetro para medir las
flechas sagitales del raquis o la utilización del inclinómetro para cuantificar
las angulaciones, tanto del raquis como de cualquier articulación que
consideremos).5.-
Lápiz dermográfico o pegatinas corporales: ambas son buenas opciones para delimitar los puntos de
referencia que debemos señalar en nuestro evaluado. Las pegatinas corporales,
cuentan con la ventaja de ser removibles y de fácil extracción sin dejar
residuos o marcas (siempre que nuestro evaluado nos lo permita y tengamos
cierta soltura con la identificación de estructuras del SOAM, podremos utilizar
el lápiz dermográfico ya que, a la larga, nos resultará más económico y
duradero).6
y 7.- Plomada y marco de referencia milimetrado.Sin lugar a dudas, la utilización de la
plomada debería ser obligatoria para la valoración de la EPE, siempre que la
utilicemos con un punto de anclaje que nos dé cierta estabilidad (pie de micro,
marco de una puerta, etc).El ideal de esta prueba cuenta con un
marco de referencia milimetrado, el cual puede ser creado por uno mismo,
construido a petición en cualquier imprenta o comprado directamente a empresas
especializadas. La gran virtud de su utilización es patente, ya que nos dará, a
simple vista, la linealidad y simetría de los segmentos corporales.Imagen
2.- Mediciones de las flechas y curvas sagitales (Santonja, 1999). Material
utilizado: plomada, goniómetro, inclinómetro y marco de referencia. 8.-
Marco de calibración.Por último, podemos emplear un marco de
calibración utilizando para ello cualquier objeto sobre el que conozcamos la
medida previamente. Su utilización nos permitirá, establecer relaciones y
cuantificar segmentos, o bien, la distancia que hay entre ellos (López Elvira,
2008).

Actualmente, la gran mayoría de software
de EPE trae implementada dicha opción, para poder delimitar un marco de
calibración tanto en la foto como en el vídeo utilizado.3.2.- Protocolo de
valoración:1.- Colocar
la plomada, el marco de referencia y/o el marco de calibración (si disponemos
de ellos). La plomada deberá estar firmemente anclada, evitando posibles
oscilaciones, siendo el paciente el que se adaptará a su proyección y no al
revés. En el caso de utilizar un marco de calibración, conoceremos su medida
previamente (es recomendable utilizar la distancia entre dos puntos de un metro
aproximadamente).2.- El
paciente evaluado deberá tener el mínimo de ropa posible para poder anotar
todos los relieves óseos y segmentos corporales (es recomendable utilizar
bañador corto o ropa interior). 3.- Se
anotarán con un lápiz dermográfico o bien con pegatinas adhesivas (circulares y
pequeñas) los siguientes relieves en los distintos planos:PLANO SAGITAL: borde anterior de los maléolos
peroneos, cabeza del peroné, trocánter mayor del fémur, cabeza del radio y el
centro de la cabeza del húmero. Las marcas se realizarán en ambos lados.PLANO FRONTAL POSTERIOR: Espinas iliacas postero-superiores
(EIPS), vértebra cervical C7, vértebra dorsal D7, vértebra lumbar L3, centro
del olécranon, ángulo inferior y superior del borde medial de la escápula, la
línea poplítea y los puntos de referencia de la articulación sub-astragalina
(López Elvira, 2008).PLANO FRONTAL ANTERIOR: Espinas Iliacas Antero-Superiores
(EIAS), centro de la rótula (borde superior, inferior, medial y lateral),
centro de la TTA (Tuberosidad Tibial Anterior), centro de la línea anterior del
tobillo, apófisis xifoides y apófisis coracoides.4.- Posición
anatómica de referencia: se colocará el paciente en posición erguida, con los
brazos relajados a lo largo del cuerpo, los talones juntos, con una apertura
entre pies de 30º (posición cómoda) y mirando al frente. La plomada debe
coincidir con los siguientes puntos atendiendo a los planos a evaluar:PLANO
SAGITAL: por delante del maléolo peroneo.PLANO
FRONTAL: de forma simétrica entre ambos
los pies.5.- Se
realizará la filmación, buscando el instante en el que el sujeto esté más
relajado en dichos planos. A partir de aquí se rellenará la Ficha de EPE para
registrar los hallazgos más relevantes.6.- Reflexión
sobre las anomalías encontradas en el SOAM. En este punto es fundamental el
conocimiento de la anatomía corporal (la función y localización de la musculatura),
así como los rangos o distancias de normalidad de los distintos segmentos para
poder realizar posteriormente la Evaluación Postural Dinámica y/o la medición
goniométrica del ROM (Rango Óptimo de movimiento). La reflexión detenida sobre dicha evaluación
será imprescindible, ya que nos marcará qué test o valoraciones procederemos a realizar
a nuestro entrenado para poder profundizar y delimitar las posibles causas, o bien,
el origen del problema.

A continuación
se adjuntan dos vídeos del “Máster Internacional en Entrenamiento Personal, Prevención y Readaptación Físico-Deportiva” correspondientes al monográfico de
“Evaluación Integral del Deportista” en los que se delimitan los puntos
anatómicos de interés reseñados anteriormente.
Curso.- “Evaluación Integral del
Deportista”, vídeos:

Evaluación Postural Estática 1.- SOAM (ver vídeo). EvaluaciónPostural Estática 2.- SOAM (ver vídeo).

4.-
REGISTRO Y ANÁLISIS DE LOS DATOS. CASO PRÁCTICO.
Una vez delimitados los relieves
anatómicos, pasaremos al registro y cuantificación de las anomalías encontradas
en las distintas estructuras. Para ello, se ha intentado detallar de forma
extensa, mediante una ficha de registro, todo lo aprendido con un referente a
nivel nacional en cuanto a valoración del SOAM se refiere, como es el Dr.
Fernando Santonja.
Descargar Ficha de Registro de la EPE en PDF. 4.1.- Registro de los
datos.
En la siguiente Ficha de Registro, se
van desgranando las principales articulaciones con la intención de cuantificar mediante la observación directa
la normalidad o las anomalías encontradas (en la columna resultado), así como las recomendaciones más
utilizadas en dichos segmentos.A = Anterior P = Posterior
N = Neutro DLD/DLI = Desviación
Lateral Derecha/Izquierda

GV/GR = Genu Valgo/Varo GC/GD = Genu Convergente/Divergente (rótulas)
PRO/SUP = Pronación/Supinación4.2.- Análisis de los
datos. Caso práctico.Es sorprendente la cantidad de anomalías
o problemas que podemos llegar a descubrir con esta simple prueba, desde
dismetrías estructuradas o funcionales del miembro inferior (con su consecuente
derivación al podólogo), pasando por musculaturas hipertónicas que están
interfiriendo en una correcta ejecución técnica o bien, lesiones recidivantes,
sobre las que no éramos capaces de encontrar su origen.Tras rellenar la ficha es recomendable
incluir las imágenes más representativas de nuestro evaluado en dicho informe.
Una vez finalizado el registro, se le entregará y explicará a nuestro paciente,
intentando buscar una implicación activa y un mayor entendimiento a lo largo
del proceso de reajuste.A modo de ejemplo, se adjunta un informe
completo siguiendo este protocolo de valoración de un caso real. EPE.- Caso práctico. 5.-
CONCLUSIONES.Este
protocolo de valoración de la EPE es válido, fiable y muy económico.Necesita
un conocimiento previo del SOAM y seguir con exactitud el procedimiento de
valoración para poder discernir con
fiabilidad las posibles anomalías posturales.Puede
considerarse la prueba de inicio, a partir de la cual encauzaremos el resto de
valoraciones o derivaciones profesionales.El
evaluador tendrá una herramienta sobre la que justificar y guiar el diseño de
un programa individualizado de ejercicios. Se conseguirá una mayor implicación
y comprensión por parte del evaluado.La valoración
de la postura puede visionarse también desde una perspectiva psico-somática ya
que el estado de nuestro cuerpo puede influir en nuestra mente, y viceversa,
nuestra actitud o nuestro carácter pueden condicionar nuestro cuerpo (a modo de
ejemplo, el estrés psicológico o laboral asiduamente se ve reflejado en hipertonías
de músculos como los maseteros,
trapecios, angulares de la escápula, etc).Sin entrar a
valorar lo empírico que pueda llegar a ser la medicina psicosomática, lo que
está claro es que la buena alineación y
el dominio postural van a condicionar el potencial o la predisposición de un
sujeto a ciertas patologías o deficiencias motrices… y aquí, como profesionales
del ejercicio físico, tenemos un amplio campo de actuación que nos dará un plus
en nuestro quehacer diario.

“Cada articulación posee
una amplitud fisiológica de movimiento que depende de la buena relación
articular y del equilibrio de las tensiones musculares que se aplican a ellas.
Hagamos variar uno de los vectores de estas fuerzas y modificaremos la estática
de la articulación y sus libertades de movimiento” (Busquet, 2002).

6.-
WEBGRAFÍA Y BIBLIOGRAFÍA.BLOG VALORACIÓNFUNCIONAL WEBGRAFÍA
(Materiales y Software):MATERIALES:Trípode (soporte para Tablet).Cinta métrica corporal.Goniómetros e Inclinómetros.Web con todo el instrumental de valoración.SOFTWARE:Para
tablet o móvil (Ipad o sistemas con Android):Posturescreen, CMV Pro, MoviePro, CaMeasure, Posturemetriya, Vidian…Para
ordenador de mesa o portátil:Kinovea, BioGD, VideoAnalyzer, Posturograma, Adibas Posture…BIBLIOGRAFÍA:LIBROS
RECOMENDADOS:Kendall´s.
Músculos, pruebas, funciones y dolor
postural. Marbán, 2005.M.
Lynn Palmer. Fundamentos de las técnicas
de evaluación musculoesquelética. Editorial Paidotribo, 2002.Lippert.
Anatomía con orientación clínica.
Marbán, 2005.Sobbota.
Anatomía, histología y embriología.
Marbán, 2004.Kapandji
IA. Cuadernos de fisiología articular.
Vol I, II y III, Masson, 1991.Prentice
W. Técnicas de rehabilitación en la
medicina deportiva. Paidotribo, 1997.Jurado
A. Manual de pruebas diagnósticas:
traumatología y ortopedia. Editorial Paidotribo, 2007.Tixa
S. Atlas de anatomía palpatoria. Masson,
2014.Puelles-Beytia.
Atlas fotográfico de osteología con
orientación palpatoria. MJ Fonseca, 2009Sahrman S. Diagnóstico y tratamiento de las
alteraciones del movimiento. Editorial Paidotribo, 2002.ARTÍCULOS:Andújar
P, Santonja F. Higiene Postural en el escolar. En: Ferrer V, Martínez L,
Santonja F (Ed). Escolar: Medicina y Deporte. Albacete. Diputación Provincial
de Albacete, 1996; 342-367.Ferrer
V, Santonja F, et al. Alteraciones del aparato locomotor en el joven deportista.
En: Ferrer V, Martínez L, Santonja F (Ed). Escolar: Medicina y Deporte.
Albacete. Diputación Provincial de Albacete, 1996; 369-378López Elvira,
J. L. Control y análisis del equilibrio y la estabilidad en la actividad física
y el deporte. En M. Izquierdo (Ed.), Biomecánica y Bases neuromusculares de la
actividad física y el deporte, 2008; 259-279.Elvira, J. L.
L., Vera-Garcia, F. J., Meana, M., y García, J. A. Análisis biomecánico del
apoyo plantar en la marcha atlética. Relación entre la huella plantar, ángulos
de la articulación subastragalina y presiones plantares. Motricidad. European
Journal of Human Movement, 20, 41-60 (2008).

Huella plantar, biomecánica del pie y del tobillo: propuesta de valoración

Huella plantar, biomecánica del pie y del tobillo: propuesta de valoración

Aguilera, J; Heredia, JR y Peña, G. (2015)

Instituto
Internacional de Ciencias del Ejercicio Físico y la Salud IICEFS

1.- Introducción.2.- Biomecánica del pie y la huella plantar.3.- Biomecánica del tobillo (supra y subastragalina).4.- Protocolo de valoración
propuesto y material necesario.5.- Conclusiones.6.- Webgrafía y bibliografía.7.- Anexos.1.- INTRODUCCIÓN.Revisando la literatura actual se pone
de manifiesto que existe una correlación directa entre el estado de la anatomía
del binomio pie-tobillo con las articulaciones adyacentes de rodilla y cadera,
así como una clara predisposición a ciertas patologías, especialmente por
sobrecarga (Meta-análisis de Neal, 2014; Tong, 2013; Chuter, 2012).La identificación de la etiología
patológica (patogénesis) del miembro inferior nos permitirá ser más efectivos y
eficientes tanto en la prevención como en nuestra rutina de trabajo diario. Por
ello, tras la propuesta sobre la Evaluación Postural Estática (ver artículo anterior), en esta entrada nos centraremos en la
valoración del tobillo y del pie. Se revisarán las pruebas descritas en la
literatura con mayor consenso científico, estableciendo un protocolo de
valoración tanto en estático (mediante la huella plantar y el análisis
biomecánico del pie) como en dinámico (mediante el análisis biomecánico del
tobillo en las articulaciones supra y subastragalina). Por último, se detallará el material
necesario para su puesta en práctica, la ficha de registro del protocolo
empleado y las conclusiones más relevantes sobre dicha valoración.2.- BIOMECÁNICA DEL PIE Y LA HUELLA
PLANTAR.El pie y el tobillo son las estructuras
anatómicas que soportan y transmiten las fuerzas de reacción del suelo al resto
del cuerpo, suponiendo el ejercicio físico un estrés mecánico sobre el que responderá
adaptativamente, atendiendo a los parámetros intrínsecos de su contexto
(modalidad deportiva, simetría del gesto técnico, composición corporal del
sujeto, etc).Los métodos cuantitativos de evaluación de
la biomecánica del pie y de la huella plantar suponen una importante ayuda en
la identificación de las características morfológicas del pie, aportando
información notable sobre posibles riesgos lesionales. Por ello, se abordarán
los aspectos anatómicos más relevantes de dicha estructura junto con una
revisión sistemática a la metodología actual, seleccionando aquellos con mayor
consenso y reproducibilidad. 2.1.- LA HUELLA
PLANTAR. Proporciona una forma válida de analizar
la estructura del pie (Lee y Shui, 1998), siendo el fiel reflejo del estado de
las estructuras anatómicas. Según la modalidad deportiva y la
asimetría del gesto técnico, la huella plantar puede variar tanto en su
longitud como en su ensanchamiento tras la finalización el ejercicio (Sirgo y
Aguado, 1991), teniendo en cuenta lo siguiente:El
incremento en la longitud de la huella plantar puede entenderse como el
hundimiento del arco plantar.Estará
influido por la composición corporal del sujeto (Moen, 2012).Las
personas entrenadas mantienen un arco plantar más elevado frente a las personas
sedentarias (Sirgo, 1992), siendo el análisis de la huella plantar un método
indirecto válido para medir la altura del arco (McCrory y Cavanagh, 1997; Lee y
Chui, 1998; Kanatly, Yetkin y Cila, 2001).MÉTODOS DE ANÁLISIS DE LA HUELLA PLANTAR:A.- Fotopodograma:
descrito por Viladot (1989, 1992) nos permitirá obtener registros válidos,
duraderos y de alta calidad (Aguado, Izquierdo y González, 1997). Se recoge el
contorno objetivo de la porción del pie que se apoya, aportando una buena
impresión de la huella plantar sin ensuciar la planta del pie con tintas. Imagen 2- Método del
fotopodograma (Viladot).B.-
Pedígrafo: similar al
anterior. Consiste en pisar sobre un dispositivo de goma, impregnado en tinta,
bajo el cual hay un papel que tras la pisada se impregna de la tinta y señala
la huella plantar (Gómez, 2003). No es excesivamente caro, además de tener la
ventaja de no ensuciar la planta del pie.Imagen 3.- Pedígrafo.C.-
Protocolo de Hernández Corvo:
consiste en tipificar el pie según las medidas obtenidas con la imagen de la
huella plantar, dando como resultado seis posibilidades que abarcan desde el
pie plano hasta el pie cavo extremo (Hernández, 1989).Este protocolo lo podemos emplear con el
método del fotopodograma (papel fotográfico), con el método del Pedígrafo
(instrumento con forma de libro exclusivo para esta medición) o bien, mediante
el método propuesto por Aguado, Izquierdo y González (1997) en el que se
realiza sobre un folio, utilizando tinta de estampación o pintura de dedos, con
la ventaja de ser el más económico y el inconveniente de tener que limpiar la
planta del pie tras su finalización.Debido a su escaso coste y facilidad de uso, lo encontrarán
detalladamente explicado al final del documento en el Anexo I, adjuntando la filmación en vídeo de su proceso.Imagen 4.- Protocolo de
Hernández Corvo sobre un folio y con pintura de dedos.2.2.- BIOMECÁNICA DEL
PIE.Las investigaciones indican que los
sujetos con pies más planos
presentan una tendencia a producir ángulos de pronación mayores (Williams,
2001), siendo un factor de riesgo ya que puede acarrear lesiones del tren
inferior (Coplan, 1989; Hinterman y Nigg, 1998). Por otro lado, el mecanismo de
transferencia del movimiento de eversión del tobillo a rotación interna de
tibia se ven incrementados en los sujetos con pies cavos, aumentando la propensión a padecer síndrome
femoropatelar (Williams, 2001; Boozer, 2002).Imagen 5.- Genu varo (1) y
valgo (2): implicaciones mecánicas.Las
patologías asociadas a
la tipología de los pies son fundamentadas principalmente por tres aspectos,
como son: el índice de masa corporal, el sexo y los patrones mecánicos
alterados.Sin embargo, podemos encontrar referencias a otras alteraciones como
el síndrome del estrés tibial medial (Sharma, 2011), afectaciones en el tendón
del tibial posterior (Xu, 2015), lesiones por sobrecarga en la musculatura de
la cadera y el muslo (Gross, 2007; Scattone, 2014), en la rodilla (Lun, 2004;
Noehren, 2007) e incluso, afectaciones en la zona lumbar (Rothbart, 1995; Menz,
2013). Por otro lado, las presiones plantares se reparten de forma distinta en los pies
cavos (mayor presión en la parte externa del retropié) y en los pies planos
(mayor presión en la parte interna del mediopie), variando de esta forma los
patrones normales de la carrera (Elvira, 2006). Este punto se desarrollará en
el siguiente apartado (biomecánica del tobillo), dejando el análisis
pormenorizado de la técnica de carrera para una futura entrada.Imagen 6.- Presiones plantares
y segmentos del pie en la marcha atlética (Elvira, 2008).MÉTODOS DE ANÁLISIS DE LA BIOMECÁNICA DEL PIE:Existen multitud de métodos para el
análisis de la biomecánica del pie, como son: el Ángulo Tibio-Calcáneo con
goniómetro (Viladot, 2000; Albert, 2009), la Altura del Dorso del Pie (Cowan,
1993; Williams y McClay, 2000), el Índice del Arco o “Arch Index” (Cavanagh y
Rodgers, 1987), el Índice del Arco Modificado (Chu, 1995), el Índice de la
Impresión del Pie o “Foot Postural Index” (Redmon, 2006), el Ángulo del Arco o
de la Huella (Clarke, 1933), el Ángulo del Arco Longitudinal o “Longitudinal
Arch Index” (Dahle 1991; Nilsson, 2012), el Índice en Valgo o “Valgus Index”
(Song, 1996), así como distintos métodos relacionados con el hueso escafoides o
navicular, como la altura del escafoides por radiografía o por palpación
directa (Chu, 1995; Saltzman, 1995), la altura del escafoides normalizada y truncada (Williams y McClay, 2000; Cowan,
1993) y la caída o desplazamiento del escafoides o “Navicular Drop and Drift”
(Sachitanandam, 1995; Nielsen, 2008).De todas ellas, destacan las pruebas “Navicular
Drop” (ND) y “Foot Posture Index” (FPI-6), como predictoras de lesiones por
sobreuso del miembro inferior (Neal, 2014; Razegui, 2012; Jarvis, 2012), así
como el Ángulo Tibio-Calcáneo (ATC), para determinar la existencia de pies
varos o valgos (supinadores o pronadores en el retropié), el Ángulo del Arco
Longitudinal (AAL), el Índice del Arco (IA) o “Arch Index” (Cavanagh y Rodgers,
1987), la altura del dorso del pie y la altura del escafoides truncada ya que
proporcionan la representación más válida del esqueleto óseo del pie de forma
indirecta (Menz y Munteanu, 2005), y según Murley (2009) presenta la mayor
correlación con las medidas angulares tomadas por radiografía (evitando de esta
forma dicha exposición). El resto de valoraciones no mencionadas
en el párrafo anterior se han descartado del protocolo propuesto ya sea por el
excesivo coste de la misma (plataforma de presiones y de fuerzas) o la poca
fiabilidad encontrada en la literatura consultada. A continuación,
desarrollaremos las características de las más importantes:A.-
Ángulo Tibio-Calcáneo con goniómetro (Viladot, 2000; Albert, 2009). ATC.Es el ángulo que forma el talón con el
resto de la pierna. Según la línea de Helbing, la vertical tiene que pasar por
el centro del hueco poplíteo y por el centro del talón (Viladot, 2000). Existe
un ángulo fisiológico en valgo de unos 5º a 10º (según Vidalot y Albert) y de
hasta 7º según Ricard (2001) en individuos sanos menores de edad.Opción
A.- Ambas líneas se realizan
en descarga, posteriormente se apoyarán los pies en el suelo repartiendo el
peso del cuerpo, y finalmente se mide con el goniómetro.Opción
B.- Se toma la medición
en función de la horizontal con el suelo (Elvira, 2008). Según este autor, el
valgo de calcáneo se considera negativo (eversión) y el varo de calcáneo se
considerará positivo (inversión), a la hora de registrar los datos.Imagen 7 y 8.- Ángulo de la articulación
Tibio-Calcánea (ATC) y línea de Helbing.B.-
Altura del Dorso del Pie (Cowan, 1993; Williams y McClay, 2000). ADP.Es utilizada para caracterizar la medida
del arco plantar y se define como la longitud más alta del dorso del pie tomada
al 50% de la longitud real del pie (desde la parte más posterior del calcáneo
hasta la parte final de la falange más larga).Imagen 9.- Mediciones tomadas
mediante fotografía y el software BioGD: ADP – Altura del Dorso del Pie
(verde), ND – Navicular Drop (amarillo) y el AAL-Ángulo del Arco Longitudinal
(rojo).C.-
Ángulo del Arco Longitudinal o “Longitudinal Arch Ancle” (Dahle 1991; Nilsson,
2012). AAL.Es el ángulo formado entre el maléolo
medial (o tibial), la cabeza del primer metatarsiano y el navicular, el cual
representa el arquetipo medial del pie.Originalmente Dahle estableció la
normalidad entre 120º y 150º (y los extremos en 90º y 180º), pero
posteriormente Nilsson utilizó una muestra mayor, estableciendo los siguientes
rangos angulares, los cuales recomendamos:Plano
extremo: menos de 121ºPlano:
121º-130ºNormal:
131º-152ºCavo:
153º-162ºCavo
extremo: más de 162ºImagen 10.- Ángulo del Arco
Longitudinal (AAL).D.-
Índice del Arco o “Arch Index” (Cavanagh y Rodgers, 1987). IA.Se obtiene la proporción entre las áreas
de contacto (antepié, mediopié y retropié) de las diferentes partes de la
huella plantar, excluyendo los dedos. Previamente, habrá que tomar el eje axial
del pie, siendo ésta la línea que va desde el centro del talón hasta lo más
alto del segundo dedo.Esta medida es un predictor válido de la
altura del arco interno del pie (Menz y Munteanu, 2005), permitiendo analizar
incluso las huellas de pies cavos extremos, siendo uno de los parámetros más
citados en la literatura.Para su cálculo recomendamos la
obtención, previa, de la huella plantar estática en apoyo bipodal, su
digitalización y su posterior análisis mediante el programa informático
específico desarrollado por Aguado, Izquierdo y González (1997) denominado
AreaCalc. Imagen 11.- Índice del Arco o
Arch Index (Cavanagh). AP-Antepié; MP-Mediopié; RP-Retropié. Un valor menor en el índice
representa un pie más cavo. Según los autores, el resultado obtenido
por la ecuación del Índice del Arco determinará el tipo de pie según los
centímetros cuadrados:Cavo:
cuando es menor de 0.21.Normal:
entre 0.21 y 0.26.Plano:
mayor de 0.26.E.-
Altura del Escafoides Truncada (Cowan, 1993). AET.Se calcula dividiendo la altura del
escafoides entre la longitud truncada de la huella en centímetros, es decir,
entre la longitud de la impresión plantar exceptuando los dedos. Para ello,
necesitamos previamente la obtención de la huella plantar (imagen 4), así como
el cálculo manual o el análisis fotográfico sagital del pie (imagen 9).Dentro de la cuantificación de esta
prueba encontramos la citada por Murley (2009), aunque no existe un protocolo
de clasificación para los distintos tipos de pie, la medida normal de la altura del escafoides truncada entre 0.22-0.31.Según los autores, proporciona la
representación más válida del esqueleto óseo del pie de forma indirecta (Menz y
Munteanu, 2005), y según Murley (2009) presenta la mayor correlación respecto a
las medidas angulares tomadas por radiografía (evitando de esta forma dicha
exposición).Por último Cowan (1993) registra la altura del escafoides, medida de forma
manual, y su correspondencia con el
tipo de pies:Plano:
2.72-4.08cm.Normal:
4.09-5.08cm.Cavo:
5.09-6.05cm.F.- Caída del escafoides o “Navicular
Drop” (Brody, 1982; Sachitanandam, 1995; Nielsen, 2008). ND.Esta prueba, junto con el “Foot Posture
Index” (FPI-6), se establecen como los mejores predictores de lesiones por
sobreuso del miembro inferior (Neal, 2014; Razegui, 2012; Jarvis, 2012).Además, se utiliza para valorar el grado
de pronación del pie, mediante la cuantificación en milímetros de “la caída” o
descenso del escafoides, tomando dicha medida en dos posiciones:Medir
la tuberosidad más prominente del escafoides en descarga (según “The user guide and manual of the navicular droptest” de Charlesworth y
Johansen es recomendable realizar la medición en descarga sentado con las
rodillas flexionadas a 90º y ambos pies neutros completamente apoyados y
centrados con respecto al suelo).Medir
la tuberosidad más prominente del escafoides en bipedestación, con el 50% del peso corporal sobre
cada pie.La diferencia
entre ambas medidas será el valor del test.Imagen 12 y 13.- Navicular Drop (ND)Según Brody, valores inferiores a
10-15mm reflejan la normalidad y valores superiores a 15mm indican anormalidad.
Posteriormente, Loudon (1996), estableció la clasificación más utilizada para
dicho test:Normalidad:
de 6 a 9mm.Anormalidad:
10mm o más.G.-
Índice de la Postura del Pie o “Foot Posture Index” Redmon (2006). FPI.La principal ventaja radica en que se
obtienen valores del pie desde distintos ángulos, planos y segmentos, siendo un
método observacional, y dando como resultado la clasificación del pie como
supinador, pronador o neutro.Existen dos protocolos del FPI, el
protocolo inicial (FPI-8) tenía en cuenta 8 ítems sobre el cual Redmon realizó
una actualización y validación, estableciendo el definitivo FPI-6 (con 6 ítems
de valoración).Los valores obtenidos se pueden
registrar en la tabla anexa del FPI-6, atendiendo a los siguientes criterios:Imagen 14.- Foot Posture Index
(FPI-6)

Puntuaciones:Neutro
= 0.Supinador
= negativo (-1 y -2).Pronador
= positivo (+1 y +2).Resultado:Normal:
de 0 a +5.Pronador:
desde +6 hasta +9.Pronador
extremo: +10 o más.Supinador:
de -1 a -4.Supinador
extremo: desde -5 hasta -12.En el Anexo II aparecen las puntuaciones otorgadas en cada
uno de los seis ítems que propone Redmon, junto con el enlace de descarga del
manual.Por todo lo anterior, tanto la tipología
de la huella plantar como la biomecánica del pie, nos ayudarán a describir de
forma exacta la tipología de los pies, nos orientarán sobre los posibles
segmentos sobrecargados, y por lo tanto, nos servirán como predictores de
lesiones músculo-esqueléticas por sobreuso.3.- BIOMECÁNICA DEL TOBILLO.En
este apartado trataremos las pruebas para valorar la articulación del tobillo
de forma dinámica, para
ello veremos la anatomía y la biomecánica de los huesos que lo componen, ya que
serán los responsables de los distintos movimientos a evaluar.La
articulación del tobillo
constituye una unidad funcional integrada por la suma de varias articulaciones
independientes, como son la articulación supraastragalina (o
tibioperoneoastragalina) y la articulación subastragalina (dividida en dos: la
subastragalina posterior o astragalocalcánea, y la subastragalina anterior o
astragalocalcaneaescafoidea).La articulación supraastragalina permite los movimientos de
flexo-extensión. Neer denominó “mecanismo
de aprensión elástica del astrágalo” al encerramiento circular o en aro
elástico que sufre el astrágalo por culpa de la tibia y el peroné. Gracias a
este encerramiento la articulación supraastragalina se centra en la flexión
dorsal y en la flexión plantar como principal función de movilidad. La articulación subastragalina permite los movimientos de pronación y
supinación, es decir, retropié en valgo y varo respectivamente.Como resultado del movimiento de ambas
articulaciones obtenemos los movimientos de eversión (flexión dorsal con
pronación) e inversión (flexión plantar con supinación).MÉTODOS DE ANÁLISIS DE LA BIOMECÁNICA DEL TOBILLO:Siguiendo los mismos criterios de
eficiencia y sencillez en su reproductibilidad, seleccionaremos los métodos de
evaluación atendiendo a las dos articulaciones principales (supra y
subastragalina), es decir, diferenciando el análisis entre los movimientos de
flexo-extensión y entre los movimientos de prono-supinación del retropié.A.-
Valoración de la Flexo-Extensión de tobillo.Existe un gran consenso sobre las
implicaciones que tiene una óptima dorsiflexión de tobillo y el riesgo de sufrir
ciertas patologías, siendo la lesión del Ligamento Cruzado Anterior (LCA) la
más estudiada (Kovack, 1999; Hewett ,2005; Yu, 2006; Griffin, 2006; Padua, 2011). Una buena dorsiflexión permitirá:Un
mayor desplazamiento de la flexión de rodilla.Una
mejor absorción del impacto en las caídas.Un
menor desplazamiento del valgo de rodilla.Una
menor flexión de la cadera.Por otro lado, existe una asociación
significativa entre las lesiones previas de tobillo y el riesgo de sufrir una
lesión de LCA (Kramer, 2007), así como el riesgo de sufrir patología
femoropatelar como consecuencia de dicha limitación (Malliaras, 2006).Entre las pruebas más utilizadas para su
valoración, encontramos: la filmación en vídeo y su posterior análisis mediante
software, la prueba del tríceps sural (o de la triple flexión), el Overhead
Squat y el Single Leg Squat, el FMS Anckle, las mediciones goniométricas
(utilizando indistintamente goniómetros e inclinómetros), etc. En este apartado
nos centraremos en la medición goniométrica, ya que el resto de valoraciones
serán desarrolladas en las pruebas de Evaluación Postural Dinámica.Diferencia
entre ROM y RIM. Valoración goniométrica.En cualquier evaluación articular
encontramos valores estándares de normalidad, entendidos como ROM (Rángo Óptimo
de Movimiento), de igual modo, nos parece acertado e interesante incluir el
término RIM (Rango Individual de
Movimiento) ya que será la medida, individual y real, obtenida en nuestra
valoración. En esta última nos centraremos para constatar el progreso
conseguido en la búsqueda del ROM articular. Principalmente
las pruebas y valores de normalidad del ROM se fundamentan, entre otras, en la
American Academy of Orthopaedic Association (1965) y en distintos trabajos de
investigación (Ekstrand, 1982; Sady, 1982; Möller, 1985).El tríceps sural suele ser el limitante
funcional del ROM en la dorsiflexión (normalmente por cortedad e hipertonía),
el cual está compuesto por los gemelos o gastrocnemios y el sóleo. Existe una
diferencia sustancial entre ambos ya que los gemelos se originan en el fémur,
ayudando a la flexión de rodilla, y el sóleo se origina en la tibia por lo que
únicamente realiza la función de flexión plantar de tobillo.Imagen 15 y 16.- Goniometría
del tríceps sural y del sóleo (protocolo ROM Sport, Cejudo).Para poder valorar un tríceps sural
acortado en recomendable, valorar por separado dicha musculatura, tomando como
referencia un valor de normalidad de 20 grados para la dorsiflexión y de 45
grados para la flexión plantar (Kendall, 2005).Autores como Konor et al (2012)
concluyeron que el material más efectivo para medir la dorsiflexión de tobillo
era el inclinómetro, por encima de las mediciones goniométricas y de distancia.
No obstante, cualquiera de las tres formas de medición nos indicará la cortedad
o no de dicho grupo muscular.La movilidad activa en cadena cinética
cerrada, según Kapandji o Roviere, presenta una disminución aproximada de entre
5 y 10 grados cuando la comparamos con las mediciones en cadena cinética
abierta.Por último, hay que tener presente que el valor limitante de 20º propuesto por
la literatura no guarda relación ni por lo tanto es significativo en
deportistas experimentados (Cejudo, Sainz de Baranda, Ayala y Santonja,
2014), obteniendo valores de dorsiflexión superiores a 30 grados en estos
sujetos.B.-
Valoración de la Prono-Supinación de tobillo.Hay evidencia en que los individuos con
pies planos incrementan las oscilaciones del miembro inferior durante la marcha
y la carrera, especialmente en el plano frontal del retropié (Buldt, 2013). La
influencia de distintas patologías asociadas a la tipología de pies deja
constancia de la importancia de valorar no sólo la huella plantar y la
biomecánica del pie, sino también la valoración de la biomecánica del tobillo
ya que en ella encontraremos posibles limitaciones tanto en la flexo-extensión
como en la prono-supinación.Para la valoración de la prono-supinación
utilizaremos el análisis del estudio dinámico propuesto por Clarke (1983), medición del ángulo posterior del retropié,
así como el estudio fotogramétrico en 2D del modelo mecánico de la extremidad
inferior (Elvira, 2003).No
obstante, existen otras pruebas con gran validez y fiabilidad que no serán
tratadas en este apartado debido a su complejidad en la metodología o por su
alto coste (estudio fotogramétrico en 3D, presiones plantares, baropodometría, etc).Medición
del ángulo posterior del retropié y modelo mecánico de la extremidad inferior
(Clarke y Elvira).La medición del ángulo posterior del
retropié coincide con la prueba ATC (Ángulo Tibio-Calcáneo) ya que utilizan los
mismos ejes, con la diferencia en este caso de analizar el ángulo de la
articulación subastragalina en movimiento y, además, utilizar un sistema de
marcación externa.El ángulo que se suele utilizar como referencia
para la pronación y la supinación es el formado entre la línea del tendón de
Aquiles y la línea vertical del calcáneo (Aguado, 1997). La pronación es un mecanismo utilizado
para adaptar el pie al terreno y para disminuir las fuerzas de impacto
absorbidas, mientras que la supinación es un mecanismo utilizado para
estabilizar el antepié sobre el retropié de forma que el pie actúe como una
palanca rígida durante la propulsión, protegiendo el tobillo de inestabilidades
y disminuyendo la dependencia de la musculatura peronea (Jiménez, 2004).Imagen 17.- Medición del
ángulo posterior del retropié.Nos basaremos en el modelo mecánico de la extremidad inferior compuesto por 5 puntos, aunque obviaremos el quinto punto (colocado
en la puntera). El protocolo original indica que se deben colocar los
siguientes ejes (Elvira, 2008):A.- Dos trozos de cinta adhesiva
rodeando la pierna del
evaluado en la parte superior e inferior, cuyo eje pase por la mitad la línea
poplítea, para facilitar la localización del punto medio transversal del
segmento (imagen 18).B.- Los puntos talón alto y talón bajo se localizarán mediante marcadores
externos en la zapatilla (imagen 18).A partir de este modelo se pueden
calcular los ángulos que describen el movimiento de la articulación: ángulo del
tendón de Aquiles, que indica la pronación o supinación de la articulación
subastagalina; y el ángulo del retropié, que indica el apoyo en el suelo con la
parte interna o externa del pie.Para calcular los ángulos se siguió el
criterio definido por López-Elvira et al. (2003), respecto al plano medio
sagital del pie, que ha demostrado no verse contaminado por la flexo-extensión
ni por la rotación interna o externa del pie. En los tres segmentos, el
movimiento hacia la pronación se considera negativo y hacia la supinación
positivo.Imagen 18.- Modelo mecánico de
la pierna y el pie empleado en el estudio fotogramétrico (a) y criterio de medición de los
ángulos de la articulación subastragalina (b).DE CADA ÁNGULO SE DEBEN REGISTRAR:Los valores máximos y mínimos durante
toda la fase de apoyo.El mínimo ángulo de Aquiles (más negativo), ya que representa la
máxima pronación.El mínimo ángulo del retropié: representa el máximo grado de apoyo
interno del pie.El mínimo ángulo de la pierna: representa la mayor inclinación lateral
de la pierna.La
pronación máxima suele darse durante el apoyo plantar completo, mientras que la
supinación máxima suele darse durante la fase de impulso (Aguado, 1997).Según Peroni (2002) la amplitud de
movimiento de la articulación subastragalina varía de 20º a 62º, y debemos
tener presente los valores máximos tanto en la marcha como en la carrera:Imagen 19.- Valores de normalidad en la articulación
subastragalina para la marcha y la carrera.Por último, teniendo en cuanta las
reseñas y valores aportados, recomendamos para la valoración subastragalina
seguir el protocolo de Rojano et al. (2009) para sujetos no marchadores
adaptado al tapiz rodante, o en su defecto (por falta de instrumental) mediante
la carrera lineal.En el Anexo III “Biomecánica del tobillo:
análisis de la articulación sub y supraastragalina” se describe el
procedimiento y registro de dicho método.4.- PROTOCOLO DE VALORACIÓN PROPUESTO
Y MATERIAL NECESARIO.El siguiente protocolo está destinado
para ser desarrollado en un día de valoración, intentando obtener el mayor
número de datos cuantificables. Recomendamos pasar previamente el protocolo de
valoración de la Evaluación Postural Estática a nuestro sujeto (Aguilera,
Heredia y Peña, 2015), para tener una visión global de los segmentos
osteo-articulares (ver ficha de EPE).Tras finalizar y analizar ambas
valoraciones, procederemos a valorar la marcha y la carrera de forma íntegra, o
bien, nos centraremos en las pruebas de Evaluación Postural Dinámicas
atendiendo a las posibles deficiencias o desequilibrios encontrados en el SOAM
(Sistema Óseo, Articular y Muscular).4.1.- MATERIAL
NECESARIO.4.2.- PROTOCOLO DE
VALORACIÓN PROPUESTO.A continuación se desarrolla el
protocolo con las pruebas de valoración seleccionadas, dividido en las tres
evaluaciones desarrolladas:1.- Análisis de la huella plantar y labiomecánica del pie (anexo I). Protocolo de Hernández
Corvo.2.- Foot Posture Index (FPI-6) y Navicular Drop (anexo II). 3.- Análisis de la biomecánica del tobillo (anexo III). Valoración de la articulación
subastragalina.Valoración de la
articulación supraastragalina.

5.- CONCLUSIONES.Existe un alto grado de evidencia
que correlaciona el estado anatómico y la funcionalidad de las estructuras del
pie y del tobillo con una alta predisposición a sufrir ciertas patologías.La huella plantar es un buen método de valoración para tipificar el tipo
de pies, siendo los pies más planos aquellos que presentan un mayor riesgo
lesional, así como un mayor número de patologías asociadas.Los métodos “Navicular Drop” y “Foot
Posture Index” mantienen un alto grado de reproducibilidad y fiabilidad como predictores
de lesiones por sobreuso del miembro inferior.Los métodos “Arch Index”, la Altura
del Dorso del Pie (ADP) y la Altura del Escafoides Truncada (AET) se postulan
como como los más válidos en cuanto a la representación ósea del pie correlacionándolos
con las medidas angulares tomadas por radiografía.Para la valoración biomecánica del
tobillo, predomina el método de análisis goniométrico, aunque existe poco
consenso en cuanto a los valores articulares de normalidad. No obstante, es
necesaria su cuantificación, debido a que:Una
buena dorsiflexión de tobillo permitirá un mayor desplazamiento en la flexión
de la rodilla, un mejor impacto en las caídas, así como un menor desplazamiento
tanto en el valgo de rodilla como en la flexión de cadera.Los
individuos con pies planos incrementan las oscilaciones del miembro inferior
durante la marcha y la carrera, especialmente en el plano frontal del retropié.Junto con este protocolo de valoración,
recomendamos realizar previamente una Evaluación Postural Estática (EPE) para
poder discernir entre patologías ascendentes o descendentes, así como un
análisis biomecánico de la técnica de carrera para tener una visión global
dinámica de las posibles compensaciones o limitaciones sobre el resto del SOAM
(Sistema Osteo-Artro-Muscular).6.- WEBGRAFÍA Y BIBLIOGRAFÍA.WEBGRAFÍA: MATERIAL:Pedígrafo .Goniómetros e Inclinómetros .Web con instrumental de valoración. SOFTWARE:Kinovea , BioGD , VideoAnalyzer , ImageJ , AreaCalc y otros (Aguado) BIBLIOGRAFÍA:1.Aguado
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Curso de Nutrición Deportiva de Francis Holway

El Curso de Nutrición Deportiva Más Elegido de Habla Hispana: Francis Holway en VIVOÚnete a los miles de nutricionistas que han transformado su práctica. La 22ª edición de la formación que combina la ciencia más rigurosa con 20 años de experiencia en la élite mundial (COI, NFL, NBA).1. Francis Holway El Curso de Nutrición Deportiva de Francis Holway en G-SE no es una formación más. Es el programa de referencia, avalado por la confianza de más de 6.700 profesionales que ya han elegido este curso. Aprenderás del Maestro: Francis Holway, M.Sc., es una auténtica eminencia cuya trayectoria trasciende la nutrición. Además de ser un Master en Ciencias de la Nutrición Humana y Deportiva, su enfoque integrador de nutrición, antropometría y entrenamiento lo ha convertido en un consultor imprescindible a nivel global, requerido permanentemente por ligas y equipos de élite en EE. UU. (NBA, NFL, Hockey, Soccer). Su impacto profesional ha sido tal que su trabajo fue destacado en una nota del prestigioso The Washington Post. Antecedentes que te aseguran la excelencia: Asesor del Comité Olímpico Internacional (COI) y del Comité Olímpico de Estados Unidos (USOPC). Consultor en la NFL Combine, NFL, NBA y ligas de élite. Ex Nutricionista de Club Atlético River Plate. Máximo nivel I.S.A.K. 4 en antropometría. 2. Contenido Científico-Práctico: De la Fisiología al Plan Nutricional Francis Holway reedita y actualiza continuamente este programa, combinando una sólida base de bibliografía científica con su vasta experiencia práctica de 20 años. Este curso te brindará una comprensión profunda, desde las bases fisiológicas hasta la aplicación de micronutrientes, con el rigor y el pensamiento crítico que requiere la élite. Módulos Centrales de la Formación (Lo que dominarás): Fisiología del Ejercicio Aplicada: Comprenderás los sistemas energéticos, el uso de sustratos, el metabolismo de proteínas en el ejercicio, y las adaptaciones fisiológicas a diferentes tipos de entrenamiento (fuerza, resistencia, velocidad). Cineantropometría y Optimización Morfológica: Analizarás la composición corporal (masas muscular y adiposa), la importancia de la estructura ósea y los aspectos biomecánicos que influyen en el deporte, una herramienta clave del docente. Macronutrientes Estratégicos (Carbohidratos, Proteínas y Lípidos): Aprenderás a clasificar, dosificar y distribuir diariamente los macronutrientes, incluyendo requerimientos para deportes de fuerza/resistencia y estrategias como el *low-carb* para adaptación celular. Requerimientos Energéticos y Cálculos Prácticos: Dominarás la estimación del metabolismo basal, el gasto energético de actividades físicas y los cálculos precisos de requerimientos nutricionales para deportistas en diferentes fases. Integración y Planificación: Analizarás las nuevas tendencias, desmantelarás mitos, abordarás el trabajo multidisciplinario y gestionarás las instancias delicadas donde la mejora del rendimiento colisiona con la salud del atleta. 3. Metodología Inmersiva y 100% en VIVO (Live Learning) A diferencia de otros cursos pregrabados, en este curso la calidad de la interacción es prioridad. Clases 100% en VIVO: El programa se desarrolla con Clases Magistrales en vivo (Live Learning), donde podrás interactuar y resolver tus dudas en tiempo real con Francis Holway. Interacción Máxima: Cada materia incluye Mesas Redondas y Foros que son totalmente atendidos por el docente, asegurando que el aprendizaje sea dinámico, personalizado y profundo. Fechas Clave: La formación se extiende de Marzo de 2026 a Julio de 2026. Encuentros en vivo: Jueves 15hs ARG 4. La Voz de la Comunidad (Lo que dicen nuestros alumnos) Con una tasa impresionante de aceptación y cientos de opiniones reales, la experiencia de aprendizaje es nuestro mejor aval. “Formarse con él es todo un privilegio! Francis es un excelente profesor y profesional, que transmite los contenidos de forma precisa y sencilla, brindando un espacio de aprendizaje muy ameno y llevadero.” — Manuela L. Marcus “Un curso imprescindible. Es una verdadera eminencia y, además, muy didáctico a la hora de transmitir sus conocimientos. ¡Para mí es un gran referente!”
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Certificado actualización en Bases Fisiológicas y su aplicación al Entrenamiento para la Salud y el Rendimiento

¿Tu práctica profesional avanza al mismo ritmo que la ciencia? En un entorno donde la fisiología del ejercicio y las ciencias del entrenamiento se reinventan constantemente, quedarse con la teoría de ayer es el primer paso para perder competitividad. Este certificado es tu acceso directo a la evidencia científica más reciente y disruptiva, diseñada exclusivamente para transformar el conocimiento de vanguardia en estrategias prácticas e inmediatas que maximicen la salud y el rendimiento de tus atletas o clientes. Llegó el momento de liderar con base científica; despliega el programa completo y descubre cómo marcar la diferencia. ¿Por qué inscribirte en este programa? De la ciencia al campo: Aprenderás a integrar los últimos fundamentos fisiológicos directamente en la programación, control y prescripción del entrenamiento real. Criterio clínico y deportivo: Desarrollarás una mirada crítica sobre la literatura científica actual para tomar decisiones respaldadas por datos, no por modas. Rompe paradigmas: Un espacio dinámico diseñado para cuestionar viejos dogmas, intercambiar experiencias de alto nivel y generar nuevas ideas que impulsen tu carrera. ¿A quién está dirigido?Este espacio de alta especialización está diseñado para profesionales, entrenadores, estudiantes avanzados e investigadores del ámbito del ejercicio físico y el deporte que buscan elevar la calidad de sus intervenciones y construir una práctica sólida, actualizada y orientada por la evidencia. Ejes temáticos claveEl plan de estudios se concentra en tres pilares fundamentales de la fisiología moderna: Ejercicio, adaptación metabólica y señalización celular: Implicaciones críticas en el envejecimiento muscular. El rol del lactato en la salud y el rendimiento: Reevaluando su verdadera función metabólica. La intensidad de entrenamiento como factor clave: Revisión profunda, novedades en el control biomecánico/fisiológico y programación avanzada
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