Entre hombres mayores, haber hecho carrera de resistencia durante muchos años se asoció con la presencia de variación diaria de testosterona libre (más alta por la mañana que por la tarde) y con un mayor rendimiento que en sus pares sedentarios. Sin embargo, esa misma práctica podría contribuir a los cambios de la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG) propios del envejecimiento y a la menor fracción libre de testosterona. Los autores lo plantean con cautela: se trata de asociaciones, no de efectos demostrados.
Qué se estudió: corredores veteranos, sedentarios y jóvenes en un diseño transversal
Se trató de un estudio comparativo transversal con 45 hombres repartidos en cuatro grupos: atletas jóvenes (YA), sedentarios jóvenes (YS), atletas veteranos o máster (MA) y sedentarios mayores (ES). Los atletas practicaban carrera de resistencia a largo plazo. No hubo una intervención de entrenamiento: se comparó a personas con distintos estilos de vida.
A todos se les realizaron antropometría, pruebas de fuerza y una prueba de ergometría. Se extrajeron muestras de sangre venosa por la mañana (AM) y por la tarde (PM) para evaluar la variación diaria de testosterona, SHBG, cortisol y estradiol. A partir de ellos se calcularon la testosterona libre, la testosterona biodisponible y el índice de andrógenos libres (FAI). El análisis estadístico se hizo con ANOVA de dos y tres factores, con pruebas de comparaciones múltiples de Bonferroni.
Resultados: variación diaria de testosterona libre, SHBG y rendimiento
Variación entre la mañana y la tarde
- En el grupo MA, la testosterona libre y el FAI disminuyeron de forma significativa por la tarde (P = 0,0009 y 0,0021, respectivamente), un patrón comparable al de los grupos YA y YS.
- En el grupo ES no hubo diferencia entre los valores de la mañana y de la tarde (ambos P > 0,9999).
SHBG y fracciones de testosterona
- La SHBG aumentó significativamente tanto por la edad (P = 0,0001) como por la actividad (P = 0,0016).
- Este aumento se tradujo en descensos significativos de la testosterona libre, la testosterona biodisponible y el FAI.
Rendimiento en la ergometría
- En la potencia pico, tanto absoluta como relativa, el grupo MA alcanzó valores comparables a los de YS.
- Esos valores fueron significativamente superiores a los de ES (P = 0,0020 y P < 0,0001, respectivamente) e inferiores a los de YA (P < 0,0001).
Qué significa para la práctica con adultos mayores que corren
Los datos no permiten afirmar que correr «restaure» la testosterona, pero sí ofrecen pautas prudentes para la interpretación y el trabajo con esta población.
- Mantener la actividad a lo largo de la vida parece valioso. Los veteranos con entrenamiento de resistencia conservaron un rendimiento aeróbico máximo similar al de jóvenes sedentarios y superior al de sedentarios de su edad. Esto respalda promover la carrera de resistencia sostenida en el tiempo, adaptada a cada persona, como estrategia para conservar la capacidad funcional.
- Cuando se evalúe testosterona, importa la hora de la extracción. En este estudio se observó que la testosterona libre cambia entre la mañana y la tarde en jóvenes y en veteranos entrenados, pero no en sedentarios mayores. Los profesionales de la salud que interpretan perfiles hormonales en hombres mayores deberían considerar el momento de la toma y mantenerlo constante entre controles. La decisión clínica corresponde siempre al médico y a cada caso individual.
- No interpretar la SHBG elevada como señal de «mal entrenamiento». La actividad de resistencia a largo plazo se asoció con más SHBG y, con ello, con menor testosterona libre y biodisponible. Entrenadores y nutricionistas no deberían prometer a sus deportistas veteranos mejoras en testosterona libre solo por correr más kilómetros.
- Combinar el trabajo de resistencia con otras capacidades. El estudio evaluó fuerza y ergometría, pero el resumen solo detalla diferencias en potencia pico. Por eso, aunque la carrera se asocie con mejor rendimiento aeróbico, conviene integrarla en un plan completo, personalizado y supervisado en personas mayores.
- Precaución al extrapolar. Los hallazgos se refieren a hombres con muchos años de entrenamiento de carrera. No se pueden trasladar sin más a mujeres, a quienes empiezan a correr tarde ni a otros deportes.
Limitaciones del estudio transversal
- El diseño transversal impide establecer causalidad: los veteranos que siguen entrenando pueden diferir de los sedentarios en otros factores, como la salud previa o el estilo de vida.
- La muestra es pequeña (45 participantes en cuatro grupos) y solo incluye hombres.
- Los autores usan términos como «podría estar asociado» y «podría contribuir», lo que refleja un nivel de certeza moderado y la necesidad de estudios longitudinales.
- El resumen no detalla variables como el volumen de entrenamiento, los tamaños del efecto ni la composición exacta de cada grupo.
Conclusiones aplicables
- El entrenamiento de carrera de resistencia a largo plazo en hombres mayores podría asociarse con la presencia de variación diaria de testosterona libre.
- También se asoció con mayor rendimiento en la ergometría que en sedentarios de la misma edad, similar al de jóvenes sedentarios.
- Podría contribuir a los cambios de SHBG relacionados con la edad y a niveles más bajos de las fracciones libre y biodisponible de testosterona.
- Al evaluar hormonas, conviene estandarizar la hora de extracción.
- Los resultados son asociativos y no justifican prometer efectos hormonales con el entrenamiento.

